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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-11-2018

Carta a un compaero

Rafael Ramrez Carreo
Aporrea


Le escribo al compaero o compaera del campo de la revolucin, del chavismo. Estas reflexiones no son para las lites de ningn tipo, ni las tradicionales, ni las de nuevo cuo.

Te escribo a t, al que ha enarbolado toda la vida las banderas del socialismo, desde los tiempos del herosmo, la entrega, la metralla, de arriesgarlo todo; al soldado de la Patria, al de la Academia, del 4 de febrero, del 27 de noviembre; a los dirigentes populares, hombres y mujeres que desde los barrios, las fbricas, los campos, siempre resistieron los embates de la violencia contra el pueblo; al que durante estos veinte aos, o ms, ha militado en la revolucin; al que sali de cualquier parte, al que despert y se moviliz para acompaar con pasin, honestidad y amor al Comandante Chvez, su palabra, su ejemplo, su lucha.

Le escribo al joven, estudiante, trabajador, al que apenas era un nio cuando todo sto empez, al futuro de la patria. Le escribo al hombre y mujer humilde, que junto a sus hijos y sus sueos vuelve a la pobreza y la desesperanza. Le escribo al que tuvo que abandonar la patria, dejar atrs a los suyos, desprenderse de los afectos, de la familia. Le escribo al hombre y mujer, honesto, militante, que est atrapado en sus contradicciones, en silencio, incrdulo o haciendo acrobacias para no aceptar la realidad, en un mundo de excusas y justificaciones, para no moverse de su posicin, inmerso en tareas que no le permiten reflexionar.

Es momento que hagamos un alto, hay que reflexionar con crudeza lo que est sucediendo en el pas. Hacer una revisin interna, en cada uno de nosotros, con honestidad, con el espritu crtico y contestatario que caracteriz al Comandante Chvez.

Si evaluamos lo que est pasando, sin engaarnos o evadir la realidad, debemos concluir que la situacin actual del pas, es un desastre, lo opuesto a lo que quera el Comandante Chvez para la Patria, para el Pueblo. Parece obvio lo que digo, pero es que parte del problema es que no lo reconocemos, lo evadimos, lo minimizamos.

ste N es un gobierno socialista, al contrario, cada da nos alejamos ms de la posibilidad socialista. Tampoco es Chavista, porque nadie se puede proclamar Chavista, sin reconocer el socialismo como nuestra meta superior, ser el socialismo del Siglo XXI, no ser ni copia, ni calco de otros modelos, pero debe ser socialismo, el resto son malabarismos para siempre caer en el capitalismo.

El gobierno entrega la soberana econmica del pas: entrega el petrleo, el gas, vende PDVSA, entrega el Arco Minero, desmantela las empresas del Estado, las cede al capital privado, destruye el trabajo.

Ahora la poltica est detrs de la economa, los actores econmicos, especuladores y dems agentes, operan a sus anchas, hacen lo que les da la gana, sin control, el gobierno desmantel la capacidad de direccin del Estado, su papel rector: la hiperinflacin, mega devaluacin, especulacin, desabastecimiento, bachaqueo, contrabando, han empobrecido al pueblo, son los demonios del capitalismo salvaje; el gobierno es incapaz de garantizar los derechos fundamentales del ciudadano: alimentacin, seguridad, salud, vivienda, educacin; ni los servicios bsicos: agua electricidad, transporte; hoy da somos un pas ms violento, injusto, con una minora extremadamente rica y una inmensa mayora pobre que, desesperada, sale del pas como puede, lo abandona sin esperanzas. El madurismo ha destrozado las bases materiales que le daran soporte, impulso al modelo socialista.

Si revisamos a Chvez, en su esencia programtica, este gobierno Ni es chavista, Ni es socialista. No slo ha abandonado al socialismo como propuesta, sino que se ha desviado, ha hecho inviable, el cumplimiento de los objetivos histricos del Plan de La Patria.

All, en ese documento pstumo del Comandante Chvez, en sus objetivos histricos, que es lo que tiene valor como la propuesta estratgica, el presidente Chvez, plasm sus ideas ms avanzadas. Es el documento que recoge su sueo, es lo ms acabado de su pensamiento poltico, luego de aos de experiencia poltica y de gobierno, un plan que era posible, luego de haber conquistado y fortalecido los pilares fundamentales de nuestra Patria.

