Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2018

Desaparecen testigos y desaparecen los acuerdos de paz

Editorial Revista Insurreccin


El prximo 24 de noviembre se cumplen dos aos de la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC, con el que desactivaron a esta fuerza insurgente. Pero el rgimen se asegur, que ello fuese lo nico que cambiase y que todo el resto mantuviera igual. Siguieron con las mismas polticas, con lo mismo de siempre, con la misma violencia y con las mismas situaciones que esperan por cambios. Una vez ms las lites dominantes en Colombia, han deshonrado la palabra, incumpliendo lo acordado; porque ellas no estn mostrando ninguna voluntad de cambio, ni de conciliacin. Con ello han frustrado un nuevo intento de paz y de transformaciones en Colombia.

Hoy una parte importante de la sociedad colombiana se movilizan por la paz y las transformaciones, esfuerzo al que nos sumamos en el Ejrcito de Liberacin Nacional, para contrarrestar las polticas anti populares del Gobierno, tales como el incremento de impuestos a la mayora de la sociedad, al tiempo que agrega nuevos beneficios a la minora sper millonaria. Movilizacin ciudadana que reclama el cese a la persecucin y asesinato de lderes sociales y opositores al rgimen.

El rgimen ha logrado desmovilizar a las FARC como fuerza insurgente; pero sigue con la violencia de los de arriba contra los de abajo, con el paramilitarismo y el mismo comportamiento de sus Fuerzas Militares; con el mismo modelo econmico y la misma corrupcin; con la misma poltica agraria y de destruccin ambiental; con la misma poltica de exclusin social y empobrecimiento; con la misma sujecin a los intereses de los Estados Unidos y las multinacionales. Con lo mismo de todo, nada ha cambiado.

Las FARC cumplieron con los Acuerdos, hoy no tienen las armas, estn dentro de la institucionalidad y en un proceso de reinsercin. Pero no ha tenido la misma conducta la contraparte, porque el rgimen ha estado incumpliendo y alterando lo firmado hace dos aos en el Teatro Coln.

Los Acuerdos iniciales hechos en La Habana y firmados inicialmente en Cartagena, enseguida fueron renegociados despus del Plebiscito. Pero a la vez esos Acuerdos ya renegociados y firmados en el Teatro Coln, los han seguido modificando e incumpliendo. Recortes intensificados ahora con el Gobierno del Centro Democrtico, quien encabeza los nuevos zarpazos propinados en el Congreso; adems de multiplicar los incumplimientos, as Duque haya dicho en Europa, que va a cumplir los Acuerdos de Paz.

El Gobierno actual hoy slo habla de la reinsercin de los excombatientes, en eso est quedando todo. Ya no hablan de los compromisos sobre la cuestin agraria, la reforma poltica, la sustitucin de cultivos, la supresin de las fumigaciones con Glifosato, el desmonte del paramilitarismo, etc.

Simultneamente el Gobierno de los Estados Unidos aliado con la ultraderecha colombiana, persiguen destruir a las FARC, para que no se convierta en una fuerza poltica de incidencia en el pas. Para ello les incumplen, les desconocen los acuerdos, les hacen trampas, los siguen estigmatizando y demonizando a travs de los medios de comunicacin, como si no se hubiera dado un pacto de paz. Han logrado dividirlos y llevar al escepticismo a sectores de la base combatiente.

El Fiscal General Martnez es una de las piezas fundamentales con que cuentan los EEUU para ejecutar la desaparicin de las FARC como proyecto poltico alternativo, tal como se constata en el montaje y la celada que le han tendido a Jess Santrich, para consumar la extradicin a los EEUU de este negociador de paz; amenaza que tambin esgrimen contra otros dirigentes de las FARC. Estos planes no son una conducta de reconciliacin, sino de perfidia, venganza, odio y provocacin.

La voluntad de las lites dominantes no es de cambio. Ante el sonado caso de corrupcin en que est involucrado el millonario ms rico de Colombia, en vez de arrepentirse del delito, prefieren taparlo y desaparecer a los testigos. Igual sucede con los Acuerdos de Paz, que en vez de cumplirlos, prefieren desaparecerlos.

No obstante las dificultades, las fuerzas del pas comprometidas con la paz y los cambios, son cada da ms fuertes. Ello es decisivo para avanzar y ganar el pulso a las fuerzas retardatarias, que se oponen a las transformaciones y a un camino de solucin poltica del conflicto.

Hay que proseguir con ms firmeza, con ms unidad y con ms participacin social, los esfuerzos por la paz, para abrirle paso a otros caminos de solucin poltica que superen las falencias y limitantes, que nos dejan la experiencia de los Acuerdos firmados el 24 de noviembre del 2016 en el Teatro Coln.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter