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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2018

Carta abierta a mis compaeros de la UMD

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Compaeras y compaeros:

Como demcrata y miembro del Foro Milicia y Democracia (FMD), me satisfacen enormemente nuestros debates amistosos, no exentos de la viveza que da la confrontacin de convicciones democrticas profundamente arraigadas. En una situacin poltica tan polarizada como la actual, el campo de las opciones tiende reducirse finalmente a dos, que pueden concretarse entre continuismo o profundizacin democrtica, es decir entre monarqua o repblica. Es un debate polifactico, ya iniciado en nuestro pas, que est desbordando la capacidad del Ancien Rgime para contenerlo.

Es obvio que el citado debate no debe ser hurtado a los asociados del FMD, sobre todo teniendo en cuenta los fines estatutarios de nuestra asociacin, que se reclama heredera de los valores democrticos que defendimos como organizacin clandestina durante las postrimeras de la dictadura franquista.

Como muchos recordaris, tampoco entonces pensbamos todos igual, aunque algunos compaeros se empeen ahora en proyectar una imagen bobalicona de lo que fuimos y ahora pretenden que seamos: juancarlistas biempensantes en el siglo XX, felipistas en el siglo XXI.

Las palabras que hace 40 aos pronunci nuestro ejemplar compaero Bernardo Vidal La UMD ha muerto Viva la Constitucin! solo son entendibles en aquel contesto de golpismo franquista rampante de finales de los aos 70 del siglo pasado, cuando intentbamos salir del agujero negro de la dictadura, lo ms indemnes posible. Algunos de nuestros compaeros ms destacados no llegaron a lograrlo, como fue el caso de nuestro portavoz en el exilio Jos Ignacio Domnguez, Capitn de Aviacin, piloto de reactores, y hasta hace bien poco nuestro Vicepresidente hasta su dimisin, por motivos que yo comparto. En efecto, a su regreso fue juzgado en consejo de guerra y condenado por su pertenencia a la UMD, estando las gradas del Congreso de los Diputados con la izquierda antifranquista ocupando ya sus escaos, entre ellos dos antiguos miembros de la UMD (Julio Busquets y Carlos Sanjun). Es por ello que Jos Ignacio es el ejemplo ms fidedigno de lo que signific verdaderamente la Transicin para nuestra organizacin de militares demcratas, constituyendo un smbolo vivo de la falsa Transicin militar que se nos vendi.

En aquellos tiempos de la clandestina UMD, tuve el honor de conocer a Carlos Sanjun, entonces oficial de la Armada, que despus destac como poltico siendo diputado y dirigente del PSOE. El material didctico que me pas clandestinamente no tena nada que ver con el monarquismo. Por citar algunos: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado por Friedrich Engels (1820-1895), o El militar de carrera en Espaa por Julio Busquets (1932-2001), que an conservo dedicado por nuestro admirado y desaparecido compaero cataln, fallecido cuando an tena por delante una vida fructfera, que sin duda hubiese aportado innovaciones valiosas a su pionera tarea intelectual, en el hermtico y raro mundo de la sociologa militar.

La gnesis de la UMD puede situarse en el viaje relmpago que Julio Busquets y nuestro querido Comandante Luis Otero hicieron de consuno a Portugal, con el fin de entrar en contacto con nuestros camaradas del Movimento das Foras Armadas ( MFA ) . Despus de ese viaje inicitico, ambos comenzaron la titnica tarea de contactar, e intentar aunar, la desconocida dispora militar democrtica que ya exista en el resto de la pennsula; Juli desde Barcelona, Luis desde Madrid. Despus, fue la fundacin formal clandestina de la Unin Militar Democrtica, origen de nuestra asociacin.

El sbado pasado 3 de noviembre, durante el desarrollo de la Asamblea General de la asociacin Unidad Cvica por la Repblica (UCR) tuve el honor, por cierto inmerecido, de ser propuesto y elegido presidente federal de la misma. Y digo inmerecido porque dos de los presidentes que me precedieron, nuestro compaero de la UMD Jos Luis Pitarch, mayor que yo, y mi compaero del colectivo ANEMOI, Miguel Pastrana, mucho ms joven que yo, siguen siendo tambin dos de mis referencias democrticas militares ms cercanas, por su capacidad intelectual, honradez y dedicacin a la causa republicana, que difcilmente ser capaz de emular.

Por todo lo anterior, permitidme que transcriba a continuacin, y sirva como amistosa contribucin a un posible debate entre nosotros, mi intervencin ante la Asamblea de UCR.

Compaeras y compaeros, con motivo de la Asamblea Federal de Unidad Cvica por la Repblica, deseo agradecer a los asociados, simpatizantes y organizaciones amigas, vuestra labor pionera y generosa, pues habis sabido construir y dinamizar un movimiento republicano, libre y democrtico, junto a otras fuerzas polticas y sociales.

Consciente de la seria responsabilidad que asumo, me uno modestamente a la larga travesa que iniciasteis con ilusin y coraje hace 16 aos. Una travesa llena de esperanza, pero tambin de incertidumbres y amenazas.

Durante estos ltimos aos, los trabajadores y clases populares, hemos visto fracasar el pacto social que posibilit la Constitucin de 1978, cuyas promesas de bienestar y de libertad han resultado bien efmeras y finalmente vanas.

Cuarenta aos despus de su promulgacin, nos encontramos con una precarizacin creciente; un paro de larga duracin; ms de cuatro millones de personas al borde de la indigencia; la hucha de las pensiones, desvalijada; los pensionistas, abandonados a su suerte; la sanidad y la educacin, recortadas y privatizadas; las mujeres, oprimidas y explotadas por un patriarcado que domina tradicionalmente las relaciones sociales; los jvenes estudiantes, sin un futuro digno; los migrantes, que huyen de las guerras provocadas por la voracidad imperialista, maltratados criminalmente; el pueblo cataln, apaleado y amenazado; las crceles del Estado, con presos polticos, cuando no en el exilio.

