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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2018

El presupuesto de un gobierno descompuesto
Un paso ms en el retorno neoliberal

Alberto Acosta y John Cajas-Guijarro
Rebelin


 La dificultad radica no tanto en desarrollar nuevas ideas,

ms bien en escapar de las viejas. -John Maynard Keynes

Autores: Alberto Acosta [1] , John Cajas Guijarro [2]

Cuatro aos estancados... Cuatro! Entre 2014 y 2018 (segn previsiones oficiales), el ingreso promedio por ecuatoriano se ha reducido de 6.347 a 6.110 dlares anuales. Resultado del estancamiento, el empleo se ha deteriorado gravemente: mientras que en diciembre de 2014 el 49,3% de la poblacin trabajadora tena un empleo adecuado, a septiembre de 2018 ese porcentaje apenas lleg a 39,6%. Para colmo, hay una tendencia deflacionaria que en 2017 implic una cada anual de precios en -0,20%, situacin registrada tambin en varios meses de 2018 (por ejemplo, -0,05% en octubre). Estancamiento, empleo deteriorado, deflacin... estos son apenas tres indicadores -de muchos otros- que denotan cun complejo es el contexto econmico del pas en los ltimos aos (si bien tal contexto no es novedad , prohibido olvidar que responde a todo el desperdicio de la dcada pasada ).

A esta complejidad econmica se suma la dbil poltica -sobre todo econmica- del gobierno de Lenn Moreno: arranc preocupado ms de su supervivencia que del contexto econmico ; luego mantuvo por varios meses una poltica econmica indefinida entre planes y rata-planes ; despus claudic dicha poltica en beneficio de grandes grupos econmicos al aprobar la Ley de Fomento Productivo (aunque antes ya dio seas de claudicacin al entregar el dinero electrnico a la banca privada as como al ceder el manejo de la economa a representantes directos del gran capital). Pero a pesar de que el morenismo ha dado pasos de sobra para consolidar el retorno neoliberal que arranc su antecesor (incluso golpeando a los sectores sociales), an no se ha ganado la bendicin de los referentes neoliberales criollos para quienes las acciones del gobierno se quedan cortas .

Tal es la fragilidad poltica del gobierno de Moreno (contextualizada por un severo estancamiento econmico), que ni siquiera ha podido consolidar con normalidad el tpico ritual de aprobacin del Presupuesto General del Estado para 2019. Por un lado, las primeras filas del debate sobre el presupuesto pertenecen a los expertos economistas que buscan insertar cmo sea su cosecha ideolgica en la voluble poltica econmica oficial. Por otro lado, la sociedad ocupa la platea como observadora, a ratos combativa ante problemas puntuales (como las protestas por los recortes a la educacin superior ), a ratos exigiendo que la austeridad no se sobreponga a la vida (como la solicitud de financiamiento para el cuadro bsico de medicamentos ), y a ratos simplemente aburrida escuchando tanto tecnicismo. Y en medio, el gobierno se tambalea incluso con desacuerdos internos que han llevado a que Moreno pida la renuncia a todo su gabinete a pretexto de evaluarlo (a la vez que otros aprovechan para sacudirse del morenismo ).

A ms de evidenciar la debilidad poltica del gobierno, la actual discusin -y pugna- sobre el Presupuesto muestra un hecho que casi nunca se toma en cuenta: es un grave error asumir que el Presupuesto es obra de especialistas, para especialistas. En realidad, ste no es un texto tcnico alejado de la cotidianeidad de la sociedad. Al contrario, sus asignaciones y sobre todo su ejecucin influyen en gran medida sobre la vida de la gente (ejemplos evidentes son la educacin, la salud o el mismo empleo).

En otras palabras, el Presupuesto es, ante todo, un documento poltico; de hecho, es una suerte de espejo de doble ala en donde se reflejan los mltiples intereses -tanto propios como ajenos- ante los cuales el gobierno busca dar respuesta. Por una parte, estn los ingresos, es decir de dnde vendrn los recursos (aqu se evidencian pugnas como el cobro de ms impuestos directos a los grandes ingresos o ms impuestos indirectos al consumo, as como la ampliacin o no del extractivismo). Por otra parte, estn los egresos, hacia dnde sern destinados los recursos (aqu emergen pugnas como asignar mayores recursos a la inversin social o al pago de la deuda, sostener la inversin pblica o el gasto corriente en sueldos, sostener los subsidios o eliminarlos). Como bisagra de ajuste entre ingresos y gastos est el financiamiento -endeudamiento, con el cual se despiertan los intereses de los mercados financieros internacionales y de quienes lucran de las necesidades de recursos del pas.

Y por si no bastara toda esta interrelacin de intereses, apenas aprobado un presupuesto nacen un sinfn de mecanismos -incluso legales- que permiten la manipulacin de asignaciones y montos por ejecutarse (p.ej. entrega de fondos a destiempo, retrasos en la ejecucin presupuestaria de instituciones que terminan gastando cmo sea al final del perodo fiscal, reversin de fondos no ejecutados, endeudamiento encubierto con proveedores del Estado, contratos complementarios y ajustes de precios en obras, contrataciones va decreto de emergencia, entre muchos otros mecanismos).

Por tanto, el presupuesto -sea el que se discute, el que se aprueba e incluso el que se modifica cada cierto tiempo- es un documento vivo que refleja todas esas pugnas por los ingresos, gastos y financiamiento del gobierno. Pugnas que deben ser entendidas por la poblacin entera, incluso para que sta participe tanto de la elaboracin como del control y de la ejecucin presupuestarias. Tan es as que la discusin de los presupuestos es vital en democracias vigorosas. No puede ser solo un tema de entendidos. Justo con esta idea en mente, cabe hacer una breve lectura econmico-poltica del Presupuesto sugerido por el gobierno de Moreno, no como cifras que suben o bajan sino, sobre todo, como reflejo de intereses que pugnan a dentelladas tajadas de un pastel que a ratos parece que ya no da ms.

As, al revisar la propuesta de Presupuesto General del Estado para 2019 vemos, en primer trmino, que sta nace de un gobierno descompuesto que busca afrontar por medio de un ajuste neoliberal los desequilibrios heredados de su antecesor. Sin embargo, y quiz en concordancia con la compleja situacin poltica del momento, an ese intento no es suficiente como para satisfacer a los economistas OCP (ortodoxos, conservadores y prudentes), para quienes an persiste un supuesto ADN socialista del gobierno. Y si bien el Presupuesto no se ajusta plenamente a las condiciones que se impondran en caso de llegar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), est claro que la aspiracin del neoliberalismo criollo es que todos los caminos lleven al Fondo

Entrando un poco al detalle de las cifras, podemos leer cada una de las alas del espejo presupuestario, es decir, de ingresos y gastos, para cerrar con la bisagra del financiamiento.

Ingresos: redistribucin nula, extractivismo exacerbado y privatizaciones

Dentro de los ingresos (que la proforma presupuestaria estima en 27.137 millones de dlares, monto mayor al presupuesto codificado -es decir, ajustado- de 2018 en 2.911 millones, todo sin contar el financiamiento -es decir, endeudamiento- pblico), hay al menos tres puntos que merecen mencin: ingresos tributarios, petroleros y por concesiones.

Sobre los ingresos tributarios, la proforma para 2019 estima obtener 15.223 millones de dlares (monto mayor al presupuesto codificado para 2018 en 160 millones de dlares). Dentro de esos ingresos por tributos llama la atencin la reduccin del impuesto a la renta global que se presupuesta en 4.077 millones (monto menor al presupuesto de 2018 en 273 millones), as como del impuesto al valor agregado (IVA) recaudado por el Servicio de Rentas Internas que alcanzara los 4.651 millones (monto menor al de 2018 en 7 millones). Realmente el rubro que justifica buena parte del incremento agregado de los impuestos corresponde a IVA recaudado por la Secretaria Nacional de Aduana (SENAE), el cual alcanzara 2.147 millones (monto mayor al presupuesto de 2018 en 309 millones).