Invito a todos a revisar este documento, estudiarlo, los objetivos histricos deben ser analizados y defendidos por el Chavismo. No aceptar alejarnos de ellos. Una cosa es el desarrollo del Plan por sectores, que por supuesto deben ajustarse, sobre todo porque las condiciones han cambiado y el dao infringido a los pilares de la patria han sido graves, profundos, se tambalean, pero los objetivos histricos estn ms vigentes que nunca, constituyen nuestra orientacin estratgica.

Independientemente de que el gobierno se proclame socialista y diga en sus discursos destemplados que este desastre es socialismo (con lo cual le han hecho un tremendo dao a esta noble causa); independientemente de que Maduro diga que l representa al chavismo, al nico chavismo posible, el chavismo madurismo, todos sabemos que hemos retrocedido a un modelo que, si lo pudiramos definir en trminos econmicos y sociales, no es ms que un capitalismo atrasado, perifrico y dependiente; instaurado por un gobierno incapaz que ha fracasado y que no puede mostrar ningn xito al pas. Ha sido el destructor de todo un pas, de un proyecto.

sto que se ha instalado no es socialismo, es un capitalismo rampln, salvaje y especulativo, que no slo es contrario a los objetivos histricos del Plan de la Patria, sino que socava la posibilidad de alcanzarlos. Chvez NO era capitalista, era socialista.

Maduro se ha desviado del camino de Chvez y del socialismo. NO es Chavismo, NO es socialismo, ES madurismo, es otra cosa lo que se ha instalado en el poder, en el gobierno, que ha sembrado a nuestro pueblo de pobreza, tristeza, desesperanza, que ha llevado nuestro pas a la cola del mundo.

Si revisas, si ves un poco ms all, si levantas la mirada y observas alrededor, pregntate cmo estn los valores del pas?, los principios, qu clase de sociedad tenemos? te dars cuenta que nada de sto es normal. Al contrario, tan grave como la crisis econmica, que nos angustia y golpea da a da, es la crisis en la espiritualidad, en el corazn, los sentimientos de la gente. Hemos descendido como sociedad, todo se ha descompuesto. Han destrozado la moral y tica alcanzadas en revolucin.

El gobierno conduce el pas con anti valores, cdigos y categoras que han envilecido a toda la sociedad, han instalado la tica del desastre, para justificar su actuacin. Han estimulado la trampa, la mentira, la traicin a los principios, la deshonestidad. Todo es una chanza, un mal chiste, una risotada, un insulto, una gritera, un baile, una jodedera del gobierno, mientras el pueblo se sumerge en la miseria y la desesperanza.

El madurismo no ha estado a la altura para conducir el pas, y mucho menos para enfrentar esta crisis. De improvisacin, en improvisacin, de error en error, errores fundamentales, de excusas en excusas, de escndalo en escndalo, entre el miedo y el caos nos han conducido al abismo. Este pas les qued grande.

Se ha restablecido la poltica con p minscula que caracteriz a la IV Repblica, por eso, no tienen escrpulos para pactar con la cloaca de la poltica u otros agentes de intereses econmicos. Esta conducta y lo que proyecta, sumado a los mecanismos de control social, que cabalgan en la crisis econmica, han demolido la conciencia del pueblo, buena parte de lo que avanzamos con el Comandante Chvez, en trminos de conciencia poltica, se ha dilapidado, perdido en manos del madurismo.

Han puesto al pueblo del 13 de abril, de la derrota del Sabotaje Petrolero, de la Batalla de Santa Ins, al pueblo de Chvez, a correr detrs de una caja Clap, a mantenerse en colas y colas, humillarse para tener acceso a algn alimento bsico, para obtener un carnet, que le de acceso a algn tipo de beneficio, de lo que se supone son sus derechos. Han despojado al pueblo de las razones sagradas para luchar.

La indolencia ante el sufrimiento del pueblo, el pranato de la poltica, el aprovechamiento del sufrimiento del otro, la desesperacin, han estimulado la violencia, la intolerancia, el individualismo, la divisin en el seno del pueblo, el todos contra todos, el slvese quien pueda.

Han destrozado la nocin del trabajo, del estudio para qu trabajar o estudiar, si tengo un bono, si el salario no vale nada, si no hay futuro? Los muchachos dejan los estudios, se van, los profesionales tambin. Quieren trabajar, ser tiles, que su esfuerzo y su conocimiento le permita vivir, comer, criar a sus hijos.

Han eliminado los espacios para la solidaridad y el trabajo colectivo: las Misiones, Barrio Adentro, Robinson, Sucre, Alimentacin, las Brigadas de Construccin, el Poder Popular, las empresas del Estado, los injertos socialistas, el trabajo voluntario.

