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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2018

Familiares exigen justicia
La verdad enterrada en la quebrada

Lisette Arvalo Gross
GK

Despus de que el pastor evanglico acusado de la desaparicin de Juliana Campoverde dijera dnde dej el cuerpo de la joven, la familia de Juliana ha tenido que soportar angustiosas jornadas de bsqueda. Lo ha hecho con la misma fortaleza, dignidad y conviccin que desde hace 6 aos.


 

 
Hay cosas tan terribles que deben confesarse en privado, a pocas personas, aun cuando los hechos hayan escandalizado a todo un pas. El 10 de noviembre de 2018, el pastor Jonathan Carrillo estaba sentado en un todoterreno dorado en el sector de la Biloxi al sur de Quito. Con l hablaban la fiscal Mayra Soria y sus dos abogados. Les estaba diciendo, sabramos despus porque no podamos escucharlo, que habra arrojado el cuerpo de Juliana Campoverde en una quebrada en el sector de Bellavista varios kilmetros al norte de donde estaban. Afuera, bajo un cielo sombro, sentada en la vereda de la calle donde camin con su hija por ltima vez, Elizabeth Rodrguez no despegaba la mirada del automvil, como quien vigila que algo, o alguien, no se escape. Elizabeth y su familia ha tenido que esperar seis aos de investigacin, a manos de 11 distintos fiscales, de indolencia pero tambin de perseverancia, fuerza y conviccin para llegar a la hora de una verdad terrible pero necesaria.

Elizabeth Rodrguez no ha dejado de buscar a su hija, Juliana, desde que desapareci el 7 de julio de 2012. Fotografa de Jos Mara Len para GK.

El camino tortuoso de la bsqueda de Juliana comenz a despejarse a comienzos de septiembre de 2018. En la madrugada del 5 de ese mes, el pastor Jonathan fue detenido en su casa y llevado a rendir versin en la unidad de flagrancia. La prueba vinculante en su contra: un registro de llamadas que evidenciaba que habra sacado la tarjeta SIM del celular de Juliana, la habra puesto en el suyo y marcado al buzn de voz la noche en que ella, entonces de 18 aos, desapareci.

El mismo da de su detencin, despus de casi 4 horas de interrogatorio al pastor, la fiscal Mayra Soria formul cargos por secuestro extorsivo y pidi su prisin preventiva. El juez acogi los argumentos y dio 90 das para la instruccin fiscal.

El 12 de octubre de 2018, se realiz un barrido en el sur de Quito con personas de la fiscala, agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), Polica Metropolitana, la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), Elizabeth y sus abogados. La fiscal Soria describi qu vesta Juliana el da de la desaparicin: una chompa fucsia, una blusa gris, un jean y unos zapatos Converse. Los agentes buscaron en las quebradas del sector y hallaron ropas, zapatos y un libro pero ninguna de esas cosas eran de Juliana.

Al da siguiente, realizaron una reconstruccin de los hechos. Comenzaron en la casa del pastor Jonathan y termin en la gasolinera de la Biloxi, donde Elizabeth vio a su hija por ltima vez. La ruta dur cerca de dos horas. Cuando deba continuar, el pastor se acogi al derecho al silencio. La reconstruccin termin ah con el pastor convertido en una tumba.

Semanas ms tarde, el 30 de octubre, la Fiscala allan la Iglesia evanglica de la familia Carrillo a la que Juliana y Elizabeth asistan. Los policas utilizaron georadares para detectar si hubo levantamiento de tierras, y saber si es que Juliana podra estar enterrada ah. Nada.

Fue entonces que hubo un giro inesperado: a comienzos de noviembre, el pastor Jonathan se acogi a la cooperacin eficaz, una figura legal que le permitira una rebaja de pena a cambio de informacin sobre el delito investigado. Seis aos y cuatro meses ms tarde, despus de dar mltiples versiones contradictorias, el pastor habl.

La reconstruccin fue programada para las 8:30 de la maana el sbado 10 de noviembre, en el lugar donde se detuvo cuando el pastor eligi callar: en la gasolinera en el sector de la Biloxi.

Policas forman una cerca entre Jonathan y los familiares mientras que el pastor daba su versin. Fotografa de Lisette Arvalo para GK.

Haca fro. Estaba nublado. Cerca de 11 policas rodeaban el carro dorado donde Jonathan Carrillo estaba sentado. En la puerta de la tienda de la gasolinera, estaban los abogados del pastor y su familia: su pap el pastor Patricio, su hermano, su suegro. Elizabeth estaba a pocos metros, parada en la vereda con una de sus abogadas. La acompaaban Absaln, padre de Juliana, la hermana de Absaln, y algunos amigos. Elizabeth, como siempre, tena el afiche fucsia de la bsqueda de su hija en sus manos. Como los ltimos 6 aos no lo solt: lo mantuvo firme, sin arrugarlo, frente a su pecho.

