Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2018

EEUU y los grandes mercados emergentes frenan la lucha contra el cambio climtico

Diego Herranz
Pblico


Los BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica- y la mayor economa mundial son las grandes rmoras al control de emisiones de CO2. Y, por ende, los principales causantes de que la temperatura del planeta suba por encima de los 2 grados centgrados en 2050. Un estudio de la consultora BCG compara sus polticas, sus inversiones y su tecnologa junto a las de Alemania, adalid del cumplimiento de los Acuerdos de Pars.

Emisiones de una planta trmica de carbn. REUTERS  

Emisiones de una planta trmica de carbn. REUTERS

 

Los gobiernos estn an muy lejos de adquirir conciencia plena de los efectos del calentamiento del planeta. Sus polticas son inadecuadas y abocan al desastre . El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climtico (IPCC) lo adverta a comienzos del pasado mes de octubre. Persiste la idea de que las consecuencias del efecto invernadero son inevitables, fruto de la normal evolucin de la Tierra y que la accin del hombre no resulta determinante.

Un cctel explosivo que convierte en distopa la declaracin de intenciones de los Acuerdos de Pars, de 2015, de lograr que el globo terrqueo no supere un calentamiento superior a los dos grados centgrados respecto a los niveles de la era pre-industrial a partir de 2020.  

Superado el ecuador de esta primera fase de actuacin, el IPCC no slo alertan del freno que, para la consecucin del tratado, supone la salida del pacto de la primera potencia mundial, por decisin expresa de la Administracin Trump. Tambin del riesgo aparejado de que, probablemente, no habr ms oportunidades de revertir la situacin. Y de que los grandes mercados emergentes -China, Brasil, Rusia, India y Sudfrica- tampoco estn haciendo esfuerzos de la suficiente intensidad como para contribuir decididamente a la causa. Priman entre sus dirigentes el deseo de seguir con su ritmo de desarrollo, con medidas anacrnicas, propias de la revolucin industrial, en la que los lmites a las emisiones de CO2 nunca fueron un obstculo.

Los expertos independientes del IPCC, adems, han empezado a clamar contra el propio acuerdo. Lo consideran poco ambicioso. Aconsejan a la comunidad internacional que, si de verdad desean paliar los desastres que provocar el calentamiento global en el futuro, deberan tratar de lograr un repunte de temperatura ms ambicioso, de 1,5 grados .

En juego est la brusca extensin de amplias franjas del territorio planetario que pasarn a registrar sbitos episodios de calentamiento extremo, de desabastecimiento de agua, de sequas y de miles de islas, primero, y zonas costeras, despus, que quedarn irremediablemente sumergidas bajo el nivel de mares y ocanos. Todos estos fenmenos afectarn a la vida diaria de cientos de millones de habitantes, provocarn flujos de migraciones, acabarn con la produccin y la rentabilidad de vastas reas agrcolas, destruirn los arrecifes de coral, imprescindibles para la subsistencia de millones de especies de la fauna y flora marinas y precipitar la extincin de especies terrestres. Y lo ms irnico de todo -enfatiza el IPCC- es que se est en disposicin de lograr contener el calentamiento a slo 1,5 grados en slo 22 aos. De lo contrario, perdurar ms de lo recomendable el uso de combustibles fsiles, desde el carbn hasta el gas o el petrleo, los mayores detonantes del cambio climtico.

Reconversin de los mix energticos

Hay estados, ciudades, empresas, inversores y asociaciones filantrpicas que han iniciado acciones en la direccin adecuada. Pero sin la involucracin de las grandes potencias, los esfuerzos sern demasiado dispersos y vanos. De ah que los investigadores carguen contra la permisividad en esta materia de EEUU y los mercados emergentes. A ellos les encomiendan especialmente que pongan en marcha medidas para corregir sus mix energticos . Para reducir las emisiones de los combustibles fsiles. Y que apuesten todo a las energas renovables.

