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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2018

La huelga del 15 de noviembre de 1922

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Prensa Latina

En Amrica Latina hay una larga tradicin de lucha de los trabajadores por conquistar derechos laborales, mantenerlos o ampliarlos. En ese camino, la imposicin del capital sobre el trabajo no ha dudado en desatar represiones contra el movimiento obrero, a fin de sujetarlo y dominarlo. En la historia regional se han registrado, asimismo, episodios de lucha y desgracia que dejaron su marca en las conciencias colectivas. En cada pas ha habido escenarios de violencia y muerte contra las aspiraciones justas de los trabajadores.


El grupo Quilapayn en su Cantata de Santa Mara de Iquique (1970), recoge uno de los episodios ms dolorosos acaecidos en Chile, el 21 de diciembre de 1907, cuando fueron asesinados centenares de obreros del salitre que demandaban mejoras salariales, as como otros reclamos laborales.

En Ecuador se suscit un episodio igualmente sangriento, el 15 de noviembre de 1922. Para ubicar el contexto de ese hecho, vale sealar que el proceso de la acumulacin originaria que abord Marx en forma global y casi concentrada en Inglaterra naturalmente, no ha sido el mismo acaecido en Amrica Latina -en forma especfica- y menos an en Ecuador, de modo que ese "vaco" solo puede ser llenado con investigaciones histricas concretas.

Emergido tardamente, los inicios del capitalismo ecuatoriano fueron visibles a fines del siglo XIX e inicios del XX. El proceso de la acumulacin originaria, abordado globalmente por Marx, no ha sido el mismo en Amrica Latina.

A grandes rasgos, la colonia no disoci en Ecuador a poseedores de fuerza de trabajo libre y a capitalistas dueos de dinero y medios de produccin. Luego de la independencia, durante la vida republicana decimonnica, tampoco tuvieron lugar procesos estructurales que condujeran a esa disociacin, ya que sus alcances fueron muy relativos con la liberacin de esclavos (1851), la abolicin del tributo indgena (1857), la sustitucin del diezmo (1890) o los decretos dictados por Eloy Alfaro para tratar de introducir el trabajo asalariado en las haciendas.

La vigencia del rgimen oligrquico ecuatoriano impidi la industrializacin efectiva del pas y el surgimiento de un mercado libre de fuerza de trabajo, como precondiciones para el capitalismo. En realidad, con la Revolucin Juliana (1925) se inici un largo perodo para la superacin de ese rgimen, definitivamente liquidado con la reforma agraria de 1964, que aboli las modalidades precarias de trabajo favoreciendo el inmediato mercado libre de fuerza de trabajo indgena y campesina.

En estricto rigor, el capitalismo ecuatoriano es tardo: sus inicios apenas son visibles a fines del siglo XIX e inicios del XX -cuando surgen las primeras manufacturas e industrias-, avanza a mediados de siglo durante el auge bananero (1950-1960/65) y definitivamente se consolida en las dcadas "desarrollistas" de 1960 y 1970. A ese lento desarrollo capitalista lo acompa el crecimiento y desarrollo de la clase trabajadora asalariada, base del movimiento obrero que recin emerge a fines del siglo XIX y, sobre todo, a inicios del XX.

Cabe recordar el papel sindicalista que desempe el ciego cubano Miguel de Albuquerque, en la poca radical-liberal, en respaldo a Eloy Alfaro, y cmo gracias a esa labor naci en Guayaquil la Confederacin Obrera del Guayas (COG, 1905), la ms importante organizacin de su tipo en los orgenes del movimiento. Aos ms tarde surgiran otras, entre las que merece destacarse la Sociedad Cosmopolita de Cacahueros "Toms Briones", a cuya iniciativa se constituy, en 1922, la Federacin de Trabajadores Regional Ecuatoriana (FTRE), que pronto desplaz a la COG en el liderazgo del movimiento obrero de Guayaquil.

En el mismo mes de octubre, la Asamblea de Trabajadores del Ferrocarril del Sur, en Durn, resolvi presentar al gerente, J.C. Dobbie, un pliego de peticiones cuyas demandas centrales fueron:

que se respete la ley de 8 horas de jornada diaria y la de accidentes de trabajo. La jornada de 8 horas fue decretada en 1916 y la Ley sobre Accidentes de Trabajo en 1921;

aumento de salarios: mientras la remuneracin mensual de los trabajadores era de unos 30 sucres, el sueldo de los jefes era de por lo menos 250 dlares, en momentos en que el dlar llegaba hasta a 4 sucres;

considerar la semana de trabajo de 6 das: hasta entonces, la semana laboral era de 7 das;

estabilidad laboral: a fin de no separar a cualquier trabajador sin causa justificada;

otras: suprimir descuentos de los sueldos de los trabajadores para el hospital, un nuevo cirujano, botiquines en Durn, Bucay y Ambato, restituir en el puesto a varios trabajadores despedidos.

