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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2018

Entrevista al catedrtico y referente en el estudio de las Relaciones Internacionales Jos Antonio Sanahuja
No le van a ofrecer ya a la Argentina un acuerdo de libre comercio

Federico Larsen
L'Ombelico del Mondo


La presidencia pro tempore de Argentina en el Grupo de los 20 (G20) ha favorecido la multiplicacin de los debates en el pas en torno a la actualidad de las relaciones internacionales y la gobernanza global. Desde posiciones crticas o desde mbitos ms condescendientes, se intent analizar el rol de este tipo de eventos en la actualidad internacional y nacional, para entender los desafos y los riesgos que significan en el contexto global actual. Qu cambiar luego de la cumbre de Buenos Aires? De qu puede servir en el contexto internacional actual?

En LOmbelico del Mondo hemos ensayado varias respuestas, anlisis y entrevistas al respecto. Y para hacerlo, nos hemos valido del aporte de actores provenientes de los mbitos ms diversos. Uno de ellos, la academia. En esta ocasin hablamos con Jos Antonio Sanahuja, Director de la Fundacin Carolina y catedrtico de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid. Es uno de los autores ms citados en el estudio de las Relaciones Internacionales actual y con una visin muy aguda de la actualidad latinoamericana. En esta entrevista recorre la historia del G20, su influencia sobre el Fondo Monetario Internacional (FMI), la actualidad de la insercin global de la Argentina y el debate en torno a los medios de comunicacin en el contexto global actual.

En 2012, usted analizaba el G20 desde una clara crtica de su representatividad, legitimidad y efectividad de sus decisiones. Es ese anlisis an actual?

As es. Cuando la crisis de 2008 estalla, el sistema multilateral se encuentra con dos tipos de instancias que tienen severos problemas para responder de manera eficaz. Por una parte, hay un pequeo club autonombrado de pases avanzados que es el G7, que no cuenta con la presencia de ningn pas emergente y que ya no reflejaba en modo alguno la distribucin del poder econmico en el sistema internacional; aparte de ser un club autonombrado que se arrogaba la funcin de coordinacin macroeconmica global. Y, por otra parte, tenamos un FMI en el que s estn representados todos los pases, tiene un carcter ms universal, pero su sistema de toma de decisiones es plutocrtico. No asigna un voto por nacin, como ocurre en Naciones Unidas en aplicacin del principio de igualdad soberana de los Estados, ni tampoco un principio democrtico en el que el nmero de votos refleje el tamao de la poblacin, como ocurre en el Consejo de la UE o en el Parlamento Europeo. En el FMI, el voto es asignado en funcin de la cuota, y esta, a su vez, en funcin del tamao de la economa, con reglas antiguas que tampoco daban suficiente peso a los pases emergentes. Y adems el FMI es una organizacin muy lenta y burocrtica, que no tena la capacidad de responder de manera rpida a las crisis de 2008 y 2010.

Esos eran los dos instrumentos que existan en ese momento para asegurar una cierta coordinacin macroeconmica y responder a la crisis. As que lo que se hace es improvisar, en cierta forma, y se establece el G20. Para decirlo de manera muy rpida, se trata del G7 ms una seleccin de los pases emergentes porque tampoco aparecen todos; aparece Espaa como invitado permanente un estatus un poco particular y la UE, aparte de sus Estados miembros. El G20 se rene de urgencia en 2008 y adopta una serie de medidas que fueron bastante efectivas pero no para resolver la crisis, sino para evitar que esta fuera mucho peor de lo que fue en esa primera fase. Lo que hace es atenuar los problemas de representatividad y legitimidad del G7, porque da un papel a otros pases emergentes como Brasil, China, India, Sudfrica, dndoles cierto peso y as ganar en membresa y representatividad. Es un paliativo. En cualquier caso no tiene carcter universal, que es lo que hubiese sido deseable.

Las recetas de ajuste que ya conocemos del FMI pueden entonces ser modificadas a partir de la accin del G20? O ambos llevan adelante los mismos principios en poltica econmica? Hay alguna seal en ese sentido?

