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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-11-2018

Cinco escenarios en Reino Unido si el Parlamento rechaza el acuerdo del brexit

Charles Grant
El diario

El acuerdo logrado por Theresa May sobre el brexit se encamina hacia la derrota en el Parlamento. La consecuencia puede ser que no haya ninguno, que se negocie uno nuevo, elecciones generales, un segundo referndum o que los diputados se traguen el paquete al segundo intento. Qu suceder si la Cmara rechaza el acuerdo de la primera ministra?


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La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, sale de 10 Downing Street en Londres tras alcanzar el borrador del acuerdo de brexit con la UE. (DANIEL LEAL-OLIVAS/AFP/Getty Images)

 

Theresa May ha cerrado su acuerdo con la Unin Europea y ha convencido a la mayora de su Gabinete para que lo respalde. A pesar de las dimisiones de ministros importantes como Dominic Raab y Esther McVey, tiene muchas probabilidades de sobrevivir a cualquier intento inmediato de acabar con su liderazgo. A muchos parlamentarios conservadores, tanto partidarios del brexit como de permanecer en la UE, les conviene mantenerla hasta que haya finalizado el proceso. Sin embargo, May ha prometido que, despus de que los dirigentes de la Unin ratifiquen el acuerdo en una cumbre especial el 25 de noviembre, convocar una votacin importante en la Cmara de los Comunes. Seguramente, se celebrar a principios de diciembre, y no es fcil que pueda ganarla.

El acuerdo de May para la retirada consiste en un tratado y una declaracin poltica que esboza qu forma adoptar la futura relacin . Dice que hay que escoger entre su acuerdo, irse sin ningn acuerdo o como amenaza a los partidarios del brexit que puedan rebelarse permanecer en la UE. El Gobierno confa en que su plan obtendr cada vez ms apoyos porque es una alternativa al caos. Los lderes econmicos, muchos de los cuales temen quedarse sin acuerdo, van a hablar pblicamente en favor de la propuesta de la primera ministra. Y los dirigentes de la Unin pondrn su granito de arena y dirn que no es posible alcanzar ningn otro acuerdo.

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El conservador, Steve Baker, habla con los medios de comunicacin sobre el acuerdo del brexit de Theresa May al salir del Parlamento en Londres. (BEN STANSALL/AFP/Getty Images)

El problema para May es que da la impresin de que una clara mayora de parlamentarios se oponen al pacto. Normalmente, la primera ministra puede contar con un margen de mayora de 13 diputados, entre ellos 10 del Partido Unionista Democrtico (DUP), que suele votar con el Gobierno. Muchos tories euroescpticos del European Research Group (ERG) encabezados por Jacob Rees-Mogg y Steve Baker, votarn con toda seguridad contra May. En particular, se oponen a la perspectiva de que el Reino Unido permanezca atado a la UE en una unin aduanera por un periodo indefinido y, por tanto, sea incapaz de negociar acuerdos de libre comercio de mercancas con otros pases. Les indigna que Gran Bretaa tenga que aceptar las reglas no solo en poltica comercial sino tambin en las llamadas reas de igualdad de condiciones, como las normas laborales y medioambientales, las ayudas estatales, la poltica de competencia y los impuestos. Tampoco les gusta el compromiso de regirse voluntariamente por las normas europeas sobre bienes consumibles. Probablemente, el Gobierno tendr el voto en contra de ms de 20 conservadores del ERG y otros grupos euroescpticos.

En el ala opuesta del Partido Conservador, entre cinco y 10 parlamentarios proeuropeos seguirn el ejemplo de Dominic Grieve y Jo Johnson y votarn contra el acuerdo, con la esperanza de que su derrota obligue a convocar otro referndum.

El DUP, que se ha opuesto siempre a cualquier diferencia normativa entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido, votar seguramente en contra. La clusula de ltimo recurso del acuerdo de retirada promete una unin aduanera ms profunda para Irlanda del Norte que para el resto del Reino Unido. Tambin dice que Irlanda del Norte debe seguir las reglas del mercado nico imprescindibles para que no sea necesario imponer controles en la frontera con la Repblica de Irlanda. Eso implica que, a cambio, habr que ejercer cierto control aunque mnimo y lo ms desdramatizado posible de las mercancas que viajen entre Gran Bretaa e Irlanda del Norte.

El Partido Laborista votar contra el plan de la primera ministra porque asegura que ofrece menos beneficios que la permanencia. Sus lderes confan en que la derrota de May acabe desembocando en unas elecciones generales. Los nacionalistas escoceses y galeses, los Demcratas Liberales y la nica parlamentaria del Partido Verde tambin han hablado en contra del acuerdo.