A las 8:50 lleg la fiscal Soria y anunci que tenan que esperar a criminalstica unos 20 minutos ms. Enseguida, el padre de Jonathan vestido de gris, de pelo blanco y lentes sin marco rectangulares se subi al carro dorado con vidrios blindados donde estaba su hijo y cerr la puerta. Los dems se quedaron donde estaban, como si se hubiera delimitado un terreno para las partes. Yo espero que el procesado nos diga la verdad, que nos diga dnde est Juliana, qu pas con Juliana, qu hicieron con Juliana, dijo Elizabeth. Espero que eso llegu a pasar este da. Horas ms tarde, estara parada frente a la quebrada donde el pastor dijo que dej el cuerpo de su hija.

Criminalstica lleg cerca de las 9:30 de la maana con el halo sombro de los forenses. Cuando la fiscal Soria dio la orden de que comenzaran, el pap de Jonathan sali del auto y corri hacia donde estaban sus familiares. Todos caminamos por la vereda cuesta arriba, hacia una cuchara atrs de la gasolinera: ese fue el lugar donde Elizabeth y Juliana saludaron con el pastor minutos antes de su desaparicin. La fiscal llam a que los abogados de las dos partes se registren en un papel y comenz el proceso. El subteniente de criminalstica Daniel Padilla dijo que la diligencia era una reconstruccin de los hechos que implica hacer una reanimacin o reanudacin testimonial, imitativa, prctica, dinmica de una accin presumiblemente delictiva. El objetivo: llegar a concordancias de tiempo y de espacio que puedan servir para la investigacin. Pidi que se guarde el orden, que los familiares y los medios de comunicacin mantengan una distancia y dejen que la Direccin Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsin y Secuestros (Dinased), la polica, los agentes de Unidad de Mantenimiento del Orden y fiscala lideren la caravana que recorrera diferentes lugares de Quito. La fiscal dijo que el testimonio sera de carcter reservado por haberlo as solicitado el procesado y que slo intervendran en la escucha de lo que el pastor tena que decir los abogados del procesado, la Fiscala y la Polica. Algunos asintieron con la cabeza, otros se quedaron quietos.

Caminamos unos metros ms arriba, donde estaba estacionado el auto donde estaba Jonathan. Los abogados un seor de lentes con terno azul casi elctrico, y una mujer con gafas oscuras y pantaln caf se acercaron al auto con la fiscal, ingresaron y cerraron las puertas. Una cerca policial de 4 oficiales se form entre todos los que nos quedamos afuera y ellos. Sobre una vereda, estaban el pastor Patricio y uno de sus hijos. Los dos, mirando fijamente al automvil. Por la calle caminaban cuesta abajo dos nias de unos 12 y 7 aos aproximadamente. Hola pastor, le dijeron a Patricio y l se agach para saludarlas con un beso en la mejilla. Las nias siguieron caminando, mirando a los policas, a los que estaban parados esperando. Vean la escena de reojo, se vean entre ellas, volvan a mirar a los que estaban ah. La mayor puso su brazo alrededor de los hombros de la ms pequea y siguieron caminando hacia la gasolinera sin mirar atrs otra vez.

Durante la casi hora que dur la versin de Jonathan, la gente se movi poco. La calle segua separada: a un lado quienes estaban con Elizabeth y Absaln, al otro lado quienes estaban con Jonathan. Un medio de comunicacin entrevist a los padres de Juliana ah. Elizabeth habl primero y dijo que esperan saber la verdad. Cuando le toc a Absaln, Elizabeth se qued parada al lado de l, sosteniendo el afiche de su hija. Absaln deca que espera encontrar a su hija con vida, y Elizabeth se desmoron. Se tap la cara con el afiche y se alej de las cmaras. Sus abogados y familiares la abrazaron, le dieron agua y mentas. Se sentaron con ella en la vereda a esperar.

Cerca de las 11 de la maana los abogados de Jonathan salieron del auto. El abogado de terno azul tom agua de una botella, hizo una mueca desencajada y cruz los brazos. La abogada de gafas y pantaln caf se acerc a sus acompaantes, les dijo algo breve e ininteligible y regres al lado del otro abogado. Los policas rompieron la cerca que haban formado: podamos acercarnos. La fiscal Soria sali del auto y junto al teniente Padilla nos dieron informacin: bamos a comenzar el recorrido en el local de Juliana, a ms o menos 5 cuadras de donde estbamos.

