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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2018

Diccionario de la memoria colectiva y la voz Justicia universal (Primera parte)

Juan Jos del guila Torres
Crnica Popular


El pasado 18 de octubre se present en Madrid, en el Saln de Tapices de la Plaza de la Villa de Pars, el Diccionario de la Memoria Colectiva -en adelante D.M.C.- obra de 187 autores, historiadores e investigadores de diferentes pases europeos y sudamericanos, 43 imgenes, proyecto que se inici en el 2011, coordinado y dirigido por Ricard Vinyes y supervisado por un Comit cientfico integrado por diez y nueve expertos internacionales en estudios de la memoria contempornea. Hay previstas ediciones del DMC con traducciones al alemn, francs, ingls y portugus. La entrada relativa a la Justicia Universal que reproducimos fue escrita en diciembre del 2015 por el autor del presente blog.

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Portada del Diccionario de la Memoria Colectiva

El concepto y nocin de memoria, recuerda en el inicio del prefacio el director-coordinador es una imagen contempornea del pasado. Prximo o remoto, no importa; al fin y al cabo, no est slo compuesta por el recuerdo de experiencias vividas, sino tambin por recuerdos transferidos o adquiridos y en buena medida negociados y acordados. Una parte del poder de fascinacin de la memoria es que tiene apariencia de verdad y perpetuidad, y sin embargo es mutable, sus afirmaciones, sus significados, sin ser para nada un invento nacen de una construccin social, crecen con ella y son la expresin simblica y narrativa -es decir poltica- de una coyuntura. Es decir, que la verdad no se halla necesariamente en la memoria: pero la memoria es la imagen socialmente construida, puede convertirse en verdad, incluso en la nica verdad tolerable. O tolerada. O impuesta. La memoria no viene a la memoria, se va. Se busca y se trabaja y se concierta; es de esa ltima realidad que proceden muchos males y conflictos que concertar y con quin. Y para qu .

A la pregunta Qu es la memoria colectiva?, se contesta en el folleto publicitario impreso de divulgacin del D.M.C.: La nocin comienza a cobrar empuje en la dcada de 1970.Es a partir de entonces a travs de nuevas exploraciones, cuando empiezan a considerarse huellas del pasado en nuestro presente como el recuerdo de los ciudadanos unidos por una experiencia comn, la sedimentacin y trasmisin de la memoria o la atencin a las voces desodas por las historiografas oficiales.

Y se aade, la obra contribuye a la generacin de conocimiento sobre los procesos sociales en los que se ha construido la memoria pblica contempornea. Se trata de un trabajo cientfico de alto nivel sobre la gestin de la memoria-sus traumas, pero tambin los retos de restitucin y convivencia en Europa y Amrica a lo largo de los siglos XX y XXI.

De ah que, no sea extrao que entre las 269 voces contenidas en este D. M.C.-pags.271-275 tenga 24 entradas diferenciadas y estn dedicadas a temas estrechamente relacionados con la misma (m.antifascista, m.de los campos, m.colectiva, m. completa, m. cultural, m.ejemplar y literal, m.de las guerras, m.histrica, m. justa, m.multidireccional, m.nacional, m. oficial, m. prtesis , m. pblica, m. pblica del fascismo (caso italiano), m. de la segunda guerra mundial en la Unin Sovitica y Rusia, m. social , memorial, memorial de paine, memoriales, monumentos y museos del genocidio judo (en Europa y Amrica), memorias reveladas, m. del subdesarrollo y mercantilizacin de la memoria (pags.275- 314).

Entre las 264 entradas y 8 artculos adicionales del D.M.C. figura en las primeras la de JUSTICIA UNIVERSAL-pags.243 a 245.

La primera entrada es Abrazo, El , de Juan Genovs (1976) que explica como este cuadro que se encuentra en el Congreso de Diputados, se convirti en icono de la reconciliacin nacional en Espaa, a la vez que emblema de la liberacin de los presos polticos. La ltima es la frase en alemn Wo wart ihr zwischen 39-45? Wo seidihr jetz? (Dnde estabais en 1939-1945? Dnde estis ahora?), sobre la necesidad de no dejar sin respuesta ningn hostigamiento racista en el espacio pblico.