Si se analizan estas cifras a la luz de las exoneraciones tributarias concedidas a los grandes capitales por el gobierno de Moreno a mediados de 2018 (sobre todo con la ya mencionada Ley de Fomento Productivo que exonera hasta por ms de 10 aos el impuesto a la renta a supuestas nuevas inversiones) queda claro que el morenismo no tiene intencin alguna de ampliar sus recursos con impuestos progresivos que mejoren la distribucin del ingreso. Al contrario, posiblemente se prev que las exoneraciones presionen a la baja al impuesto a la renta, lo cual al parecer se compensara con mayores recaudaciones tributarias aplicadas posiblemente a las importaciones ms que al consumo interno.

Por el lado de los ingresos petroleros el escenario es an ms sombro, con dos temas a destacar: el precio del barril de petrleo presupuestado y la estimacin de las tasas futuras de extraccin petrolera (extraccin pues el crudo no se produce). Sobre el precio del crudo, para 2019 se lo ha presupuestado en 58,29 dlares por barril: 16,31 dlares ms que el ao precedente. Si bien tal expectativa de un precio mayor ampla los ingresos petroleros, tambin ampla el monto de los subsidios a los combustibles (tema que, por cierto, fue mal manejado por el morenismo aun cuando haba alternativas ). Por tanto, el efecto neto de un mayor precio del crudo es menor al que en un inicio podra pensarse.

Adems, casi evocando los fantasmas de 2015, precisamente luego de que el gobierno de Moreno present su proforma presupuestaria, en los mercados internacionales el precio del crudo WTI (referente para el Ecuador) cay hasta los 50 dlares por barril, llevando a que el crudo ecuatoriano alcance alrededor de 45 dlares por barril aplicando el castigo promedio recibido en 2018. Solo esa cada ha despertado voces sugiriendo que se reestime a la baja el precio del crudo presupuestado ... Sin duda la volatilidad del precio del petrleo es un tema delicado ante el cual se debe pensar en mecanismos presupuestarios que enfrenten la situacin [3] , pero sin caer en la aberracin neoliberal de constituir fonditos con el nico propsito de garantizar el pago del endeudamiento externo. En el caso de constituir fondos, estos deberan tener como fin la estabilizacin econmica va polticas contracclicas (p.ej. expandiendo lneas de crdito de emergencia a sectores vulnerables).

Pero ms grave que la cuestin del precio del petrleo (que no siempre es la variable clave que define la dinmica del Presupuesto ) es la cuestin de la extraccin. Con la proforma presentada se ratifica la vocacin extractivista del morenismo (heredada desde hace mucho tiempo atrs y consolidada en la administracin anterior). As, se aspira a que entre 2018 y 2019 la extraccin de petrleo aumente de 526 a 565 mil barriles diarios (es decir, un aumento aproximado de 192 a 206 millones de barriles al ao, con un volumen de exportacin que llegara a los 151 millones de barriles), mientras que para 2020 se alcanzara el pico de extraccin con 589 mil barriles diarios (unos 215 millones al ao) (ver pgina 19 de la Programacin Presupuestaria Cuatrianual ).

