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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2018

La retorcida lgica del "derecho histrico" judo a Israel

Shlomo Sand
Information Clearing House

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Disfruto de las vacilaciones de Chaim Gans, aunque no siempre las entienda. Tengo la mayor estima por su honestidad intelectual, incluso si a veces, como todos, intenta resolver las contradicciones con argumentos poco convincentes.

Sin embargo, antes de entrar en el fondo del asunto, debo detenerme por un error molesto; estoy seguro de que en el fondo no es deliberadamente engaoso, sino una locura, en relacin con mis escritos. En el artculo, "Del sionismo rabioso al sionismo igualitario" (9 de noviembre), Gans escribe: "porque, segn [Sand], supuestamente no existe una continuidad gentica entre los judos antiguos y modernos, se deduce que la nacin juda engendrada por el sionismo es una fabricacin total, una nacionalidad creada de la nada".

Si mi suposicin de que Gans ha ledo mis libros es correcta, parece haberlos ledo demasiado rpido y en diagonal. Desde la publicacin de mi primer libro La invencin del pueblo judo, hace una dcada, he enfatizado el hecho de que no solo los judos no poseen un ADN comn, tampoco ninguno de los dems grupos humanos que afirman ser pueblos o naciones. Adems nunca he pensado que la gentica pueda conferir derechos nacionales. Por ejemplo, los franceses no son los descendientes directos de los galos, al igual que los alemanes no son la descendencia de los teutones o de los antiguos arios, aunque hasta hace poco ms de medio siglo muchos tontos crean exactamente eso.

Un rasgo que todos los pueblos tienen en comn es que son invenciones retroactivas sin "rasgos" genticos distintivos. El grave problema que realmente me perturba es que vivo en una cultura poltica y pedaggica singular que contina viendo a los judos como descendientes directos de los antiguos hebreos.

El mito fundador del sionismo -que procede en una lnea ininterrumpida desde Max Nordau y Arthur Ruppin hasta genetistas preocupados en varias universidades israeles y en la Universidad Yeshiva de Nueva York- acta como el principal pegamento ideolgico para la unidad eterna de la nacin y hoy en da ms que nunca. La justificacin del asentamiento/colonizacin sionista (elija su trmino preferido, significan lo mismo) es la meta-paradigma que se expresa en la declaracin del establecimiento del Estado, a saber: "Estuvimos aqu, fuimos desarraigados, volvimos".

Revelacin completa: incluso cuando cre, errneamente, que el "pueblo judo" fue exiliado por los romanos en el ao 70 o en el 132 de nuestra era, no pens que esto confiriera a los judos una especie de imaginado "derecho histrico" a la Santa Tierra. Si buscamos organizar el mundo como lo fue hace 2.000 aos, lo convertiremos en un gran manicomio. Por qu no llevar a los nativos americanos a Manhattan, por ejemplo, o restaurar a los rabes a Espaa y los serbios a Kosovo? Por supuesto, esta lgica retorcida del "derecho histrico" tambin nos comprometer a apoyar el asentamiento/colonizacin continuos de Hebrn, Jeric y Beln.

Durante mi investigacin me di cuenta de que el xodo de Egipto nunca sucedi y que los habitantes del Reino de Jud no fueron exiliados por los romanos, algo que me dej perplejo. No hay un estudio realizado por un historiador que se especialice en la antigedad que relate ese "exilio" o cualquier estudio historiogrfico serio que reconstruya una migracin masiva desde el lugar. El "exilio" es un evento formativo que nunca tuvo lugar, de lo contrario sera objeto de docenas de estudios de investigacin. Los agricultores judatas, que constituan una mayora absoluta de la poblacin en el primer siglo de esta era, no eran marinos como los griegos o los fenicios, y no se extendieron por todo el mundo.

Aqu es donde llegamos al corazn de los argumentos de Gans. Este distinguido jurista y terico poltico no est preparado para aceptar las justificaciones regularizadas para el asentamiento y para la concepcin sionista de la propiedad de la tierra desde finales del siglo XIX. l sabe muy bien que tales proposiciones populares lo obligaran a justificar la continuidad del proyecto de colonizacin actual, y quizs tambin a negar los derechos de los nativos que an permanecen en "la tierra de Israel".

Gans incluso sabe que en realidad nunca hubo una nacin juda, por lo que recurre a la imagen literal de un "perfil", un trmino sorprendente y original en el contexto nacional, totalmente basado en la ignorancia. Para que entendiera a qu se refera Clermont-Tonnerre en su famoso discurso (un tema que abord en un artculo de la edicin hebrea de Haaretz en agosto pasado), una lectura de Wikipedia hubiera sido suficiente. Se habra enterado de inmediato que por "nacin", el liberal francs se refera a una comunidad religiosa cerrada e insular. En contraste, los judos se vieron a s mismos como un pueblo o una nacin de acuerdo con el uso moderno de estos trminos?

Hasta la era moderna, los trminos "personas" o "naciones" se usaban en una variedad de formas. En la Biblia, Moiss baja hacia la gente y habla con ellos directamente (sin un altavoz, peridicos, televisin o Twitter). La gente tambin se rene para darle la bienvenida a Joshua y felicitarlo por sus victorias. En la Edad Media los cristianos se vean a s mismos como "gente de Dios", un trmino de uso generalizado durante cientos de aos. En nuestro tiempo, los trminos "pueblos" o "naciones" se aplican de manera diferente, aunque no siempre con precisin. Un "pueblo" es, en general, una comunidad humana que vive dentro de un territorio definido, cuyos miembros hablan un idioma comn y mantienen una cultura con el mismo o similares fundamentos. Nacin, por otro lado, es un trmino que hoy en da se aplica generalmente a un pueblo que reclama soberana para s mismo o que ya lo ha logrado.

