Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Yemen, la guerra olvidada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2018

Yemen: al-Hodeidah la batalla estancada

Guadi Calvo
Rebelin


Contra todos los pronsticos tras el escandaloso y torpe asesinato del periodista Jamal Khashoggi, Arabia Saudita aumenta la presin contra Yemen. Ignorando la condena internacional que parece haber descubierto recin, por del caso de Khashoggi, que los sauditas desde marzo de 2015 est perpetrado una guerra que ya lleva casi 60 mil muertos poniendo a catorce millones de personas al borde de la crisis humanitaria que amenaza con convertirse en la ms extraordinaria que pueda recordar la historia. La coalicin sunita ha atacado indiscriminadamente objetivos como hospitales, clnicas, fbricas, barcos pesqueros, sitios de reuniones civiles como mercados, funerales y casamientos, fuente potabilizadora de agua, usinas elctricas e incluso buses escolares. Como el ataque de agosto pasado en el que murieron 51 persona, de ellos 40 nios que viajaban por una ruta cerca de Dahyan, en la provincia nortea de Saada, epicentro del chiismo yemen. Las autoridades informaron que la caravana atacada se diriga a un cementerio vecino, uno de los pocos espacios verdes que quedaban en toda esa gobernacin. (Ver: Yemen: Todas las muertes necesarias.) Segn UNICEF cada diez minutos muere un nio en el pas producto de enfermedades fcilmente controlables.

Yemen, la nacin histricamente ms pobre de Medio Oriente y ahora devastada por la guerra, resiste inclaudicable a las embestidas de una de las naciones ms ricas del mundo, con gigantescos yacimientos petrolferos y reservas de 700 mil millones de dlares.

Cundo se conoci la desaparicin del periodista del Washington Post, el reino saudita junto a su ms activo aliado los Emiratos rabes Unidos (EAU) estaban frenados en su intento de tomar la ciudad puerto de al-Hodeidah, el ms estratgico punto para la resistencia houthies, ya que por all ingresa la enorme mayora de los insumos alimentarios, sanitarios y militares, para abastecer a la poblacin y mantener activa a la resistencia (Ver: Yemen: al-Hodeidah, la batalla decisiva).

Tras haber sorteado las primeras reacciones tanto de Washington como Londres los principales proveedores de armamento y cobertura poltica de Riad, las fuerzas invasoras de la coalicin han vuelto a incrementar su ataque contra al-Hodeidah una ciudad de 600 mil habitantes, sitiada desde junio ltimo y de hecho el frente de combate ms importante de la guerra. Los vecinos de la ciudad han quedado atascados en los combates y all permanecen sin posibilidades de escapar ya que carecen de transporte y recursos econmicos para conseguirlos.

La coalicin no solo ha desodo los pedidos del secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y el secretario de Defensa Jim Mattis, que haban solicitado un alto el fuego y el inicio de negociaciones de paz, sino que han intensificado sus operaciones areas. El lder de la resistencia yemen Abdul Malik al-Houthi, basndose en experiencia anteriores, en un discurso difundido por el canal al-Masirah declar: sabemos que este es un estilo norteamericano, pedir la paz mientras se preparan para una nueva agresin militar . Lo que confirma que el frente Ansarol , no est dispuesto a ceder a las prestaciones norteamericanas.

La Coalicin, necesita de manera desesperada la cada de al-Hodeidah, no solo para quebrar a la resistencia, lo que le permitir una acceso despejado a la capital del pas Sann, unos 150 kilmetros, sino tambin en prevencin que las sanciones anunciadas por los Estados Unidos, comiencen a producirse y generar los primeros efectos que podra estancar todava ms el conflicto, sino que tras en papeln de Riad y sus socios, el frente Ansarol (houthis) resulte fortalecido poltica y militarmente.

Mientras que la resistencia chiita ha logrado de manera heroica soportar todos estos aos de guerra. En una clara muestra de la hipocresa que muchos medios occidentales cubren el conflicto denuncia de manera constante que el frente houthi recibir apoyo militar de Irn, cuestin todava en discusin, cuando respecto a la coalicin no quedan ninguna duda del monumental apoyo que le brindan l os Estados Unidos, Reino Unido, Israel y otras potencias occidentales que ha aportado a Riad inteligencia, logstica, entrenamiento militar y el gigantesco abastecimiento de armamento lo que adems significa para las potencias occidentales un negocios de miles de millones de dlares.

