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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2018

Cuando los investigadores se preguntan para quin trabajan y para qu sirve
La ciencia y su existencia

Daro Aranda
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La Unin de Cientficos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de Amrica Latina organiz un encuentro en el que se debatir a quin sirve, si al capital y las empresas, o a la sociedad. La Uccsnal exigi la prohibicin del glifosato.


Los herbicidas, fuertemente cuestionados por los cientficos de la Uccsnal.

Los herbicidas, fuertemente cuestionados por los cientficos de la Uccsnal. Imagen: Luciana Granovsky

Ciencia para transgnicos o para campesinos. Investigaciones para explotar litio o trabajar junto a comunidades kollas. Acadmicos para extraer petrleo o para un modelo no contaminante. Ciencia para quin y para qu? Son algunos de los planteos y preguntas que se debatirn hoy y maana en el Encuentro por la Ciencia Digna, en Rosario, donde confluirn acadmicos que rechazan el modelo cientfico vinculado a las empresas. En septiembre pasado, el mismo grupo de investigadores exigi la prohibicin total del herbicida glifosato.  

La Unin de Cientficos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de Amrica Latina (Uccsnal) se conform en junio de 2015, en homenaje a Andrs Carrasco (cientfico que en 2009 confirm los efectos letales del glifosato) y retoma el legado de otros acadmicos, como Oscar Varsavsky.

La Uccsnal se propone como espacio de encuentro, reflexin e intervencin para fortalecer una ciencia al servicio de los pueblos. En ese marco, hoy y maana martes, durante todo el da, ser el Encuentro por la Ciencia Digna, en el edificio Anexo de la Universidad Nacional de Rosario (Corrientes 2001).

Vivimos un tiempo en el que los ahogos presupuestarios y las polticas oficiales empujan a los vnculos con las corporaciones para poder trabajar en investigacin. Hay quienes no aceptamos ese rol de empleados del poder de turno y definimos, contra viento y marea, construir conocimiento cientfico para los pueblos, entendiendo que la salud de los seres humanos depende de la salud de la madre tierra, explic Damin Verzeassi, del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Mdicas de la Universidad de Rosario, coorganizador del encuentro junto a la Red de Salud y Ambiente de la Asociacin Latinoamericana de Medicina Social (Alames) y la Fundacin Rosa Luxemburgo.

Participarn decenas de cientficos de Argentina, Brasil, Paraguay y Argentina. Alicia Massarini, investigadora del Conicet y de la Maestra en Poltica y Gestin de la Ciencia de la UBA, explic que el encuentro busca reunir a acadmicos que trabajan en una ciencia alternativa y tambin dar cuenta de los impactos de la ciencia hegemnica, impulsada por empresas y gobiernos. Interpelamos la idea dominante que presenta a la ciencia como una actividad neutral, objetiva, estrictamente racional, como un espacio para verdades comprobadas, posicionada errneamente en un lugar de autoridad. Esa tecnociencia no mide los impactos y daos de sus intervenciones y tiene la impunidad de presentarse como motor de progreso, de modernidad, de bienestar. Cuando en realidad slo est al servicio del mercado, afirm Massarini.

En septiembre pasado, la Unin de Cientficos emiti un documento donde exigi la prohibicin total del glifosato. En pases como Argentina, Brasil y Paraguay tenemos registros de tasas elevadsimas de cncer, linfomas, leucemias, enfermedades autoinmunes, malformaciones genticas y otras enfermedades en habitantes de comunidades rodeadas por campos de soja transgnica, donde se realizan aplicaciones intensivas de glifosato, recordaron los acadmicos.

Por si no fuera suficiente, hay evidencia cientfica de que el glifosato persiste en los suelos agrcolas, alcanza los cuerpos de agua, tambin se dispersa a travs de la lluvia, y sus residuos permanecen en los cultivos, llegando as a los alimentos que consumen personas an a grandes distancias de los campos de cultivo, afirmaron desde la Unin de Cientficos.

La Unin de Ciencia cuestiona el ideario de que la ciencia pareciera tener la verdad y es la que salda las controversias. Aclaran que el conocimiento cientfico es un saber ms, ni mejor ni peor que otros conocimientos (campesinos, indgenas, sociales). Hablan de una ecologa de saberes, donde confluyen y se complementan de forma horizontal distintos conocimientos.

Leonardo Melgarejo, de Brasil, cuestiona tambin que los medios de comunicacin reproducen sin problematizar a la ciencia empresaria y que, incluso, no respeta los derechos humanos al justificar que se usen agrotxicos con consecuencias en la salud de la poblacin. Necesitamos una ciencia, de medios de comunicacin y de poderes ejecutivos, legislativos y judiciales pautados por la tica y atentos a lo que est ocurriendo en la llamada ciencia instrumental, la ciencia hegemnica est mayoritariamente al servicio del capital financiero y acta en el sentido opuesto de los intereses de la poblacin, cuestion el cientfico brasileo.

Massarini destac que Amrica Latina experimenta una nueva etapa de saqueo en la cual la ciencia juega un papel central en la investigacin y justificacin de actividades que afectan la salud de madre tierra y nuestra salud, que son lo mismo. Cuestion el rol de cientficos al servicio de la minera a cielo abierto, el fracking, la pesca intensiva, el monocultivo forestal, transgnicos y agrotxicos, entre otros. Son modelos que hacen estragos en nuestros pueblos, cuestion.

Desde 2011, cada dos aos el Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Mdicas de la Universidad de Rosario organiza una semana de jornadas referidas a ciencia, universidad, extractivismo y movimientos sociales. Este encuentro (de lunes y martes) es la antesala del nuevo congreso, en junio de 2019, donde se reforzar en vnculo entre la academia y las organizaciones sociales, en defensa del territorio.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/154858-la-ciencia-y-su-existencia

 



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