Incluso no dudan en hacer un llamamiento abierto a los ciudadanos de los pases incumplidores para que castiguen en las urnas a los candidatos que no revelen un compromiso expreso en este desafo. Ms all de los partidos a los que representen. Su juicio es premonitorio. Con un control exigente -el reto de aumentar 1,5 grados la temperatura global para 2050- el nivel promedio del mar sera aproximadamente 17,7 centmetros menos que bajo un incremento de 2 grados. Mientras que, si se alcanzase esta cota, algo difcil de cumplir con los parmetros de actuacin actuales, el derretimiento de las barreras de hielo de la Antrtida ser ineludible y propiciar catstrofes por todas las latitudes con subidas de los niveles de agua de los ocanos. Sin contar con esta negra prediccin sobre el continente del sur, el mar subira diez centmetros ms que si se limitara a 1,5 grados, con el consiguiente dao o desaparicin de numerosos ecosistemas y, probablemente, transformaciones irreversibles, ms a largo plazo, para frenar el cambio climtico.

Pero, cul es el escenario actual en el que se mueven los grandes pases contaminantes? Un reciente informe realizado por Boston Consulting Group (BCG) pasa revista a las iniciativas que se siguen en seis pases -Alemania, EEUU y los BRICS que, juntos, son responsables de casi el 60% de las emisiones de CO2-, arroja luz sobre sus diferentes estrategias y aade argumentos slidos al mensaje de Naciones Unidas de que el mundo an dispone de doce aos para tratar de evitar la catstrofe climtica.

Las economas que han iniciado la agenda ecolgica "se enfrenten a desventajas" a corto plazo, pero, a la larga, "se convertirn en motores de prosperidad"

El estudio, dirigido por Jens Burchardt y Philipp Gerbert hacen hincapi en que la ausencia de la prioridad esencial para este cometido, una accin concertada global, implica para las naciones que se han enfrascado en la reduccin de emisiones se enfrenten a significativas desventajas, porque sus iniciativas les pasarn factura en el orden macroeconmico. Incluso si programas ambiciosos como los que han empezado a implantar los lderes en el cambio climtico, logran suprimir entre el 75% y el 95% del CO2, a travs los avances tecnolgicos implantados para tal misin, para 2050. Contribucin que dejara el alza de temperatura en 1,5 grados. Pero este escenario sombro slo se producira a corto plazo. Porque, a la larga, los obstculos al crecimiento se convertirn en un motor indiscutible de prosperidad. En lnea con el tenor de otros informes como el de la Comisin Global sobre la Economa y el Clima (GCEC, segn sus siglas en ingls) que pronostica un aumento del PIB mundial de 26 billones de dlares (equivalente a la suma de las economas de EEUU, Japn e Italia) si los gobiernos y las empresas focalizaran sus polticas y sus negocios al reto del cambio climtico. A razn de 2 billones de dlares anuales en el prximo decenio. Aunque sus cientficos advierten que, para ello, hay que erradicar la idea de que suprimir la combustin de carbn y de otros combustibles fsiles es demasiado costoso, dice Helen Mountford, directora del estudio.

El diagnstico de BCG, que lleva la firma de su think-tank corporativo, el Instituto Henderson, pasa revista a tres escenarios: las polticas ecolgicas en vigor en cada pas; la aplicacin de tecnologa para la contencin de emisiones cientficamente probada y sus agendas reformistas encaminadas a la consecucin del objetivo de limitar el calentamiento a los 2 grados que estipula el Acuerdo de Pars. Su conclusin es clara: subyacen sobradas razones econmicas y medioambientales para que los estados aceleren sus esfuerzos para mitigar el cambio climtico sin que haya motivos que impidan que no empiecen ya a paliar los efectos de las energas contaminantes.

El espejo alemn

Alemania surge como modelo a seguir. Para alcanzar tal aseveracin se basan en otro estudio, en esta ocasin, realizado en colaboracin con la empresa de investigacin Prognos, que revela que el Gobierno germano est en la senda de reducir las emisiones de CO2 entre un 72% y un 93% de los niveles de polucin de 2015, para el ecuador de este siglo. Lo que equivale -dice el informe- a unos recortes de entre el 80% y el 95% en relacin a la cota de gases de efecto invernadero de 1990.

