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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2018

La Asociacin Lzaro Crdenas y la memoria histrica

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


La Asociacin Lzaro Crdenas de Asturias organiz las II Jornadas de Amrica Latina y Caribe, que se desarrollaron entre el 6 y el 9 de noviembre en las ciudades de Oviedo y Gijn, en las que se trataron diversos temas del contexto marcado por la ofensiva neoliberal: gnero, mujeres, pueblos originarios, contrainsurgencias, guerras de cuarta generacin y procesos polticos actuales.

Quienes participamos en dichas jornadas, a su vez, tuvimos la oportunidad y el privilegio, a partir de la convivencia intensa y fraterna con integrantes de la Asociacin, no slo de conocer los orgenes de su fundacin y la brjula poltica que orienta su trabajo: solidaridad, internacionalismo y memoria, sino, tambin, transmitieron en vvidos y estremecedores relatos y visitas a sitios memorables, las luchas histricas del pueblo asturiano y, particularmente, de su clase trabajadora minera: durante la olvidada revolucin obrera de octubre de 1934 (ver: Paco Ignacio Taibo II, Asturias, octubre 1934, Ed. Crtica); los aos de la guerra civil que se produce por el golpe de Estado de los generales traidores a la Repblica, los bombardeos a la poblacin civil desde los barcos sublevados y la aviacin hitleriana, la letal Legin Cndor, con sus 600 cazas y bombarderos de la ms alta tecnologa blica; la terrible prctica represiva de la dictadura franquista, su poltica de exterminio, con miles de asesinados en caminos y carreteras, arrojados en cunetas, tiros de minas, fosas comunes y acantilados martimos; los juicios sumarios de tribunales militares que sentenciaban diariamente fusilamientos en masa; los nunca reconocidos 200 campos de concentracin y los batallones de mano de obra esclava de presos polticos que, incluso, trabajaron en el Valle de los Cados; las miles de desapariciones forzadas y la persecucin policial, laboral y social sobre personas del entorno republicano, en ocasiones, delatadas por vecinos, compaeros de trabajo e, incluso, familiares.

Mxico, por haber sido nacin de acogida del exilio republicano, durante la presidencia del general Lzaro Crdenas, conoci tempranamente testimonios del crimen que los fascistas cometieron contra la Repblica espaola y el papel que jug el Comit de no Intervencin que los gobiernos de Inglaterra, Francia y Estados Unidos crearon para encubrir su participacin en esta felona. En Espaa, los fascistas pusieron a prueba sus nuevas armas, sus mtodos masivos de exterminio y toda la experiencia del pas se constituy as en la advertencia de lo que sera el orden fascista en Europa. Tambin, Espaa se convirti en la clarinada que alertaba a los fascistas sobre el indoblegable espritu de lucha de sus pueblos y la fraterna solidaridad de los internacionalistas provenientes de ms de 50 pases, incluyendo a cubanos, que constituyeron el grupo ms numeroso procedente de Amrica Latina. Precisamente, recin se record el retiro de las Brigadas Internacionales en octubre de 1938, motivado por un fracasado esfuerzo por cambiar la posicin del Comit de no Intervencin. Con esta complicidad de por medio, las agresiones fascistas de la preguerra quedaron impunes y, con ello, se permiti que los sueos de expansin mundial de las potencias del Eje se tornaran cruel realidad. Los gobiernos ingls y francs pasaron por encima de acuerdos de mutua defensa con Polonia y Checoslovaquia, permitiendo la ocupacin nazi de esos pases.

Especialmente impactante fue la visita, en la ruta de la memoria histrica, que los miembros de la Asociacin buscan afanosamente preservar, a las fosas comunes del cementerio de Ceares, en las que se contabilizan 1934 hombres y mujeres de todas las edades y condiciones, sealados como rojos por la justicia militar.

A unos pasos de las fosas, se erije un monumento dedicado A LAS VCTIMAS DE LA REPRESIN FRANQUISTA, LUCHADORES POR LA LIBERTAD Y DEFENSORES DE LA DIGNIDAD HUMANA. EN SU MEMORIA. GIJN, 14 DE ABRIL DE 2010, en lo que representa un libro con sus pginas abiertas, y en cuyas hojas aparecen los nombres y apellidos de las vctimas.

A unos 50 metros de las fosas, por un camino, se llega al paredn de fusilamiento en el que se hallan diversas placas conmemorativas. Cruzada por los colores de la Repblica, se esculpi en una piedra: En este PAREDN fueron fusilados miles de republicanos vctimas de la DICTADURA fascista durante los aos 1937-1941. Sus cuerpos reposan en CUATRO FOSAS COMUNES. HONOR Y RECONOCIMIENTO.

El muro de la muerte, el monumento y las fosas se encuentran tapisadas de flores y evocaciones de familiares, gremios y organizaciones polticas, evidencia contundente de que la memoria sigue viva como un acicate para que el fascismo no vuelva jams.

Dej huella profunda rendir homenaje a quienes en esa tierra digna de Asturias DECIDIERON MORIR DE PIE POR NO VIVIR DE RODILLAS.

A Churruca y sus camaradas, combatientes infatigables de la memoria.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/11/16/opinion/022a2pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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