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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2018

Espaoles, Franco ha vuelto!

Vctor Arrogante
Rebelin


Franco ha muerto, aunque algunos han conseguido que su ideologa vuelva, si alguna vez se fue. Franco muri aquel 20 de Noviembre de 1975 en una cama de hospital, pero con los acontecimientos de los ltimos tiempos parece que ha resucitado, entre la exhumacin del Valle de los Cados a la inhumacin en la Almudena (que yo prefiero que sea ahumado) cerca de la Plaza de Oriente en donde tantas veces fue aclamado por la derecha reaccionaria. Otra fecha histrica es la del 22 de Noviembre, cuando Juan Carlos de Borbn, asumi la jefatura del Estado.

El 20 de Noviembre en la historia de Espaa nos ha dado acontecimientos que han marcado poca y la muerte o nacimiento de personajes. En 1962, en Cuba, termina la Crisis de los misiles, cuando el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy (que haba nacido un 20N de 1925), se comprometi a no invadir a la nacin caribea, y la Unin Sovitica accede a retirar sus misiles nucleares de la isla. En Espaa, en 1936, en la prisin de Alicante, Jos Antonio Primo de Rivera fue fusilado, por el veredicto de un tribunal popular. Ese mismo da, a Buenaventura Durruti, una bala de firma desconocida le alcanz en el pecho en la Ciudad Universitaria de Madrid. No quiero olvidar las Elecciones generales que se celebraron en 2011, ganndolas por mayora absoluta por el Partido Popular con Rajoy, mientras el PSOE sufra la mayor derrota electoral de su historia.

Esta semana se cumplen cuarenta y tres aos de la muerte del dictador y la proclamacin (que no coronacin) de Juan Carlos de Borbn como rey de Espaa. Franco impuso un rgimen continuador del Movimiento Nacional: una "monarqua del Movimiento", decan. El trnsito a la democracia culmin en 1978 con la Constitucin y como forma poltica del Estado la monarqua parlamentaria. El rey ni jur, ni prometi la Constitucin. Solo la sancion. Su poder era previo y franquista.

Misas y homenajes a Franco y a Primo de Rivera se vienen celebrando ante la inaccin del gobierno. En un Estado democrtico y de Derecho, es inadmisible que no se persiga la apologa del fascismo franquista, que tanto sufrimiento caus durante cuarenta aos. Hay que penalizar el enaltecimiento del franquismo, como se hace con el enaltecimiento del terrorismo. Una verdadera democracia no permitira que se celebrara con total impunidad y de manera desafiante un desfile fascista exaltando a un dictador y genocida. Permitindolo, se ofende a los demcratas, a la memoria histrica de las vctimas y a la dignidad de los familiares de los miles de asesinados, muertos por defender la libertad y la democracia. Este 20N se presenta ms polmico que otros aos. Parece como si Franco hubiera resucitado.

Franco estableci las bases para el futuro monrquico de Espaa en 1947, con la Ley de Sucesin en la Jefatura del Estado, que declaraba a Espaa Reino y otorgaba al Jefe del Estado la facultad de proponer a las Cortes la persona que lo sucedera a ttulo de rey. A Franco le hubiera gustado ser rey de Espaa, por la gracia de dios, y usurp prerrogativas reales, concedi ttulos nobiliarios bajo palio y con guardia mora. Vivi como un rey, con el boato y protocolo franquista. Espaa era una democracia orgnica, sin democracia y un reino sin rey.

"Espaoles: Franco ha muerto", deca Arias Navarro roto en lgrimas. "El hombre de excepcin que ante dios y ante la historia asumi la inmensa responsabilidad del ms exigente y sacrificado servicio a Espaa ha entregado su vida". Aquel hombre, unos meses antes, haba firmado las ltimas cinco penas de muerte de la dictadura. Muri matando. Del dolor y la tristeza del carnicero de Mlaga, a la esperanza ante el futuro. Hasta en la muerte: "No olvidis que los enemigos de Espaa y de la civilizacin cristiana estn alerta".

Juan Carlos jur fidelidad a los principios del Movimiento, acepta ser sucesor de Franco a ttulo de rey, "recibiendo de Su Excelencia, la legitimidad poltica surgida del 18 de julio". Heredaba un rgimen surgido por un golpe de Estado y una guerra fraticida. Aseguraba para l y los suyos una corona que hoy ostenta su hijo; y el rgimen garantizaba el franquismo sin Franco. Juan Carlos fue nombrado sucesor del dictador. Franco deleg en l por motivos de salud en dos ocasiones la jefatura del Estado, por lo que el rey ejerci de dictador suplente en dos ocasiones antes que rey. En la ltima suplencia, entreg el Sahara a su hermano el rey Hassan de Marruecos, tras la presin ejercida con la Marcha Verde, Estados Unidos y Francia, traicionando al pueblo saharaui. Espaa sala de la noche oscura de la dictadura y entraba en el sendero de la democracia, no sin sobresaltos e incertidumbre, ruido de sables y golpes de Estado.

