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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2018

Entrevista a lvaro Garca Linera, vicepresidente de Bolivia
El patrimonio de la nueva izquierda es no llegar al poder con la lucha armada sino con la construccin colectiva de opinin

Francisco de Zrate
El diario

"Todo gobierno progresista es, por lo general, de corta duracin", reflexiona el nmero dos de Evo Morales. El coste que la izquierda paga por una economa que fracasa es ms terrible que el de un gobierno de derechas.


lvaro Garca Linera, vicepresidente de Bolivia, durante la entrevista con eldiario.es

lvaro Garca Linera, vicepresidente de Bolivia, durante la entrevista con eldiario.es (Pepe Mateos).

 

(Buenos Aires) Una mujer de su equipo abre la puerta de la habitacin y deja a los periodistas de eldiario.es a solas con l. "Un jugo de naranja?" Es el propio lvaro Garca Linera quien lo ofrece y sirve con tanta naturalidad que hay que recordarlo todo el tiempo: se trata del vicepresidente de una repblica.

El nmero dos de Evo Morales desde enero de 2006 ha venido a Buenos Aires para hablar en el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crtico que junt esta semana a Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil; Cristina Fernndez de Kirchner, de Argentina; y Ernesto Samper, de Colombia. Hace no tanto, esos habran sido los nombres de los jefes de Estado en una cumbre del Unasur. Hoy, los tres forman parte de lo que los medios han llamado la 'contracumbre' progresista. La prxima semana, cuando los nuevos gobernantes del mundo se renan por el G20 tambin en Buenos Aires, tendrn que verlo por televisin.

El vicepresidente de Bolivia no parece preocupado por el retroceso de la izquierda en la regin. "Lo de estar en el gobierno es una excepcionalidad que hay que saber aprovechar bien para dar dos, tres, diez o veinte pasos, en vez de uno, pero luego hay que saber que uno siempre tiene que estar en el llano para volver a comenzar y recomenzar las batallas".

Y qu fue lo que provoc la prdida del poder esta vez?

Para m, si hay que hacer una evaluacin de los logros y los lmites y los errores de los gobiernos progresistas, hay que pensar en dos, la economa y el sentido comn. En economa, todo gobierno progresista tiene que demostrar que lo que se hizo va a continuar. Si te detienes, la reaccin va a ser cinco veces ms feroz que si lo hubiera hecho un gobierno conservador, porque tuviste el atrevimiento de incluir a los pobres, a los indios, a los obreros, en un crculo de oportunidades que antes era una hacienda de pocos.

Eso no te lo traga cualquier persona. La respuesta a eso va a ser visceral, emotiva antes que racional. Te va a ir bien con una gestin econmica que permita que el crecimiento favorezca a los que no queran que entrara ms gente y a los que incluiste. Pero cuando metes gente y no hay ms espacio, se genera un proceso de psicologa social en el que el que lleg se puede autoidentificar con su propio adversario. Es clave un manejo estable de la economa, que haga sostenible esta posibilidad del ascenso, de la ampliacin de oportunidades y derechos. El coste que la izquierda paga por una economa que fracasa o tiene problemas es dos veces ms terrible, ms feroz, que el que paga un gobierno de derechas.

Y el sentido comn?

Cuando hay procesos progresistas se producen fisuras, nichos de oportunidad que crean un nuevo sentido comn ms solidario, ms fundado en la accin colectiva. Pero son pequeos nichos en medio de un viejo sentido comn sedimentado desde que naci el beb y le enseaste a hablar, a comportarse, a sentarse y a ubicarse en el mundo.

Estoy hablando del sentido lgico del mundo, del sentido moral del mundo, del sentido instrumental y del sentido procedimental. Que cuando veas una escalera, bajes. Que cuando veas un ascensor, toques el botn. Que cuando veas un uniforme, te detengas. Los procesos progresistas producen una fisura porque un agravio moral, una frustracin colectiva que ha producido un pequeo quiebre. Si los procesos progresistas no hacen esfuerzos sistemticos para irradiar hacia el resto de las esferas ese nuevo microsentido comn, el viejo sentido comn se apodera del nuevo muy pronto.

Es lo que no est en tus razones sino en tus pre-razones porque lo haces sin pensar, lo has aprendido por repeticin. Si no logras modificar eso para construir un nuevo sentido comn ms solidario, rpidamente esas pequeas fisuras que en los procesos progresistas permitieron que votaran por un indio, que no votaran por un empresario sino por un campesino o por un obrero, se cierran y vuelve el viejo sentido comn del orden del mundo: los campesinos, a su trabajo; los indios, a su comunidad; y los ricos, blancos y extranjeros, a gobernar el mundo; como debera ser siempre. Ese es el sentido comn que se quebr en un momento de crisis excepcional. Si los procesos progresistas no logran ampliar el nuevo sentido comn y crear una base de crecimiento econmico redistributivo y sostenible, las condiciones para la regresin conservadora estn dadas.

Qu espacios, aparte de la educacin pblica, tiene el Estado para ampliar ese nuevo sentido comn en disputa con los medios de comunicacin?

Por eso todo gobierno progresista es, por lo general, de corta duracin. Excepcionalmente podr durar un poco ms, pero no hay que temer eso porque la otra opcin es la fuerza. Pero eso sera violentar lo que es una conquista de las izquierdas actuales: la recuperacin de las libertades asociativas, de pensamiento, de opinin... Las llamadas libertades burguesas forman parte del patrimonio de las nuevas izquierdas, que llegan al poder con elecciones y lo pierden con elecciones.

Eso es muy interesante. Antes se deca que haba que llegar al gobierno como fuera, con lucha armada, y luego no perderlo nunca aunque hubiera que pasar por encima de las cabezas de muchos opositores. El patrimonio de la nueva izquierda es no hacerlo as. Lograrlo mediante la construccin colectiva de opinin, de voluntad colectiva. Mantenerse en el poder en tanto se siga trabajando en esa construccin colectiva de opinin.

La recuperacin de esta mirada no determinista de la historia, de no asignar a un sujeto el ncleo de la accin colectiva. Es un viejo debate que nosotros hemos ido construyendo a nuestra manera, de forma ms plebeya, ms en los hechos que en las razones. Es un elemento hermossimo para la reflexin de las futuras izquierdas que estn emergiendo y van a seguir emergiendo.

El otro pilar es la economa, cmo hizo Bolivia para seguir creciendo cuando el resto de los pases de la regin se estancaba o incluso retroceda?

Somos, en parte, la huida de nuestros traumas. Cuando nosotros ramos adolescentes hubo en Bolivia un gobierno de izquierda con una hiperinflacin del veintids mil por ciento. Para comprar pan haba que salir a hacer fila a las 4 de la maana, el salario mnimo te lo pagaban en maletas y el valor del papel en que se impriman los billetes era superior al del salario.

Cuando fuimos elegidos, nuestra obsesin fue no repetir esa experiencia, superarla. La economa era una de las cosas que ms nos importaba. Lo primero que hicimos desde el Estado fue tomar el control real de los principales mecanismos de generacin de excedentes, como el gas, la electricidad y las telecomunicaciones. Lo segundo, apostar por el mercado interno con una globalizacin selectiva en la que aceptbamos lo que nos convena como pas y mantenamos una actitud de proteccionismo interno en lo que nos convena.

Cmo se hace eso sin despertar protestas en la Organizacin Mundial del Comercio?

Tal vez porque ramos un pas pequeo nos lo permitieron. Libre mercado en esto, esto y esto, pero en esto otro proteccin. Fomentar el mercado interno. Cuando el petrleo baj de 140 a 28 dlares, baj con l el precio de la soja, el maz y los minerales. Todos los commodities cayeron y nos afect. Tenamos un crecimiento del 6% y camos al 4,5%. Un punto y medio menos pero en el momento en que los dems pasaban de 2%, 3% o 4% a 0%, -1% o -2%.

Nosotros apostamos al otro motor de la economa que es el consumo interno, distribuir riqueza para promover el consumo. Distribuir riqueza es un hecho de justicia pero tambin sirve como combustible de la dinmica interna. Y lo ltimo fue vincular el capital bancario con el productivo. Seor banquero, no nacionalizamos los bancos pero el 60% de los ahorros hay que inyectarlo en la produccin a un tipo fijo del 5% anual. El resto del capital lo puede sacar, puede ponerlo al 10%, al 20%, o a lo que quiera, pero el 60% va a la produccin. As se dinamiza el aparato interno. Todo esto ha permitido que la economa funcione cuando el precio de los commodities era alto y que siguiera funcionando cuando caa.

Otro tema delicado en los gobiernos progresistas de la regin ha sido la sucesin de los lderes, tambin en Bolivia, cmo lo estn enfrentando?

[Antes de responder, Garca Linera se acaricia la barbilla y pasea la mirada por las paredes de la habitacin y la ventana] Lo que pasa es que los procesos de conformacin de voluntad colectiva popular son bien particulares. Una cosa es cambiar personas que administran una estructura estatal. Ah los caudillismos no son imprescindibles ni necesarios porque se trata de cambios de rutina.

Pero cuando las sociedades se plantean transformaciones de las propias estructuras estatales, que son momentos excepcionales, es normal que tiendan a personificar la impronta de su audacia. Porque es una audacia, una insolencia y un darse vuelta el mundo. Los indios nunca haban votado por indios. Nunca. La fuerza de la dominacin hace que te reflejes en el color, la lengua y el traje del dominador. Pero cuando eso se quiebra y esa lgica de la dominacin se invierte, hay una ruptura del orden moral del mundo. Esas audacias colectivas tienden a personificarse por eso siento que todo proceso revolucionario, en cierta medida, ha tenido y va a seguir teniendo, en Bolivia y en cualquier parte del mundo, una alta dosis de personificacin, de caudillismo o de liderazgo carismtico.

Los lderes carismticos surgen en momentos de quiebre de las certidumbres en los que la sociedad necesita dar un paso audaz para transformar todo lo que le agobia y en los que atribuye a personas poderes y fuerzas extraordinarias. El lder carismtico es resultado de un momento carismtico, de crisis estatal, de crisis del sentido comn, de crisis del orden normal de las cosas. A la inversa tambin hay que aplicarlo. Los procesos de restauracin conservadora tambin van a concentrarse en lderes carismticos pero conservadores. No debera ser as? Pero as es. Uno puede desear muchas cosas del mundo. Que sea ms fcil, ms lgico, ms coherente. Pero eso es querer ensearle a la historia lo que tiene que ser. Una repeticin del viejo marxismo con ropaje nuevo.

No ser ese tambin un viejo sentido comn susceptible de ser cambiado?

S, es posible. Lo ideal sera esta idea comunitaria de lo socialista como una construccin dialogada y de consensos en la que todos somos artfices de la construccin del yo colectivo, en la que no se establecen jerarquas. As suena tal y como lo describen los compaeros de la escuela de Frankfurt. Bonito. Pero muchas veces la historia va por otros cauces y por muy lgico que sea nuestro modelo terico tiene que pasar la prueba de los hechos. Algn da tendr que darse que las grandes transformaciones tengan direcciones colectivas y comunitarias en las que la ausencia o presencia de un lder no defina las cosas. Pero hoy por hoy...

Su gobierno perdi el referndum para permitir una nueva candidatura de Morales pero luego apel al Tribunal Constitucional para garantizarle ese derecho. Incluso si admitisemos que el plebiscito se malogr por una campaa de noticias falsas de la oposicin, no es cierto que desoyeron el resultado de la consulta popular? No hay gente que se ha molestado por eso?

S, es posible, que de hecho haya gente que no lo entienda, no lo acepte o no le guste. Ah est nuestra labor explicativa de por qu el referndum sigue vigente. El artculo de la Constitucin no se ha modificado. Lo que se ha visto por decisin del Tribunal Constitucional es que otro artculo otorga primaca a los convenios internacionales por encima de la propia Constitucin. Se establece que es un derecho humano la posibilidad de participar en eventos electorales. Nos toca a nosotros explicar, justificar y mostrar que esta decisin tiene el mismo rango de constitucionalidad. Pero no es un trabajo fcil ni es inmediato. Es un trabajo lento, pero gradualmente se est haciendo.

Y hablando de la legitimidad en vez de la legalidad, cmo defienden esa apelacin al Constitucional?

Porque le decimos a los compaeros: "Al final el que va a decidir si Evo contina o no vas a ser t, va a ser tu voto, va a ser tu poder decisivo el que va a definir si Evo se va o Evo se queda". Le decimos que nuevamente va a recaer en el soberano, en la gente que con su voluntad define el orden poltico del pas, que no se est transgrediendo eso. Pero s, requiere tiempo.

Fuente: http://www.eldiario.es/internacional/gobierno-progresista-general-corta-duracion_0_838516967.html



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