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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2018

ESMAD: escuadrn mvil antidisturbios? No, todo lo contrario

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


A propsito de las manifestaciones a favor de la Universidad Pblica y, ms all, sobre educacin gratuita y de calidad, as como contra la mal llamada Ley de Financiamiento, eufemismo por Reforma Tributaria (y a la vez por presin del FMI a Colombia para que pague su deuda externa), la que sin aplicarse an ha comenzado a cobrarse en la mayora de productos de la bolsita (no canasta) familiar, hay que hacer precisiones sobre el Escuadrn Mvil Antidisturbios, ESMAD, unidad especial de la Direccin de Seguridad Ciudadana (DISEC), de la Polica Nacional. Su misin bsica: 1. Controlar disturbios. 2. Restablecer el orden. 3. Mantener la seguridad de los habitantes. Se cre, en el gobierno Pastrana, por directiva transitoria N 0205, del 24/feb/1999, para solventar una coyuntura temporal (como el IVA, otra, que ahora se pretende aumentar, no disminuir). Luego, por Res. N 01363, 14/abr/1999, su director, Gral. Rosso Jos Serrano, lo formaliza. Finalmente, el 17/jul/2007, se aprueba la Res. N 02467, por la que se crea el distintivo del Curso de Control de Multitudes de los Escuadrones Mviles Antidisturbios de la Polica Nacional.

Cada escuadrn se compone de cinco oficiales, ocho suboficiales y 150 patrulleros; unidad mnima de intervencin?: un oficial, cuatro suboficiales, 50 patrulleros. Sus miembros llevan protector corporal, 12 kilos, un bastn tonfa, escudo antimotines, apoyados por tanquetas que disparan agua a presin y quienes pueden hacer detenciones de ciudadanos que sobrepasen la autoridad. Los eventos con mayor presencia del ESMAD son: paros nacionales de campesinos y de transporte, protestas en universidades pblicas y privadas, partidos de ftbol profesional. Tiene presencia permanente con 23 escuadrones, en 20 ciudades: tres en Bogot, dos en Medelln y uno en 18 ms, donde operan dentro de su rea de influencia: Barrancabermeja, Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Ccuta, Ibagu, Manizales, Montera, Neiva, Palmira, Pasto, Pereira, Popayn, Riohacha, Valledupar, Villavicencio, Yopal. Son unidades desconcentradas de la DISEC y dependen para operar de los comandos de regin: es decir, descentralizacin, ah s, a conveniencia, no aplicable para otros efectos.

He ah la parte formal; ahora, veamos la real. Vale hacer un balance entre lo que piensan defensores y opositores del organismo: ms all de la polmica, hay que dejar en claro que lo que unos y otros opinan puede contrastarse con los hechos presentados recientemente a raz del paro universitario y de la defensa de la Universidad Pblica, por una educacin gratuita y de calidad, como la que se da en pases que piensan primero en ella y luego en la guerra o en la seguridad nacional: ese caballo de batalla al que se podra llamar tambin nacionalismo, patrioterismo, chovinismo a ultranza. Siete pases donde la enseanza es gratuita, con universidades cuya mayora es financiada por el Estado y con excelentes programas de becas, salud, alimentacin y transporte gratuitos, nos sirven de referencia para saber por qu los estudiantes hoy luchan en Colombia por conseguir algo que se parezca, aunque sea mnimamente, claro, nadie aspira a un jardn de rosas educativo: Alemania, Austria, Brasil (obvio, ya no ser as con Bolsonaro, quien ahondar en el PEC 55, de su cmplice Temer: medida que afecta a las poblaciones de estrato bajo, negra sobre todo, en salud, educacin, vivienda, alimentacin o fuentes de trabajo y que, poco a poco, acabar con la Universidad Pblica), Chipre, Finlandia, Grecia y Noruega.

Los defensores del ESMAD, en general simpatizantes de polticos de derecha y, sobre todo, de extrema derecha, tienden a justificarlo, bastante a ciegas puesto que se dejan llevar por las informaciones de medios poco objetivos y que dependen del escndalo para su supervivencia, opinando, conjeturando, especulando que las manifestaciones suelen derivar en actos vandlicos generados por los estudiantes, a los que tildan de subversivos, guerrilleros, comunistas, o el MinDefensa, en realidad MinGuerra, Guillermo Botero, sale a criminalizar la protesta, sin ningn asomo de respeto por los incriminados, por los sospechosos de siempre que, en la mayora de los casos, resultan convertidos en carne de can por los responsables de nunca. Hoy, si algo queda claro, con los hechos recientes de protesta pacfica, consensuada, deliberante y organizada, como en los casos de la Universidad Nacional, la UPN y la Distrital, a las que se han unido, de forma espontnea, Los Andes y el Externado, es que el ESMAD ha generado los problemas, ya no disturbios, porque para eso se necesitan dos, en las calles bogotanas. De eso hay innmeros testimonios de primera mano, de periodistas de medios alternativos, de defensores de DD.HH (y aqu cabe preguntar: quin defiende a los defensores?) y de espontneos que desde sus casas o lugares de trabajo captaron con su celular o con sus cmaras los desafueros del ESMAD, tanto en prensa, aunque menos, como en redes sociales, mucho ms y los que hoy circulan por el mundo.

