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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2018

China: unin, con miradas y acciones crticas, de estudiantes y trabajadores

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Los estudiantes marxistas, los nuevos enemigos del Gobierno chino es el ttulo del artculo que Macarena Vidal Liy [MVL] public el pasado martes en El Pas [1] . Conviene no hacer mucho caso... de entrada. El subttulo de su nota: Pekn ve con inquietud la alianza entre trabajadores y universitarios ideolgicamente ultraortodoxos [1]. Tampoco vale la pena detenerse en este ultraortodoxos. Qu ser la ortodoxia para la autora del artculo? En la edicin en papel se dio con otro titular: China encuentra un nuevo enemigo en el marxismo. Peor an. Todo o casi todo vale para arremeter, sin matices, contra el gobierno chino. Los del Pas suelen estar hechos de esta pasta.

En todo caso, tomo pie en esa nota, con riesgos sin duda, para una breve reflexin que no entra en consideraciones generales sobre el desarrollo econmico y poltico chino ni tampoco en asuntos geopolticos. Antes de ello, un breve apunte sobre la celebracin del bicentenario de Marx en la Repblica Popular.

Marx y el marxismo siguen rigiendo las designios de la poltica en China. Este fue el mensaje que transmiti el presidente Xi Jinping en mayo de 2018 [2], en una conmemoracin del bicentenario del nacimiento del revolucionario de Trveris. "El marxismo, como un amanecer espectacular, ilumina el camino de la humanidad en su exploracin de las leyes histricas y en la bsqueda de su propia liberacin". Dejemos lo de las leyes histricas (problemas de traduccin tal vez?), pero esas (o parecidas) fueron palabras del presidente chino en una ceremonia celebrada en el Gran Palacio del Pueblo. Xi Jinping se deshizo en elogios sobre la obra del autor de El capital, sin olvidarse de alguien que no cabe olvidar: su amigo y compaero Friedrich Engels.

Otro de sus comentarios: "Doscientos aos despus, debido a los enormes y profundos cambios en la sociedad humana, el nombre de Karl Marx es todava respetado en todo el mundo y su teora an resplandece con la brillante luz de la verdad". Respetado en todo el mundo no significa respetado por todo el mundo. En la misma lnea, Xi Jinping no dud en calificar a Marx como "el ms grande pensador de los tiempos modernos" en su calidad de "profesor de la revolucin del proletariado". No hace falta darle ms grandeza de la que ya tiene Marx pero dicho queda, incluso lo de haber sido y seguir siendo profesor de la revolucin socialista o de los trabajadores. No est mal aunque no fue exactamente eso: aprendi y ense, no slo esto ltimo.

Xi ha promovido tambin el estudio terico del marxismo entre los altos cargos polticos de la Repblica Popular para lograr un "regreso a las races". Veremos qu tipo de regreso y de qu races se habla. Adems, el bicentenario del nacimiento marxiano se ha conmemorado en China con numerosas actividades: desde la organizacin de exposiciones a la reedicin en editoriales pblicas de clsicos de la tradicin. El capital por ejemplo (d esconozco el nombre del traductor o traductora ) . El inters chino por Marx se ha hecho notar tambin fuera del pas: en la localidad natal del filsofo, en Trveris, se levanta una estatua del esposo-compaero de Jenny von Westphalen donada por la nacin asitica. Todo un detalle, significativo adems.

Pues bien, parece ser que algunos ciudadanas y ciudadanos chinos han tomado nota, buena nota, de las palabras de su presidente, de sus referencias al profesor de la revolucin socialista, del regreso a las races, del inters sin trampas y engaos por la obra y compromiso del coautor del Manifiesto Comunista.

Xiao Lan (nombre ficticio de una estudiante, seala MVL) empez a sentir curiosidad por el marxismo como doctrina durante el bachillerato, cuando cay en sus manos la novela Germinal, de mile Zola. El relato de la huelga de unos mineros en la Francia del siglo XIX (la pelcula, por cierto, no est a la altura de la novela), cautiv su imaginacin y su sentido de la justicia, de tal modo que al comenzar una carrera cientfica, y en una de las grandes universidades de Pekn!, se apunt a la asociacin de estudiantes marxistas, uno de los grupos de actividades extracurriculares que se encuentran en cualquier centro de estudios superiores en China. Conviene remarcarlo: asociaciones marxistas en cualquier centro de estudios superiores (La historia de mi compaera, en Espaa, ella es fsica y cosmloga, es muy parecida).