El da que Juliana desapareci, despus de saludar con el pastor, ella iba hacia su negocio de productos naturales. La fiscal Soria ya no tena la mirada dura que tena al inicio del da. Se vea plida, desconcertada, como si lo que escuch en el auto la hubiese estremecido hasta los huesos.

La reconstruccin fue a varios lugares que el pastor seal: el local de Juliana, a una calle atrs del nuevo hospital del Seguro Social en el Sur, a un motel a la vuelta del hospital, a la casa de Jonathan en el centro norte de Quito, a la quebrada donde dijo que haba dejado el cuerpo de Juliana. Los motivos de por qu fueron a todos estos lugares son desconocidos porque la reconstruccin fue hecha en base a la versin reservada que dio el pastor. Pero lo que s sabemos es por qu la caravana termin en la quebrada del sector Bellavista: Jonathan dijo que haba dejado el cuerpo de Juliana ah, metido en una funda.

Vista de lejos de la excavacin de bsqueda por los restos de Juliana Campoverde. Fotografa de Lisette Arvalo para GK.

Cuando le pregunt a Elizabeth detalles de lo que ocurri en la reconstruccin de los hechos, me dijo que no poda decirme mucho. Lo que s me cont es que el pastor dijo que haba dejado el cuerpo de Juliana en esa quebrada, a los tres das de que ella desapareciera. De ver que el cuerpo estaba ya no con vida, vino y lo bot aqu al cuerpo como si fuera basura con tanta frialdad. Mi mente no concibe tantas cosas, dijo Elizabeth. Hay cosas que no le creo. No le creo. Y por eso exijo que digan la verdad.

La excavacin en la quebrada comenz el domingo 11 de noviembre, a las ocho de la maana. Ese da, la Dinased y la fiscala encontraron piezas dentales y seas. Estos restos estn sujetos a pericias y tenemos que esperar obviamente esos resultados para poder determinar si esos vestigios encontrados pertenecen a Juliana, dijo el director de la Dinased, Vctor Araus. Con estos hallazgos, el padre de Juliana habl a los medios de comunicacin: El hecho ya est hecho, no podemos dar paso atrs. No podemos devolverle la vida a mi hija, dijo Absaln Campoverde. Lastimosamente lo que queremos este rato es recuperar sus restos para ubicarlos en el lugar donde debe estar. Se lo vea resignado, con los ojos acuosos, la voz a punto de quebrarse.

Al da siguiente, el lunes, continuaron las excavaciones: encontraron cuatro huesos pequeos ms. Elizabeth y Absaln estuvieron ah desde la maana, a la espera. A ella le parece raro que no encuentren todava un crneo o un hueso largo de la pierna. Esperamos encontrar todos los restos, yo exijo que me devuelvan todo el cuerpo o todos los huesos de mi hija.

Se utiliz la mquina retroexcavadora desde el domingo 11 de noviembre hasta el martes 13 de noviembre para buscar restos que podran pertenecer a Juliana Campoverde. Fotografa de Inredh.

El martes 13, la Fiscala y la Dinased continuaron las excavaciones pero no encontraron nada ms. La bsqueda con la mquina retroexcavadora ya no puede seguir. La bsqueda del cuerpo de Juliana continuar con una unidad especializada de la polica y perros entrenados. Mientras tanto, Elizabeth y Absaln entregaron muestras de sangre para hacer las pruebas de ADN de las piezas seas y dentales halladas hasta ahora. El periodo de instruccin fiscal termina el 5 de diciembre.

Aunque la investigacin ha avanzado muchsimo para que se sepa la verdad, Elizabeth tiene un sabor amargo sobre cmo se hicieron desde un inicio. Nosotros dimos esta informacin desde el primer da que a Juliana la desaparecieron y los fiscales dejaron pasar el tiempo, no cumplieron con celeridad las investigaciones, no hicieron muchas peticiones nuestras; en especial, que los investiguen primero a ellos, me dijo Elizabeth entre sollozos. Se demoraron demasiado. Duele esto, que despus de 6 aos y 4 meses se haga todo esto porque hubiramos encontrado a Juliana los primeros das que la buscbamos intensamente igual que hasta ahora. Tiene razn: la bsqueda incansable de Juliana sigue y Elizabeth no deja de contar los das sin su hija: hoy son 2 mil 317.

Fuente: http://gk.city/2018/11/14/busqueda-juliana-campoverde-quebrada-pastor/



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