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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2018

Democracia

Gustavo Robles
Rebelin


Ya dejamos dicho que el primer paso de la revolucin obrera ser la exaltacin del proletariado al Poder, la conquista de la democracia

(Marx-Engels, Manifiesto Comunista , Proletarios y Comunistas)

 

La destruccin del poder del Estado es un fin que se han planteado todos los socialistas, entre ellos, y a la cabeza de ellos, Marx. La verdadera democracia, es decir, la igualdad y la libertad, es irrealizable si no se alcanza ese fin

(Lenin, Tesis e informe sobre la democracia burguesa y la dictadura del proletariado)

 

El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitucin. Toda fuerza armada o reunin de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de ste, comete delito de sedicin.

(Art 22, Constitucin Nacional de la Repblica Argentina)


Si la democracia es un concepto que refiere al gobierno del pueblo, tal como su definicin etimolgica indica, su ejecucin en la realidad concreta de toda sociedad humana no se ha verificado nunca a lo largo de la historia. Y es que el pueblo nunca gobern, porque lo que siempre se plasm en los milenios de civilizacin, fue la opresin de una minora poderosa por sobre el resto de las masas a las que sometan y explotaban.

An en lo que nos han vendido desde chicos en las enciclopedias escolares, aquello de la Grecia Antigua como cuna de la democracia, se comprueba la falacia, pues aquella era una sociedad esclavista cuyas libertades gozaba el 10% de la poblacin que era la ciudadana, mientras el 90% era esclavizada.

Todo el romanticismo de la Francia Revolucionaria, su toma de la Bastilla y la guillotina para descabezar a los miembros de la realeza y la nobleza, se desmorona ante los atropellos y opresiones de la nueva clase dominante, la burguesa, sobre el pueblo pobre y explotado.

Si hasta en lo que es considerada la ms grande democracia del mundo actual, los EEUU, el aparato del Estado es un Gran Hermano estructurado para impedir o morigerar las protestas de los millones de espoleados y esquilmados; slo pueden aspirar a la Casa Blanca los poseedores de una riqueza considerable; y un candidato puede llegar a ser presidente aunque saque menos votos (muchos menos votos) que su adversario.

Desde el advenimiento de la burguesa como clase dominante, consecuencia de la imposicin del modo de produccin capitalista por sobre el feudal y el esclavista, se ha avanzado sin dudas en la conquista de algunas libertades individuales respecto de los sistemas de explotacin anteriores, pero de ah a llamar democracia a la arquitectura social pergeada por la burguesa hay un trecho muy largo y engaoso.

Es que la democracia burguesa, tal como declaman Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, queda perfectamente definida en esta frase: el poder estatal moderno no es ms que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa.

El mundo en el que vivimos es la demostracin cabal de la frase precedente. La globalizacin es en realidad la imposicin imperialista del inters de las grandes corporaciones y, sobre todo, del sistema financiero mundial. Sin embargo, esos factores de poder son los que han construido el sistema legal, jurdico y ejecutivo que, con matices, se ha desplegado en casi todo el mundo y al que llaman democracia.

Rara democracia esa que se ha expandido a sangre y fuego sobre los pueblos condenados al hambre, la miseria y la explotacin.

Nuestro pas se enfrenta con esa contradiccin desde su fundacin. Pero pocas veces la falsedad de la democracia qued tan expuesta como en este periodo en el que ese engendro poltico llamado Cambiemos se hizo del gobierno, encabezado por un corrupto hijo de la mafia, contrabandista de autopartes, ladrn del Correo, evasor y lavador offshore, como Mauricio Macri.

Si ya es cuestionable una Constitucin que defiende claramente los intereses patronales por sobre los de los trabajadores, cuyo artculo 14bis es una entelequia, una zanahoria dibujada para que nunca se la alcance; una Constitucin que defiende la propiedad privada de los poderosos y que encorseta al pueblo no dejndolo deliberar ni gobernar, sino a travs de los representantes que elija cada 2 4 aos

Cmo puede hablarse de democracia en un pas donde alguien puede ser elegido por una minora (aunque sea primera minora, no deja de serlo) y gobernar a travs de los aprietes, prebendas, negociados, sobornos y carpetazos como si fuese mayora?

La banda que hoy nos gobierna obtuvo, en la primera vuelta electoral del 2015, 8.382.610 votos sobre un padrn de 32.063.409, es decir, el 26% de las voluntades totales. El FPV haba logrado 9.002.242 votos.

Ya en el balotaje, Cambiemos obtuvo 12.903.684, el 40% del total del padrn. Gan la eleccin apoyado en el repudio de la mayora de la poblacin al kirchnerismo que gobern durante 12 aos seguidos.

Pero lo que queda en claro, es que el 60% del pueblo no eligi a esta administracin, lo que constituy la verdadera voluntad de la mayora popular.

Dos aos despus, en 2017, las elecciones legislativas fueron difundidas por la nefasta corporacin meditica como un triunfo arrasador del oficialismo, cuando en realidad perdi casi 3 millones de votos respecto del 2015: obtuvo 10.161.053 votos, el 30% del padrn. Es decir, el 70% se manifest en contra de la administracin macrista. Entre ellos, los 8.786.813 seres humanos que votaron en blanco, anularon el voto o no fueron a votar; el 26,53% del padrn, la segunda minora, a la que el sistema no cuenta para determinar cmo se gobierna o cul es la verdadera voluntad popular.

