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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2018

Notas migrantes al proyecto constitucional
De la repatriacin migratoria a la expatriacin de la nacionalidad

Ahmed Correa lvarez
La Cosa


Yo te amo, ciudad,

aunque slo escucho de ti el lejano rumor,

aunque soy en tu olvido una isla invisible,

porque resuenas y tiemblas y me olvidas,

yo te amo, ciudad.

(Testamento del pez)

Gastn Baquero

 

Una buena parte de los escritos que se han generado en torno al proyecto constitucional cubano, han prestado atencin a lo que pueden considerarse silencios, ausencias, fantasmas que pueden encontrarse al interior de su texto. Como parte de este mismo ejercicio, quiero reparar en otro fantasma que recorre el proyecto y que no ha recibido mucha atencin.

Este espectro es el de la poblacin migrante cubana.

En los 224 artculos del proyecto, ni una sola vez aparece la palabra migrante. Ausencia de grandes dimensiones, tomando en cuenta que alrededor de 20% de la poblacin cubana ha emigrado, y que un nmero aun mayor de las familias en la isla estn marcadas por la experiencia migratoria.

Este silencio, sin embargo, no quiere decir que la migracin no est all. La eliminacin de la doble ciudadana, o la convocatoria a la poblacin migrante a brindar propuestas sobre el proyecto, son temas que no solo explicitan la migracin, que conjuran su fantasma, sino que adems evidencian el contenido contradictorio del tema migratorio cubano para la imaginacin constituyente.

Si bien el borrador de la constitucin ha ampliado los derechos y garantas constitucionales de los ciudadanos actuales, el proyecto fracasa en promover una visin inclusiva de los migrantes cubanos como parte de la colectividad poltica cubana y en establecer derechos que protejan a los migrantes como tales.

Uno de los temas donde el tema migratorio se hace evidente es en la regulacin de la llamada ciudadana efectiva. De acuerdo con el artculo 35, los ciudadanos cubanos no pueden hacer uso de una ciudadana extranjera en el territorio nacional. Como paso positivo, el artculo pone fin a la prohibicin actual de la doble ciudadana, formalizndose as la posicin que de facto viene aplicando el estado cubano, teniendo en cuenta la limitada aplicacin de la prohibicin vigente.[1]

Sin embargo, el artculo 35 propuesto abre varias interrogantes. Quizs una de las ms recurrentes ha sido la inquietud de cubanos con ciudadana espaola [2] sobre la posibilidad de seguir utilizando los pasaportes espaoles para salir del territorio nacional.

De momento parece que el estado cubano no est interesado en limitar el ejercicio de este derecho, lo que significa que los cubanos con doble ciudadana podran ejercer los derechos otorgados por otro estado. Sin embargo, incluye dicha decisin todos los derechos posibles reconocidos en virtud de otra ciudadana, como la participacin electoral o la asistencia social que puede percibirse de otro estado? Ejercitar una ciudadana implica ejercer derechos.

A diferencia de la regulacin facultativa de la ciudadana efectiva como principio de derecho internacional privado en el Cdigo de Bustamante, la redaccin del artculo en el proyecto tiene carcter imperativo. [3] De tal forma, es importante preguntarse si una interpretacin futura del artculo permitira limitar el ejercicio de derechos extranjeros dentro del territorio cubano.

La ausencia de reglas claras al respecto en el proyecto facilita la posterior introduccin de lmites discrecionales al ejercicio de derechos adquiridos bajo otro estado. Un riesgo que podra afectar no solo a los ciudadanos espaoles, sino tambin a nacionales con ciudadana de otros pases. [4]

Este tipo de interrogantes, sin embargo, ponen de manifiesto la forma en que el artculo 35 delinea los sujetos que pertenecen a la comunidad poltica cubana, al tiempo que limita aquellas lealtades mltiples y por tanto sospechosas.

En este sentido es importante considerar que la ciudadana no es una categora nicamente jurdica. Por el contrario, toda enunciacin sobre la ciudadana presupone siempre una disputa sobre el sujeto nacional colectivo y las formas de pertenencia a dicha comunidad. [5] O sea, hablar de ciudadana en Cuba es hablar de quin es cubano/cubana. En un escenario histrico de soberana en disputa, las preguntas sobre pertenencia y ciudadana se convierten en un tema altamente sensible.

II

La propuesta contiene varios elementos que un anlisis de tcnica legislativa pudiera calificar como errores o redundancias, pero que en realidad revelan el lugar de sospecha que ocupa el migrante como contenido del rgimen de ciudadana. Replicando parte de la frmula de la vigente Constitucin, el proyecto establece en el articulo 33 los dos criterios de acceso a la ciudadana por nacimiento en Cuba: los nacidos en el territorio nacional, o ius solis (inciso a ) , y los nacidos fuera de Cuba, de madre o padre cubanos, o ius sanguini (incisos b, c, y d).

Sobre estos ltimos es importante reparar en dos distinciones que a mi juicio evidencian la preocupacin con el afuera en la determinacin de los que hacen parte del adentro .

En primer lugar, tenemos la separacin entre los hijos nacidos en el extranjero de padres cubanos en misin oficial, y aquellos cuyos padres cubanos no estn de misin oficial (incisos b y c). Estos ltimos sern reconocidos como ciudadanos previo cumplimiento de las formalidades que la ley seala. Una referencia que demanda mayor precisin, en especial por la posibilidad de negar la ciudadana cubana a los nacidos en el extranjero establecida en el Decreto-ley 358/2017.

Acaso la propuesta constitucional sugiere que los hijos de padre o madre en misin oficial son inmediatamente nacionales, mientras que los otros deben cumplir primero ciertas formalidades? Tngase en cuenta que se trata del acceso a la ciudadana por nacimiento y no por naturalizacin. Igualmente, es importante considerar el alcance de la expresin misin oficial, porque una interpretacin amplia de la misma permitira reconocer otros supuestos como los mdicos o deportistas prestando servicios internacionales.

En segundo lugar, est la distincin establecida para con los nacidos fuera del territorio nacional, de padre o madre naturales de la Repblica de Cuba que hayan perdido la ciudadana cubana, siempre que la reclamen en la forma que seala la ley (inciso d). Es decir, hijas e hijos nacidos en el extranjero, de padres que perdieron la ciudadana cubana. Si bien este es otro supuesto, la exigencia del previo cumplimiento de las formalidades que la ley seala tal y como lo establece previamente el inciso c), hace innecesario en su totalidad el inciso d). A los efectos de la adquisicin de la ciudadana cubana, no importa si tus padres perdieron o no la ciudadana cubana. Ambos casos deben cumplir las formalidades que la ley exige.

Las causales a, b y c del articulo 35 constituyen una herencia del artculo 3 del viejo Decreto 358 de 1944. Lo que me interesa resaltar ac es que no se trata de un error de repeticin heredado. Por el contrario, se trata de una redundancia que tiene como fin la ratificacin de una tipologa migratoria. Una distincin de categoras que nos hablan de lealtades presumidas o en sospecha, as como de pertenencias asumidas en contraste a otros que no deben ni si quiera nombrarse como cubanos.

La fragmentacin analizada instituye, adems, una distincin de maternidades/paternidades de quienes estn de misin, y que adquieren un tratamiento privilegiado, en contraposicin a maternidades o paternidades migrantes. Semejante regulacin del acceso a la ciudadana, replica lgicas previas y cualifica las formalidades para el reconocimiento de la ciudadana de hijas e hijos nacidos fuera del territorio nacional.

La nueva constitucin podra haber promovido una visin ms inclusiva de las familias transnacionales. [6] El artculo 33, por el contrario, revela que los redactores del texto continan entendiendo que cubanas y cubanos son solo quienes mantienen la ciudadana. La sospecha hacia el afuera anclada en el proyecto constitucional, congela lo nacional en el espacio imaginario de la Isla, limitando as las posibilidades de interaccin con su poblacin migrante.

El ncleo de la legislacin migratorias cubana contina alimentado por lgicas de la Guerra Fra, algunas de ellas concebidas en reaccin a la Ley de Ajuste Cubano de 1966. Aun despus de la reforma migratoria del 2013, se mantiene una extensin temporal para residir en el exterior. Despus de los 24 meses sin regresar al pas, los definidos legalmente como emigrados, pierden los derechos propios de la ciudadana. Esta condicin configura un estatus de apatridia de facto , que no de jure , si se tiene en cuenta la exigencia del pasaporte cubano para la mayora de los migrantes.

