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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2018

Un venezolano asesinado
Justicia o xenofobia?

Ivn Mojica
Razn Pblica


Ojo por ojo, diente por diente?

El pasado 26 de octubre se report un linchamiento en Ciudad Bolvar, una de las 20 localidades de Bogot, al sur de la ciudad. La causa fue una falsa cadena de WhatsApp que acusaba a unos hombres del supuesto secuestro de un menor de edad.

Segn la informacin preliminar, un grupo de tres hombres, entre ellos un venezolano, fueron capturados por la polica por otro delito. La multitud crey que ellos eran los secuestradores y procedi a lincharlos sin ms averiguaciones. El joven venezolano falleci a consecuencia de los muchsimos golpes que recibi.

Sin embargo, indagaciones posteriores de la polica muestran que, al parecer, no hubo tal confusin, sino un ataque xenfobo explicito contra un ciudadano venezolano.

Tres de cada diez colombianos prefiere la venganza por cuenta propia a la justicia.

La informacin no es del todo clara pero, sin importar a cul versin se incline cada quien, hay algo que s queda muy claro: algo muy preocupante estaba ya ocurriendo entre los colombianos, y es algo que se agrava a raz de la entrada masiva de venezolanos expulsados por la crisis humanitaria que su pas de origen est atravesando.

Las cifras al respecto hablan por s solas: segn un estudio realizado en la Universidad Libre, tres de cada diez colombianos prefiere la venganza por cuenta propia a la justicia que corresponde impartir al Estado un Estado que adems no establece la pena de muerte. Entre 2014 y 2017, murieron cerca de 300 personas a causa de linchamientos.

Si a lo anterior sumamos la posible xenofobia de la poblacin, el panorama que tenemos es desolador.

Segn datos de Migracin Colombia, para agosto de 2018 se haban registrado 935,593 venezolanos en el pas. No obstante, en lo corrido del ao, 593,000 venezolanos han salido hacia otros destinos, ms que por falta de hospitalidad, porque Colombia ha sido un pas de paso.

Recordemos que segn datos preliminares del ltimo censo, Colombia se acerca a los 43 millones de habitantes. Por eso, incluso si todos los venezolanos que ingresan se quedaran, no llegaran siquiera a representar el 5 por ciento de nuestra poblacin.

Pese a que los venezolanos no son por tanto una amenaza objetiva para nadie, parece que los malos argumentos han logrado que la xenofobia aumente mucho en Colombia. El linchamiento del 26 de octubre no es un caso aislado.

Hay dos afirmaciones que en especial parecen alimentar la xenofobia y sin embargo son fcilmente rebatibles:

  1. Los extranjeros, en este caso venezolanos, vienen a Colombia a delinquir.

Pues bien: aunque es probable que lleguen algunos delincuentes, se tratara apenas de una pequea minora en relacin con el enorme flujo total de inmigrantes. La delincuencia no aumentar exponencialmente por la llegada de venezolanos. Es una gran falsedad decir que todos vienen a delinquir solo porque unos pocos lo hacen.

  1. Por culpa de los extranjeros, los nacionales perdern su empleo.

Se trata de un miedo de los colombianos, en especial de aquellos que trabajan en el sector informal.

Ese trabajo informal segn el DANE representa el 48 por ciento de los empleos. Por lo tanto culpar al extranjero por esta precariedad laboral es ocultar el sol con una mano: la informalidad se debe simplemente a nuestras propias prcticas de explotacin laboral. Son muchos los empleadores que prefieren contratar mano de obra barata en condiciones infrahumanas, en vez de los contratos formales con condiciones de trabajo dignas.

Como se puede inferir del anlisis de Alexandra Castro en esta misma revista, el venezolano es una vctima ms del empleador explotador y simplemente se convierte en un chivo expiatorio que libra de responsabilidad a los culpables y se convierte en receptculo del odio de aquellos otros afectados por la explotacin.

Las cadenas: la nueva desinformacin

La xenofobia aprovecha estas afirmaciones falaces y las magnifica mediante el miedo difundido a travs de cadenas y mensajes de odio en las redes sociales. Estas cadenas distorsionan o exageran cualquier cosa hasta sacarla mucho ms all de sus reales proporciones.

El peligro de caer en el juego de los xenfobos qued demostrado por el linchamiento del 26 de octubre ya sea que se haya producido por la cadena de WhatsApp o por pura xenofobia.

Debemos saber enfocar esa ira en medidas constructivas, en lugar de seguirle el juego a la xenofobia.

Ambos factores fueron de la mano en este caso concreto: la difusin de cadenas y de informacin falsa sobre la situacin de los venezolanos en Colombia produce xenofobia.

Los xenfobos aprovechan el malestar que produce la ola migratoria para dar rienda suelta a su odio y llegar inclusive al linchamiento, con la complicidad de las personas que, an sin ser xenfobas, caen en las mentiras difundidas en las redes.

