Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2018

No se equivoquen, Netanyahu no es un hombre de paz

Jonathan Cook
jonathan-cook.net

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Mientraslos nacionalistas de lnea dura acumulan capital poltico al exigir pblicamente un ataque a Gaza, el primer ministro de Israel est optando por mantener a los palestinos sin voz y aislados.

Los palestinos en Gaza pudieron respirar un poco ms tranquilos la semana pasada, ya que las precarias conversaciones de alto el fuego sobrevivieron a un intenso intercambio de ataques de dos das que amenaz con desatar otro ataque militar a gran escala por parte de Israel.

A ltima hora del martes, luego del ms intenso episodio de violencia en cuatro aos, el primer ministro israel Benjamin Netanyahu y Hams, el movimiento islmico que gobierna Gaza, aprobaron una tregua a largo plazo negociada por Egipto. Ambos estn dispuestos a evitar una explosin de ira popular en Gaza, cuyas consecuencias seran difciles de predecir o contener.

El pequeo enclave tiene el mnimo soporte vital, despus de haber sufrido tres ataques devastadores y sostenidos por parte de Israel, as como un bloqueo sofocante, durante la ltima dcada. Miles de hogares estn en ruinas, el agua es casi imposible de beber, la electricidad escasea y el desempleo es alto. Pero como suele ser el caso, el destino inmediato del enclave est en manos de polticos israeles desesperados por convertirse en el jefe beligerante de Israel y, por lo tanto, cosechar un dividendo electoral.

Las elecciones cobran ahora mucha importancia despus de que Avigdor Lieberman, el halcn ministro de Defensa de Israel, renunci el mircoles a raz de los enfrentamientos. Acus a Netanyahu de "capitular ante el terrorismo" al aceptar el alto el fuego. Lieberman se lleva consigo a un puado de legisladores dejando a la coalicin gobernante con una estrecha mayora de escaos parlamentarios. Los rumores abundaron durante el fin de semana de que otro partido, el ultranacionalista Hogar judo, estaba a punto de abandonar la coalicin.

De hecho, Netanyahu riesgosamente provoc estos eventos. l haba allanado el camino a una tregua a principios de este mes al aliviar el bloqueo. Se permiti el ingreso de combustible al enclave, as como 15 millones de dlares en efectivo de Catar para cubrir los salarios adeudados a los trabajadores del sector pblico de Gaza.

En ese momento crtico, Netanyahu acept una incursin encubierta del ejrcito israel en lo profundo de Gaza. Cuando los soldados fueron expuestos, el tiroteo resultante dej siete palestinos y un comandante israel muertos.

Las dos partes subieron la apuesta: Hams lanz cientos de cohetes hacia Israel, mientras el ejrcito israel bombarde el enclave. Los ataques areos mataron a ms de una docena de palestinos.

Lieberman habra expresado indignacin por la transferencia del dinero de Catar a Gaza y afirm que sera imposible rastrear cmo se gast. El alto el fuego result ser la gota final.

Los lderes de Hams se jactaron de haber creado un "terremoto poltico" con la renuncia de Lieberman. Pero las ondas de choque no pueden limitarse tan fcilmente a Israel.

Curiosamente Netanyahu ahora suena como la voz ms moderada de su gabinete. Los colegas polticos estn exigiendo a Israel que "restaure su poder disuasivo", un eufemismo por volver a arrasar Gaza.

Naftali Bennett, el jefe del partido de los colonos Hogar Judo, denunci el alto el fuego como "inaceptable" y exigi el puesto vacante del ministerio de Defensa.

Tambin hubo disparos de parte de la llamada izquierda de Israel. El lder opositor del Partido Laborista, Avi Gabbay, dijo que Netanyahu era "dbil", mientras que el ex primer ministro Ehud Barak dijo que se haba "rendido a Hams bajo el fuego".

