Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2018

El racismo no necesita racistas

Jorge Majfud
Rebelin

La idea de que unos pocos miles de pobres de a pie van a invadir el pas ms poderoso del mundo es simplemente una broma de mal gusto. Como de mal gusto es que algunos mexicanos del otro lado adopten este discurso xenfobo que ellos mismos sufren, consolidando la ley del gallinero. En Estados Unidos nadie protesta por los inmigrantes canadienses o europeos. Lo mismo en Europa y hasta en el Cono Sur. Pero todos estn preocupados por los negros y los mestizos hbridos del sur.


En mis clases siempre intento dejar claro qu es una opinin y qu un hecho, como regla elemental, como un ejercicio intelectual muy simple que nos debemos en la era post Ilustracin. Comenc a obsesionarme con estas obviedades cuando en el 2005 descubr que algunos estudiantes argumentaban que algo es verdad porque yo lo creo y no lo decan en broma. Desde entonces, sospech que este entrenamiento intelectual, esta confusin de la fsica con la metafsica (aclarada por Averroes hace ya casi mil aos) que cada ao se haca ms dominante (la fe como valor supremo, aun contradiciendo todas las evidencias) provena de las majestuosas iglesias del sur de Estados Unidos.

Pero el pensamiento crtico es mucho ms complejo que distinguir hechos de opiniones. Bastara con intentar definir un hecho. La misma idea de objetividad, paradjicamente, procede de la visin desde un punto, desde un objetivo, y cualquiera sabe que con el objetivo de una cmara fotogrfica o de una filmadora se obtiene slo una parte de a realidad que, con mucha frecuencia, es subjetiva o se usa para distorsionar la realidad bajo la pretensin de objetividad.

Por alguna razn, los estudiantes suelen estar ms interesados en las opiniones que en los hechos. Tal vez por la supersticin de que una opinin informada es una sntesis de miles de hechos. Esta idea es muy peligrosa, pero no podemos escapar al compromiso de dar nuestra opinin cuando se requiere. Slo podemos, y debemos, advertir que una opinin informada sigue siendo una opinin que debe ser probada o desafiada.

La semana pasada los estudiantes discutan sobre la caravana de centroamericanos que se dirige a la frontera de Estados Unidos. Como uno de ellos insisti en saber mi opinin, comenc por el lado ms controvertido: este pas, Estados Unidos, est fundado en el miedo de una invasin y slo unos pocos han sabido siempre cmo explotar esa debilidad, con consecuencias trgicas. Tal vez esta paranoia surgi con la invasin inglesa en 1812, pero si algo nos dice la historia es que prcticamente nunca ha sufrido una invasin a su territorio (si excluimos el ataque del 2001, el de Pearl Harbor, una base militar en territorio extranjero y, antes, la breve incursin de un mexicano montado a caballo, llamado Pancho Villa) y s se ha especializado en invadir decenas de otros pases desde su fundacin (territorios indios) en el nombre de la defensa y la seguridad. Siempre con consecuencias trgicas.

Por lo tanto, la idea de que unos pocos miles de pobres de a pie van a invadir el pas ms poderoso del mundo es simplemente una broma de mal gusto. Como de mal gusto es que algunos mexicanos del otro lado adopten este discurso xenfobo que ellos mismos sufren, consolidando la ley del gallinero.

En la conversacin mencion, al pasar, que aparte de la paranoia infundada haba un componente recial en la discusin.

You dont need to be a racist to defend the borders, dijo un estudiante.

Cierto, observ. Uno no necesita ser racista para defender las fronteras o las leyes. En una lectura inicial, la frase es irrefutable. Sin embargo, si tomamos en consideracin la historia y un contexto presente ms amplio, enseguida salta un patrn abiertamente racista.

El novelista francs Anatole France, a finales del siglo XIX, haba escrito: La Ley, en su magnfica ecuanimidad, prohbe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan. Uno no necesita ser clasista para apoyar una cultura clasista. Uno no necesita ser machista para reproducir el machismo ms rampante. Con frecuencia, basta con reproducir, de forma acrtica, una cultura y defender alguna que otra ley.