Aun as, el Gobierno cuenta con que le saquen del apuro varios diputados laboristas. Hay media docena de euroescpticos que quiz voten el plan de May. Existe tambin otro pequeo grupo de parlamentarios laboristas que no son tan euroescpticos pero no quieren que sus votantes, contrarios a la UE, piensen que quieren impedir el brexit. El Ejecutivo espera que otros laboristas europestas acten con responsabilidad y voten para evitar el caos que podra suponer la ausencia de acuerdo. Pero no parece que vaya a obtener el respaldo de ms de 10 o 15 diputados laboristas, de modo que, aunque haya otros que se abstengan, da la impresin de que May se encamina hacia la derrota en su importante votacin.

Esa derrota podra conducir a su dimisin o a que se ponga en marcha una mocin de confianza, que tendra muchas ms probabilidades de salir adelante despus de que perdiese en el Parlamento. Si May cae, su partido tendra que reducir su proceso de eleccin de lder que suele durar un par de meses a unas pocas semanas, dada la urgencia que impone el brexit.

Pero la llegada de un nuevo dirigente no modificara la aritmtica parlamentaria del acuerdo del brexit. La UE no volvera a abrir las negociaciones por ms que lo pidiera un nuevo primer ministro. Y cualquier primer ministro que propusiera salir sin acuerdo caera derrotado en el Parlamento, porque la gran mayora de los diputados quiere evitar como sea ese resultado. Por consiguiente, el nuevo primer ministro, fuera cual fuera su tendencia poltica, volvera a encontrarse con grandes dificultades para lograr la aprobacin parlamentaria, como May. La Unin quiz le permitira alterar ligeramente la declaracin poltica para que resultase ms atractiva a determinadas facciones. Pero los diputados tendran que volver a votar, bsicamente, sobre el mismo acuerdo y habra muchas posibilidades de que volviera a salir derrotado.

Si el Parlamento vota en contra del acuerdo, no hay ms que cinco posibles desenlaces.

El primero y predeterminado es que el Reino Unido se marche sin acuerdo. Este resultado podra consistir en una falta de acuerdo controlada, de forma que las dos partes reconozcan la incapacidad britnica de ratificar el acuerdo de retirada, al menos a corto plazo, pero tomen medidas para evitar las consecuencias ms graves para las empresas y los ciudadanos. Podra haber miniacuerdos sobre aviacin, derechos de los ciudadanos, contratos de seguros, controles de fronteras, etctera; el Reino Unido podra pagar parte de los 39.000 millones de libras que ha prometido a la UE como seal de buena voluntad. La Comisin Europea ha intentado impedir que haya conversaciones entre los Estados miembros y Londres sobre las formas de mitigar los inconvenientes de la falta de entendimiento para que a Gran Bretaa le resulte lo menos atractiva posible esta solucin. No obstante, si acabara materializndose, Bruselas, seguramente, suavizara su postura.

Por otro lado, la falta de acuerdo podra derivar hacia una situacin hostil y difcil, en la que el Reino Unido no pagase ningn dinero y la UE rechazase los miniacuerdos. Este resultado es poco probable, porque los responsables del caos se volveran muy impopulares entre los votantes; adems, la reaccin de los mercados financieros sera ms extrema y el valor de la libra caera de golpe.

Ni la UE ni el Reino Unido salvo que el nuevo primer ministro fuera un partidario recalcitrante del brexit aceptaran de buen grado la marcha sin acuerdo y, si ese pareciera el resultado ms probable, seguramente intentaran seguir negociando para dar con una alternativa. Pero no puede descartarse del todo si el Parlamento rechaza el paquete de May.

La segunda opcin es que el Parlamento inste al Gobierno britnico a volver a Bruselas para conseguir un acuerdo mejor. Es la lnea del Partido Laborista, que propone que Gran Bretaa negocie una unin aduanera permanente. En la Cmara hay una mayora favorable a un brexit ms blando, que incluya la unin aduanera y, para muchos diputados, una futura relacin ms similar al modelo de Noruega que al de Canad. Como la UE quiere que el Parlamento vote a favor del acuerdo de May, dice que no estara dispuesta a renegociar el paquete del brexit. No cabe duda de que lo dice en serio respecto al acuerdo de retirada, que es un tratado. Pero quiz estara dispuesta a revisar la declaracin poltica, que no es vinculante y aborda la futura relacin. Si Londres modifica sus lneas rojas, quiz la Bruselas podra aceptar una declaracin poltica que hable de una futura relacin ms estrecha. Un acuerdo as tambin topara con la enrgica oposicin de los tories partidarios del brexit que rechazan el acuerdo de retirada y su clusula de ltimo recurso, pero tendra ms probabilidades de pasar la prueba de los diputados laboristas.