Un sistema as de contradictorio no puede sostenerse sin crujir peridicamente, porque la verdad institucional no tiene nada que ver con la social. Las polticas aplicadas las hacen chocar de frente, tal como ocurre hoy en la Argentina. Las permanentes manifestaciones, la gente en la calle, son el termmetro del verdadero humor de la sociedad.

Se puede llamar democracia a la imposicin de la voluntad de una minora tan clara, sobre la abrumadora mayora?

O en realidad vivimos en una sociedad cuya institucionalidad est basada en reglas republicanas de representatividad del votante (no de la voluntad popular), que ignora al que se manifiesta en contra de ella (por accin u omisin), que no permite que el pueblo delibere y gobierne y en realidad est estructurada para cuidarle los privilegios a los dueos del poder econmico?

Qu clase de democracia es aquella que desprecia la opinin del 20 25% que permanentemente no se siente representado por la oferta poltica del sistema?

Qu clase de democracia es la institucionalidad que no le permite al pueblo deliberar ni gobernar, que instrumenta los poderes represivos del Estado para anular la protesta, pero que no sanciona a aqul o a aqullos que mienten para ganarse el favor y los votos de la poblacin; que no reprime a aquellos que traicionan el mandato para el que fueron elegidos? (Como ste macabro oficialismo, que declamado por Macri no cumpli una sola de sus promesas electorales)

Qu clase de democracia es la que condena al pueblo al hambre y la miseria, al desempleo, a la resignacin, porque hay que cumplir con los tiempos institucionales de los que mienten y traicionan?

Qu clase de democracia es la que ni siquiera admite la revocacin de mandatos por la voluntad popular?

Es tan claro el engao, mucho ms en este periodo, que hasta un influyente senador opoficialsta, elegido por el pueblo de su provincia para ocupar el lugar que ocupa, puede decir muy suelto de cuerpo que al poder al que pertenece no le importa lo que diga el pueblo ni que se movilicen las masas para repudiar las leyes que all se pergean.

Esto no es democracia. Es una trampa para engaar, explotar y saquear a las masas.

En este circo, si la voluntad de las masas es protestar en las calles, crean mecanismos legales para judicializarla. Se termina protegiendo al que gobierna contra el pueblo y se criminaliza al pueblo que se rebela. Democracia las pelotas.

Lo que nos quieren hacer creer las clases dominantes a travs de la formidable herramienta de los medios de comunicacin masivos, es que esto que vivimos, esta infamia, esta injusticia, es democracia, cuando en realidad es una forma republicana representativa a secas, que nada tiene que ver con el verdadero concepto. Se amparan en la herencia oprobiosa que ha dejado la ltima dictadura genocida, cuando la democracia era una aspiracin de subsistencia porque las libertades democrticas estaban pisoteadas y baadas en sangre. Salir de esa oscuridad hizo que la mayora del pueblo se contentara con algn tipo de libertad individual, mientras se iba cediendo casi imperceptiblemente en los derechos y libertades populares o de clase. El sometimiento al sistema financiero internacional a travs del endeudamiento, la cada vez menor participacin en el reparto de la riqueza nacional por parte de las masas laboriosas, la destruccin del aparato productivo, la prdida de derechos laborales y en definitiva de la calidad de vida de millones de seres humanos, es prueba contundente de ello.

No puede ser democrtico un sistema que ha construido toda la institucionalidad que conocemos para proteger la propiedad privada de la burguesa; que se ha erigido a partir del modo capitalista de produccin, necesariamente desigual, donde se ejerce una verdadera dictadura: en las fbricas, en las empresas, en los bancos, en las financieras, se hace lo que el patrn quiere. All no hay votacin ni asamblea que valga. Es el inters del explotador el que se impone.

Para acercarnos al verdadero significado de tan bella palabra, para darle carnadura social, hay que terminar con la representatividad que fomenta la traicin permanente de las ratas que se venden por ms que un plato de lentejas, e ir hacia formas de participacin popular que aseguren el control social de las polticas que en su seno se decidan: para ello no hay otra forma que las asambleas populares. Se puede entender que en los Estados modernos compuestos por millones de personas, es imposible una asamblea nica nacional con todos los componentes de la sociedad. Pero s se puede avanzar en mecanismos de delegacin y no de representacin, delegaciones que puedan ser revocadas en cualquier momento por la votacin de las y los asamblestas. El ncleo incial podra ser la asamblea de la cuadra, que enviara sus delegados luego a la de la manzana, sta a la del barrio, la del municipio, la de la zona, la provincial y finalmente la nacional. Cada asamblea sera legislativa y ejecutiva a la vez, e impartira justicia de forma genuina y popular.

Habr quienes piensen que tal forma de organizacin social y estatal es una utopa irrealizable. La historia de la Humanidad nos ensea que nada es para siempre, que el avance de la consciencia es incesante y la conquista de derechos permanente. Si no fuese as, todava viviramos en sociedades cuyo deporte favorito fuese el tirar seres humanos a los leones. Los que as piensan repiten el discurso preparado por las clases dominantes que estn muy cmodas en la vida holgada, lograda con el sufrimiento ajeno, en el marco de este engao al que llaman democracia y que nada tiene que ver con ella.

Si efectivamente las masas laboriosas y marginadas quieren avanzar en pos de la verdadera democracia o niveles mayores de ella, indudablemente deben oponerse y repudiar el status quo actual, incluso la Constitucin vigente. Para empezar a recorrer el camino de la verdadera liberacin social, la socializacin de los medios de produccin y del poder, para que el concepto gobierno del pueblo tenga carnadura concreta en nuestro pas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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