Al no recibir respuesta, los ferrocarrileros iniciaron la huelga, respaldada por la FTRE, la COG y la Asociacin Gremial del Astillero. En los siguientes das, aument la solidaridad de otros gremios de trabajadores. La alarma que produjo la paralizacin del ferrocarril en el pas, forz al gerente Dobbie a entrar en arreglos con los huelguistas. El 26 de octubre las partes suscribieron el Acta en que se aceptaban los planteamientos de los trabajadores.

El xito de los ferrocarrileros de Durn dio pie a numerosas reivindicaciones laborales de los guayaquileos. El 8 de noviembre, los trabajadores de la Empresa de Luz y Fuerza Elctrica y de la Empresa de Carros Urbanos presentaron sus demandas a los patronos. El reclamo de los empleados, motoristas y conductores de los tranvas elctricos incluy, en lo esencial:

Sancionadas por la Constitucin de 1929 y el Cdigo del Trabajo de 1938 las conquistas laborales en el pas, aunque garantizadas, no siempre han sido respetadas y hoy corren el riesgo de ser revertidas.

la ley de 8 horas, y pago de sobretiempos;

aumento de salarios;

estabilidad laboral;

cumplimiento estricto de la Ley de Accidentes de Trabajo;

planteamientos especficos: regulacin del nmero de vueltas, permisos, pasajes, carros, responsabilidades de los conductores, calamidad domstica y otras.

Los operarios de los carros de traccin a mula coincidieron en establecer turnos cada 12 horas, y cada 6 alternativas; pago de sobretiempos que excedan las 8 horas; cese de despidos; aumento de salarios; cumplimiento de la ley de seguro y accidentes. En los siguientes das, se sumaron a las huelgas los trabajadores del gas, verteros y conductores de carros urbanos, del taller de carrilanos, cascajeros, etc. Uno de los Manifiestos sostuvo:

"Existe una ley que determina el tiempo de trabajo diario, en ocho horas como mximo, y, sin embargo, se nos obliga a trabajar 18 y 20 horas al da". El da 10 se sumaron a la huelga los trabajadores de las fbricas de Guayaquil. El 11, artesanos y constructores; el 13 los voceadores y nuevas fbricas; este da la FTRE declar el paro general. El 14 Guayaquil fue una ciudad paralizada y sin luz.

El da 15 de noviembre, la gigantesca manifestacin por las calles de Guayaquil fue reprimida a fuego abierto. Murieron centenares de obreros

Los trabajadores, el 15 de noviembre de 1922, expresaron el despertar de las reivindicaciones laborales en el Ecuador, justas, en un medio atrasado en los derechos laborales ya conquistados en otros pases. Sin embargo, las reivindicaciones reclamadas fueron calificadas como "comunistas" y "excesivas". Y la matanza obrera de Guayaquil, de la que fuera responsable el gobierno de Jos Luis Tamayo (1920-1924), incluso fue justificada con el argumento de que se haba disparado contra "saqueadores" y "delincuentes". Todo para esconder la responsabilidad compartida de los capitalistas de la poca.

Naturalmente dicho episodio fue marginado en los relatos histricos hegemnicos, pero su memoria ha sido rescatada por los pocos historiadores del movimiento de los trabajadores ecuatorianos. Retrata el poder que tuvo el rgimen oligrquico y los inicios del capitalismo. Las conquistas laborales, que finalmente se lograron en la Constitucin de 1929 y en el Cdigo del Trabajo de 1938, aunque garantizadas, no siempre han sido respetadas. Y hoy corren el riesgo de ser revertidas por la fuerza que han adquirido las propuestas de flexibilidad y flexiseguridad laborales, impulsadas por las elites empresariales ms ricas e influyentes del pas.

Juan J. Paz y Mio Cepeda: Historiador y analista ecuatoriano.

Fuente: http://firmas.prensa-latina.cu/index.php?opcion=ver-article&cat=P&authorID=129&articleID=2575&SEO=paz-y-mino-cepeda-juan-jose-ecuador-la-huelga-del-15-de-noviembre-de-1922



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