Es relevante que en el contexto constituyente varios migrantes hayan propuesto la posibilidad del ingreso al pas con otro pasaporte. Aunque no comparto esta propuesta, cabe contrastar la autorizacin de salida con pasaporte espaol a la negativa de ingreso sin en el pasaporte cubano. Creo que ms all de la utilizacin de otro pasaporte, la reivindicacin debera apuntar a la incorporacin de la poblacin migrante desde un enfoque de derechos.

Para algunos la condicin de apatridia es intrascendente toda vez que puede resolverse mediante el proceso de repatriacin. Un trmite que ms all del costo, y de las posibilidades de una respuesta negativa, en efecto reestablece los derechos de ciudadana. Sin embargo, lo que este anlisis pasa por alto es la posibilidad de que el estado brinde proteccin a sus ciudadanos fuera de Cuba en condicin de migrantes.

Varios pases Latinoamericanos han dado importantes pasos en este sentido, en especial Ecuador, cuya constitucin -estudiada por el equipo redactor del Anteproyecto- consagra la migracin como derecho. Tal perspectiva, que reconoce el vnculo del estado con su poblacin migrante, permitira replantear la relacin del servicio consular o abandonar la regulacin de limites temporales para residir en el exterior.

Pero esta no es la perspectiva asumida por los arquitectos del Anteproyecto. El riesgo de apatridia, por ejemplo, queda patentado en el artculo 37. Dicho precepto seala que los cubanos no podrn ser privados de su ciudadana , salvo por causas legalmente establecidas . Si el proyecto de Constitucin elimina la prohibicin de la doble ciudadana, cules son las causas legalmente establecidas que justificaran privar a alguien de la ciudadana? Vale sealar que el despojo de la ciudadana no est comprendido dentro de las sanciones establecidas en el Cdigo Penal, ni si quiera para los delitos del Ttulo I contra la Seguridad del Estado Cubano. La propuesta del artculo 37, abre la posibilidad de generar situaciones de aptrida. [7]

En no pocos casos la actuacin estatal cubana ha estado limitada a la suscripcin de acuerdos bilaterales de colaboracin policial, lo cual reafirma una concepcin de la migracin como generadora de riesgos e ilicitudes.

Sobrepasar dicha lgica, permitira por ejemplo generar condiciones para la solucin de problemas para la poblacin migrante, como la repatriacin de cadveres de cubanos en el exterior, agilizar los procedimientos migratorios, reducir los costos de los documentos de viaje, eliminar prohibiciones de entrada para aquellos que abandonan las funciones en el extranjero, reducir las posibilidades de apatridia infantil, entre muchos otros temas trascendentales para la sociedad cubana en general.

El enfoque excesivo en el contexto estadounidense, donde la mayora de los migrantes cubanos han obtenido la ciudadana, ha pasado por alto las condiciones de muchos migrantes cubanos en otros pases en los cuales es difcil adquirir estatus de ciudadano. Para estos, la prdida de la ciudadana de origen incrementa la necesidad de obtener un estatus legal en los pases de destino, incluso si este estatus es temporal, como hemos visto en pases como Ecuador, Colombia o Italia.

Hay otros dos temas que tambin resultan trascendentales para un anlisis integral de la movilidad humana dentro del proyecto de l Constitucin. Uno es el tratamiento limitado que se da a la poblacin inmigrante en el pas, en especial en el artculo 93 y que poco dice sobre las posibilidades de naturalizacin, acceso al trabajo, entre otros temas.

Adems, la regulacin del derecho al asilo (artculo 19), a pesar de establecer un conjunto de causales susceptibles de proteccin, se mantiene al margen de la legislacin internacional en materia de refugio, as como de otras normas regionales. [8]

El otro punto puede ubicarse en el artculo 54 que representa un retroceso frente a la frmula actual sobre la movilidad en el territorio nacional. El proyecto brinda un espaldarazo a las operaciones policiales de detencin y deportacin de migrantes internos tanto en La Habana como en otras ciudades cabeceras a lo largo del pas. [9] Las medidas de control migratorio interno han encontrado resonancia en el sentido comn de una sociedad que acrticamente reproduce el calificativo de migracin ilegal a pesar de su proteccin constitucional.

