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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2018

Migracin
Morir en el intento

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Por su condicin de indocumentados los migrantes en trnsito son expuestos al escarnio pblico siempre y cuando exista una finalidad poltica en su movilizacin, tal es el caso de la masa humana que migr de Honduras hace unas semanas en busca de asilo en Estados Unidos. Misma que fue organizada con claro beneficio para el partido Republicano en las elecciones intermedias de hace unos das. Como lo hizo Obama con la crisis humanitaria de nios que viajaban solos en el 2014, misma que utiliz para militarizar desde la frontera sur de Estados Unidos hasta Honduras y para aplicar el Plan Colombia desde Mxico hasta Honduras.

Eso no quiere decir que estas personas no tengan la necesidad de salir huyendo de su pas, no para buscar riquezas como muchos los sealan sino para salvar sus vidas y buscar oportunidades de desarrollo.

Junto a esa caravana van docenas ms, invisibles, en las sombras, tanto de salvadoreos como de guatemaltecos, no es una crisis humanitaria de hace unas semanas, es el resultado de las dictaduras impuestas desde hace dcadas en la regin centroamericana, es la consecuencia del asalto de bandas criminales oligrquicas a los gobiernos centroamericanos. El genocidio migrante que se vive en Mxico viene como resultado de todo un plan orquestado por quienes quieren desangrar a los pueblos, sea cual sea su procedencia.

Crisis humanitaria ha existido en Latinoamrica desde la invasin espaola hace 500 aos. Esto no es una crisis humanitaria, esto es el resultado de la explotacin del rico hacia el pobre.

La migracin indocumentada de centroamericanos y mexicanos hacia Estados Unidos se da en un contexto sociopoltico muy claro: la corrupcin, la violencia institucionalizada y la impunidad.

Conocemos las causas y aun as nos atrevemos a utilizar a nuestra conveniencia la desgracia de estos migrantes. Tal es el caso de la cantidad de experimentos sociales que andan rondando en las redes sociales donde cualquiera opina desde la confort de su estabilidad econmica a travs de la pantalla de un telfono celular o una computadora. Ricas son las tortillas de maz, otra cosa es salir a tapiscar la milpa.

Los criticamos si en un momento de ansiedad, angustia, y aturdimiento emocional explotan como hemos explotado nosotros en innumerables ocasiones; pero nosotros s podemos, ellos no, ellos no porque estn expuestos al escarnio pblico donde son juzgados por personas de doble moral que estn dispuestas a denigrarlos. Eso sin mencionar el periodismo rosa y amarillista que los utiliza para sus fines inescrupulosos.

Tienen derecho a explotar, a renunciar, a deprimirse, a escupir, a llorar, a insultar, como lo hemos hecho nosotros tambin en algn momento de nuestras vidas, son humanos y eso que estn de paso en un pas o que lleguen a otro sin los documentos que los visibilice en sus derechos no los coloca en menor posicin que nosotros en nuestro confort. Qu pasara si nosotros estuviramos en sus zapatos? Cmo nos gustara ser tratados?

Hay que tener alma para entender lo que obliga a un ser humano a migrar en esas condiciones; nuestra ira, nuestra clera, nuestra furia no debera ser lanzada hacia ellos, al contrario, debera hacernos reaccionar y salir de las redes sociales, de la comodidad de un telfono celular o una computadora y salir a la calle. Esa energa que nos hierve en la sangre cuando uno de ellos explota con improperios tan comprensible en su situacin, debera hacerlos reaccionar y luchar por crear un cambio en el sistema y que nuestros pases no obliguen ms a sus hijos a migrar. Porque emigra la vida, la creatividad, la inteligencia, emigra la alegra, la familia, la sociedad, las tradiciones, la cultura, la memoria, emigra nuestra raz que se desperdiga desamparada en la intemperie del olvido.

De nada sirve pedirle a Dios en oraciones, cuando no hacemos nada por cambiar el sistema. De nada sirve llorar en las redes sociales cuando no hacemos nada para que las migraciones indocumentadas desaparezcan. De nada sirve criticar a un gobierno como el de Estados Unidos tenga el presidente que tenga, si nosotros no hacemos nada por cambiar los gobiernos en nuestros pases de origen; para que nadie nunca ms tenga que migrar en esas condiciones. Es la tierra la que se abona, la que se deshierba para sembrar y para que esa siembra tenga frutos saludables. Si la raz es mala hay que arrancarla y es eso lo que tenemos que cambiar nosotros: cambiar el sistema de raz.

Para que una persona emigre as, primero tuvo que haber sufrido mucho, haber sido excluida desde su nacimiento. Rechazada, oprimida, la gente no emigra solo por migrar. La gente no arriesga la vida solo porque s, porque quiere riquezas o porque le han contado historias de tierras donde el dinero se recoge con palas. La gente emigra as porque no hay salida y como nico camino se van, a morir en el intento.

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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