Si mezclamos las afirmaciones falaces y xenfobas con la tendencia social a tomar justicia por mano propia, tenemos un coctel muy explosivo entre nosotros.

Por ejemplo, una de las explicaciones que da el estudio de la Universidad Libre a los linchamientos es la ineficacia, real o percibida, del sistema judicial. Si creemos la mentira xenfoba segn la cual todos los venezolanos vienen a delinquir y, adems, sentimos que el aparato judicial es ineficiente, no tardarn en aparecer ms casos de inocentes muertos a manos de turbas iracundas que se guan por el miedo irracional y el odio.

El linchamiento y la xenofobia no solucionan nada. Por el contrario, destruyen el tejido social y la confianza dentro de la comunidad, pues cualquiera, nacional o extranjero, puede ser culpado sin necesidad de pruebas.

Estamos abriendo la puerta para que los xenfobos difundan mentiras que les permitan utilizar la ira de la multitud como instrumento de su odio. Los linchamientos son, bsicamente, evento donde un rumor, con o sin sustento, se esparce entre una multitud, que acaba actuando sobre la base de informacin que no sabe si es completamente cierta.

El peligro de los rumores consiste en que todos podemos ser vctimas de ellos: una situacin comn y corriente puede ser interpretada por otro como una agresin; si nos basamos en esas percepciones subjetivas, o en mentiras flagrantes, como en el caso de las cadenas en redes, acabaremos matndonos entre nosotros mismos.

Es importante preguntarnos: me gustara que la ley del linchamiento se aplicara a todo el mundo, incluso a m mismo, basndonos en lo que dice la muchedumbre, sin mediacin de un juicio justo? Si su respuesta es no, pinselo dos veces antes de incitar un linchamiento o de participar en uno.

Piense, igualmente, en qu puede estar detrs del rumor que incita el hecho, pues es posible que solo lo estn usando para saldar un asunto personal, o que estn aprovechando su rabia y su frustracin para cometer un crimen basado en revanchas o en xenofobia.

Cmo desarmar el xenfobo?

En un artculo titulado Transitional anger, Martha Nussbaum plantea el concepto de ira transicional. Este concepto consiste, grosso modo, en usar la ira que nos causan las situaciones injustas, o aquellas en las que nos transgreden o violentan, para proponer medidas constructivas que lleven a que esos hechos que nos afectaron no vuelvan a presentarse.

El punto en ese repensarnos como sociedad no es dejar de sentir ira ante injusticias como los actos delincuenciales o la prdida injustificada de un empleo. El punto es este: debemos saber enfocar esa ira en medidas constructivas, en lugar de querer eliminar al chivo expiatorio y seguirle el juego a la xenofobia.

Debemos repensar esa rabia y frustracin que sentimos como sociedad para poder enfocarla constructivamente. Sera iluso y poco productivo pedir que no nos enojemos ante las graves y evidentes injusticias que se cometen diariamente en Colombia, pero es igualmente iluso, nada productivo y muy peligroso creer que esas injusticias desaparecern linchando a los dems.

Nuestros hermanos venezolanos tambin estn sufriendo en carne propia una serie de injusticias, por qu habramos de pensar que una respuesta justa a su situacin sera odiarlos y violentarlos? Por qu habramos de pensar que linchar a un ser humano va a detener la delincuencia en un pas tan desigual y con tantos problemas sociales como el nuestro? Por qu pensar que odiar y lastimar a un ser humano har que me devuelvan mi empleo en un pas con un 48 por ciento de informalidad?

Si en lugar de enfocar esa rabia y frustracin en cometer crmenes como un linchamiento, la enfocamos en buscar soluciones como por ejemplo dignificar el trabajo y defender los derechos laborales de todos o fortalecer el sistema judicial la situacin mejorar para todas, nacionales y extranjeras.

El Estado tiene un papel fundamental en estas soluciones, pero nosotros, como ciudadanos, podemos elegir entre usar nuestra rabia para presionar por esas mejoras, o malgastarla creando ms caos, crimen y degradacin social.

 

Ivn Mojica, Filsofo de la Universidad Nacional, magster en filosofa de la Universidad de Los Andes y profesor de ctedra de la Universidad de Los Andes.

Fuente original: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/11543-un-venezolano-asesinado-justicia-o-xenofobia.html?utm_source=MadMimi&utm_medium=email&utm_content=Petro+en+el+limbo%3A+%C2%BFmuerte+pol%C3%ADtica+para+el+l%C3%ADder+de+la+Colombia+Humana%3F&utm_campaign=20181109_m148175756_La+reforma+tributaria+del+presidente+Duque&utm_term=Un+venezolano+asesinado_3A+_C2_BFjusticia+o+xenofobia_3F

 


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