De los espacios y lugares de la memoria slo tienen artculo propio en este Diccionario aquellos a los que la evolucin poltica, social y cultural ha convertido en paradigmas, como son los casos de Auschwitz, Gulag y el Valle de los Cados.

Este ltimo, segn explica el autor de dicha entrada, el profesor Jos Mara Calleja, su construccin fue ordenada por Franco y cmo cuarenta y tres aos despus de su muerte este espacio permanece idntico en su simbologa, que es el relato de la guerra civil y el rgimen de Franco. Se mantiene como fue concebido por su creador, no se ha convertido en espacio de reconciliacin entre espaoles, ni tampoco en lugar de explicacin de la guerra y la dictadura franquista, conforme a criterios histricos, rigurosos y democrticos.

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JUSTICIA UNIVERSAL (JU)

Por Juan Jos del guila Torres. Magistrado jubilado y Doctor en Derecho.

Mediante el principio de JU se atribuye a los tribunales de cualquier Estado el conocimiento de un delito cometido, con independencia del lugar de comisin y de la nacionalidad del autor. La JU aparece en el mbito de aplicacin del derecho internacional unida a la consolidacin y reconocimiento de los derechos humanos y es consecuencia del fenmeno de la globalizacin.

El principio de JU se incorpor a convenios internacionales en relacin con comportamientos delictivos, por ejem.la piratera en alta mar. Su aplicacin aparece como una obligacin genrica de perseguir y juzgar en los cuatro convenios de Ginebra de 1949, relativos a las vctimas de los conflictos armados.

Hasta prcticamente los aos 90, el ejercicio de la JU en relacin con los crmenes internacionales fue inexistente. La creacin de tribunales internacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda y del funcionamiento de la Corte Penal Internacional supuso un impulso para su introduccin en normas internas y el ejercicio en jurisdicciones nacionales.

Existen determinados condicionantes en la aplicacin de la JU en casi todos los pases, como serian: los mrgenes de la discrecionalidad supeditados a la accin del Ministerio Fiscal; el principio de inmunidad civil y penal , ante jurisdicciones nacionales de cualquier Estado distinto al que ellos representan, que de acuerdo con el derecho internacional general recae en ciertas personas ( Jefes de Estado, Jefe de Gobierno, Ministro de Asuntos Exteriores) mientras se encuentren en ejerciendo sus funciones oficiales; la imprescriptibilidad de los crmenes internacionales ms graves se ha ido consolidando desde los 60, especialmente por mantener la persecucin de los cometidos por nazis ; respecto a las leyes de Amnistas, que tienen por objeto el olvido de los crmenes ms graves, existe jurisprudencia internacional consolidada de que son incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos. .

Concretamente, el Comit de Derechos Humanos de la ONU se ha pronunciado en diversas ocasiones sobre la necesidad de la derogacin de la Ley espaola de Amnista de octubre de 1977, por ser incompatible con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Polticos.

En definitiva, la calificacin de los hechos como uno de los delitos incluidos especficamente en dicha lista, conlleva la competencia de los tribunales espaoles, siendo los ms importantes: el genocidio, los crmenes de guerra, contra la humanidad y la tortura.

Espaa ha sido uno de los pases en los que el ejercicio de la JU durante los primeros aos de su vigencia-1996-2003- ha permitido abrir procedimientos y dictar resoluciones que han contribuido de manera decisiva a luchar contra la impunidad y responder a la demanda de justicia de las vctimas de los crmenes ms atroces contra la Humanidad.

Fueron casos paradigmticos de esa primera poca: los de Argentina (Juntas Militares desde 1976 a 1983), Chile (General Augusto Pinochet, por el golpe de estado de 1973) y de Guatemala (querella presentada el 2 de diciembre de 1999 contra ocho altos responsables polticos y militares por el ataque a la Embajada de Espaa el 31 de enero de 1980, acusados de genocidio, torturas y terrorismo). Habra que destacar la sintona y positiva recepcin inicial que la aplicabilidad del principio de JU se consigui dentro del mbito judicial competente (Juzgados de Instruccin y Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Sala Segunda del Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional, pese a la frontal oposicin de los representantes de la Fiscala del Estado).

De ser un pas adelantado y pionero en la aplicacin prctica de la JU en los casos anteriormente referidos, Espaa se convirti en uno de los ms restrictivos, tras las dos sucesivas reformas del Art.24 de la Ley O. del Poder Judicial, por Leyes Orgnicas 1/2009, de 3 de noviembre y 1/2014 de 13 de marzo, ambas aprobadas por sucesivas Gobiernos y mayoras parlamentarias del PSOE y del PP

Las razones y justificacin expresa de dichas modificaciones legales hay que buscarlas en las presiones directas ejercidas por gobiernos de determinados pases (China, USA, Israel, y Marruecos) contra los dos ltimos ejecutivos espaoles de Zapatero y Rajoy, al considerarles responsables, de la apertura por sucesivas querellas presentadas ante la Audiencia Nacional contra dirigentes estatales y del Partido Comunista Chino, por supuestos casos de genocidio en el Tbet (2005) y contra la persecucin de la secta Falun Gong (2003-2004 y 2005); caso Jos Manuel Couso, cmara de la cadena de televisin Tele-5, asesinado en Bagdad el 27 de mayo del 2003 por disparos de un tanque del ejrcito de los Estados Unidos, su madre y hermanos formularon querella en mayo de dicho ao contra tres oficiales; caso de los vuelos secretos de la CIA (2006 y 2007) , y de la creacin del centro de detencin de Guantnamo (2002); caso del Sahara Occidental por querellas presentadas el 14 de septiembre del 2006 por asociaciones vinculadas al pueblo saharaui y la defensa de los derechos humanos y diciembre del 2007 contra 24 dirigentes del Frente Polisario y tres oficiales argelinos por genocidio, torturas , secuestros y desapariciones y por ltimo, en 2008 se present una querella por crmenes contra la Humanidad contra varios altos responsables de Israel, por el ataque areo realizado el 22 de julio del 2002 contra la poblacin de Gaza, con catorce civiles muertos y otros 150 heridos, al intentar asesinar a un lder de Hamas.

Para Baltasar Garzn, la JU es una conquista de la Humanidad, aunque reconoce que falta armonizar su aplicacin a escala global y que habra de ampliar sus competencias para crmenes en materias econmicas y medio ambientales.

Una visin crtica del D.M.C.

Clara Ramrez-Barat, directora del Programa de Polticas Educativas de Auschwitz Institute for Peace and Reconciliacin, public en el suplemento de Babelia del pasado 3 de noviembre una muy razonable critica del D.M.C.

Comenzaba la misma y resaltaba como el trabajo de la memoria puede ayudarnos a poner en primer plano la figura de la vctima y hacer de la empata o la capacidad de ponerse en su lugar del otro, el centro de una reflexin moral, sobre la que todava queda en nosotros de ese pasado y sobre todo como debemos posicionarnos ante l y segua citando a Elisabeth Jelin hablar de memoria significa hablar del presente. La memoria no es hablar del pasado, sino la manera en que los sujetos construyen un sentido del pasado en su enlace () con el presente y un futuro deseado .

De ah que, la proliferacin de estudios acadmicos sobre la memoria colectiva o pblica, junto a la multiplicacin de conmemoraciones, el aumento de museos y lugares de la memoria haya convertido en preferente dicha temtica en nuestra agenda ciudadana y entre nuestras reivindicaciones polticas y culturales. Un Diccionario centrado en dichas cuestiones se convierte en una herramienta indispensable y un importante instrumento analtico para aquellas personas que pretendan profundizar en ellas.

Terminaba la brillante recensin con una crtica de una cierta visin euro centrista del conjunto del D.M.C. que compartimos, dada la escasa atencin que ocupaban determinadas experiencias de Asia -pginas 515-523-, frica -505-510- y Oceana -ninguna- en dos artculos de los Anexos dedicados a la memoria pblica de esos continentes y adems escritos por europeos- y conclua, que el problema de la memoria no es slo que se recuerda y cmo se recuerda, sino muchas veces, lo que se olvida.

Y hablando de olvidos me parece que la omisin del concepto represin y sus diferentes modalidades operativas, es uno de los fallos ms importantes del D.M.C., ya que entiendo es un concepto clave y estrechamente relacionado con la mayora de entradas y materias tratadas en el mismo.

Fuente: https://www.cronicapopular.es/2018/11/diccionario-de-la-memoria-colectiva-y-la-voz-justicia-universal-primera-parte/



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