Han demolido el orgullo y autoestima de los trabajadores de los pilares del Estado: los de PDVSA, hoy perseguidos, presos, fuera de la empresa y del pas; los oficiales y soldados de la Patria, hoy puestos al servicio de una camarilla corrupta que entrega al pas, la patria, sus riquezas, los corrompen, los hacen participar en el festn del oro, del petrleo, del contrabando; de las Instituciones, Poder Judicial, Fiscalia, Contraloria, puestas al servicio del madurismo; de los Ministerios, trabajadores del Estado, Empresas Bsicas, Corpoelec, de las empresas y programas creadas por la revolucin, hoy mal gerenciadas, manejadas de forma irresponsable, sin recursos, acusados de ineficientes, corruptos, inviables como modelo, listas para ser privatizadas.

Han daado el sentido de Patria, de orgullo nacional, de grandeza. Hay un severo problema de autoestima del pas. Nuestro pueblo, otrora orgulloso de su revolucin, ahora salen a pi, cruzan el Pramo Berln, son maltratados, explotados, agredidos o asesinados en el exterior. Son parte de un pueblo derrotado, en desbandada en el paso de los Andes.

Han destruido el equilibrio armnico espiritual del socialismo, del chavismo, es decir, demolieron la espiritualidad y la base material del socialismo.

Pero, a pesar de esta realidad, de su fracaso, el madurismo sigue manipulando al pueblo chavista. Se proclama como heredero del Comandante Chvez, como si sto fuera una monarqua. N!, se supone que era una revolucin, capaz de pensar, de revisarse. La realidad es que, si el presidente Chvez pudiese decir algo ahora, lo primero que hara sera destituir a Maduro, asumir el poder y restablecer un gobierno chavista y revolucionario. Saldramos de este desastre.

Pero Maduro y el madurismo se aprovechan de la ausencia del Comandante, de la imposibilidad de que est entre nosotros, para proclamar su condicin de heredero, manipular al pueblo y aferrarse al poder Hasta cundo? O es que esta revolucin, que tanto sacrificio le cost a este pueblo y a este pas, ser destruida por un grupo de oportunistas y tramposos que van a seguir medrando con el nombre del Comandante. Un grupo muy ambicioso, que ni siquiera son revolucionarios: desde empresarios, oportunistas, resentidos, pasando por constituyentistas engominados y drcula. Un grupo de poder que pacta con la cloaca de la poltica, con el imperialismo, con quien sea.

As de triste ser el fin de este movimiento que alguna vez emocion a los humildes de Venezuela y del mundo? Dnde estn los chavistas resteados con Chvez?

Aqu, es donde hay que hacer un alto y decir: sto es responsabilidad de todo el chavismo, pero una cosa es el pueblo chavista y otra es la dirigencia chavista. El pueblo chavista sufre, est arrinconado y desmovilizado, como todo el pueblo, slo algunos destellos como el Cometa Rojo, la marcha campesina, las enfermeras, las maestras de La Alquitrana, los trabajadores del MENPET o PDVSA, los jvenes que se van del pas, son slo algunos ejemplos, seales inequvocas de que el pueblo est solo a su suerte, en su tragedia.

Aqu, los principales responsables de que esta situacin se haya mantenido en el tiempo, de que el madurismo se haya apropiado de todos los espacios de poder, de que haya secuestrado la revolucin bolivariana y est destrozando al pas, son los dirigentes del Chavismo, los dirigentes histricos, nacionales, regionales, civiles y militares, quienes no han hecho nada para detener esta situacin antes de que sea demasiado tarde, para el pas.

Es muy extrao y a la vez triste Acaso no les resulta evidente a los dirigentes revolucionarios y chavistas que sto no es una revolucin, que no es socialismo, que no es chavismo? Qu cosa los mantiene subordinados al madurismo? Fue para sto que el Comandante Chvez luch tanto? Fu para sto que entreg su vida, que se inmol, habiendo podido retirarse al cajn del Arauca a recuperar su salud, como l lo so?

Yo lo digo con dolor: han dejado solo a Chvez, al pueblo del Comandante, a sus ideales. Han permitido que este grupo de insensatos irresponsables hayan destrozado su legado, la posibilidad socialista de transformar este pas para siempre.