Sentimientos similares son compartidos por el pblico. Las encuestas indican que el 74 % de los israeles est a favor de una actuacin ms dura.

Sderot, cercano a Gaza y atacado por cohetes, estall con amenazadoras protestas. Los carteles con el eslogan "Bibi Go Home", con el apodo de Netanyahu, fueron evidentes por primera vez en el corazn de su partido.

Con este tipo de incitacin, una eleccin a la vista y acusaciones de corrupcin sobre su cabeza, Netanyahu puede encontrar difcil resistirse a elevar la temperatura en Gaza una vez ms. Pero tambin tiene fuertes incentivos para calmar las cosas y apuntalar el gobierno de Hams.

La sugerencia de algunos comentaristas de que Netanyahu ha abierto una nueva era como "hombre de paz" no podra ser ms errnea. Lo que distingue a Netanyahu de su gabinete no es su moderacin, sino que tiene la cabeza ms fra que sus rivales de extrema derecha. l cree que hay mejores maneras que atacar para lograr su objetivo poltico principal: el socavamiento del proyecto nacional palestino. Esto fue lo que quiso decir el mircoles cuando atac a los crticos por no tomar en cuenta "el panorama general de la seguridad de Israel".

A nivel prctico, Netanyahu ha escuchado a sus generales, quienes advierten de que si Israel provoca la guerra con Hams, puede encontrarse mal equipado para enfrentar las consecuencias en otros dos frentes, el Lbano y Siria.

Pero Netanyahu tiene preocupaciones an ms profundas. Como observ el veterano analista militar israel Ben Caspit: "para Netanyahu lo nico ms peligroso que enredarse en la guerra es enredarse en la paz".

El ejrcito israel ha respondido a meses de protestas masivas no violentas en gran parte en el cerco perimetral de Gaza matando a ms de 170 manifestantes palestinos y mutilando a otros ms.

Las protestas podran convertirse en un levantamiento. Los palestinos que asaltan la cerca que los aprisiona son una eventualidad para la cual el ejrcito israel no est preparado. Su nica respuesta sera matar masivamente a los palestinos o volver a ocupar Gaza directamente.

Netanyahu preferira reforzar a Hams -con lo que puede controlar las protestas- antes que enfrentar una reaccin internacional que lo conmine a negociar con los palestinos. Adems un alto el fuego que mantiene a Hams en el poder en Gaza tambin garantiza que Mahmoud Abbas y su Autoridad Palestina, con sede en Cisjordania, puedan mantenerse al margen.

Ese fue en parte el motivo por el cual Netanyahu, en contra de sus instintos normales, permiti la transferencia del dinero de Catar, al que se haba opuesto la Autoridad Palestina. No es solo un golpe para Hams, es una bofetada a Abbas.

Una Palestina desunida, dividida territorial e ideolgicamente, no est en posicin de ejercer presin sobre Netanyahu, ya sea a travs de Europa o de las Naciones Unidas, para iniciar conversaciones de paz o ceder la condicin de Estado a Palestina. Eso es mucho ms apremiante, dado que la Casa Blanca insiste en que el plan de paz del Presidente Trump, demorado por mucho tiempo, se dar a conocer dentro de los prximos dos meses.

Las filtraciones sugieren que los Estados Unidos pueden proponer un "ente" separado en Gaza bajo la supervisin de Egipto y financiado por Catar. En este sentido, el alto el fuego debe considerarse un primer paso hacia la creacin de un pseudo-Estado palestino en Gaza.

Los palestinos estn ahora atrapados entre la espada y la pared. Entre exaltados violentos como Lieberman, que quieren ms matanzas en Gaza, y Netanyahu, que prefiere mantener a los palestinos tranquilos y en gran parte olvidados en su pequea prisin.

Fuente: https://www.jonathan-cook.net/2018-11-18/netanyahu-not-man-peace/

Esta traduccin e puede reproducir libremente a condicin de respetar s integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 


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