Un nmero cada vez mayor de diputados laboristas y conservadores est discutiendo una variante de esta opcin: seguir el camino de Noruega con todas sus consecuencias. El Reino Unido se incorporara a la Asociacin Europea de Libre Comercio (AELC) para poder permanecer en el Espacio Econmico Europeo (EEE) despus del brexit y, por tanto, en el mercado nico de la UE. El argumento a favor de seguir la senda noruega es que tanto los partidarios de irse que quieren un acuerdo al estilo del de Canad como los partidarios de permanecer que quieren mantener una relacin estrecha con la Unin preferiran esta solucin al caos de marcharse sin acuerdo. Para los primeros sera una fase provisional de unos cuantos aos y ms cmoda que las disposiciones transitorias del acuerdo actual, mientras se negociase un Acuerdo de Libre Comercio.

Lo malo es que ni la UE ni los pases del AELC quieren que el Reino Unido se incorpore al EEE solo para unos cuantos aos. Les parecera bien que se integrase indefinidamente, pero dudan de que la clase poltica britnica tolere las condiciones de manera permanente. Seguramente, tienen razn al decir que al Parlamento le costara aceptar las reglas del mercado nico sin que Londres tuviera voz ni voto sobre ellas, la libre circulacin de la mano de obra y los pagos ingentes al presupuesto comunitario. En cualquier caso, para poder emprender la va del EEE habra que reescribir y ratificar numerosos tratados durante mucho tiempo.

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El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, muestra el borrador del acuerdo del brexit alcanzado con Theresa May, (EMMANUEL DUNAND/AFP/Getty Images)

La tercera opcin es que, si se bloquea el Parlamento y fracasa la renegociacin, y si el Reino Unido se dirige hacia el precipicio de un brexit sin acuerdo, empiece a resultar atractiva la perspectiva electoral. A los dirigentes laboristas les gustara, porque creen que podran ganar (aunque hay algunos laboristas que se muestran poco entusiastas, porque no quieren ver un Gobierno presidido por Jeremy Corbyn). Algunos diputados conservadores desean evitar las elecciones por miedo a perder sus escaos. A muchos otros les horroriza la idea de que Corbyn pueda convertirse en primer ministro. Pero la perspectiva de que no haya acuerdo tampoco les gusta a muchos tories y, si fuera inminente, algunos de ellos preferiran las elecciones para evitarlo. Incluso con la Ley de mandatos fijos, sera posible convocar elecciones mediante una mocin de no confianza o el voto de los dos tercios de la Cmara.

Las elecciones sacudiran la aritmtica parlamentaria y tal vez permitiran aprobar un acuerdo. Pero, si los votantes volvieran a escoger un Parlamento similar, que puede ocurrir, los diputados podran seguir rechazando el acuerdo de May, independientemente, de que se mantuviera o no como primera ministra. La posible llegada de un Gobierno laborista tendra mucha importancia. Como mnimo, este intentara suavizar enormemente el brexit y quizs incluso convocar un nuevo referndum.

La cuarta opcin es el llamado voto popular. El argumento en favor de un segundo referndum es que, cuando los britnicos votaron en junio de 2016, tenan que elegir entre la UE que conocan y un brexit abstracto que nunca se defini. Ahora conocen la realidad del acuerdo que se les propone, en muchos aspectos menos atractivo que el que les prometieron. Por eso merecen tener la ltima palabra sobre si seguir adelante con el proceso de salida.

Los argumentos en contra del voto popular son que los electores tomaron una decisin clara en junio de 2016, que un segundo referndum provocara enormes divisiones y que el resultado, seguramente, estara muy igualado fuera cual fuera la opcin ganadora y, por tanto, no resolvera nada de forma definitiva. Algunos detractores dicen que otro referndum socavara la fe en la democracia britnica y provocara malestar civil. Muchos partidarios de permanecer en la UE son reacios a apoyar un nuevo referndum porque creen que podran perderlo.