El creciente nmero de muertos civiles, a pesar de las promesas de la coalicin de ser ms cuidadosos en sus objetivos, hizo que se concentrara la atencin de los legisladores estadounidenses, que cree necesario quitar apoyo logstico a Riad, como la reposicin area de combustible y frenar las ventas de armas, poniendo as fin a la participacin de Estados Unidos en la guerra de Yemen.

Los constantes errores de los bombardeos sauditas sumadas a las declaraciones del general Joseph Votel, jefe del Comando Central, en marzo pasado acerca de que los Estados Unidos, no hace el seguimiento de las municiones vendidas a Arabia Saudita, que se utilizaba operaciones contra civiles, ha obligado en una de sus ltimas audiencias al Congreso norteamericano, a exigirle al Pentgono mayor control sobre el punto.

En consecuencia de esto he intentado disimular los efectos acerca de la decisin unilateral del Pentgono de detener las operaciones de abastecimiento en vuelo a los sauditas, en la noche del viernes 9 los altos mandos de Riad informaron que haba solicitado al Pentgono, que abandonara las operaciones de reabastecimiento areo de combustible a sus aviones, ya que sus pilotos estn aptos para esa funcin.

La noticia de esta interrupcin de asistencia area, en Sann fue recibida con alborozo tanto por los mandos de la resistencia houthi como por los activistas de derechos humanos y trabajadores humanitarios.

Fuentes cercanas al Pentgono tambin dejaron ver su preocupacin por incremento de los ataques areos de la coalicin sunita que siguen asesinando a miles de civiles. Las mismas fuentes hicieron conocer que no esperan que, ms all de las restricciones impuestas por Washington, la estrategia del prncipe heredero Mohamed bin Salman, vaya a cambiar de curso, a no ser que las sanciones estadounidense sean de mayor rango.

El reino en crisis

Arabia Saudita que se encuentra en un momento de extrema debilidad poltica tras las contundentes evidencias de la ejecucin del periodista en su propio consulado de Estambul, un mayor deterioro en la guerra bien podra estar confirmando, si bien no una derrota, un estancamiento indefinido de su situacin en la guerra. Por lo que hasta ahora, eran solo presunciones, por su fracaso en los intentos de quebrar la resistencia yemen, en una de las guerras ms asimtricas que se recuerden, convierta a esa incapacidad militar en una debilidad poltica hacia el interior del reino, que capitalizara la oposicin, que tras el caso Khashoggi no solo ha ganado espacio interno, sino tambin reconocimiento internacional.

Para los EAU, tambin su intervencin en Yemen esta empezado a generar ciertas resistencias internas. Los emirates con una poblacin de un milln de personas, cuenta con un ejrcito altamente equipado y entrenado, que en el caso de la batalla de al-Hodeidah, son los que estn llevando la peor parte en los enfrentamientos con los houthies.

Desde el ltimo viernes los enfrentamientos entre los helicpteros Apaches de la coalicin que bombardean de manera constante diferentes barrios de al-Hodeidah intentado forzar un paso para que las tropas terrestres puedan ingresar a la ciudad, son repelidos por los morteros houthis.

Algunos informes insisten que desde el jueves algunos comandos de las bandas armadas habran logrado ingresar a barrios perifricos de la ciudad, aunque nada de esto est confirmado. El grueso de los hombres que esperan poder ingresar a la ciudad son mayoritariamente mercenarios camuflados como tropa que responde al renunciante presidente yemen Mansour Hadi, quien junto al prncipe bin Salman, son los mximos responsables de este genocidio.

Por su parte la aviacin saudita ataca distintos objetivos civiles de la ciudad aunque distantes de los centros de combates, en un intento desesperado de provocar el quiebre moral de la poblacin y alentado a un levantamiento contra los houthis, en una batalla estancada en el horror.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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