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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2018

Entrevista a Vctor Pardo Lancina [VPL] y Ral Mateo Otal [RMO] sobre el libro Todos los nombres. Vctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945) (I)
Frente a un tribunal militar no haba posibilidad de defensa"

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Licenciado en historia por la Universidad de Zaragoza, Ral Mateo Otal es investigador, historiador y coautor, junto con Ana Oliva y Luis Antonio Palacio, de la obra De hombres y sueos. Recuperando la memoria histrica y oral de Almudvar. Como documentalista trabaja en la historia indita Biografas de libertarios oscenses, cuya informacin ha servido de base para la edicin de la Enciclopedia histrica del anarquismo espaol (compilada por Miguel iguez para la Asociacin Isaac Puente).

Conferenciante, comisario de exposiciones y tambin documentalista, Vctor Pardo Lancina es periodista y ha trabajado en distintos medios de comunicacin aragoneses: El Da de Aragn, Diario 16, Diario del Alto Aragn y Heraldo, as como en la revista Trbede. Autor y coautor de monografas de carcter histrico como, por ejemplo, A una milla de Huesca. Diario de una enfermera australiana en la Guerra Civil espaola,Tiempo destruido y Guerra Civil en Aragn, 70 aos despus. Ha escrito guiones para cine documental.

Nos centramos en esta conversacin en su libro Todos los nombres. Vctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945), Vctor Pardo Lancina y Ral Mateo Otal, Huesca, Ed. autor, 2016

 

Resumen. Todos los nombres. Vctimas y victimarios (Huesca, 1936-1945) es un diccionario biogrfico que trata sobre la represin desatada en la ciudad de Huesca durante la Guerra Civil y la primera etapa de la posguerra. Cada una de las vctimas mortales abatidas por los pelotones de fusilamiento en las tapias de los cementerios de la ciudad, y tambin en lugares desconocidos, aparece en estas pginas con su nombre y apellidos. Tambin los asesinados en acciones punitivas extrajudiciales, los detenidos cuyo rastro se difumina tras haber ingresado en las crceles, los presos que pierden la vida en intentos de fuga o los condenados a muerte que logran recobrar la libertad y salvarse tras saltar los muros de la prisin; todos tienen voz en las pginas de estos dos volmenes.

La informacin contenida en los expedientes carcelarios, consejos de guerra, expedientes de responsabilidades polticas y de depuracin funcionarial, fichas policiales, la Causa General, registros civiles, libros de hospitales, censos, y las entrevistas a familiares y vecinos componen el retrato personal, poltico y social de los represaliados. A estas fuentes documentales se suman las citas hemerogrficas y una bibliografa extensa que ayuda a componer la trgica pintura de un tiempo convulso y en extremo doloroso.

***

Os felicito muy sinceramente por vuestro deslumbrante y conmovedor ensayo, y paso a preguntaros sobre l.

VPL. Gracias de nuevo, Salvador.

Dos volmenes, casi 1.500 pginas en total, que yo he conocido gracias a un gran amigo, Antonio-Francisco Ordez Rivero. Cuntos aos de trabajo os ha llevado la investigacin y la escritura? 

VPL.- Durante ms de diez aos he realizado entrevistas, visitado archivos, ledo libros, peridicos al tiempo que realizaba mi trabajo como periodista y tambin pona en marcha proyectos culturales o ejerca como comisario de exposiciones, etc. Podra decir, no obstante, que entre 2011 y 2016, prcticamente todo el tiempo lo he dedicado a la investigacin y escritura de Todos los nombres.

En 2014 le propuse a Ral que aunramos esfuerzos para publicar este libro. Ral vena trabajando, sobre todo, en el conocimiento del mundo del anarquismo en la provincia de Huesca, que era la parte que yo dejaba para concluir la investigacin, de modo que fue muy fcil que sumramos esfuerzos pensando en publicar la obra conjuntamente en 2016, coincidiendo con el ochenta aniversario del inicio de la Guerra Civil.

P.- Cuntos archivos consultados, cuntas entrevistas, cuntos libros y artculos ledos? 