En su asociacin, XL estudi obras y escritos de Marx, Engels, Lenin y Mao Zedong (tambin las de Mao, que tampoco es un perro muerte e inservible!), y durante el curso acadmico ella y sus compaeras y compaeros ayudaron a los trabajadores de las cantinas universitarias a limpiar mesas, cuidaron a sus hijos y escucharon las historias de los trabajadores inmigrantes de la construccin. Con palabras de la estudiante: Cuando empec a ser consciente de la situacin de los trabajadores me convert en activista. Soy hija de una familia de obreros, pero hasta entonces no me haba parado a pensar. No se haba parado a pensar...! Hace algunos aos a eso le llambamos tener o adquirir consciencia (humanista) de clase (el humanista es aadido mo). Entonces nosotras ramos maostas.

XL vive ahora tiempos convulsos cuenta la periodista de El Pas. Ha pasado la semana mirando su mvil y leyendo mensajes en sus redes sociales. El fin de semana pasado, una docena de jvenes activistas marxistas, como ella, quedaron detenidos en una serie de redadas en las principales ciudades chinas. De repente, afirma, los grupos de universitarios rojos, muy minoritarios pero en alza, se encuentran en el punto de mira del rgimen chino. Habra que verlo pero en todo caso no est mal. De hecho muy maosta: luchar contra lo viejo, contra los privilegios de los situados en posiciones de poder.

El marxismo que [el Partido Comunista de China] ensea en las escuelas no es el verdadero; est seleccionado y reinterpretado para adaptarlo a sus propios fines, afirma Eric Fish, autor de Chinas Millenials: The Want Generation. Convendra comprobarlo, probablemente sea as (sea lo que sea el marxismo verdadero). Por su parte, la investigadora Simone van Nieuwenhuizen, del Instituto de Relaciones Australia-China en la Universidad de Tecnologa de Sydney, ha sealado que el aumento de la desigualdad y otras cuestiones sociales en China han llevado a una decepcin en ciertos sectores hacia el programa de reforma y apertura, y hay una percepcin de que el Partido Comunista ha abandonado sus orgenes socialistas. Si es as, y una desea que sea as, son buenas seales.

Sea como fuere, es un excelente ejemplo, el verano pasado decenas de estudiantes procedentes de todo el pas viajaron a Huizhou, en el sureste del pas, para solidarizarse con los trabajadores de Jasic Technology, que protestaban contra lo que consideraban un trato de esclavos por parte de esta fabricante de maquinaria para soldar. La periodista de El Pas nos recuerda de paso que en China, las protestas laborales no son ni mucho menos infrecuentes. Solo en lo que va de ao, la ONG China Labour Bulletin, con sede en Hong Kong, ha contabilizado ms de 900 huelgas por todo el pas y en todo tipo de sectores, desde el taxi a la minera. Pero, sin duda, que estudiantes de universidades de lite viajen miles de kilmetros para solidarizarse con trabajadores de una fbrica de manufacturas no es cualquier cosa, no es un simple grano de sal o de ans. Es mucho ms: puede ser inicio de grandes esperanzas, de futuros cambios sustantivos, de menos desarrollismo, de ms equidad y justicia, de menos desastres ecolgicos.

La combinacin del activismo de los trabajadores y del de los estudiantes es exactamente la frmula con la que prevaleci el Partido Comunista de China en su da. Por tanto, en su experiencia, ahora que est en el poder no puede permitir que se repita, afirma el historiador Zhang Lifan. Puede ser as o de otro modo. Puede no depender de su voluntad o de su conservadurismo.

XL, nuestra estudiante rebelde e inquieta, asegura que no le preocupa que crezca la presin. No tengo miedo. Pueden intentar obligarme, pero yo no voy a renunciar. Y, segn parece, ha citado en su explicacin el dicho atribuido a Galileo al ser forzado por la Inquisicin a renunciar de la teora copernicana: eppur' si muove (y, sin embargo, se mueve).

A Marx le hubiera encantado el recuerdo de Galileo. Lo mismo que a muchos marxistas. A Rosa Luxemburg por ejemplo. No olvidemos que los dos hroes preferidos de Marx fueron Espartaco y Kepler, un cientfico tambin copernicano. XL seguro que ha reparado en el vnculo, en el decisivo vnculo, Espartaco-Marx.

En sntesis: el viento del Este parece resurgir de nuevo con fuerza, poca o mucha, no importa ahora. Y con claridad, humanismo, consciencia de clase, viejas alianzas, fraternidad y sin miedos, slo los apuntados por la prudencia que no inmoviliza ni aliena.

Notas

1) https://elpais.com/internacional/2018/11/16/actualidad/1542395115_330148.html

2) https://elpais.com/internacional/2018/05/04/actualidad/1525421065_191538.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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