Dibuj una figura geomtrica en la pizarra y les pregunt qu vean all. Todos dijeron un cubo, una caja. Las variaciones ms creativas no salan de una idea tridimensional, cuando en realidad lo dibujado no era ms que tres rombos formando un hexgono. Algunas tribus en Australia no ven 3D sino 2D en la misma imagen. Vemos lo que pensamos y a eso le llamamos objetividad.

Cuando Lincoln venci en la guerra civil, puso fin a una dictadura de cien aos que hasta hoy todos llaman democracia. Por el siglo XVIII, los negros esclavos llegaban a ser ms del cincuenta por ciento en estados como Carolina del Sur, pero no eran siquiera ciudadanos estadounidenses ni eran seres humanos con derechos mnimos. Desde mucho antes de Lincoln, racistas y anti racistas propusieron solucionar el problema de los negros envindolos de regreso a Hait o a frica, donde muchos de ellos terminaron fundado Liberia (la familia de Adja, una de mis estudiantes de este semestre, procede de ese pas africano). Lo mismo hicieron los ingleses para limpiar de negros Inglaterra. Pero con Lincoln los negros se convirtieron en ciudadanos, y una forma de reducirlos a una minora no fue solo ponindoles trabas para votar (como el pago de una cuota) sino abriendo las fronteras a la inmigracin.

La estatua de la Libertad, donada por los franceses, todava reza: dame los pobres del mundo, los desamparados As, Estados Unidos recibi oleadas de inmigrantes pobres. Claro, pobres blancos en su abrumadora mayora. Muchos resistieron a los italianos y a los irlandeses porque eran pelirrojos catlicos. Pero, en cualquier caso, eran mejor que los negros. Los negros no podan inmigrar de frica, no solo porque estaban mucho ms lejos que los europeos sino porque eran mucho ms pobres y casi no haba rutas martimas que los conectara con Nueva York. Los chinos tenan ms posibilidades de alcanzar la costa oeste, y tal vez por eso mismo se aprob una ley prohibindoles la entrada por el solo hecho de ser chinos.

Esta, entiendo, fue una forma muy sutil y poderosa de romper las proporciones demogrficas, es decir, polticas, sociales y raciales de los Estados Unidos. El nerviosismo actual de un cambio de esas proporciones es slo la continuacin de la misma lgica. Si no, qu podra tener de malo pertenecer a una minora, de ser especial?

Claro, si uno es un hombre de bien y est a favor de hacer cumplir las leyes como corresponde, no por ello es racista. Uno no necesita ser racista cuando las leyes y la cultura ya lo son. En Estados Unidos nadie protesta por los inmigrantes canadienses o europeos. Lo mismo en Europa y hasta en el Cono Sur. Pero todos estn preocupados por los negros y los mestizos hbridos del sur. Porque no son blancos, buenos, y porque son pobres, malos. Actualmente, casi medio milln de inmigrantes europeos viven ilegalmente en Estados Unidos. Nadie habla de ellos, como nadie habla de que en Mxico vive un milln de estadounidenses, muchos de ellos de forma ilegal.

Terminada la excusa del comunismo (ninguno de esos crnicos Estados fallidos es comunista sino ms capitalistas que Estados Unidos), volvemos a las excusas raciales y culturales del siglo anterior a la Guerra Fra. En cada trabajador de piel oscura se ve un criminal, no una oportunidad de desarrollo mutuo. Las mismas leyes de inmigracin tienen pnico de los trabajadores pobres.

Es verdad, uno no necesita ser racista para apoyar las leyes y unas fronteras ms seguras. Tampoco necesita ser racista para reproducir y consolidar un antiguo patrn racista y de clase, mientras nos llenamos la boca con eso de la compasin y la lucha por la libertad y la dignidad humana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter