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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2018

Entrevista al periodista Daniel Bernab, autor de La trampa de la diversidad (Akal)
Una parte de la izquierda ya no prioriza el conflicto capital-trabajo, sino las identidades

Enric Llopis
Rebelin


La palabra mariconez, que se incluye en una de las canciones del grupo Mecano, trascendi la polmica inicial en el concurso televisivo Operacin Triunfo, hasta el punto que llegaron a pronunciarse los partidos polticos. Conduce como piensas es una campaa publicitaria de la compaa Toyota sobre coches hbridos, en la que se invita al cliente a ser coherente entre el pensamiento y la accin, as como al cuidado del entorno. La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botn, explicaba este verano en su perfil de Linkedin por qu se considera feminista. Autor de La trampa de la diversidad. Cmo el neoliberalismo fragment la identidad de la clase trabajadora (Akal), el periodista Daniel Bernab (Madrid, 1980) menciona los tres ejemplos para contraponerlos a otros que llaman menos la atencin.

Es el caso del ERE presentado a finales de agosto por la multinacional de aerogeneradores Vestas, en Len, que afectaba a 370 trabajadores; o el despido de 700 obreros por la metalrgica estadounidense Alcoa, al cerrar las plantas de Avils y A Corua. Adems la brecha salarial entre hombres y mujeres se sita en Espaa en el 29%, segn GESTHA. Frente a estas realidades materiales, la diversidad es un producto que compramos en el mercado, apunta el colaborador del peridico La Marea, que ha presentado el ensayo en la Universitat de Valencia, en un acto organizado por la Fundacin de Investigaciones Marxistas y la Librera Primado. Advierte asimismo de que el conflicto entre identidades se ha trasladado al activismo y los movimientos sociales. Por supuesto que dar una respuesta a la Troika es ms importante que las polticas de la diversidad, afirma, y tambin aclara: ste no es un libro contra la pluralidad de nuestras sociedades.

-En un artculo publicado en las revistas Sinpermiso y El Viejo Topo (Tres pistas para intentar entender mayo del 68), el filsofo Francisco Fernndez Buey situaba en las universidades de Estados Unidos, las manifestaciones en Gran Bretaa contra la guerra de Vietnam, la Universidad Libre de Berln y los discursos de Martin Luther King el punto de partida del nuevo pacifismo, el ecologismo y el feminismo que se desarrollaran en las dcadas siguientes. Por qu no considerar esta diversidad un enriquecimiento de la izquierda?

Yo hago la reflexin en trminos mucho ms prosaicos: la diversidad es un hecho que se da en nuestra sociedad; esto tampoco admite posiciones negativas o positivas, con excepcin de la gente de extrema derecha que aspire a una sociedad totalmente homognea. Lo cierto es que cuando alguien se sube al transporte pblico o pasea por una barriada, observa que la sociedad es diversa; no ocurre lo mismo en los barrios de clase alta en fincas ajardinadas y rodeadas por una valla-, en las que todo el mundo se parece mucho. Hay una interpretacin positiva de la diversidad, enriquecedora tanto en lo cultural como en el acercamiento poltico a los problemas. Pero el neoliberalismo ha aprovechado esta diversidad para sus intereses, ya que ha fomentado determinadas especificidades para conseguir una atomizacin de las identidades que son ms grandes y agregadoras.

-Un lo con mucha gente. El mercado de la diversidad en el activismo, titulas un apartado del libro. Sobre las manifestaciones antiglobalizacin (por ejemplo la de Seattle en 1999), ironizas: Haca falta ms de una mochila para guardar la enorme cantidad de pasquines que los innumerables colectivos entregaban, bsicamente entre ellos. Tambin argumentas que en las protestas del movimiento 15-M lata un conflicto de redistribucin, pero que se mostraba en trminos de representacin. Han de hacer autocrtica los movimientos sociales?

S, ya lo escrib -en marzo de 2017- en el artculo publicado en la revista La Marea que dio ttulo al libro. Entenda que en la izquierda estaban tratndose temas que en los barrios o en los crculos ms populares no tenan importancia alguna. Es ms, se trata de cuestiones de una gran especificidad y tratadas de un modo muy particular y reducido; mientras, vemos el ascenso de la ultraderecha en Europa, lo que se ha achacado al descrdito de la democracia liberal tras la crisis y la prdida del espacio socialdemcrata, pero yo me pregunto si la izquierda no tendr alguna responsabilidad, si no habremos dejado algn hueco libre. Desde mi punto de vista, la izquierda ha dejado progresivamente de tratar los conflictos materiales y relacionados con el capital-trabajo, y se ha centrado en aquellos que son susceptibles de atacarse (nicamente) mediante polticas simblicas y culturales.

-En el artculo te referas a extraos debates en los que activistas feministas teorizaban sobre el burka o la prostitucin como empoderamiento, activistas LGTB que defendan los vientres de alquiler y personas comprometidas con la vida saludable que rechazaban las vacunas Por qu contrapones estas causas a la vida cotidiana en los barrios?

Me caus un bochorno enorme cuando, hace unos meses, apareci en Madrid un activista vinculado a Podemos, animalista, afirmando que ingerir leche implica robrsela a las cras de los animales; en un barrio de clase trabajadora, donde la gente pasa por dificultades para llegar a fin de mes y ha de mirar el precio de la leche para comprrsela a sus hijos. No creo que la consigna de que son ladrones de leche sea la ms adecuada. Por cierto, a Thatcher se le llam the milk snachter (la ladrona de leche) cuando fue ministra de Educacin en un gobierno conservador, entre 1970 y 1974, ya que elimin la leche gratuita de las escuelas estatales.

-Tras denunciar los efectos perversos de la postmodernidad, reconoces otro hecho en el ensayo: No se nos puede pasar que el proyecto de la modernidad haba fracasado para millones de personas que haban credo y participado en l. Es posible que esto contribuyera a que afloraran una diversidad de luchas (ecologista, feminista, LGTB, antimilitaristas) que la izquierda no haba tenido presentes?

Durante gran parte del siglo XX es cierto que el conflicto principal era el que mantenan capital y trabajo; adems muy centrado en los hombres y entre la poblacin mayoritaria del pas en que se produca esta lucha. A las mujeres se las dej relativamente de lado; aunque han de recordarse los enormes avances que se produjeron en cuanto a los derechos de la mujer- en la Unin Sovitica y los pases del Este, si comparamos con los pases occidentales. Aun as, llevamos por lo menos 40 aos en los que la izquierda ya ha hecho acto de contricin y decidido incorporar todas las otras luchas, pero no por una razn moral sino tctica; porque el sistema econmico es hoy mucho ms plural y ataca por frentes distintos. Esto no me parece mal en absoluto.

-Dnde radica, entonces, el problema?

La cuestin est cuando empiezan a defenderse estas causas por separado, de manera atomizada y sin buscar una conexin; porque me parece que entre un problema de ecologa, uno de las mujeres y otro LGTB suele haber un hilo conductor, la economa. Esto es lo que parece que se nos ha olvidado. De lo que se trata, el gran debate, no es si debemos hacer ms caso a unas causas que a otras, sino de cmo articular un gran sujeto poltico.

-Sin embargo en Amrica Latina, por ejemplo en Guatemala, son compatibles -en una misma lucha- la reivindicacin de los derechos del pueblo maya qeqchi, de las comunidades campesinas, la liberacin de los activistas presos, la defensa de los ros y contra las hidroelctricas en manos de las multinacionales

En este libro me refiero sobre todo al mbito de nuestro pas y, en general, al occidental, con economas desarrolladas y donde la izquierda opera de forma parecida. Adems este es un ensayo de tendencias, en el sentido de que es hacia el mundo al que nos dirigimos; por eso pretende ser una advertencia y un freno de mano. En el mundo anglosajn y sobre todo en Estados Unidos el proceso ya est increblemente desarrollado (La correccin poltica y las polticas de representacin no surgen en Estados Unidos por casualidad. Es justo en este pas donde la izquierda ha tenido muy poca capacidad de alterar las causas estructurales de los conflictos (), afirma el autor en el texto. Nota del entrevistador).

-Qu opinas de organizaciones polticas situadas en la izquierda y que incorporan el elemento nacional, como el Sinn Fin, Euskal Herria Bildu o la CUP?

En el ensayo no incluyo la cuestin nacional, porque considero que es una de las identidades fuertes del siglo XX. La identidad nacional, nos guste o no, pensemos que puede compatibilizarse o no con la de clase trabajadora, est claro que es agregadora y consigue juntar a mucha gente. Esto es justamente lo contrario que la trampa de la diversidad, ya que sta escinde, fragmenta y atomiza. En la introduccin, el periodista Pascual Serrano pone un ejemplo respecto a una jornada reivindicativa en el contexto del proceso independentista cataln; all se juntaron personas ricas y pobres, de izquierda y derecha y mbitos muy diferentes; de repente, el conflicto surgi al proponerse una butifarrada, ya que se indignaron los sectores veganos independentistas.

-Se trata de priorizar el obrerismo y de subordinar a ste otras luchas?

Ocurre que, planteado as, el trmino obrerismo tiene casi una connotacin negativa; de hecho se me ha lanzado como una crtica, en el sentido de que pudiera plantear la mitificacin de unas identidades y condiciones de la clase obrera que ya no existen. Pero sta es, otra vez, la trampa de la diversidad. Cuando hablamos de clase trabajadora, tendemos a pensar slo en hombres y de condicin heterosexual. Adems yo no digo que no haya en nuestro pas otras cuestiones igualmente importantes y que no se pueden postergar, como la muerte de mujeres por la violencia de gnero (49 en 2017, segn las cifras oficiales). Lo que afirmo es que, adems de estos problemas, que creo ya se tratan, existe algo transversal a muchas de las identidades, que es la cuestin del trabajo.