VPL.- Creo que hemos visitado todos los archivos en los que se pueden rastrear datos de cualquier ndole acerca de los represaliados en la ciudad de Huesca, mbito geogrfico de nuestro trabajo. Rastrear, contrastar, corroborar, verificar informaciones, incorporar una fecha, eliminar una conjetura imposible de investigar, as ha sido la factura y la redaccin del libro. No podamos caer en errores que hubieran arruinado el conjunto, mxime cuando no solo hemos hablado de las vctimas, tambin de los victimarios. Correr el riesgo de la imprecisin o de la anotacin de una informacin incorrecta hubiera acabado con la solvencia del conjunto. Hay gente que lee con lupa para disparar a la lnea de flotacin de la monografa.

Hemos visitado los archivos municipales e histricos de Huesca y Zaragoza, los registros civiles, las hemerotecas tambin de Barcelona y Madrid, el Centro Documental de la Guerra Civil de Salamanca, el Archivo Histrico Nacional hasta que la informacin de la Causa General fue accesible en red, el Archivo General de la Administracin de Alcal de Henares, el Nacional de Catalua (no olvidemos que el frente de Catalua estuvo asentado durante toda la guerra en Aragn, por tanto los fondos documentales que se guardan en Barcelona son capitales para comprender el alcance los hechos en nuestro territorio), los archivos militares de vila y Guadalajara Hemos incorporado los expedientes carcelarios, si los hubo, de cada vctima (buena parte de estos documentos, lamentablemente, todava se guarda en la crcel de Zuera, sin haberse transferido a los archivos histricos, de modo que la consulta ha resultado compleja), as como los de responsabilidades polticas, depuracin en su caso, etc. Y sobre todo, fundamental en nuestro libro, incorporamos la informacin de ms de doscientos consejos de guerra, lo que supuso para poder estudiar cada uno de ellos, tomar ms de 16.000 fotografas a fin de leer y analizar cada uno de los documentos que componan los sumarios. Este trabajo mprobo se realiz en el cuartel de San Fernando, en Zaragoza, donde se custodian los legajos de las causas militares. Lamentablemente, no hemos podido acceder a los fondos de la Guardia Civil, archivos todava vetados, inexplicablemente, a investigadores, familiares o interesados por cualquier otra razn.

Tambin hemos vaciado la prensa obrera (Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Umbral, Ms all, Mi revista, La Batalla y otras publicaciones del frente y de trinchera) y la prensa burguesa, adems de realizar centenares de entrevistas presenciales, telefnicas, por skype o mediante cuestionarios remitidos por correo electrnico, con familiares de las vctimas que, siempre que ha sido posible, han aportado documentos, cartas y fotografas.

RMO. El bagaje acumulado durante todos estos aos es de varios cientos de testimonios orales grabados, libros y artculos ledos, prensa obrera y burguesa de la poca consultados, y archivos y ciudades visitadas como los de Barcelona, Madrid, Alcal de Henares, Salamanca, vila, Guadalajara, Centro Penitenciario de Zuera, Huesca, Zaragoza y Teruel... etc.

Y perdonad, qu sentido tiene que se guarde documentacin en la crcel de Zuera? Por qu? 

VPL.- No tiene ningn sentido pero as es. El cierre de las crceles de Zaragoza y Huesca determin el envo de los correspondientes archivos al nuevo centro penitenciario ubicado en Zuera. A travs de programas de colaboracin con distintos ministerios se organiz la documentacin quedando ordenada y conservada en cajas. Hace unos pocos aos los expedientes carcelarios de Huesca comprendidos entre los apellidos que comienzan por la letra A hasta la G, inclusive, se remitieron al Archivo Histrico Provincial de Huesca, a disposicin de investigadores e interesados, pero el resto, al parecer todava sin inventariar, permanece en Zuera. Lo mismo ocurre con Zaragoza, solo se transfirieron a su Archivo Histrico las primeras letras del abecedario. Es una situacin anmala, aunque no lo es tanto como lo que sucede con los fondos de la Guardia Civil como ya hemos comentado.

RMO. Para el caso de Huesca, los fondos estn ms o menos bien ordenados en unas 250 cajas. Esta labor de clasificacin fue llevada a cabo en parte por objetores de conciencia que realizaron la prestacin social sustitutoria en la crcel de Huesca. El argumento oficial para conserva toda esta documentacin de gran valor a la hora de ofrecer informacin sobre la represin del rgimen franquista, son las peticiones de certificados de penados que las familias de presos remiten al Centro Penitenciario de Zuera. Dicha gestin, bien podra realizarse desde los propios archivos provinciales con la documentacin ya inventariada con rigor archivstico. De hecho ya han sido transferidos una pequea parte de estos fondos documentales.