El verano pasado, las posibilidades de esta va parecan mnimas. Ahora han aumentado porque el Partido Laborista se ha acercado a una actitud ms positiva: dice que quiere elecciones generales pero que, si no son posibles, respaldar el voto popular, y que en la pregunta debera incluirse la opcin de permanecer en la UE. Adems, algunos conservadores destacados como Jo Johnson y Dominic Grieve han expresado su apoyo al referndum. Si la opinin pblica se inclina decididamente hacia la permanencia, habr ms diputados que se atrevern a apoyar la consulta.

Los obstculos son inmensos. Para que se celebre el referndum, el Gobierno debe presentar la legislacin necesaria. Para la mayora de los dirigentes conservadores, el segundo referndum es anatema. El partido es tan eurfobo que cualquier dirigente que contemple la posibilidad del voto popular seguramente acabara expulsado. Corbyn, euroescptico desde siempre, ha dicho que no se puede dar marcha atrs en el brexit. Se opone a la nueva consulta, igual que algunos sindicatos y algunos diputados laboristas de circunscripciones partidarias de irse. Y cul sera la pregunta? Si la alternativa fuera el acuerdo de May o permanecer, los partidarios del brexit duro, que no quieren ningn acuerdo, diran que el referndum es ilegtimo. Justine Greening, exministra conservadora, ha sugerido una pregunta de tres opciones, incluido marcharse sin acuerdo, pero parece que la Comisin Electoral es reacia a incluir preguntas complejas en los referendos.

Hay dos vas posibles para convocar la votacin popular. La ms segura es la eleccin de un Gobierno laborista. Aunque el partido, en la actualidad, no es partidario del referndum como primera opcin, entre sus miembros hay un movimiento que se inclina en esa direccin. Si el movimiento cobra impulso, es posible que, para los prximos comicios, la poltica de la agrupacin sea favorable.

La otra va es que el Parlamento pida al Gobierno que organice un voto popular. No parece probable que May ni ningn otro primer ministro conservador vaya a aceptarlo. Pero s es posible que, si la Cmara bloquea el acuerdo sobre el brexit y el pas se aproxima al precipicio, muchos piensen que un nuevo referndum es una buena alternativa al caos poltico y econmico, y que entonces el Ejecutivo proclame la ley necesaria para convocarlo. Incluso es concebible que se pueda formar un Gobierno de unidad nacional cuyo propsito fundamental sea supervisar la consulta.

La quinta y ltima opcin es que, ante la perspectiva de no tener acuerdo y si no son viables ni una renegociacin, ni unas elecciones, ni un segundo referndum, los diputados se traguen sus escrpulos y voten a favor del acuerdo de May, por el bien de lo que consideran los intereses nacionales.

Las opciones dos, tres y cuatro necesitaran una extensin del Artculo 50, para que el Reino Unido tenga ms tiempo y pueda aclarar lo que quiere hacer. May ha dicho categricamente que el Gobierno no va a pedir esa prrroga, pero siempre podra cambiar de opinin (como hizo sobre la convocatoria de elecciones generales el ao pasado). Para prorrogar el Artculo 50, la UE necesitara la unanimidad de los 27 Estados miembros, y se resistira a tomar una medida as, sobre todo si no es antes de mediados de mayo de 2019, porque ese mes se celebran las elecciones europeas. Los escaos britnicos en el Parlamento Europeo ya se han redistribuido y, desde el punto de vista legal, sera complicado mantener al Reino Unido en la Unin pasadas las elecciones. Ahora bien, si Bruselas quisiera prolongar la permanencia britnica varios meses, podra haber formas de sortear el problema del PE; por ejemplo, Londres podra designar a parlamentarios de Westminster para que ejerzan como parlamentarios europeos de forma provisional.

La segunda opcin, la renegociacin de la declaracin poltica, seguramente no necesitara ninguna prrroga, o una muy breve. Pero, si el Reino Unido quisiera celebrar elecciones generales o un referndum, la prolongacin tendra que durar varios meses. No podemos saber cmo reaccionara la UE a una peticin as del Gobierno britnico. Si Bruselas considerara que es una peticin frvola, por ejemplo para ganar tiempo mientras el Partido Conservador encuentra un nuevo lder con un nuevo plan, seguramente dira que no. Pero si las autoridades europeas la considerasen una peticin seria con el propsito de celebrar unas elecciones o un referndum que pueda impedir el brexit probablemente la aceptaran. A casi todos los lderes europeos les alegrara que se diera marcha atrs en el proceso.

 

El artculo origina ha sido publicado en CER .

Traduccin de Mara Luisa Rodrguez Tapia

Fuente: https://www.esglobal.org/cinco-escenarios-en-reino-unido-si-el-parlamento-rechaza-el-acuerdo-del-brexit/



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