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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2018

Fidel, en la hora presente

Hugo Moldiz
Cubadebate


Fidel Castro siempre fue un ejemplo permanente de pedagoga emancipadora. Su legado adquiere hoy, en una Amrica Latina asediada por una contraofensiva imperial de rasgos fascistoides, un valor extraordinario y de carcter estratgico. No desanimarse, hacer una lectura lo ms profunda posible del porqu de la situacin actual y no dejar de luchar, son tres de sus grandes enseanzas para encarar con xito la reorganizacin y nueva ofensiva de las fuerzas emancipadoras.

El lder de la revolucin cubana crea a fondo en la capacidad y la energa transformadora de la humanidad. An en las circunstancias ms difciles y complejas, nunca dej de confiar en los pueblos y en la victoria. Seguramente hay cientos de ejemplos que se podran citar para validar lo que se est afirmando, pero solo tomaremos: la fallida experiencia de los asaltos a los cuartetes Moncada y Carlos Manuel de Cspedes el 26 de julio de 1953, el desembargo del Granma en 1956, la invasin de Playa Girn en 1961, la crisis de los misiles de 1962 y el derrumbe de la URSS en 1991.

A pesar de que el objetivo no haba sido alcanzado por los 160 hombres que participaron directamente en la toma de los dos cuarteles y que tampoco se pudo llegar a la Sierra Maestra para iniciar la lucha armada, a 47 aos de esa experiencia militar el Cmte. en Jefe le responda a Ignacio Ramonet de la siguiente manera: si fuera de nuevo a organizar un plan para tomar el Moncada, lo hara exactamente igual, no modifico nada [1]. Es largamente conocido que la tirana batistiana asesin a muchos de los moncadistas y que Fidel, luego de asumir su defensa en el juicio que se le instaur, present su alegato que aos despus sera bautizado con el ttulo La historia me absolver.

Despus de permanecer unos meses en la crcel, sali exilado a Mxico, donde organiz el regreso a Cuba, lo que finalmente se dio en 1956. Los expedicionarios del Granma llegaron al oriente cubano el 2 de diciembre de 1956. Un nmero muy grande de soldados del ejrcito de Batista el mejor armado del continente por los Estados Unidos en ese momento-, los atac despiadadamente por aire y tierra durante tres das. La captura, desbandada y asesinato de muchos de los combatientes era inevitable. Pero Fidel dio muestras de lo que estaba hecho. Localizados en una zona cercana a Sierra Maestra, donde finalmente instal el foco guerrillero y la Comandancia General, pregunt cuntos hombres se haban logrado reagrupar. La respuesta fue 12. Luego volvi a inquirir, cuntos fusiles se tenan, y la respuesta fue 7. En ese momento, Fidel exclam: Ahora s ganamos la guerra! Tres aos despus, el 1 de enero de 1959, las fuerzas rebeldes que de guerrilla se haban convertido en ejrcito revolucionario-, terminaron de derrotar a los batistianos y una multitudinaria cadena de millones de cubanos se apostaba a los costados del ingreso a La Habana para dar la bienvenida a los barbudos. Fidel haba convertido el revs en victoria. No sera la primera vez.

A los Estados Unidos no le agrad, de entrada, que de inmediato se tomaran medidas para beneficio del pueblo cubano. Batista huy para Miami, pero la revolucin enfrent de inmediato muchos peligros. El 17 de abril de 1961, un da despus de que se declarara el carcter socialista de la revolucin, ms de mil 500 mercenarios entrenados por la CIA desembarcaron en Playa Girn. Buques de guerra y un portaviones de la Marina estadounidense se encontraban a pocas millas de la Isla, listas para intervenir. Con la experiencia militar adquirida en el Moncada y en la guerra revolucionaria, Fidel saba que las fuerzas invasoras deban ser derrotadas en mximo 72 horas o la revolucin podra retroceder. Despus de planificar el mnimo detalle y luego de subirse en un tanque, en la tarde del 19 de abril, el lder revolucionario y las fuerzas revolucionarias conquistaron el triunfo.

Un ao despus se constat que EEUU no perda la ms mnima oportunidad para intentar derrotar la joven revolucin. Sobre la base de unas fotografas tomadas desde el aire el 14 y 15 de octubre de 1962, Estados Unidos identific rampas para el lanzamiento de misiles en territorio cubano y el 22 de ese mismo mes, Kennedy le daba al presidente ruso Jruscxhov unas horas para retirar los misiles y sacarlos de Cuba. Los rusos negociaron a espaldas del gobierno cubano, quien a travs de Fidel activ la movilizacin de ms de 300 mil combatientes para defender la revolucin. No nos pasaba por la mente la idea de ceder ante las amenazas del adversario [2], revelara el lder latinoamericano. El 26 de julio de 1989, a 27 aos de esa experiencia, dira en un acto masivo: Recuerdo la Crisis de Octubre y una frase que utilizamos en la Crisis de Octubre: No tenemos cohetes estratgicos, pero tenemos cohetes morales. Esas son las armas con que se defienden los pueblos. Creo en los pueblos, y creo ms que nunca en los pueblos como creo en mi pueblo, y s de lo que es capaz nuestro pueblo [3].

Cuba, nunca dej de enfrentar planes de intervencin. Fidel, de lo que se sabe hasta ahora, se salv de ser asesinado en ms de 600 oportunidades, dentro y fuera de su pas. Eso no lo condujo, en ningn momento, a considerar siquiera la mnima posibilidad de traicionar la revolucin. Entre 1962 y 1991, ao en que se desaparece la URSS y el campo socialista en Europa, la mayor de las Antillas se vio obligada a contrarrestar decenas de intentos de revertir la experiencia socialista.

Fidel, que al principio reconoci haber visto con simpata al gobierno de Gorbachov, percibi tambin de inmediato los peligros que acechaban a la revolucin sovitica. A la cada de la URSS, los ms optimistas le daban a Cuba no ms de 6 meses para experimentar un proceso similar. Pero, como se dice en los crculos polticos, Fidel tena la virtud de anticiparse en el tiempo, de viajar al futuro y volver. En 1987, se realiz el III Congreso Ordinario del PCC, bajo el lema de rectificacin de errores y de tendencias negativas. Sin las lneas estratgicas adoptadas en ese congreso, es difcil predecir qu hubiera pasado en la Isla.

Una segunda anticipacin histrica fue el 26 de julio de 1989. Cuatro meses antes de que se derrumbar el llamado Muro de Berln, Fidel, un conocedor profundo de la historia y la geopoltica mundial, advirti de la posibilidad de que desapareciera el campo socialista. Pero eso no lo desanim ni le quit la conviccin de luchar. Al conmemorarse el XXXVI aniversario del asalto al cuartel Moncada, en un masivo acto desarrollado en Camaguey, sostuvo:

Tenemos que ser ms realistas que nunca. Pero tenemos que hablar, tenemos que advertir al imperialismo que no se haga tantas ilusiones con relacin a nuestra Revolucin y con relacin a la idea de que nuestra Revolucin no pudiera resistir si hay una debacle en la comunidad socialista; porque si maana o cualquier da nos despertramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o, incluso, que nos despertramos con la noticia de que la URSS se desintegr, cosa que esperamos que no ocurra jams, aun en esas circunstancias Cuba y la Revolucin Cubana seguiran luchando y seguiran resistiendo!

Cuba ya lleva 60 aos de Revolucin y ni el ms criminal de los bloqueos que haya conocido la humanidad, la han hecho retroceder. Las lecciones son tiles para la izquierda y el progresismo de hoy.

Notas:

[1] Cien horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet. Publicado en 2006.

[2] Idem

[3] Discurso de Fidel Castro, al celebrar el XXXVI aniversario del asalto al cuartel Moncada, en la plaza Ignacio Agramonte de Camaguey, el 26 de julio de 1989.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/11/26/fidel-en-la-hora-presente/#.W_xweOJRdPY



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