Ante esta grave crisis de acumulacin, la Corona y sus cmplices, sirvientes del neoliberalismo, se aprestan a la defensa de sus privilegios, arrollando sin contemplaciones los derechos legtimos de los trabajadores y de las capas populares, tericamente protegidos por la Constitucin. Para ello, han blindado sus intereses mediante la reforma exprs del artculo 135.3 de la Constitucin e impulsado leyes antidemocrticas, tales como la Ley Mordaza.

Por si ello fuera poco, hace a penas unas semanas, una banda de militares monrquicos se ha pronunciado contra el Gobierno de Espaa y contra todos los demcratas. Se oponen, de forma amenazante, a que saquen los restos del genocida Francisco Franco de su faranico mausoleo y los entreguen a su familia. Un mausoleo coronado por una ciclpea cruz, visible a varios kilmetros de distancia, que un destacado intelectual ha calificado certeramente como espada clavada en el corazn de Espaa

Hasta la fecha, ms de mil militares han firmado el citado manifiesto, junto a conocidos golpistas condenados por su participacin en el golpe del 23-F. Entre ellos numerosos generales y almirantes que, hasta hace bien poco, han ocupado cargos de la ms alta responsabilidad en las Fuerzas Armadas, en el Ministerio de Defensa y en la Casa Real. Quin los protege? Quin los promociona?

Sin embargo, valerosos militares de tropa y marinera, en activo, leales al pueblo, son acosados por sus mandos, y expedientados por la justicia militar. Su grave falta: haber apoyado pblicamente la exhumacin del dictador, impulsada por el socialista Pedro Snchez. Una exhumacin apoyada por los partidos democrticos, que auparon legtimamente con su voto al nuevo Presidente del Gobierno; hoy ferozmente asediado por una oposicin ultramontana, formada por los partidos monrquicos, presentes en el Congreso.

Entre los militares demcratas expedientados ltimamente estn el Cabo Marco Antonio Sotos, y el Teniente Luis Gonzalo Segura, denunciante de corrupcin, autor de El Libro Negro del Ejrcito Espaol, expulsado injustamente por un exministro lobista. Por otro lado, miles de militares de tropa y marinera van a ser despedidos al cumplir los 45 aos de edad, en flagrante contradiccin con sus legtimos derechos. Muchos buscarn en Europa la justicia que en el Reino de Espaa no encuentran.

Para vergenza de nuestra democracia, el Parlamento Europeo, reunido en sesin plenaria, ha exigido al Reino de Espaa la ilegalizacin de todas aquellas fundaciones o asociaciones que exalten el nazismo y el fascismo, como la Fundacin Francisco Franco , y la retirada de todos los smbolos o monumentos que exalten el alzamiento militar, la Guerra civil y la dictadura de Franco.

Afrontar esta situacin requiere impulsar decididamente una potente alianza que rompa con el franquismo y su monarqua, que parasitan las instituciones del Estado, pues ste no fue depurado al salir de la dictadura, en particular su Judicatura, Polica y Fuerzas Armadas. Hoy, los victimarios pasean su impunidad con creciente descaro, amenazando las libertades y derechos que tantos sacrificios y sufrimientos costaron a nuestros mayores, en su combate por un futuro mejor.

El PSOE, un partido antifranquista de tradicin republicana, se encuentra ante un serio dilema, pues pretender acabar con el franquismo en las Fuerzas Armadas, sin poner en solfa la Corona, es un contrasentido que puede abocarle, ms pronto que tarde, a su irrelevancia histrica.

El mircoles pasado, con el pretexto del prximo 40 aniversario de la Constitucin, hemos visto la utilizacin pattica, en el da de su cumpleaos, de una menor de 13 aos, arrojada sin escrpulos a la arena poltica, reivindicando la monarqua. Es un indicio ms de la debilidad y desesperacin del rgimen borbnico.

Unidad Cvica por la Repblica es una asociacin apartidista, pero no apoltica, y ha de contribuir de forma activa a la ruptura con el franquismo y su monarqua. Apoyemos incondicionalmente las luchas sociales que hoy exigen legtimamente derechos y libertades, arrollados por la reaccin. Nos une nuestro respeto por los derechos humanos y los valores democrticos, as como nuestra voluntad inquebrantable de contribuir junto a nuestros pueblos a dar una salida digna a los innumerables problemas por los que atraviesan nuestros conciudadanos, que solo una Repblica de trabajadores y pueblos libres podr hacer efectiva.

Avancemos resueltamente junto a los partidos democrticos, organizaciones obreras y colectivos populares para alcanzar un objetivo estratgico fundamental: la Repblica federal, indispensable para construir una sociedad ms libre y ms justa.

Finalizo esta breve intervencin rindiendo homenaje a todos los que nos precedieron en la lucha por la democracia y la libertad. Muchos fueron asesinados en Espaa por el fascismo; tambin lo fueron en los campos de exterminio nazis, lejos de su tierra, por orden de Franco: un militar genocida cuyos albaceas, y herederos de su legado, son los reyes Borbones, presuntamente inviolables. Que los crmenes de la monarqua no queden impunes. La Europa libre y democrtica, que venci al nazi fascismo en los campos de batalla, ha de ser nuestra mejor aliada.

Avante, pues, compaeras y compaeros; rumbo a la Repblica.

Manuel Ruiz Robles, Presidente Federal de Unidad Cvica por la Repblica, Capitn de Navo de la Armada, portavoz del Colectivo Anemoi, miembro del FMD, antiguo miembro de la UMD.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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