Semejante salto esperado en la extraccin petrolera desnuda una decisin gubernamental que atropella disposiciones legales y procesos en marcha: el gobierno se dispone a extraer el crudo del campo Ishpingo sin contar an con la licencia ambiental, sin considerar el reclamo pendiente sobre la consulta popular planteada por el colectivo Yasunidos (que est siendo procesado en el Consejo Nacional Electoral ), rechazando de facto los reclamos formulados por mujeres amaznicas y hasta aumentando las probabilidades de un potencial genocidio de los Pueblos Indgenas en Aislamiento que habitan la zona . De hecho, para 2019 se espera incrementar la extraccin petrolera en el ITT un 49% pasando de 58.119 a 114.217 barriles diarios , en donde Ishpingo contribuira con 18.206 barriles diarios . En definitiva, el extractivismo exacerbado sera un salvavidas del morenismo, el cual aspira comerse todo el ITT con tal de obtener ingresos de corto plazo para sostenerse en el poder (y eso que el pas an no vive el apogeo de la quimera minera ...).

Un tem adicional que debe discutirse proviene de las concesiones, las cuales el gobierno aspira que en 2019 generen un ingreso de mil millones de dlares. De lo poco que se sabe al respecto, est la participacin de organismos multilaterales como el BID, la CAF y el Banco Mundial en el diagnstico de las empresas pblicas as como en la potencial monetizacin de activos pblicos (es decir, privatizaciones). El alcance de este proceso puede ser enorme, incluyendo a empresas pblicas como CNT, Seguros Sucre, CELEC, CENEL y la Planta de almacenamiento de gas de Monteverde (cabe mencionar que solo CNT gener al Estado 220 millones en utilidades entre 2017-2018 y aun as se la busca privatizar), adems de la monetizacin en los sectores vial, inmobiliario, energtico, entre otros.

En definitiva, los ingresos a los que aspira el morenismo provendrn del extractivismo exacerbado, privatizaciones y un manejo tributario donde la redistribucin es nula...

Gastos: salarios rgidos, inversin cayendo y otra vez el capital sobre el ser humano

Pasando a los gastos (que la proforma presupuestaria estima en 36.160 millones de dlares, monto mayor al presupuesto codificado de 2018 en 2.247 millones, incluyendo la amortizacin de la deuda pblica y el saldo de las deudas por ventas anticipadas de petrleo), cabe destacar cuatro elementos: remuneraciones, inversin, servicio de la deuda y subsidios.

En el tema de remuneraciones, el gasto en personal se mantiene prcticamente inalterado al presupuestarse en 9.498 millones de dlares (monto inferior al presupuesto codificado de 2018 en apenas 70 millones). Esta persistencia del gasto en personal parece contradecir el discurso de austeridad del gobierno de Moreno, ms cuando no se hace ninguna mencin de una posible reduccin -o mejor an, eliminacin- de los macrosueldos de la burocracia dorada: existiran 38.000 funcionarios que ganaran ms de 5 mil dlares mensuales y que cada ao consumen 2.240 millones de dlares [4] ; solo al reducir esos sueldos un 40% (dejando un promedio de 3 mil mensuales) se ahorrara cada ao casi 900 millones de dlares, monto cercano a lo que el morenismo aspirara obtener por concesiones.

Por cierto, el tema del empleo y las remuneraciones en el sector pblico merece un anlisis ms cuidadoso. Decimos eso tanto por la importante heterogeneidad del empleo pblico como porque las remuneraciones en este sector muestran una particularidad: en ningn ao del perodo 2008-2017 (incluyendo los aos de crisis) el total de esas remuneraciones ha sufrido reducciones (ver grfico 1). Esto podra implicar que las remuneraciones en el sector pblico podran estar adquiriendo una rigidez cuasi-estructural, volviendo muy difcil su reduccin (hasta en trminos polticos por la reaccin y la influencia que pueden tener especialmente los funcionarios de mayores sueldos).

Mientras que los gastos en remuneraciones parecen adquirir una rigidez cuasi-estructural, en cambio la inversin pblica se ha convertido en la variable de ajuste del gobierno, con un presupuesto de solo 3.315 millones de dlares (monto inferior al presupuesto de 2018 en 841 millones). De hecho, al revisar los montos histricos destinados al Plan Anual de Inversiones (ver grfico 1) se nota una contraccin severa en comparacin, por ejemplo, a los 8.104 millones de dlares alcanzados en 2013. Semejante cada en las inversiones pblicas es preocupante y denota cun errnea es esa lectura de que existe un ADN socialista dentro del gobierno (que, para colmo, en lo que va de 2018 apenas ha alcanzado una ejecucin presupuestaria de 23% en lo que a inversin se refiere).

Grfico 1. Remuneraciones y plan anual de inversiones (millones de dlares)

Nota: 2008-2017 presupuesto devengado; 2018 codificado a septiembre; 2019 proforma presupuestaria.

Fuente: Ministerio de Economa y Finanzas. Elaboracin propia.

Por cierto, 2013 fue el nico ao en que el Plan Anual de Inversiones super al gasto en remuneraciones, despus del cual se observa una cada severa de las inversiones pblicas mientras que el pago a personal continu creciendo. Esto muestra que ya desde antes del gobierno de Moreno se prefiri enfrentar la crisis reduciendo la inversin pblica en vez de reducir los elevados salarios de un buen grupo de funcionarios pblicos. Quiz para efectos de una poltica contra-cclica (es decir, una poltica que fomente la expansin en tiempos de crisis) hubiera sido deseable que ms bien sean los megasueldos del sector pblico los que se reduzcan mientras se intentaba sostener lo mejor posible la inversin; ms an si se toma nota de que posiblemente la inversin pblica tenga un mayor efecto multiplicador que el gasto en salarios (sobre todo aquellos burcratas dorados). Pero, es claro que la inversin pblica tiene menores rigideces polticas y grupos de inters que la sostengan...

Otro elemento de la inversin pblica que merece atencin -y que, penosamente, suele considerarse como gasto en la contabilidad oficial- es la inversin social, sobre todo en educacin y salud. Al revisar el Presupuesto de 2019 se nota que en el caso de salud el monto asignado se encuentra estancado en 3.097 millones de dlares (valor apenas superior en 15 millones al presupuesto de 2018); por su parte, en el caso de educacin, el presupuesto se estanca en 5.351 millones (monto menor en 11 millones al presupuesto de 2018). Pero, sin duda, el aspecto que ms resalta sobre el estancamiento del Presupuesto en salud y educacin se observa al comparar estas magnitudes con el servicio de la deuda pblica (amortizaciones e intereses): desde 2014 la suma del presupuesto en salud y educacin (excepto tercer nivel) siempre ha sido menor al monto asignado al servicio de la deuda; es decir, desde 2014 el capital ha vuelto a ponerse por encima del ser humano (ver grfico 2). De hecho, tomando datos del Banco Central del Ecuador se puede verificar que, entre 2015-2017, por cada dlar destinado a la inversin en educacin y salud se ha destinado de 1,44 a 1,55 dlares al servicio de la deuda, volviendo a una tendencia tpica de la vieja noche neoliberal (ver grfico 3).

Grfico 2. Salud, educacin y servicio de la deuda (millones de dlares)

Nota: 2010-2017 presupuesto devengado; 2018 codificado a septiembre; 2019 proforma presupuestaria. Servicio de la deuda incluye amortizaciones de deuda y

Fuente: Ministerio de Economa y Finanzas. Elaboracin propia.

Grfico 3. Gasto en servicio de la deuda pblica/gasto en salud y educacin (gobierno central)

Fuente: Banco Central del Ecuador. Elaboracin propia.

Aparte de esa tendencia a que el capital se sobreponga al ser humano, el estancamiento de los presupuestos de educacin y salud tiene como consecuencia que se siga incumpliendo del mandato constitucional segn el cual cada ao el monto mnimo anual de inversiones en educacin -sin considerar la educacin superior- y salud debe llegar al 6% [5] y 4% [6] del PIB respectivamente: una meta que deba alcanzarse en tiempos del gobierno anterior al morenismo, pero que en los hechos no se cumpli y sigue sin cumplirse.