Un esfuerzo de reconversin energtica que sita a Berln ante un horizonte considerado ya como econmicamente viable; incluso si siguiera su protocolo de actuacin de manera unilateral; es decir, sin un conveniente consenso internacional, que impulsara los distintos proyectos nacionales en todo el planeta. Si se diera este caso, Alemania lograra, sin problemas, la cota de recorte de emisiones de las bandas ms anchas de su doble horquilla mencionada -la que se compara con las cotas de contaminacin de 2015 y 1990- y aadira ms crecimiento a su economa; tan slo con una mayor apuesta -e inversin- en tecnologa. Cuantitativamente, exige un recorte de 62 millones de toneladas mtricas de dixido de carbono y la eliminacin de ciertos sectores industriales, que seran suplidos por segmentos de actividad. Y constantes inversiones. Toda reduccin superior al 77%, adems, requiere nuevos instrumentos tecnolgicos para llevarla a cabo. Pero Alemania, uno de los lderes indiscutibles de la Revolucin 4.0, la digitalizacin industrial, est en ello.

La factura alemana para lograr el objetivo de los dos grados es similar al PIB espaol hasta 2050, a razn del 1,1% de su PIB cada ao: 20.000 millones anuales sin costes operativos

Segn datos de la BDI, la patronal industrial alemana, el sector energtico est en condiciones de abastecer con energas renovables -solar y elica- el 80% de la demanda del pas y de sustituir la generacin elctrica de carbn y lignito por gas. En paralelo, el resto de segmentos productivos se adaptaran con bastante diligencia a las nuevas pautas de consumo; desde la construccin hasta el transporte. Sin problemas de que se produzca caso de sobredimensionamiento del potencial energtico renovable. Tambin el escenario tecnolgico resulta idneo para que la biomasa supla, en el sector industrial, a los combustibles fsiles en los procesos de generacin calorfica. Aunque los avances futuros deben concentrarse en ampliar la red de suministro energtico, conseguir una mayor capacidad de almacenamiento, especialmente de bateras limpias, en crear un sistema de integracin energtica ms flexible y en apostar por inversiones que ayudan a cambiar el parque automovilstico hacia los vehculos elctricos o las sustituciones de caladeras y bombas de calor en hogares e industrias. Algo factible, si se tiene en cuenta que, por ejemplo, en la construccin, ms del 80% de los edificios del pas deben acometer obras de rehabilitacin antes de 2050, lo que adelantara la renovacin hacia las energas de bajas emisiones contaminantes. O que, en el sector del transporte, los vehculos elctricos hayan empezado a sustituir, no sin controversias sociales, aunque mnimas, las flotas de furgonetas comerciales, autobuses y otros servicios pblicos o la red de camiones que circulan por las grandes autovas del pas.

El coste de las inversiones necesarias para que Alemania alcance el objetivo de la reduccin de dos grados es substancial: 1,6 billones de dlares hasta 2050. Casi el PIB espaol. Pero asumible, si se tiene en cuenta que esta cifra supondra apenas un 1,1% de su economa cada ao. Adems, si se descuentan el ahorro de los costes operativos, la cantidad se reducira a menos de 20.000 millones anuales.

Europa y EEUU, en distinta dimensin

Las potencias industrializadas, incluidas mayoritariamente en el espacio europeo, y EEUU registran an altas emisiones per cpita. A pesar de sus agendas industriales de bajas emisiones y la notable eficiencia de sus adelantos tecnolgicos. Todos ellos, han aumentado su porcin de suministros de electricidad en detrimento de los combustibles fsiles. Al igual que Alemania, gran parte de sus socios de la UE han minimizado su crudo-dependencia. Sin embargo, Europa, con perspectivas de prdida demogrfica en los prximos decenios, pese a los flujos de inmigracin que recibe, no est ante el mismo escenario futuro que EEUU que, donde se espera un incremento de poblacin de 67 millones de personas. Las necesidades de transporte en la primera potencia mundial sern una fuente mayor de emisiones. Aunque tambin hay otro notable hecho diferencial. EEUU tiene sobradas fuentes de energa en su territorio, fsiles y de otros orgenes, con las que puede jugar a la hora de modificar su mix energtico.