Siempre he mantenido que al Comandante Chvez lo asesin el enemigo. Ya se sabr, es cuestin de tiempo. Lo triste es reconocer que el enemigo no fall en su clculo criminal: matando al Comandante Chvez, mataban la Revolucin Bolivariana y a la revolucin latinoamericana.

Ni su partido, ni sus compaeros de lucha han estado a la altura para responder a este acto violento, de guerra, contra nuestro Jefe. Se han entregado, entre el caos y las consideraciones tcticas, a los enemigos histricos de nuestra revolucin, a los verdugos, a los que aplaudieron y celebraron la partida del Comandante. Ahora el madurismo los invita, pactan, entregan, hacen negocios, en un nuevo arreglo sobre las ruinas del proyecto bolivariano, de la Alternativa Bolivariana, del Plan de la Patria.

Sin necesidad de disparar un tiro, la burguesa nacional y el imperialismo, ahora toman el control de nuestros recursos naturales, de nuestras empresas, dispersan al pueblo, lo desmovilizan y buscan un pacto de transicin.

Maduro se ha despachado al gobierno del Comandante Chvez y sus dirigentes con los calificativos de corruptos, falsos positivos, revolucin a cien dlares el barril, y tantos otros trminos miserables, para tratar de socavar el prestigio y la moral de ese periodo extraordinario de avances del pueblo con el gobierno del comandante Chvez, para justificar su entrega.

Maduro ha utilizado la violencia extrema contra los dirigentes chavistas que nos hemos pronunciado contra este desastre, que lo hemos denunciado como una falsificacin y traicin al legado de Chvez.

No slo es mi caso, perseguido y exiliado como si fuera un golpista, como si no hubiese estado ms de doce aos al lado del Comandante Chvez en su gobierno, como si no hubisemos actuado radicalmente para conquistar nuestra Plena Soberana Petrolera y utilizar la renta petrolera, por primera vez en cien aos, a favor del pueblo, para transformar al pas.

Tambin es el caso de Rodrguez Torres, de cientos de oficiales bolivarianos, dirigentes populares, trabajadores petroleros que estn secuestrados, sin ningn tipo de derechos polticos, legales, en manos de resentidos como el Fiscal, organismos de inteligencia extranjeros o elementos de derecha que han sido estimulados en los cuerpos de seguridad.

El madurismo ha implantado el miedo, la represin, la persecucin poltica a todos los niveles. No hay institucin pblica, ministerio, empresa del Estado, gobernacin, alcalda o direccin del PSUV, donde la gente no se sienta vigilada, con miedo. Nadie habla, nadie dice, temen que lo graben, lo escuchen. Nadie declara, ni emite su opinin, todos pasan agachados.

Se ha estimulado, en cada organismo del Estado, mecanismos de coercin, grupos o personajes protofascistas que vigilan, amenazan, botan, castigan.

La descalificacin inmediata es la respuesta a cualquier cuestionamiento o crtica: corrupto, traidor, conspirador, son los eptetos ms utilizados para imponer el silencio. No hay argumentos, siempre se invoca la guerra econmica, mientras destruyen PDVSA; el peligro inminente de la invasin, mientras se estimula una guerra con Colombia; la conspiracin y las sanciones de EEUU, mientras envan personajes de derecha a negociar en Washington, mientras pagan lobbysa congresistas norteamericanos para salvarse, mientras invitan a la transnacionales a tomar PDVSA, el petrleo, el gas, el Arco Minero, el Esequibo.

Maduro se ha rodeado de personajes de derecha. Ha dividido al campo chavista, estimulado la violencia contra los humildes, tanto de los dirigentes medios, como de los cuerpos policiales, as como de los militares que pone al frente de las empresas del Estado, como los casos de PDVSA y Corpoelec: una psima gestin, combinada con una clara poltica anti obrera, reaccionaria, de derecha. Son los hombres de Maduro.

Muchas veces me pregunto cmo es posible que los comandantes y jefes del 4 de febrero o del 27 de noviembre se subordinen a personajes que no tienen nada que ver con el comandante Chvez? Igual me pregunto con respecto a los jefes militares bolivarianos, compaeros de tantas luchas con el comandante en serio fue sto lo que juraron al comandante, era ste el sueo de la Academia, del MBR 200? Me pregunto cmo es posible que dirigentes polticos y populares de tanta experiencia, compaeros ministros, ex ministros, que trabajaron con el comandante, le hagan coro a este gobierno irresponsable, que se dejen utilizar de un puesto a otro, para luego ser destituidos, slo para prestar su nombre y prestigio a este desastre? Pregunto cmo aceptan ese trato, que necesidad tienen? Pregunto a los intelectuales, otrora defensores de los derechos humanos, comunicadores, las fuerzas morales del pas por qu no dicen nada? Por qu callar ante la represin y el miedo? Por qu temen tanto, a estas alturas de su vida poltica? Por qu dejar que destrocen la obra de Chvez, que entreguen la patria? Por qu dejan solo al pueblo? Cuantas veces Mephisto?

