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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2018

Historia sangrienta del paramilitarismo colombiano en Venezuela
Vacunas, secuestros y salvajes asesinatos

Venezolana de Televisin


La guerra colombiana lleva casi 70 aos, y pese al anuncio de pacificacin del pas, hay paces que no basta con decretarlas para que se materialicen. Son muchas las tragedias que contar en tantos aos de violencia y sus vecinos venezolanos han sido salpicados por demasiadas. Una de ellas es el paramilitarismo, que nace a finales de los 70 como una organizacin de extrema derecha que combatir con armas y estrategias de guerra, a la guerrilla de izquierda en la nacin neogranadina.

Con el pasar de los aos, los diferentes grupos paramilitares fundados en muchos casos por exmilitares y expolicas, se agruparon bajo un comando nico denominado Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que equipados con armamento de ltima tecnologa, motosierra en mano y alimentados por el dinero del narcotrfico, protagonizaron la ms grande y sangrienta ola de desplazados en la historia de Suramrica. Se calcula que entre ocho y diez millones de colombianos fueron desplazados por la violencia en su pas, segn cifras de ACNUR.

La incursin de paramilitares en territorio venezolano era cuestin de tiempo, y en una frontera donde los ciudadanos y el territorio fue abandonado a su suerte por los gobiernos que han pasado por la Casa de Nario, la violencia paramilitar se enseore de varias regiones fronterizas y comenz a practicar sus atrocidades en suelo venezolano.

Primeras incursiones

A finales de los 90 Venezuela comenz a sufrir en carne propia los horrores del paramilitarismo. Muchos gobiernos venezolanos ya haban protagonizado combates con grupos irregulares que se escondan de su lado de la frontera, pero hasta ahora las prcticas paramilitares eran ajenas a la zona. El cobro de vacuna (pagar a cambio de seguridad), los secuestros, las amenazas y los salvajes asesinatos, comenzaron a ocurrir cada vez con mayor frecuencia.

Para finales del siglo XX, ya muchos paramilitares extorsionaban a terratenientes venezolanos y en algunos casos, mantenan vnculos estrechos de colaboracin. Carlos Castao, fallecido jefe de las AUC, seal en 1997 que sostuvo reuniones con ms de 140 empresarios ganaderos de los fronterizos estados Tchira, Barinas y Zulia.

Ya comenzado el siglo XXI, Venezuela vive el escandaloso caso del secuestro del empresario Richard Boulton, quien fue raptado junto a su esposa en una hacienda del central estado Carabobo y llevado a Colombia en su propia aeronave para quedar plagiado durante dos aos por las AUC. El propio Carlos Castao revel en un mensaje la mediacin que sobre el caso tuvo el delegado del Comit Internacional de la Cruz Roja, George Comninos, quien recibi el aval del gobierno colombiano para la liberacin del empresario. Finalmente la familia Boulton agradeci la mediacin del presidente Hugo Chvez ante el gobierno del vecino pas.

Guerra paramilitar contra Venezuela

En 2003 comienza a recrudecer el enfrentamiento de tropas paramilitares con efectivos de la Fuerza Armada Venezolana. Los fronterizos estados Tchira, Apure y Zulia, son los escenarios favoritos de las AUC que ven en los empresarios agropecuarios venezolanos, un botn nada despreciable. Es recordado el saqueo al pueblo La Escuelita, en Perij, Zulia, donde cientos de paramilitares vestidos con insignias de tropas colombianas, arrasaron con todo a su paso.

Ese mismo ao, se registraron varios enfrentamientos en la frontera entre paramilitares y soldados venezolanos, con bajas de lado y lado. Varios pueblos de Tchira fueron virtualmente tomados por las costumbres terroristas de grupos paramilitares. Tras los choques armados, los paramilitares entendieron que otra forma de agredir al gobierno venezolano, era penetrar en el propio territorio del pas caribeo y sembrar el terror desde adentro.

El propio Castao revel que desde las AUC, se comenz la formacin de personal venezolano que se estaba armando contra el gobierno de su pas. Tenemos gente dictando instruccin en territorio venezolano. Mantenemos comunicacin. Es un proceso de gestacin, dijo Carlos Castao en una ocasin.

Finca Daktari

En un operativo sin precedentes en la historia reciente de Venezuela, la madrugada del 9 de mayo de 2004, organismos de seguridad del Estado dieron con el paradero de 150 paramilitares colombianos que se haban logrado infiltrar hasta el centro del pas para matar al presidente de la Repblica. El lugar de refugio y entrenamiento, era la Finca Daktari, propiedad de Robert Alonso, un opositor radical al gobierno de Hugo Chvez, que prest su propiedad para tales propsitos.

Tras la captura y la confesin de muchos de los detenidos, se conoci que entre ellos se encontraban al menos tres reconocidos criminales que haban ganado fama por la prctica del sangriento corte de corbata, cruel mtodo de persuasin que cost muchas vidas en Colombia.

Adems del dueo de la finca, las investigaciones salpicaron a renombrados polticos venezolanos como Pedro Carmona Estanga, quien sumi el Golpe de Estado contra Chvez en 2002, el diputado Rafael Marn de Accin Democrtica, Gustavo Ziig Machado, empresario encargado de la logstica con los paramilitares y tiempo despus se conoci que el jefe del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia, Rafael Garca, tambin estaba en conocimiento de la accin terrorista, tras descubrirse sus nexos con el paramilitarismo, que alcanz al propio ex presidente de Colombia, lvaro Uribe.

Paramilitarismo en Caracas

Y aunque a medio mundo le rob la plata, todos lo comentan, nadie lo delata, dice una estrofa de la cancin Juanito Alimaa inmortalizada por el cantante boricua, Hctor Lavoe. La frase puede emplearse perfectamente a la presencia, accin y consolidacin de grupos paramilitares en diferentes barriadas caraqueas, cuya presencia es un secreto a voces. Tras la desaparicin forzada de las AUC y la muerte de Carlos Castao, los grupos paramilitares se transformaron en bandas peligrosamente armadas (BACRIM) que controlan la actividad criminal, no slo en Colombia, sino que tambin son material de exportacin para Venezuela.

Sectores de la capital venezolana como Petare, El Valle, Antmano y El Cementerio, han sido tomados por el paramilitarismo que se ha dedicado, adems de controlar el negocio de la droga y el crimen organizado, en bandas de choque que operan contra lderes de izquierda que caen asesinados selectivamente y que son adjudicados al hampa comn.

El paramilitarismo sigue cobrando vidas de campesinos y luchadores por la tierra en suelo venezolano, se le ha vinculado con la muerte del joven diputado Robert Serra en 2014 y tiene sus manos metidas, segn el gobierno de Venezuela, en los entrenamientos recibidos por quienes atentaron contra la vida del presidente Nicols Maduro el 4 de agosto de 2018. Una que nuevamente cobra la vida de militares venezolanos con la reciente incursin de paramilitares en suelo venezolano el pasado 4 de octubre.


Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article23656



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