III

A pesar del silenciamiento de la condicin migratoria en la nueva constitucin, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) anunci que los cubanos que residen en el exterior podran participar en la consulta popular sobre el borrador.

A estos efectos, el sitio web Nacin y Emigracin del MINREX estableci una herramienta para recibir las opiniones de los cubanos que viven en el extranjero. Las reacciones de los migrantes sobre esta medida han sido variadas, y van desde la celebracin de poder participar en el proceso, hasta expresiones de desconfianza ante posibles represalias por opiniones contrarias a la Revolucin. Pero ms all de las reacciones, la medida representa un paradjico punto de inflexin en la relacin de la Revolucin con su poblacin migrante.

Por una parte, la invitacin puede entenderse como continuacin del cambio de paradigma introducido por Ral Castro con la reforma migratoria de 2013, y que supuso un giro del entendimiento de los migrantes como traidores polticos hacia postura sustentada en la nocin de los migrantes econmicos.

Es una distincin que en realidad desdibuja las complejas conexiones entre las condiciones econmicas y el orden poltico, y su influencia combinada en las decisiones migratorias de los cubanos. La decisin puede tambin revelar la creciente importancia de la contribucin econmica de los migrantes a travs de las remesas, que gradualmente han superado los ingresos de exportaciones tradicionales como el azcar, el nquel y el tabaco, y que para algunos especialistas es ms importantes para la economa del pas que las ganancias del turismo y la medicina (E. Morales, 2016).

Por otra parte, la decisin de abrir canales para la participacin de la migracin cubana en la discusin del proyecto constituye una forma extra-constitucional de reconocimiento estatal. La invitacin presupone la membresa de los migrantes a la comunidad poltica de la Revolucin. No obstante, este reconocimiento es contradictoriamente limitado mediante la negativa a la participacin en el referndum de aprobacin.

Apelar a la ley electoral -como han hecho algunos voceros oficiales- para limitar la participacin en el referndum de la poblacin migrante constituye un sofismo constituyente; un recurso de argumentacin jurdica para resolver un problema de legitimidad. Pero el propio proyecto resuelve dicho problema en favor de la negativa.

El Ttulo IX sobre el Sistema Electoral define la capacidad legal de los ciudadanos para intervenir en la direccin del Estado y las formas de esta participacin a travs de elecciones peridicas, plebiscitos y referendos populares (Art. 199). Mientras que el artculo 200 excluye del derecho al voto, junto a otros casos, a los que no cumplan con los requisitos de permanencia en el pas previstos en la ley. De esta forma se constitucionaliza la exclusin de la poblacin migrante de las principales formas de participacin poltica en Cuba. Con lo cual, la posibilidad de reconocimiento futuro de dicho derecho implicara la ejecucin de una reforma constitucional.

Evidentemente, la causa de esta exclusin viene determinada por razones polticas, y por los riesgos que un voto negativo puede implicar para la legitimidad del proceso constituyente. Lo cual presupone una intencin del voto contraria a las propuestas incluidas en el proyecto y de la revolucin en general.

Si bien esto puede ser cierto, sera un error asumir que la poblacin migrante cubana tiene una postura monoltica para con la Revolucin. No se trata de esperar a que las proyecciones indiquen un voto favorable para entonces reconocer derechos electorales, sino de desarrollar un entendimiento de la participacin poltica que, aun en el disenso, permita constituir formas de consolidacin de lo colectivo, a travs de la promocin de alianzas y de la generacin de consensos.

En oposicin a la repatriacin como lgica individual de traer al migrante de regreso a la nacin, debemos imaginar formas de expatriar la nacionalidad cubana ms all de los lmites territoriales de la isla.

Cuba debe moverse hacia un entendimiento de la movilidad humana en el que esta no represente una amenaza para la soberana, y donde migrar no sea entendido como acto de abandono nacional. O sea, imaginar la comunidad cubana ms all de los lmites territoriales del archipilago.

Esto implicara el reconocimiento de procesos en marcha desde hace bastante tiempo. Es en ese sentido que necesitamos ejercer una imaginacin constituyente que permita incorporar aquello que Gastn Baquero denominaba cualquier sitio de la plural geografa de Cuba. La negacin de esta realidad solo es posible mediante el ejercicio de una forzada visin ahistrica de la nacin cubana.

