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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2018

Mike Davis no se equivoc: Que arda Malib

Gustavo Arellano
Sin Permiso


Durante el periodo de incendios, pienso siempre en Mike Davis, autor de uno de los ensayos perdonen el juego de palabras ms incendiarios en los anales de las letras del Sur de California: Razones para dejar que arda Malib [The Case for Letting Malibu Burn.]. Vuelvo a este captulo de su libro Ecology of Fear cada vez que allan los vientos de Santa Ana y huyen millares de personas de furiosas hogueras, un ritual que sola sucederse cada dos aos, pero que ahora parece producirse cada dos meses.

Razones para dejar que arda Malib es una dinamo de energa de historia, ciencias, anlisis marxistay de una cierta dosis de provocacin. Su argumento principal es que los californianos meridionales nunca van a aceptar que el fuego no es slo algo corriente por aqu, sino que forma parte de la ecologa nuestra que se remonta siglos atrs. Gastar millones en salvar casas en zonas que nunca deban haberse destinado a vecindarios y cables de alta tensin no es slo una locura, sino que supone un despilfarro de recursos pblicos.

Esta vez, conforme arda California de norte a sur, me puse en contacto con Davis, hoy profesor emrito en el campus de Riverside de la Universidad de California. Conocido sobre todo por su doble revs contra el excepcionalismo de Los ngeles: City of Quartz [Ciudad de cuarzo: Arqueologa del futuro en Los ngeles, (Lengua de Trapo, Madrid, 2002)], de 1990, y Ecology of Fear [Control urbano: la ecologa del miedo (La llevir-Virus, Barcelona, 2001)], de 1998. Esos libros hacan que Los ngeles de Chinatown pareciera tan siniestro como Mayberry [barrio de una serie televisiva norteamericana caracterizado por tener slo poblacin blanca]. Las historias de Davis de racismo, pobreza, corrupcin y otros pecados respaldadas por copiosas notas a pie de pgina inspiraron a una generacin de historiadores y escritores radicales, incluido el que subscribe. Sac de quicio a su vez a un ejrcito de detractores que tanto odiaban sus avisos apocalpticos que ridiculizaban todo, desde su erudicin acadmica a sus matrimonios, pasando por el hecho de que haba nacido en Fontana [en el condado californiano de Fontana].

Pero conforme pasan los aos, las sombras palabras de Davis se leen ms como revelaciones que como diatribas. Tal como sostena l, construimos cada vez ms dentro de caones y laderas de las colinas, animando a la Madre Naturaleza a atizarnos su mejor mazazoy luego nos sentimos conmocionados cuando va y lo hace.

El incendio de Woolsey ya ha calcinado ms de 96.000 acres de los condados de Ventura y Los Angeles, destruyendo 435 estructuras en Malib y otras ciudades. Se trata para la ciudad playera de otro incendio del siglo.

Puede que hace diez o veinte aos uno se quedara en su casa cuando haba un incendio y fuera capaz de protegerse, declaraba el jefe de bomberos del condado de Ventura, Mark Lorenzen, durante una rueda de prensa este fin de semana.Estamos entrando en una nueva normalidad. Las cosas no son como eran hace diez aos.

Dicho de otro modo, hoy vivimos en el mundo de Mike Davis. Ha ascendido al panten de autores visionarios del Estado Dorado [Golden State], como Helen Hunt Jackson, Upton Sinclair y Carey McWilliams, que nos ofrecieron un espejo que hemos ignorado con los riesgos consiguientes para nosotros.

Razones para dejar que arda Malib describa Malib y otras opulentas ciudades creadas en el quinto infierno por amor a la Naturaleza al aire libre o a lo rstico de la frontera [del Oeste], pero ms bien como bosquecillos de privacidad contra las clases trabajadores de Los ngeles y la gente de color.

Habilitamos esta huida de los blancos a las montaas, arga, no slo al permitir la urbanizacin donde no debera haber ninguna, sino subvencionando tambin a los afectados inevitablemente por los incendios, en forma de seguros baratos contra el fuego y escuadrones de servicios de emergencia desplegados las 24 horas del da al mnimo atisbo de rescoldo.

Revis todo un rosario de fuegos de Malibu en el ltimo siglo, concluyendo con el incendio de Old Topanga en 1993, que consumi cerca de 18,000 acres, pero destruy 323 estructuras. Adase el cambio climtico, advirti Davis en una versin de su ensayo que apareci en Los ngeles Weekly, y la catstrofe sealaba un recrudecimiento en el peligro del fuego, si no en el verdadero surgimiento de un rgimen de incendios nuevo y post-suburbano.

Y casi exactamente veinticinco aos despus, aqu estamos otra vez.

El trabajo de Davis sobre las llamas de Malib ha envejecido mejor que las crticas al mismo. El especialista en estudios urbanos de la Chapman University, Joel Kotkin, afirmaba, por ejemplo, en los aos 90 de Ecology of Fear que en lo esencial es un atraco a Los ngeles y que trata de cosas repugnantes. Pero para 2007, Kotkin declaraba al Economist, en un artculo sobre los incendios de ese otoo que sembraron el caos de San Diego a Santa Brbara, que la Naturaleza posee todava mucho poder en las zonas antes no holladas en las que construimos viviendas, que es con lo que lidiaba Davis en todo momento.

Luego tenemos al antiguo agente inmobiliario Brady Westwater, que se reinvent como propagandista del centro de Los ngeles. Durante aos no se pudo escribir sobre Ecology of Fear sin mencionar a Westwater, que acosaba a los reporteros con tochos y diatribas sobre los errores, reales o supuestos, de Davis, hasta que la prensa empez a citarlo como un crtico legtimo.

En su propio ensayo de 1998 (cuyo ttulo describa a Davis como un mentiroso que quiere engaar deliberadamente), Westwater predeca que en Malib el dao por incendio ir disminuyendo con los aos gracias a una mejor infraestructura y a viviendas mejor construidas. Del desastre de Old Topanga declar simplemente: Esa clase de incendio nunca se volver a producir.

Y sin embargo, aqu estamos de nuevo.

Davis sigue siendo persona non grata en Malib, de Neptunes Net [restaurante de marisco] a la Pepperdine University. Los malibuenses se tomaron Razones como un ataque directo a sus creencias y su modo de vida.

Davis no experimenta ninguna satisfaccin al ver una vez ms que sus anlisis se verifican. Pero el autor, que se recupera de un cncer, se reafirma en lo que escribi.

Soy un infame por sugerir que el comn de la gente no tendra que pagar ni un cntimo para proteger o reconstruir mansiones en lugares que van inevitablemente a arder cada 20 o 25 aos, me dijo. Y mi opinin no ha cambiado.

Gustavo Arellano conocido periodista hispano de California, se hizo clebre gracias a su columna 'Ask a Mexican!' (recopilada luego en forma de libro). Durante quince aos ofici como director de un semanario alternativo en Orange County, OC Weekly Colaborador del principal diario californiano, 'Los Angeles Times', es autor de otros dos libros, 'Orange County: A Personal History' (Scribners, 2008) y 'Taco USA: How Mexican Food Conquered America' (Scribners, 2012).
Fuente: Los Angeles Times, 14 de noviembre de 2018

Traduccin: Lucas Antn

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/mike-davis-no-se-equivoco-que-arda-malibu
 


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