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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2018

Uruguay en la encrucijada
Sigue el Frente Amplio o vuelve la derecha?

Nicols Centurin
Rebelin


Luego de 15 aos de gobierno del centroizquierdista Frente Amplio en Uruguay, su continuidad en el poder est en discusin ante la falta de recambio dirigencial y programtico y un ambiente de desilusin generalizado en la poblacin, lo que amenaza a que la derecha vuelva al poder en 2020, sumndose al oleaje conservador con tintes fasciostoides que se verifica en la regin.

Tras la segunda guerra mundial el tablero mundial qued distribuido y las potencias europeas vencedoras se quedaran con el continente africano y Estados Unidos tendra en Amrica Latina su patio trasero.

Luego de la crisis del neoliberalismo, a principios de los 2000, en la regin se sucedieron gobiernos que podemos denominar progresistas y, al hacer la crtica (necesaria y fundamental) de estos gobiernos, muchas veces nos olvidamos de la correlacin de fuerzas y el sentido comn reaccionario y neoliberal que impera en nuestro da a da.

La tarea de las elites transnacionales es legitimar la democracia para as poder legitimar su transferencia de recursos de abajo hacia arriba. Por eso, la necesidad de tener de aliados a las oligarquas nacionales. En caso de no tener xito a travs de las formalidades de la democracia, los militares podrn borrar los marcos de la institucionalidad para que las elites trabajen con el campo allanado y as poder obrar a rostro descubierto.

Es un ganar-ganar para ambas partes. De parte de las elites econmicas se genera una abrupta transferencia, sin control alguno, sin tapujos y saltndose cualquier normativa, por mas poco restrictivas que sean las de las democracias.

Por el lado de los militares se sublima ese deseo de imponer su modus de vida en el plano moral, ideolgico y cultural. Mientras unos cooptan nuestros bolsillos, los otros captan nuestras mentes, cuerpos y sentires. Es la colonialidad en nuestros fueros ms ntimos, donde luego nos vincularemos en la esfera pblica segn esas relaciones que nos fueron dadas y que no revisten nada de libertad.

Como dice Manuel Carvalho da Silva, socilogo portugus, profesor y exsecretario general de la Confederacin General de Trabajadores Portugueses, la democracia (burguesa) en la dictadura del capital, nos da la libertad de luchar por ella. Pero no de ejercerla. Es una aspiracin no algo concreto. Es una proyeccin virtual ms que un derecho inalienable.

De los errores propios y las virtudes ajenas, hoy asistimos a una contraofensiva de la derecha que est siendo efectiva. Cada proceso es distinto y peculiar pero no se debe perder de vista que la estrategia es continental.

Son todos iguales?

Dentro de la interna frenteamplista se dirimen dos proyectos de pas. Uno es el que entiende que se puede administrar el capitalismo a travs de una cierta redistribucin de la riqueza con polticas sociales. Desarrollo de las capacidades productivas del pas con cierto agenda de derechos sociales; un capitalismo de rostro humano. La incgnita sera develar qu rostro y de qu humano.

El segundo es un proyecto que entiende que el capitalismo es una etapa a ser superada por la humanidad, y de profundo raigambre antiimperialista, que exige profundizar ms y radicalizar en los gravmenes a los grandes capitales y en la consolidacin de una industria nacional al servicio del pueblo.

Por ahora el primer proyecto es el que conduce el Frente Amplio (FA) en este momento. Hacia dnde? Se podran aventurar varios finales. Lo que est claro es que luego de 15 aos de gobierno si no se trazan esperanzas y recambio, la derecha volver a gobernar en el 2019 sumndose a este oleaje conservador en el continente con visos fascistas. El proceso que se viene gestando en materia de derechos sociales es de franco retroceso. Un fantasma recorre Latinoamrica y es el del fascismo.

Uno de los mayores errores del Frente Amplio uruguayo es no haber sabido (o querido) transformar la matriz productiva del pas, de forma que dejara de ser una economa agroexportadora sumamente dependiente.

Otra cuestin que est atada a lo anterior y es denominador y factor condicionante de la situacin de Uruguay (y de los pases de la regin) es la deuda pblica. Ante sto el gobierno frenteamplista no se ha desmarcado mucho de los partidos tradicionales.

El Frente Amplio ha colocado un tem ms en una lista que avergenza a cualquiera que se diga de izquierda. En la cmara de Senadores la bancada frenteamplista vot por unanimidad el ingreso de tropas estadounidenses a suelo uruguayo. Dar estas seales ante el avance de la derecha y el imperio es ms que alarmante. Ser la base logstica de una cuasi posible represin al pueblo argentino en la cumbre del G20 es inaudito e inadmisible.

No, no son todos iguales. Es innegable el avance para los ms postergados que ha significado el Frente Amplio en estos 15 aos de gobierno. Pero nos debemos una seria autocritica. Cada vez que la derecha se corre hacia el centro sigue siendo derecha pero cada vez que la izquierda se corre hacia el centro, deja de ser izquierda.

Dios los cra

A la interna uruguaya, la bancada evangelista sigue acumulando fuerzas en consonancia con las coordenadas actuales del continente. Recientemente el diputado lvaro Dastugue y el suplente Carlos Lafigliola (ambos del Partido Nacional) iniciaron una campaa de firmas para derogar la recientemente proclamada Ley Trans, sumndose al coro de voces conservadoras que se posicionan en contra de dicha ley.

El espritu de su campaa es que esta ley es un privilegio y no una conquista de derechos. Curioso privilegio para una poblacin que tiene una expectativa de vida de 40 aos.

En el litoral norte del pas, un candidato a diputado por el Partido Colorado propone: "cero lumpen, mano dura y plomo para los delincuentes". La bolsonarizacin de la poltica ya est presente frontera adentro del Uruguay. En poltica no existen los espacios vacios. Espacios que no ocupa la izquierda, espacio que es tomado por el conservadurismo.

Saltar este muro...

Las salidas parecen pocas y no muy cercanas. Pero se puede atinar a plantear algo que se puede empezar a hacer hoy mismo. Lo primero es resistir al fascismo envalentonado. Lo segundo es organizar, organizar, organizar y formar cuadros. Lo tercero (y de manera ms local) es empoderar a los movimientos sociales, adems de girar el Frente Amplio hacia la izquierda.

Esto no es en orden lineal ni una etapa sucesiva luego de la otra. Es conjugar las distintas necesidades urgentes y los importantes horizontes emancipatorios de manera dialctica. Tamaa tarea le espera al FA ante este monstruo que es grande y pisa fuerte, dira Len Gieco.

Nicols Centurin. Estudiante de Licenciatura en Psicologa, Universidad de la Repblica, Uruguay. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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