Hay diferentes matices importantes. Los acadmicos tenemos cierta tendencia al matiz porque es relevante, y aunque pueda haber una tendencia general, hay variaciones que pueden ser significativas. Y en la relacin entre el FMI y el G20, la propia naturaleza del FMI y su orientacin, hay matices importantes que hacer. Hay que sealar varias cosas. La primera de ellas es que el G20 introdujo modificaciones muy importantes en cuanto a la capacidad y la orientacin de la actuacin del Fondo. En cierta manera, lo que ocurre con el G20 como antes haba ocurrido con el G7 es que acta como anticmara y adopta decisiones de una manera ms gil y eficaz, que luego el FMI implementa. Lo que se decide en las primeras reuniones del G20, en el momento lgido de la crisis cuando los indicadores econmicos se desplomaban a un ritmo y a un nivel inclusive superior al crack del 29 y la Gran Depresin de los aos 30 es ampliar notablemente los recursos del FMI: cuadruplica sus fondos disponibles para rescatar pases. Y este es un cambio muy importante, porque el FMI se haba quedado muy pequeo. Es decir que tena, frente a unos mercados globalizados y unos movimientos de divisas con un potencial desestabilizador tremendo, unos 250 mil millones de dlares en recursos, que nos puede parecer mucho, pero en un mundo en el cual diariamente los movimientos de divisas alcanzan los 4 5 billones de dlares, estamos hablando de recursos muy pequeos. En esa primera etapa se amplan los recursos hasta un billn de dlares, con aportaciones de distintos pases especialmente los emergentes, incrementando la capacidad de la moneda que acua el propio FMI, que se llaman Derechos Especiales de Giro, que no circula en el bolsillo de nadie pero se utiliza entre los Bancos Centrales.

Lo primero, entonces, es que se le da recursos para que pueda rescatar pases. De esto se ha hecho tambin una lectura muy oportuna, segn la cual al FMI se le dan ms recursos cuando la crisis afecta a los pases ricos. Mientras afect a los pases en desarrollo, no se le otorgaron recursos con esa generosidad.

En segundo lugar, se instruye al FMI para que adopte polticas y otorgue prstamos preventivos. Este es un cambio muy importante. Tradicionalmente, el FMI solamente haba actuado cuando la crisis en balanza de pagos de un pas ya se haba producido. Es decir, que cuando la crisis ya se produjo, el FMI otorga recursos con una carta de intencin mediante y a cambio de un programa de ajuste estructural, generalmente muy regresivo y con una orientacin marcadamente neoliberal. En este caso, lo que se ve es que hay pases que tienen dificultades para adoptar medidas contracclicas, entonces el FMI debe actuar antes de que la crisis de produzca. Concretamente, el pas adonde esto se ha dado en mayor medida es en Mxico. Esto tiene, sin embargo, sus matices porque dependiendo de la situacin del pas, puede ocurrir que los mercados los inversores privados por la mera aparicin del FMI blindando una economa, esto constituya un factor que precipite la crisis. Es decir, que si aqu todava no hay incendio pero los bomberos ya se acercan es porque algo est pasando, y los inversores se van. En el caso de Mxico esto no ocurri, y hay que decir que pudo sortear la crisis.

Este mecanismo preventivo hay que decir tambin que se otorga con una condicionalidad muy baja. Si el pas tiene una orientacin econmica ms o menos correcta se le otorgan los fondos sin que haya necesidad de un ajuste estructural. Y hay que recordar tambin que en ese momento lo que el G20 estaba pidiendo a los pases era que adoptaran polticas contracclicas. Es decir, que no se encerraran en la austeridad, sino lo contrario, que aumentaran el gasto para sostener el empleo y la produccin. Hubiera sido un contrasentido que el FMI acudiera a Mxico diciendo que deba adoptar un programa de austeridad como siempre haba hecho. Fue al contrario. De hecho, una de las escenas habituales en el G20, sobre todo a partir de 2010, es que varios miembros del FMI, entre ellos los de Amrica Latina y con especial energa Brasil, acuden al G20 a decirle a los pases europeos que lo que estn haciendo es incorrecto. Y lo hacen adems en conjuncin con EEUU, algo muy llamativo. EEUU y Brasil le estaban diciendo a los europeos, y particularmente a Alemania y Merkel, que estn aplicando polticas de austeridad cuando lo que se necesita frente a la crisis global es exactamente lo contrario. En 2010 hay una notable divergencia. China, Brasil y EEUU mantienen las polticas expansivas, que es lo que la crisis requera, y los europeos empezamos a adoptar polticas recesivas. Tambin en ese contexto hubiese sido un contrasentido que el FMI hubiera hecho eso en algunos pases, pero solo en Europa.

Bueno, el ejemplo clsico de esto lo hemos visto en Grecia

Es importante precisar que las medidas de austeridad se aplicaron en Europa. Durante 2009 y principios de 2010, todos los pases del G20 actuaron al unsono, adoptaron polticas expansivas, lanzaron paquetes de estmulo a la economa, y es Europa que en 2010 cuando estalla la crisis de la deuda soberana en Grecia da un viraje, se aparta de lo que el G20 estaba planteando y adopt polticas de austeridad. A lo largo de 2010 y 2011, una escena habitual en el G20 era que el secretario del Tesoro de EEUU y la presidenta de Brasil criticaran pblicamente la participacin europea y, particularmente, a la seora Merkel. En el caso de Brasil, el mensaje era an ms claro porque peda que aprendieran de lo que pas en Amrica Latina. Y esto ha sido as hasta 2014 y 2015 cuando, ante la evidencia de que las polticas de austeridad en Europa tenan un enorme costo social, suponan un retroceso econmico en los pases rescatados y tambin en otros como Espaa; entonces la Comisin Europea comenz a aligerar y a hacer ms llevaderos los requisitos de disminucin del dficit pblico. Un dato llamativo es que el FMI en ese perodo critic el exceso de celo de los europeos. No es que el FMI se apartara de la ortodoxia de la austeridad, pero entendi que se estaba yendo demasiado lejos con la austeridad y se estaba volviendo contraproducente y agravaba la crisis en vez de resolverla. Recuerdo a la seora Lagarde, en las reuniones del G20 y en otros foros, cuestionar al enfoque austericida que haba adoptado la UE.

Sin embargo, actualmente existen paquetes como el que se ofreci a la Argentina que tienden exactamente a lo contrario. El presupuesto que pidi el FMI tiene como meta el dficit cero, uno de los lemas histricos del Fondo.

El programa que se est adoptando en Argentina combina elementos. Por un lado, es un programa de austeridad muy clsico del FMI, y por otra parte, es tambin un programa preventivo como el mexicano. La pregunta del milln en este caso es si un programa preventivo, que intenta sostener el tipo de cambio, que se implementa antes de que la crisis de balanza de pagos se produzca, antes de una situacin de impago de deuda, puede tener xito cuando lo que plantea es un programa de austeridad tan enrgico que va a suponer una recesin econmica que est a la vista. Yo tengo particularmente dudas de que esta combinacin de prevencin de la crisis y de polticas que conducen a la crisis pueda tener xito.

Pero hay otra lectura en trminos ms amplios. Este programa de ajuste evidencia, a mi juicio, el desacompasamiento que existe entre la poltica y las expectativas de la administracin Macri respecto al sistema internacional, y el tratamiento que este le est dando. Lo explico de una manera muy directa. Uno de los argumentos del gobierno de Macri era que la Argentina estaba aislada del mundo por las administraciones anteriores, que no se haba conectado correctamente con la globalizacin, que la globalizacin es buena y que lo que tiene que hacer la Argentina es abrazarla y volver al mundo. Lo que ocurre es que, cuando la administracin Macri vuelve al mundo y sobre todo quiere engancharse y abrazar a la globalizacin, la globalizacin se ha ido. Y los pases avanzados estn en una posicin ya muy distinta. No le van a ofrecer ya a la Argentina un acuerdo de libre comercio. EEUU no, desde luego. Y la UE ya veremos qu ofrece en las negociaciones con el Mercosur, si estas llegan a buen trmino.

La inversin extranjera masiva que se esperaba que llegase no ha llegado, porque la tendencia global es ms bien la contraria: al repliegue de las multinacionales. Y los niveles de inversin extranjera de comercio internacional no estn volviendo, y no solo por efecto de la crisis sino porque hay un cambio estructural ms profundo. Lo que hoy hay en los pases avanzados es proteccionismo, es nacionalismo econmico, especialmente en EEUU pero tambin en Europa. Y por otra parte, la administracin Macri, cuando las cosas no han sucedido como esperaba, cuando los desequilibrios macroeconmicos que el pas viene arrastrando desde hace muchos aos no slo de la administracin anterior no se han podido cubrir a corto plazo con la entrada masiva de capital extranjero, que es lo que se esperaba, se ha tenido que poner en las manos del FMI. Y el FMI no le ha dado un tratamiento especial o ms favorable por ser quien es. Probablemente, al FMI la administracin anterior le gustaba menos que esta, pero a esta no le ha dado un trato de favor. Le han dicho que si quiere volver al mundo y a la globalizacin, bueno, aqu tiene el programa de ajuste que le corresponde.

Al parecer, entonces, el G20 de Buenos Aires ser una cumbre VIP muy deslucida, en un pas que volvi a ser prueba de recetas econmicas y en la cual no parece que se logre encontrar acuerdos para modificar el rumbo actual.

No creo que en Argentina se estn experimentando cosas muy nuevas. Creo que el recetario que est aplicando el FMI es bastante convencional. El gobierno argentino esperaba un trato distinto, pero es bastante ortodoxo y estndar lo que ha ofrecido el FMI. Parece haberle dicho que le da igual la orientacin ideolgica del gobierno y que los ame, se le aplica el paquete igual para cualquier pas en desarrollo.

Por otra parte, hay que razonar un poco sobre la evolucin del G20. Pese a sus problemas de legitimidad y representatividad, pese a ser un club autonombrado, sin estatutos, sin mandatos, sin rganos ni nada permanente, a pesar de ser una suerte de oligarqua internacional, funcion mejor que el G7. Pero eso no lo hace bueno. Hay que reconocer que durante los primeros aos de su funcionamiento, el G20 fue bastante efectivo. Evit lo peor. Si no hubiera habido G20, si no hubiera habido la reaccin concertada que logr articular frente al peor momento de la crisis, probablemente la crisis hubiera sido mucho peor. En Ciencias Sociales, siempre tenemos el problema contrafactual. Esto siempre es una conjetura, porque como no tenemos el laboratorio donde experimentar con dos procesos distintos alterando las variables, solamente tenemos la historia. Pero estas conjeturas nos permiten evaluar lo que sucedi. Yo creo que el G20 fue capaz de concertar la accin colectiva internacional y evitar lo peor de la crisis. En 2010, todos los pases adoptaron medidas contracclicas para sostener la produccin y el empleo. Aquellos que pudieron, gastando; los que no, pidiendo. Y para aquellos que no podan ni siquiera pedir prestado, el FMI aument sus recursos para prestarles. Pero eso se termin enseguida. Y a partir de entonces, el FMI no ha tenido capacidad. Ya no era legtimo ni representativo, y tampoco es eficaz.

Entonces, el G20 arrastra ya problemas de efectividad hace tiempo. Por ejemplo, el G20 no ha sido capaz de evitar la soterrada guerra de monedas, como la nombr en su momento la Cancillera brasilera, de devaluaciones competitivas que estamos viviendo prcticamente desde 2011. Cada cual intenta devaluar su moneda, vender ms, comprar menos y as exportar recesin e importar crecimiento. Claro que si todos vamos haciendo esto en distintos momentos, no sacamos a la economa internacional de la recesin. El primer problema en torno a la coordinacin macroeconmica es la guerra de monedas. En segundo lugar, desde que estalla la crisis comienza una tendencia preocupante al incremento del proteccionismo comercial por parte de los propios pases ricos. Esta tendencia ha sido soterrada hasta hace un ao. Pero ya con la llegada de Trump se ha hecho muy evidente. Entonces, hoy hay un contraste muy marcado entre las declaraciones del G20 en contra del proteccionismo comercial el encargo que le ha hecho el G20 a la OCDE para que monitorice las medidas proteccionistas que adopten los miembros y lo que est ocurriendo, y es que el proteccionismo es rampante. El G20 no es capaz de resolver esos problemas. Esto no es especfico de la cumbre de Buenos Aires, pero es algo que dicha cumbre va a tener que abordar. Y yo no soy particularmente optimista en cuanto a los xitos que pueda tener esa cumbre para revertir estas tendencias, porque son ms bien estructurales.

Usted, entre otras actividades, dicta en Madrid una diplomatura en diplomacia, relaciones internacionales y comunicacin. Y el rol de los medios y la circulacin de noticias ha sido ltimamente uno de los temas de debate de la agenda internacional. Cree que se debe dar mayor lugar a este tipo de debate en las Relaciones Internacionales? Se estn tomando definiciones concretas por parte de los Estados al respecto?

Est siendo preocupacin de los Estados, no siempre de la manera que entiendo correcta. Creo que hay una cuestin ms de fondo, y es que la crisis que se ha producido en 2008 ha tenido un enorme coste social y ha generado una gran desafeccin ciudadana. Muchos consensos sociales que existan han dejado de existir, y esto ha significado un cuestionamiento creciente a las lites y la gobernanza del sistema internacional y de las naciones, desde la ciudadana. Tenemos encuestas, del Pew Research Center, de Ipsos, que muestran que la ciudadana est muy descontenta, est indignada, no solamente con el coste social de la crisis. Hay una percepcin muy generalizada de que las lites gobiernan en su propio beneficio, de que no hay ninguna respuesta a los problemas sociales. Inclusive en Suecia, ms de la mitad de la ciudadana est convencida de que se gobierna para las lites y no para la poblacin en general, y los niveles de desafeccin en ese sentido llegan a niveles del 80 90 por ciento en pases como Brasil, Mxico, Espaa o Italia. En ese contexto, se han abierto oportunidades para nuevos emprendedores polticos que canalizan, utilizan, encausan, movilizan ese descontento y lo estn convirtiendo en apoyo para nuevas propuestas polticas. Trump es el resultado de esto; lo es tambin el crecimiento de la extrema derecha en Europa. El desencanto ciudadano tambin ha jugado un papel muy importante en las elecciones en Brasil.

Una parte muy importante de esa lgica de polarizacin es la utilizacin de la desinformacin. Y un factor tambin muy importante es el funcionamiento de las redes: ah la ciudadana no est en una conversacin global caracterizada por el pluralismo, sino que se ubica en una especie de burbuja, en un bucle autorreferencial, donde el tipo de informacin que circula cumple el papel de reforzar las propias convicciones y es aceptada en funcin no tanto de su veracidad sino en la medida en que refleja los posicionamientos previos. Esto ocurre a la izquierda y a la derecha. Es un fenmeno muy transversal. Pero quien lo ha utilizado polticamente con ms xito ha sido la extrema derecha. No cabe duda de que ha sido un factor importante en el brexit, en la eleccin de Trump y ahora en la de Bolsonaro. Lo que me llama la atencin es que, en algunos casos, la reaccin que han tenido esas lites, los medios de comunicacin tradicionales que estn resentidos porque las redes sociales estn ocupando su espacio, en una respuesta muy burda han culpado a potencias extranjeras, como los rusos. Creo que este tipo de informaciones son ridculas, ponen en evidencia a quien las hace, y son un subterfugio para no abordar lo que realmente est ocurriendo: que las lites tradicionales, aquellas a cuyo cuidado ha estado la globalizacin, que han generado los consensos internacionales, estn perdiendo las elecciones en muchos lugares.

Fuente: https://ombelico.com.ar/2018/11/26/no-le-van-a-ofrecer-ya-a-la-argentina-un-acuerdo-de-libre-comercio/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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