Los opositores al ESMAD, estudiantes, padres de familia, defensores de DDHH, ONGs como CJAR y otras, ellos s con argumentos basados en la dialctica, en la experiencia y en el roce diario con ese cuerpo, acusan a sus miembros de actuar haciendo uso ilegtimo, abusivo y desmedido de la fuerza. Las2Orillas, v. gr., da cuenta del negro historial del Esmad, con 18 muertos en Bogot (15/nov/2018), desde su creacin hasta hoy y por los cuales no ha habido una sola sancin, mucho menos una condena. Paralelo a eso ha sido denunciado por infiltracin de civiles (el portal citado habla de cinco) que viajan en motos policiales, con casco y cmaras para fotografiar a quien les interesa denunciar, ayudar a detener (como pas con un defensor de DD.HH, al que se desnud, golpe y humill, frente a la impotencia de sus compaeros) y entregar al ESMAD o en buses fletados por la Polica (hay videos); el uso de armas no convencionales, balas de goma y aturdidoras, granadas dispersoras recargadas con objetos contundentes o filosos, gases lacrimgenos, porra y teaser y, ms all, por tortura, violaciones, empalamientos, chantajes, uso de armas atpicas, hasta desaparicin (cinco de la UPN) y asesinato de manifestantes. As que ms que de polmica se trata del conflicto entre los dos tipos de opinin: la doxa, comn, la de la conjetura y la especulacin que asiste a los defensores; y la episteme, conocimiento, la de la documentacin y argumentacin que socorre a quienes se oponen a que el ESMAD contine, dados sus comprobados desafueros, dadas sus temerarias y consentidas extra limitaciones.

Se ha dicho que tanto defensores como detractores del ESMAD objetan mutuamente sus acusaciones y argumentan con base en documentos, testimonios, videos, que registran tanto cada desmn del ESMAD como los (supuestos) actos de vandalismo de los manifestantes. Sin embargo, en ambos casos la situacin objetiva favorece hoy a quien protestan, no a quienes los reprimen, golpean con violencia, torturan, desaparecen y/o asesinan. Y aunque se diga que a pesar de la gravedad de los hechos violentos, la mayora no se denuncia por la dificultad en identificar a los agresores, obtener pruebas, o porque no existen los mecanismos legales suficientes, la verdad, esto se queda sin piso argumentativo, jurdico, meditico, cuando se evidencian las arremetidas de las tanquetas intentando atropellar al transente que se atraviese o de las motos por las calles tratando de capturar y maltratar a quien se aparezca o de los llamados robocops golpeando salvajemente a inocentes que, con las manos en alto, apenas gritan: Sin violencia! Sin violencia! o, sencillamente, sacando sus armas, balas de goma o aturdidoras, gases lacrimgenos y porras para descargarlas contra quienes solo buscan justicia social, mejoramiento de la educacin pblica, mayor cobertura en salud, digna condicin de vida y mayores fuentes de trabajo. Aun sabiendo que, al menos en esos cinco sectores, la situacin del pas no est para cucharas, remedios, tableros, balanzas o empleos.

En conclusin, sobre las protestas a favor de la educacin pblica, gratuita y de calidad, as como en contra de la Reforma Tributaria, el ESMAD ha jugado un papel nefasto y atentatorio contra su fin misional: no ha controlado disturbio alguno, sino que los ha provocado, en medio de manifestaciones y protestas pacficas de estudiantes y espontneos; no ha restablecido el orden, sino que ha generado caos y confusin; no ha garantizado la seguridad de los habitantes, ya que con sus acciones ha ayudado a expandir la inseguridad y no en trminos abstractos sino concretos, como lo certifican los 18 muertos que, solo en Bogot, ha tenido un ente creado como medida coyuntural/temporal y que, como el IVA y la renuencia oficial a asignar presupuesto para la U. Pblica, hoy tienen contra las cuerdas a los sectores menos favorecidos, para no hablar solo de esa gaseosa clase media, y a las puertas de una tragedia humanitaria, por el desdn de los dirigentes y, en concreto, de un presidente que prefiere reunirse con Maluma/Dangond/Vives, o visitar al Papa o buscar en Francia indulgencias que no se merece (y en nutrida compaa, a costa del erario), antes que atender lo esencial para el bien-estar (sic) de un pueblo. Es decir, se va de rumba, mientras el pas nacional se derrumba y el pas poltico se envanece mediante promesas no cumplidas, jueces venales y medios mortales. As que, para terminar, el ESMAD es un organismo prodisturbios y no antidisturbios, porque no ha cumplido ninguno de los tres mandatos para los que se cre y hoy se debate, sin tautologas, entre la muerte y su propia, justa e inevitable muerte.

Luis Carlos Muoz Sarmiento (Bogot, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crtico literario, de cine y de jazz, catedrtico, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazn de El Espectador (EE). Su libro Ocho minutos y otros cuentos, fue lanzado en la XXX FILBO (7/may/2017), Coleccin 50 Libros de Cuento Colombiano Contemporneo (Pijao Editores, 2017). Mencin de Honor por su trabajo sobre MLK, en el XV Premio Internacional de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Autor, traductor y coautor de ensayos para Rebelin y desde el 23/mar/2018, columnista de EE.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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