Adems, la Constitucin debe asumir crticamente su posicionamiento en un escenario global donde la ratificacin de los muros y las fronteras se ha convertido en el bocadillo compartido por una galopante ideologa de extrema derecha, que puebla ya varios gobiernos del norte y tambin del sur global.

Notas

[1] La Constitucin cubana de 1976 prohbe expresamente la doble ciudadana, lo cual es motivo para la prdida de la ciudadana cubana. La reforma constitucional de 1992 estableci que no bastaba la adquisicin de otra ciudadana, sino que adems deba cumplirse un trmite administrativo establecido en el viejo Decreto 358 de 1944, que establece el Reglamento de ciudadana, y que se encuentra parcialmente vigente en Cuba. En este sentido, la reforma de 1992 subordin la prdida de la ciudadana a la decisin administrativa, excluyndose as la renuncia como posibilidad para la perdida. Ver a propsito de los lmites de la renuncia de la ciudadana, de Mario Antonio Fernndez Prez (2007), Cubanos con doble ciudadana? En Encuentro , No. 47, invierno.

[2] Muchos de los cuales han adquirido la ciudadana espaola en virtud de la Ley N. 52 de 2007 conocida como la Ley de Memoria Histrica.

[3] Respecto al principio de ciudadana efectiva puede verse Marin Piorno Garcell (2015). Cuba. Ciudadana mltiple y estatuto personal. Perspectiva de cambio, en Pensamiento Jurdico , No. 42. Bogot. Pp. 71-102.

[4] Vale sealar que no es necesario tener un estatus de ciudadano para ser titular de derechos reconocidos por otro estado distinto del cubano. Una amplia literatura sobre la institucin de la ciudadana ha mostrado como la tenencia de ciertos derechos, excluyndose sobre todo los derechos polticos, son adquiridos por poblaciones migrantes con estatus de residencia legal, o la llamada denizenship en el contexto de la Unin Europea (Ver entre otros a Brubaker, 1990; Y. Nuhoglu 1994; Jacobson 1996; S. Sassen, 2002).

[5] Ver entre otros, R. Brubaker, 1990; y A. Ong, 1999.

[6] Por ejemplo, una visin inclusiva de las familias transnacionales, hubiese podido ser establecida en el artculo 67, en lo relativo a la proteccin de la maternidad y la paternidad.

[7] La condicin de apatridia es protegida por la Convencin sobre el Estatuto de los Aptridas de 1954 y la Convencin para Reducir los casos de Aptridas de 1961.

[8] Hubiera sido interesante en este sentido, incluir al menos las causales descritas en la Declaracin de Cartagena 1984, norma que, a pesar de no ser asumida como norma vinculante por varios estados, ha permitido adaptar el sistema de proteccin internacional en beneficio de las de personas refugiadas en Amrica Latina.

[9] Las prcticas de detencin y deportacin han sido fomentadas mediante el Decreto Ley 217 de 1997, e incluyen la participacin conjunta de la polica y la fiscala, en franca violacin de la recogida en la vigente constitucin (artculo 43). A pesar de la modificacin parcial al Decreto 217 introducida en el 2011 mediante Decreto 293, el Estado cubano mantiene la limitacin de la libertad de domiciliarse en cualquier lugar del territorio nacional para los migrantes internos.

Una versin de este texto, en Ingls, ha aparecido primero en Nacla.

Ahmed Correa lvarez. (La Habana, 1981). Licenciado en Derecho por la Universidad de La Habana (2007) y Mster en Ciencias Sociales con mencin en Sociologa por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sede Ecuador (2013). Ha trabajado en la ONG Asylum Access brindando asesora legal a poblacin refugiada en Ecuador. Ha trabajado tambin como docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana en la Sede del Cerro, y en la Universidad Tcnica de Esmeraldas Luis Vargas Torres. Es autor del libro Del Caribe a la Mitad del Mundo. Migracin cubana en Ecuador (2014). Actualmente es estudiante de Doctorado en la Universidad de California, campus Merced.

Fuente: http://jcguanche.wordpress.com/2018/11/16/notas-migrantes-al-proyecto-constitucional-de-la-repatriacion-migratoria-a-la-expatriacion-de-la-nacionalidad/#more-2436



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