Por otra parte, ante la ausencia del comandante Chvez y Jefe de nuestra revolucin, ante su vaco No se supone que el partido, es decir, el Partido Socialista Unido de Venezuela, el PSUV, tena que ser garante de la continuidad revolucionaria, de preservar el legado del comandante Chvez, del Socialismo, de las tesis programticas de la revolucin? Cmo es posible que luego de todos estos aos de crisis, se asista al IV Congreso del partido para pasarle una aplanadora a los delegados, imponer una direccin madurista, ahogar cualquier discusin, para que slo se aprobara una consigna que es la claudicacin del partido: Lo que Maduro diga?

Igual silencio inexplicable, reina en la Asamblea Nacional Constituyente, donde, a pesar de que hace tiempo que traspasaron la lnea roja de Chvez, y la derecha redacta una Constitucin en secreto, de espaldas al pas, podran hacer algo para detener este desastre, y no hacen nada; slo levantan la mano para aprobar leyes que el madurismo trae entubadas, leyes que violan la soberana jurisdiccional y sobre nuestros recursos naturales; leyes donde se entrega el petrleo al capital transnacional. Un desastre.

Y el resto de los partidos del extinto Polo Patritico? Bien gracias, entre el oportunismo y los pactos, les volver a pasar, luego de 50 aos, otra vez el tren de la historia, los arrollar.

Maduro es la transicin de un gobierno revolucionario, el del comandante Chvez, a un gobierno de derecha, con nuevos actores, donde los dirigentes del madurismo tienen su espacio. Es el Herodes de la revolucin.

sto es lo que negocian: para ello sus operadores econmicos gastan importantes sumas de dinero en Washington a favor de los cabecillas del madurismo, su seguridad, su futuro. En esas negociaciones, por cierto, entregan informacin del Estado, del chavismo de Chvez, seguirn entregando dirigentes del chavismo, incluso, los que parecen ms cercanos, no les interesa.

Que cada quien asuma su responsabilidad, yo lo he hecho, pagando un alto precio, perseguido, acusado, difamado. Otros compaeros tambin, algunos estn presos, otros se han separado, han criticado, han expresado su rechazo a esta situacin. El pueblo no va a esperar a que los dirigentes decidan actuar. El pas no aguanta, nadie aguanta, es desesperante, asfixiante, insostenible la situacin. Pero en todo caso, no es ste el pas que queremos, ni el que salga de los pactos del madurismo, de la pax de los sepulcros.

Vamos a recuperar la normalidad revolucionaria, vamos a salir de este desastre, vamos a retomar el camino de Chvez.

Nosotros nos seguimos organizando, es nuestro derecho, nuestro deber, luchar por restablecer el sueo, por cumplir los objetivos histricos del Plan de la Patria.

Hay que vencer el miedo, el silencio, venir con la Patria. T compaero, compaera, tienen todo el derecho a vivir en el pas que todos soamos, que es nuestro sueo colectivo, de grandeza, de justicia social, de trabajo, de solidaridad, que nadie te arrebate tus sueos, tu futuro, el futuro de tus hijos, la Patria.

Los que estamos resteados con Chvez, nos seguiremos juntando, organizando, levantando la voz, protestando, exigiendo nuestros derechos, practicando el ejercicio pleno de nuestros derechos polticos que nadie nos puede arrebatar. Saldremos de este desastre, tendremos una Junta Patritica de Gobierno, Chavista, Bolivariana, inclusiva, popular, capaz de rescatar y reconstruir la Patria, para que todos vuelvan, para recuperar el futuro, el vivir bien, las ganas de luchar por el pas. Con Chvez Siempre Venceremos!

* Rafael Ramrez Carreo es ingeniero y poltico venezolano. Ex-embajador de la Repblica Bolivariana de Venezuela ante la ONU. Ex-ministro de Energa y Minas y expresidente de empresa pblica Petrleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) hasta el ao 2014. Militante Revolucionario, Chavista y Bolivariano.


Fuente: https://www.aporrea.org/ideologia/a271988.html



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