Finalmente, en el caso del gasto en subsidios, el Presupuesto para 2019 llega a los 6.955 millones de dlares (monto mayor en 3.485 millones al presupuesto de 2018). Aqu el subsidio de mayor incremento en el presupuesto corresponde a los combustibles, alcanzando los 4.176 millones (superando en 2.469 millones al monto de 2018). Luego sigue el restablecimiento de los aportes del Estado al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), generando un presupuesto de 1.995 millones de dlares para 2019 (aumento de 1.157 millones respecto a 2018). Despus existen subsidios varios como a la vivienda, al desarrollo social, al agua potable o al agro, los cuales experimentarn un retroceso.

Toda esta estructura de subsidios muestra los mltiples conflictos que todava debe afrontar el gobierno de Moreno aparte de los ya mencionados como, por ejemplo: eliminar o no el subsidio a los combustibles, particularmente la gasolina extra, luego del fracaso de la eliminacin del subsidio de la gasolina sper (que gener un ahorro mnimo al fisco ); garantizar la contribucin del 40% de las pensiones al IESS cuando con el mismo instituto se mantiene una deuda del Estado -en papeles- que se ubicara en alrededor de los 7 mil millones de dlares (y considerando que la seguridad social est en una situacin muy frgil , todo en medio del fantasma de la privatizacin rondando); el retroceso en subsidios a la vivienda que, junto con la contraccin del plan de inversiones, vuelven cada vez ms improbable la posibilidad de que el gobierno morenista cumpla con su oferta de construccin de 325 mil viviendas ; etc.

En resumen, el morenismo por el lado de los gastos enfrenta tanto una rigidez cuasi-estructural en trminos del gasto en remuneraciones al mismo tiempo que se contrae drsticamente el plan anual de inversiones. Asimismo, en el gasto se observa que la inversin social en educacin y salud se estanca/decae mientras que se acelera el pago del servicio de la deuda pblica, con una compleja estructura de subsidios que -hasta el momento- no est siendo afrontada de forma coherente.

Saldo: endeudamiento perpetuo y, buscando servir la mesa?

Cuando las alas del espejo presupuestario estn desbalanceadas de modo que los gastos superan a los ingresos, la salida es obvia: se debe incrementar el financiamiento, es decir, el endeudamiento pblico. As, para 2019 se ha presupuestado un financiamiento de 8.166 millones de dlares (monto ligeramente menor al de 2018 en 300 millones). Semejante situacin implica que, por un ao ms el Ecuador deber seguir incrementando su deuda, sobre todo externa. Pero lo ms grave es que gran parte de ese financiamiento se lica en el pago del servicio de la deuda que, para 2019, se prev en alrededor de 8.107 millones de dlares (incluyendo saldos de preventas petroleras).

Y, para colmo, lo peor an est por venir: para 2020, 2021 y 2022 el Ecuador deber pagar, solo en amortizacin de su deuda pblica, un monto acumulado de casi 20 mil millones de dlares . Para dimensionar el golpe, tmese en cuenta que a octubre de 2018 la deuda pblica total lleg a 49.069 millones de dlares (35.192 millones de deuda externa y 13.876 millones de deuda interna) ; es decir, en tres aos el Ecuador deber pagar un monto equivalente al 40,7% del stock de toda la deuda pblica. A ese lgubre escenario cabe agregar las incertidumbres que rondan en la economa mundial , en especial los efectos de potenciales incrementos futuros de las tasas de inters a nivel internacional fomentados desde Estados Unidos (lo cual va a encarecer el crdito -incrementndose an ms el servicio de la deuda- adems de generar movimientos adversos de capitales para los pases empobrecidos).