Malos recuerdos tengo de la poca y peores en la memoria histrica familiar. Franco fusil a mis abuelos en Toledo, despus de la liberacin del Alczar en 1936. Hoy me acuerdo de l, de sus muertos y de los mos. Vivan en Toledo, en el Callejn de los Nios Hermosos, en la judera toledana, de donde sacaron a mis abuelos para nunca volver. Veo la cara perpleja y asustada de mi abuela Antonia Arrogante y las caras descompuestas por el odio de los sacadores. Oigo el sonido seco de las descargas de los fusiles, junto al paredn a la vera del Tajo, y el taac taac de los tiros de gracia.

La monarqua, por su naturaleza, es antidemocrtica; atenta contra la igualdad de oportunidades y al principio constitucional de igualdad ante la ley. Es un rgano del Estado, sobre el que el propio Estado no tiene ningn tipo de control: ni poltico, ni econmico, ni de ninguna naturaleza. Las Cortes que representan a la soberana nacional, no tienen competencia alguna sobre la gestin de la Casa Real. La persona del rey es inviolable constitucionalmente, lo que le sita por encima de la ley. La corona es un rgano opaco, poco transparente, que no da cuentas a nadie, sobre nada y de todo. Es tiempo de pensar en el cambio, por cuestin de salud democrtica.

Pocos datos sociolgicos hay sobre lo que opina la ciudadana de la monarqua; los que hay dicen que la valoracin de la monarqua sigue bajo mnimos y que los votantes de todos los partidos suspenden a la institucin, a la que ponen una nota media de 3,8. Segn la serie histrica del CIS, interrumpida en marzo de 2015, hubo momentos en que la institucin fue valorada incluso peor que ahora. Por edades, todos la suspenden, aunque los mayores son ms benevolentes con ella que las personas jvenes y de mediana edad. Por comunidades autnomas, aunque el suspenso es general, existen grandes diferencias entre unas y otras, destacando el Pas Vasco por el lado negativo y Canarias y el centro peninsular por el menos malo.

Previamente a la promulgacin de la Constitucin se haba celebrado el referndum sobre el Proyecto de Ley para la Reforma Poltica (15 de diciembre de 1976). Cont con el apoyo del 94,17% de los votantes, y una participacin del 77,72%, sobre un censo de 22.644.290. En el tuto revoluto, con la introduccin del trmino Rey, se asegur la permanencia de la institucin. No se consolidar la monarqua, mientras no haya un referndum sobre el modelo de Estado.

En la Transicin se estableci la monarqua parlamentaria como modelo poltico del Estado. Todo fue posible por el acuerdo tcito de pasar pgina; por miedo y por el ansia y anhelo de libertad. La Constitucin fue un trgala para salvar la monarqua, una operacin de blanqueo e hipnotismo ejemplar: "o te comes la manzana con gusano o no hay manzana", dice el profesor Vicen Navarro. En una entrevista al expresidente Adolfo Surez en 1995, confes que "no someti a referndum la monarqua porque las encuestas le dijeron que perdera". Por lo que incluy la palabra rey y monarqua en la Ley de la Reforma Poltica de 1977 para no tener que hacer la consulta.

La deriva hacia la extrema derecha que han experimentando Ciudadanos y el Partido Popular, se refleja en el nerviosismo que estn demostrando, incluido el PSOE, por las consultas no vinculantes y las declaraciones de non grata a la persona del rey. El prximo 2 de diciembre se realizar una consulta popular, en la que la ciudadana podr expresar su opinin sobre la forma de estado que desea: Monarqua o Repblica, cuestin que no fue sometida a votacin en 1978. A este movimiento hay que sumar el de las diferentes consultas convocadas en distintas universidades espaolas. Con estas acciones se quiere reivindicar el irrenunciable derecho ciudadano a decidir sobre las cuestiones polticas y sociales que afectan y determinan el bienestar y la calidad de vida.

En estos tiempos hay que reconocer al Grupo Socialista que haya registrado una mocin de condena del franquismo para su debate en el Pleno del Senado el da 20 de noviembre, para que la Cmara pueda expresar el rechazo a esa etapa en el ao en que se conmemora el 40 aniversario de la Constitucin. "Difcilmente se puede ser constitucionalista sin condenar el franquismo" (portavoz socialista, Ander Gil).

Han pasado cuarenta y tres aos de aquella esperanza contenida. Una vida de compromiso permanente. Ante una realidad poltica y social diferente, ha de ser diferente la respuesta. Lo que no se hizo entonces, habr que hacerlo hoy. Hay que abrir un nuevo proceso constituyente. Por cierto un 20N de 1957 muri mi padre.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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