P.- De dnde vuestro inters por esta temtica? Por razones familiares o biogrficas? 

VPL.- No hay en mi familia antecedentes de represaliados. En realidad mis dos abuelos tuvieron que enfrentar la guerra desde el bando sublevado, uno alistado por su quinta, el otro viviendo en la Huesca sitiada donde se ganaba la vida en un puesto del mercado municipal. Mi inters es fundamentalmente cultural y social. Me fascina la literatura del siglo XX, el mundo del periodismo. La Repblica, la guerra, la represin, el exilio, el franquismo han alumbrado una enorme cantidad de novelas, ensayos, poesa, monografas histricas de enorme calidad literaria y alcance social, fotografas, documentales... De ese ambiente intelectual y de la necesidad de comprender y valorar lo que somos, de ah radica mi inters. Tambin de una insoslayable actitud poltica de compromiso con el tiempo que me toca vivir. Y como correlato, una insoslayable necesidad de divulgacin plasmada en artculos, conferencias, libros Era preciso hacer luz en la violencia inclemente que presidi la guerra en Huesca.

RMO. En mi caso particular por razones histricas, soy apasionado de la historia, licenciado en Geografa e Historia por la Universidad de Zaragoza. Tambin, desde joven por mi compromiso social con el ideario libertario y en mundo en que vivimos. Personalmente no tengo familiares directos represaliados, en todo caso dos primos hermanos de mi abuelo materno, s que fueron fusilados por los fascistas en el pueblo natal de mi madre, Ors (Zaragoza). El dato lo conoc aos despus de haber comenzado a estudiar e investigar sobre la represin fascista en Aragn.

P.- Existan estudios previos detallados sobre la represin en Aragn, en Huesca concretamente? 

VPL.- En Aragn hay un trabajo previo de enorme importancia en el que hemos bebido todos los que hemos investigado o nos hemos acercado a la represin, se trata de El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragn (1936-1939) (Siglo XXI, 1992), coordinado por Julin Casanova, que es el trabajo de referencia, el que ha abierto los caminos de la investigacin en Aragn. No haba nada relacionado con Huesca ms all de algunas aproximaciones muy parciales y de escasa entidad.

RMO. No de tal envergadura a nivel de Huesca ciudad; s existe la obra de referencia en Aragn de Julin Casanova, El pasado oculto, que nos sirve como base documental (como ha sealado Vctor). Monografas locales sobre la represin fascista estn entre otras, El eco de las descargas sobre la represin en Jaca, o De hombres y sueos, sobre la localidad de Almudvar, obra publicada en 2006, de la que soy coautor.

P.- Quines son las vctimas de Todos los nombres? 

VPL.- Gente corriente. La represin en la ciudad de Huesca tiene dos etapas, la primera comienza en agosto de 1936 y termina en febrero de 1937. Durante este tiempo van a ser llevados al paredn sin formacin de causa, es decir, asesinatos extrajudiciales, hombres y mujeres relacionados con la Repblica por su militancia poltica, sindical, por haber sido concejales del Frente Popular, o diputados o por sus simpatas izquierdistas puesta de relieve en manifestaciones o mtines. Falangistas, policas y militares se encargarn de esta limpieza que se llevar por delante a obreros, artesanos, abogados, mdicos, maestros o empleados. A partir de octubre de 1938 se abre una segunda etapa en la que sern pasados por las armas hombres que han participado en la guerra en el bando republicano y han regresado a su casa, generalmente obreros y campesinos que consideraban que no tenan nada que temer, pero no saban que estaban apuntados en las listas confeccionadas por los fascistas locales. Sern denunciados por sus vecinos o por los nuevos jefes y administradores del orden social de los vencedores y sern juzgados en consejo de guerra sumarsimo y condenados a morir frente a los pelotones de fusilamiento de la Guardia Civil, la Polica Armada o el ejrcito. Frente a un tribunal militar no haba posibilidad de defensa.

RMO. Las vctimas son todas aquellas que hemos podido documentar. Gente corriente, sencilla, humilde, annima en la mayor parte de los casos, a gente con presencia pblica y compromiso poltico y sindical destacado. Desde obreros y jornaleros annimos a maestros, mdicos, periodistas y abogados de renombre en la poca.

Tomemos un respiro si os parece. 

De acuerdo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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