En medio de ese horizonte tan complejo, hasta el acceso a nuevo endeudamiento para el morenismo se encuentra asfixiado, lo cual ha llevado a que el gobierno reluzca su creatividad consiguiendo prstamos con el Credit Suisse en noviembre de 2018 , en condiciones similares a las de un crdito contratado previamente con Goldman Sachs en septiembre ; crditos apalancados con garantas de ms del 100% con bonos del Estado. A eso se suma el viaje que Moreno y su squito haran en diciembre para suplicar nuevo financiamiento a China con el fin de cerrar el ao con algo de vida . Por su parte, para 2019 el financiamiento se sostendra desde diversas fuentes: 2,9 mil millones de dlares por medio del sector financiero privado (an no se conoce la proporcin local e internacional de dicho financiamiento); 1,8 mil millones desde gobierno como China; 916 millones en multilaterales; 755 millones va bonos en el mercado nacional.

El saldo, entonces, es claro: el Ecuador seguir empantanndose cada vez ms en una deuda eterna ... Es obvio que el sucesor de Moreno -de quin muchos ya empiezan a lucubrar- evidentemente no va a querer ensuciarse polticamente con el pantano que le espera al pas. Es ah donde toma sentido aquella premonicin neoliberal: todos los caminos conducen al FMI, caminos que -prohibido olvidar- fue el antecesor de Moreno quin los retom ya en el 2014 para conseguir el beneplcito del Fondo destinado a la colocacin de 2 mil millones de dlares en bonos del estado en el mercado financiero internacional e incluso con un crdito de estabilizacin de balanza de pagos pedido al Fondo luego del terremoto de abril de 2016 .

De ese modo, parecera que el gobierno de Moreno -y su proforma- no son ms que instrumentos de transicin que buscan cerrar el largo ciclo para retornar al FMI y a una nueva larga y triste noche neoliberal. Bajo tales condiciones, quiz al morenismo le importa muy poco su debilidad poltica... Lo que realmente parece importarle dejar la mesa servida para que el prximo inquilino de Carondelet pueda sobrevivir -al menos- sus cuatro aos de gestin. Cmo lograrlo? Dejando listo -y hasta firmado- un acuerdo con el Fondo, tal como ya se est haciendo en otras dimensiones como la arremetida de Tratados de Libre Comercio (TLC) que el morenismo est dispuesto a firmar aprovechando el TLC con la Unin Europea formado en 2016 ( pensando siempre en el beneficio de unos cuantos capos del comercio )...

Ese parece ser el futuro inmediato: un pas hundido cada vez ms en el retorno neoliberal, con un gobierno descompuesto que no le importa agonizar en los aos que le quedan mientras sigue avanzando hacia el pasado, comindose an ms la Naturaleza, profundizando la flexibilizacin del trabajo, minimizando an ms la economa social y solidaria, endeudndose hasta el cuello... Todo vale con tal de llevarnos... a una nueva dcada perdida con aroma a eterno retorno.-

Notas:

[1] Economista ecuatoriano. Ex-ministro de Energa y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-candidato a la Presidencia de la Repblica del Ecuador.

[2] Economista ecuatoriano. Profesor de la Universidad Central del Ecuador. Doctorante en economa del desarrollo en FLACSO-Ecuador.

[3] Por ejemplo, durante la discusin previa a la aprobacin del Presupuesto se podra pensar en la construccin de mltiples versiones de ste, cada una reflejando un escenario distinto en cuanto a precios del petrleo (u otras variables macro). De esas mltiples versiones, la Asamblea podra escoger la que parezca ms razonable considerando usando como apoyo las previsiones ms actuales de los mercados petroleros de futuros .

[4] Dato mencionado por Eduardo Valencia en entrevista recogida por Plan V: La proforma presupuestaria 2019: novedades y sorpresas, noviembre 13 de 2018. Disponible en: http://www.planv.com.ec/historias/sociedad/la-proforma-presupuestaria-2019-novedades-y-sorpresas

[5] Ver transitoria decimoctava de la Constitucin de Montecristi.

[6] Ver transitoria vigesimosegunda de la Constitucin de Montecristi.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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