No creo que los pueblos existieran antes de la era moderna, esa posibilidad debera ser descartada por el nivel de comunicacin que tenan. Haba grandes clanes, tribus, reinos poderosos, grandes principados, comunidades religiosas y otros grupos con diversas formas de vnculos polticos y sociales, generalmente sueltos. En una poca en que pocas personas podan leer y escribir, cuando cada aldea tena un dialecto diferente y el lxico era terriblemente escaso, es difcil hablar de personas con una conciencia comn. Las minoras de alfabetizados educados todava no constituan naciones, incluso si a veces se tena esa impresin.

No entiendo por qu todos los gatos deben llamarse gatos y todos los perros, perros, y solo un gato debe llamarse perro. Los judos, como los cristianos, los musulmanes o los seguidores de la Fe bah', tenan en comn una fuerte creencia en Dios junto con prcticas religiosas diversas y estrechamente vinculadas. Sin embargo, un judo de Kiev no pudo conversar con un judo de Marrakech; no cant las canciones del judo yemen y no comi los mismos alimentos que el Falash Mura o Beta Israel, la comunidad de Etiopa. Toda la trama de la vida laica del da a da era completamente diferente en cada comunidad. En consecuencia hasta el da de hoy, y con razn, la nica manera de unirse al "pueblo judo" es a travs de un acto de conversin religiosa.

Los cristianos, por el contrario, vieron a los judos como miembros de una fe abominable por su adoracin al dinero. Los musulmanes los perciban como adherentes de una religin inferior. Con el advenimiento del progreso en la era moderna, muchos europeos comenzaron a tratarlos como una raza contaminada. El antisemitismo se esforz mucho para clasificar a los judos como una raza de personas extraterrestres con sangre diferente (an no se haba descubierto el ADN).

Pero, cmo diablos era su "perfil"? Chaim Gans, un producto destacado del sistema de educacin sionista, nos dice que se vieron a s mismos como una clase de nacin que soaba con llegar a la "Tierra de Israel". No sugerira que Gans debera leer autores judos distintivos, como Hemann Cohen o Franz Rosenzweig, o el Talmud, que rechaz la emigracin colectiva a Tierra Santa. Estoy seguro de que no tendr tiempo para eso. Solo le pedira que leyera una breve historia que es un poco ms confiable.

Hasta la Segunda Guerra Mundial, la gran mayora de los judos orientales y occidentales (tradicionalistas, ortodoxos, conservadores, reformistas, comunistas y bundistas) se declaraban antisionistas. No deseaban la soberana para s mismos dentro del marco de un Estado-nacin en el Medio Oriente. De hecho, los bundistas se vean a s mismos, y con bastante razn, como un pueblo idish que necesitaba una autonoma lingstica y cultural, pero rechazaron abiertamente la propuesta de emigrar a Palestina como parte de un proyecto de una nacin juda transnacional.

Y aqu llegamos al ltimo intento desesperado de justificar retroactivamente la empresa sionista: el sionismo como respuesta a una situacin de emergencia. La historia, desafortunadamente, fue ms trgica. El sionismo no logr rescatar a los judos de Europa, ni podra haberlo hecho. Desde 1882 hasta 1924, los judos corrieron en masas, alrededor de 2,5 millones, hacia el continente americano de la promesa. Y s, si no hubiera sido por la racista Ley de Inmigracin Johnson-Reed que impidi la inmigracin continua, otro milln o quizs dos millones de estas almas podran haberse salvado.

Revelacin completa adicional: Nac despus de la guerra en un campo para desplazados de guerra en Austria. Durante mis primeros dos aos viv con mis padres en otro campamento, en Baviera. Mis padres, que perdieron a sus padres en el genocidio nazi, queran pasar a Francia o, alternativamente, emigrar a los Estados Unidos. Sin embargo, todas las puertas estaban cerradas y se vieron obligados a ir al joven pas de Israel, el nico lugar que acept recibirlos. La verdad es que para Europa-despus de su participacin en la masacre masiva de judos- fue conveniente expulsar el remanente de una poblacin nativa que no haba participado en el terrible asesinato y, consecuentemente, cre una nueva tragedia.

Chaim Gans no se siente cmodo con esta narrativa histrica, especialmente cuando la opresin de los nativos y el saqueo de sus tierras continan incluso hasta ahora. El sionismo, que logr forjar una nueva nacin, no est preparado para reconocer su creacin poltico-cultural-lingstica, ni siquiera los derechos nacionales especficos que ese proceso le confiri. Pero Gans, en ltima instancia, tiene razn. Desde Meir Kahane hasta Meretz, todos los sionistas continan viendo el Estado en el que vivimos, no como una repblica democrtica que pertenece a todos sus ciudadanos israeles, que definitivamente tienen derecho a la autodeterminacin, sino como una entidad poltica que pertenece a los judos de mundo.

Lo que me queda, entonces, es seguir siendo un a-sionista o post-sionista mientras hago lo que puedo para ayudar a rescatar el lugar donde vivo de un racismo cada vez ms intenso, debido, entre otras razones, a la enseanza de un pasado histrico falso, miedo a la asimilacin con el otro, repulsin de la cultura indgena y as sucesivamente. Porque, como escribi el poeta turco Nazim Hikmet, "Si no ardo / si no ardes /... si no ardemos / cmo la luz /... vencer la oscuridad?"

Shlomo Sand es un historiador y profesor emrito de la Universidad de Tel Aviv.

Este artculo fue publicado originalmente por "Haaretz" - https://www.haaretz.com/israel-news/the-twisted-logic-of-the-jewish-historic-right-to-israel-1.6654428

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/50621.htm

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar s integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



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