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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2018

Mujeres de todos los das

Juan Carlos Pinto Quintanilla
Rebelin


Gema es una mujer como muchas, que lleva consigo una historia de luchas, desengaos y recuerdos. Taxista ella, que sin poses ni palabras innecesarias, fue deshilando su historia que sin que lo diga es una leccin de vida, de coraje y de dignidad

Mujer de cerca de 40 aos con una carrera de sobrevivencia desde los 20, cuando quedo con una hija de 5 aos y otra de 8 meses, y un marido que decidi desaparecer de la vida de las tres, as noms.

Entonces la necesidad toc su puerta, ella busc apoyo en su madre quien le dijo que se buscara no ms donde vivir, pues los vecinos la veran mal por tener una hija con hijas sin padre. No le qued otra que acomodarse en el minibs abandonado por el desaparecido, para organizar su vida y empez el periplo de buscar trabajo; sin prejuicio y con el hambre apretando a las nias, entr a ser trabajadora del hogar y, finalmente, se anim a ser ayudante de albailera en un edificio en el que estuvo 2 aos aprendiendo este trabajo. Dejaba a sus nias encerradas en el cuarto que tom en alquiler, las dejaba con la comida preparada y envuelta, para que la nia de 5 aos se sirviera sola y le diera la leche a la ms pequea, as fue pasando el tiempo entre madrugadas cocinando, das trabajando en el edificio y volviendo precipitadamente a su cuarto para encontrarse con sus hijas.

En una ocasin, vio a una seora manejando un minibs y eso hizo que le preste atencin al viejo minibs que el marido desaparecido haba abandonado en la casa de su madre. Decidida se puso en accin y durante varias jornadas se suba al transporte pblico para aprender mirando. Prontamente, pues la necesidad obliga, puso a punto el minibs y a conducirlo, tal era su emergencia y osada que termin volcando, por suerte sin consecuencias para ella y sus hijas a quienes las pona como copilotos en los viajes de entrenamiento y luego a lo largo de toda su carrera de chofer.

Ya habiendo adquirido algunas pericias, inmediatamente se present en un sindicato de minibuses, que en definitiva siempre convocan a nuevos para tener ms aportes sindicales. Fue admitida como nica mujer en un sindicato que ya contaba con ms de 100 choferes hombres, con gran sorpresa de unos y mucho repudio de la mayora, porque la consideraban un mal ejemplo para el gremio. No tardaron en llegar las presiones para que se vaya y los acosadores que buscaban conquista fcil y para denigrarla por no cumplir el papel que le tocaba como mujer en su casa.

Muchas lgrimas corrieron, pero tambin ms coraje se acumulaba en su vida; aprendi a responder las ofensas, as como a mostrar que conoca de derechos y leyes cuando buscaban atemorizarla, hasta lograr un espacio de respeto. Se convirti en la chofer que tena los dos lugares de adelante del minibs siempre ocupados por sus hijitas, que luego empezaron a ir a la escuela y a su turno en el minibs las recoga o les haca hacer tareas mientras esperaba turno en la parada.

Han pasado 14 aos, de experiencia y pelea cotidiana con los colegas y el pblico o los transentes que le gritaban y corregan sobre su papel como mujer en la vida, y criticando su actuar como chofer. Se deca para sus adentros que los errores de los hombres siempre son perdonables y corregibles, pero los de las mujeres son repudiables y absolutamente sancionables por haber transgredido el deber ser

Finalmente decidi vender el minibs y compr un auto ya viejito para convertirse en taxista desde hace 2 aos. Pudo hacerlo porque ya sus hijas son grandes, la primera ya tiene 20 aos y trabaja como operadora en la misma empresa de radio taxi; y la otra de 16 aos est terminando el colegio, todo gracias a una vida de esfuerzo propio e inversin en lo que ms ama.

El final no es simplemente feliz como nada lo es, Gema trabaja 4 das a la semana durante 10 horas, los fines de semana llega a trabajar 15 horas. Ella sigue pensando y est convencida que lo conseguido es por su esfuerzo y la autovaloracin que le permiti pelear contra la discriminacin. No necesit pertenecer a nadie ni formar parte de una pareja tradicional, aprendi a valerse por s misma, a valorarse y enfrentarse contra lo que crea injusto, excluyente y patriarcal.

Ms all de los discursos esta es la vida de todos los das de muchas mujeres que hacen senderos en las estructuras patriarcales, son luchas annimas y demasiadas veces personales y solitarias; en verdad de ah nacen las lideresas que hacen posibles los cambios cuando se suman voluntades, a los descontentos y enfrentan las resignaciones; de all nacen los testimonios que hacen organizaciones.

La constatacin del maltrato, de la exclusin y del enmaraado patriarcal de nuestras sociedades figura en las estadsticas y en los nmeros, junto a la pobreza y la dependencia de nuestros pases, y muchos pases del primer mundo que asumen que la construccin de equidad es una transversal fundamental para la democracia, privilegian sus apoyos y recursos en torno a proyectos de apoyo a la construccin de equidad de gnero.

Quienes en definitiva han sido receptoras de este apoyo, han sido las ONG, fundaciones y agencias internacionales en las que no trabajan personas como Gema, sino las que pudieron estudiar, las que han sido parte de la tradicional clase media y que se empoderan en la sociedad con sus reclamos y demandas, discursos y documentos reivindicativos, que en el pasado han abierto causes a su equidad en los partidos o en espacios institucionales, y que todava se visualizan en el propia institucionalidad del proceso de cambio, como expresin de la condicin de las mujeres sin contemplar la condicin de la clase a la que representan.

A no dudar que mujeres como Gema, que son la mayora en nuestro pas, son las que han puesto su esfuerzo y vida para hacer posible este proceso de Cambio y que se ha encontrado en organizaciones como las Bartolinas, las Amas de Casa de las minas, las Juana Azurduy y otras de base. Existen an, sin embargo, una gran cantidad de mujeres populares y familias completas que ante su propia situacin de pobreza y abandono en el campo y en barrios marginales de las ciudades; se han refugiado en las numerosas iglesias evanglicas que viven creando ilusiones e inventando esperanzas individuales.

Demasiadas veces estas acciones de las iglesias y sectas, se encuentran con los discursos individualistas de las ONG, que realizan acciones promocionales con grupos de mujeres y que lograr sus financiamientos hablando de nmeros para convencer a los gobiernos y agencias internacionales, para que realicen ms inversin en ellas y les permitan empoderarse a ellas (en realidad a las que trabajan en la ONG) como expresin de la equidad buscada. Mientras las Gemas siguen trabajando 10 a 15 horas por da para seguir viviendo y no se han enterado de que su situacin es la preocupacin terica de muchos gobiernos extranjeros y que hay otras mujeres que hablan por ellas sin que su situacin cambie de verdad

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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