-Socilogos marxistas como Raymond Williams y Stuart Hall abogaron por los estudios culturales; por ejemplo ste ltimo, uno de los fundadores de la New Left Review, se refera a la importancia de las luchas en torno a las formas de la cultura, las tradiciones y las formas de vida de las clases populares, y en la resistencia de stas a los procesos de reeducacin que impona el capitalismo. En la obra del historiador marxista EP Thompson es central la idea de experiencia. Consideras que hay tambin una identidad de clase obrera?

S, en el sentido de que la clase trabajadora es un hecho de la produccin, aunque sta haya cambiado en los ltimos 30-40 aos. La identidad es una mezcla compleja entre hechos materiales y mediaciones culturales. Lo que ocurre es que cuando estas mediaciones son fundamentalmente neoliberales, la clase obrera contina existiendo de facto pero no como identidad. Hoy muy pocas personas se consideran clase trabajadora, pese a que lo sean. Esta identidad ha sido sustituida por otra de clase media, aspiracional.

-En qu referentes intelectuales te apoyas en el libro?

Los autores que ms cito son los marxistas ingleses, como el crtico literario y de la cultura Terry Eagleton o el historiador Perry Anderson. Cuando leo sus libros, me siento muy identificado con sus postulados, los veo muy claros. Dos o tres prrafos del libro Cultura, de Eagleton, me dieron la idea para este ensayo. Owen Jones? Creo que sus textos por ejemplo Chavs. La demonizacin de la clase obrera- son interesantes, pero a mi juicio trata a la clase slo como identidad y en trminos de representacin, ms que de distribucin. La cuestin no es que a los chav (clase obrera ms precarizada) se les represente bien o mal, sino de que no tienen poder en sociedad.

-Recoges en el ensayo la siguiente crtica de Eagleton a la postmodernidad: El capitalismo siempre ha ensamblado con promiscuidad formas de vida diversas, un hecho ste que dara que pensar a aquellos incautos postmodernistas para quienes la diversidad, sorprendentemente, es de algn modo una virtud en s misma. Qu opinas del aprecio de una parte de la izquierda por filsofos como Foucault o Negri?

Ni siquiera soy crtico a un nivel terico con estos filsofos, ya que no los he ledo en profundidad para hacerles una crtica acadmica. No es mi problema en este libro. Es ms, no creo que sea el problema de nadie porque en Espaa no habrn ledo a Jean-Franois Lyotard en serio ms de un centenar de personas. Lo que yo planteo es que determinadas ideas, como la duda permanente, la atomizacin de las identidades o ese gran arrepentimiento que hubo tras el 68 por los pecados cometidos por la izquierda ms estalinista, fue aprovechado por el neoliberalismo como espritu de poca; les vino muy bien para romper las grandes certezas y universalidades del marxismo.

-En el 50 aniversario qu balance haras de mayo del 68?

Creo que hubo tres mayos del 68: lo que ocurri, aquello que se interpret y, dentro de lo que sucedi, la parte que ha pasado a la historia frente a la que ha quedado sepultada. El mayo del 68 importante sucedi cuando De Gaulle tema la prdida del poder en Francia; es cuando paran los sindicatos, la CGT, las masas obreras y los empleados de la Renault. Sin embargo, en los debates y los libros qued el asunto de los estudiantes y los situacionistas, entre otros. Si hace diez aos me hubieras preguntado por la valoracin, te habra dicho que positiva; pero hoy es muy negativa, porque me he dado cuenta de que todos los planteamientos de la poltica de modo performativo e imaginativo no tienen, al final, capacidad de cambiar absolutamente nada.

-Por ltimo, Cmo explicaras con un ejemplo la tesis del libro?

Cuando vuelvo de las presentaciones, contino siendo un periodista en precario. Tomo el tren de cercanas y me voy a Fuenlabrada, al sur de Madrid, donde resido. En el vagn me encuentro con toda la representacin posible de la diversidad: una mujer con un hiyab, una seora africana con un vestido caracterstico, un chaval latino, otro con una pulsera y el distintivo gay, personas altas, bajas, gordas La izquierda insiste en que esta gente es diversa, en que son diferentes entre ellos; pero se nos olvida un hecho fundamental: Por qu van juntos en el tren? La respuesta es porque vienen de trabajar; esto es lo que los une, y lo importante para conformar un sujeto poltico capaz de disputar al neoliberalismo el poder en esta sociedad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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