Con la legislacin actual, EEUU slo reducira sus emisiones en un 11% frente al 45% de Alemania sin inversiones ni implantacin de nuevas tecnologas

En cualquier caso, el parn en la atencin al cambio climtico de la Administracin Trump , que ha dado manga ancha a la contaminacin industrial para espolear su produccin y generar puestos de trabajo inmediatos -dentro de su poltica proteccionista- deja una brecha substancial entre ambas orillas del Atlntico. El impacto mnimo de las actuales polticas medioambientales entre Alemania, prototipo europeo, y EEUU arroja unas predicciones muy distintas. As -seala el informe de BCG-, mientras la locomotora europea rebajara su huella de emisiones en un 45% el mayor mercado del mundo lo hara en apenas un 11%. En 2050. De forma que el esfuerzo ecolgico de la Casa Blanca debera ser mucho mayor en las prximas dcadas.

El resto del mundo, a remolque

La mayora de las economas emergentes anda en el furgn de cola . Aunque en longitudes de onda distintas. Todos siguen empleando tecnologas de bajo coste e intensivas en carbn. Causa de que sus emisiones per cpita no sean sostenibles, segn BCG. Aun as, sus trayectorias son tambin ambivalentes. China espera un crecimiento de ms del 300% de su PIB para 2050. Es, sin embargo, del grupo BRICS, el que ms ha impulsado la agenda ecolgica. Para ese ao, con una poblacin en descenso y con aumentos de la eficiencia energtica y tecnolgica, la gran factora mundial aumentar un 6% sus emisiones. India, por su parte, tiene una proyeccin de incremento de su PIB del 700%, con fuerte expansin demogrfica (un 26% ms) y una apuesta decidida por el carbn, principal fuente de su tejido industrial. Doblar sus emisiones en 2050, lo que le convertir en el segundo pas ms contaminante del planeta. Escenario similar al de los tigres asiticos .

Los avances en China, India, Brasil, Rusia y Sudfrica generan dudas, que aumentan por las presiones demogrficas y las perspectivas de fuertes crecimientos de sus economas

En Brasil, tanto la economa como su poblacin crecern a ritmos que harn ineludibles las subidas de las emisiones. En todos los sectores productivos. Por si fuera poco, la victoria de Jair Bolsonaro no invita al optimismo. En una nacin en la que ms del 40% de sus emisiones de gases de efecto invernadero procede de la agricultura, unos de sus motores exportadores. Sudfrica, en cambio, es el que mejores perspectivas obtiene. Hasta el punto que reducira sus emisiones, pese al fuerte repunte econmico y demogrfico, ya que se espera que su poblacin crezca ms del 40%. El pas africano ha empezado a reemplazar centrales de generacin elctrica de carbn. El xito de Rusia depende, en gran medida, de la demanda global de combustibles fsiles y de que transforme su agenda de reformas con mayores medidas de mitigacin de la polucin.

Ante esta tesitura, l as voces internacionales en favor de acciones concertadas se dejan sentir cada vez con ms fuerza . JP Morgan cree que, si EEUU no contribuye a parar el cambio climtico, el 40% de su poblacin, la que vive en zonas costeras, estar amenazada. Al Gore asegura seguir siendo optimista de que estalle una revolucin sostenible. Y el presidente de la Cruz Roja, Peter Maurer, piensa que el cambio climtico promover la conflictividad mundial y tendr un impacto decidido sobre las crisis humanitarias y, en consecuencia, sobre los flujos de inmigracin globales.

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/eeuu-grandes-mercados-emergentes-frenan-lucha-cambio-climatico.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter