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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2018

El matrimonio entre un judo y una palestina desvela el racismo de la mayora de los partidos polticos judos israeles
Un matrimonio impuro

Mentiras Sionistas (Blog)


Suponed que un actor puntero del cine espaol, blanco y cristiano, se casa con una actriz espaola gitana como Alba Flores (La casa de papel, serie de Antena 3) o de origen rabe como Mina El Hammani (lite, serie espaola de Netflix). Imaginad, simplemente, que ese actor se casa con una mujer juda.

Suponed ahora que varios destacados dirigentes polticos espaoles se enzarzan en una discusin pblica sobre si ese matrimonio es o no conveniente. Suponed que varios diputados definen despectivamente esa boda como matrimonio mixto, o declaran en los medios de comunicacin que el actor ha sido asimilado por parte de una raza, una cultura o una religin ajena.

Creo que coincidiris en que, incluso en una democracia tan imperfecta como la espaola, esos polticos seran acusados de racismo y apartados de sus cargos de forma inmediata por sus partidos, aunque solo fuese por salvar los muebles de la tormenta poltica que se formara. No es muy aventurado pensar que incluso se sentaran ante un tribunal por delito de odio.

Esas cosas no pasan en Israel. Ningn poltico israel tiene que dimitir ni sentarse ante un tribunal por decir pblicamente que un judo no debe casarse con una mujer no juda. Llamadle pureza.

El pasado 10 de octubre el actor Tzahi Halevy y la presentadora de televisin Lucy Ararish, ambos de nacionalidad israel, celebraron una ceremonia nupcial en la playa de Hadera, en Israel. Halevy es judo y Ararish es palestina. O, como dicen en Israel, Ararish es rabe israel, eufemismo que usan para no tener que usar la palabra tab palestino.

En realidad no podemos decir que se casasen, porque la legislacin israel no admite los matrimonios civiles salvo que se lleven a cabo en territorio extranjero, y en los matrimonios religiosos, supervisados por el Gran rabinato de Israel, no se permite que un judo se case con alguien de otra religin.

La unin, vamos a llamarla as, provoc una ola de declaraciones desde la prctica totalidad del espectro poltico israel, de modo que un asunto que en cualquier pas ms o menos democrtico se hubiese quedado en las portadas de la prensa del corazn, salt rpidamente a las pginas de todos los medios generalistas.

La primera figura poltica en lanzarse a la arena fue Oren Hazan, diputado del Likud, el partido mayoritario en el gobierno israel:

No culpo a Lucy Aharish, qu e sedujo a un alma juda para daar a nuestro pas impidiendo que ms descendientes judos continen con la dinasta juda. Por el contrario, la invito a convertirse [al judasmo]. Acuso a Tzahi El Levi musulmn que asumi su papel en Fauda demasiado literalmente. S autntico ya basta de asimilacin!,   declar.

Le sigui el propio ministro del Interior, Arye Dery, miembro del Shas, un partido ultraortodoxo judo que forma parte de la actual coalicin de gobierno:

Estoy en contra de este tipo de cosas. No debemos alentarlas en nombre del amor. El dolor de la asimilacin en todo el mundo est consumiendo al pueblo judo. El estado de Nueva York tiene ahora menos judos que antes del Holocausto.

Vamos con Naftali Bennet, el ministro de Educacin. S, de educacin. Se cuid mucho de opinar sobre el matrimonio Aharish-Halevy, pero su partido, Hogar Judo, aprovech el ro revuelto para llenar la ciudad israel de Ramlah de vallas publicitarias sobre el peligro de las uniones mixtas. Parece que en Ramlah todava viven demasiados rabes (palestinos a los que no pudieron expulsar en 1948) para el gusto del ministro. En el cartel, una mujer palestina con hijab y un fondo tpico de la celebracin del sabath, la festividad semanal juda, con velas y copa de vino que suponemos kosher. El texto del cartel, muy claro:

Cientos de matrimonios mixtos en Ramlah, y ya a nadie le importa. Maana podra ser tu hija. Solo un hogar judo fuerte mantendr un Ramlah judo.

Quiz estamos siendo un poco injustos: hasta ahora solo hemos reproducido declaraciones de la derecha, la extrema derecha y la derecha de la extrema derecha israeles.

Movmonos un poco hacia la izquierda: Yair Lapid, lder del gran partido de centro laico Yesh Atid (Hay futuro), dej pasar cuatro das tras el matrimonio para expresar su opinin. No sabemos por qu esper tanto, ya que se limit a repetir el argumento de la extrema derecha, incluida la cita del Holocausto:

[Hay] un problema con el matrimonio mixto. Prefiero que el pueblo judo crezca en lugar de decrecer. Ahora hay menos judos de los que haba antes del Holocausto y estamos tratando de crecer.

Un paso ms a la izquierda. El lder del antiguo partido socialista (ahora se llama Unin Sionista), Avy Gabbay, prefiri no pronunciarse. S lo hicieron algunos de sus diputados, como Yoel Hasson, que critic las declaraciones de Oren Hazan como la cara ms oscura, racista y vergonzosa del partido Likud. Parece que, por fin, un poltico se atreve a llamar racismo al racismo en Israel, aunque su alegato queda bastante oscurecido por la postura de varios de sus lderes en el pasado y en el presente. Isaac Herzog, dirigente del partido hasta julio del 2017, declar este mismo ao que los matrimonios entre judos y no judos son una plaga. Se apresur a aclarar, eso s, que no estaba usando la palabraplaga en tono despectivo.

El propio lder, Gabbay, afirm hace un ao, tras derrotar a Herzog en la primarias, que la izquierda israel haba olvidado lo que significa ser judo:

La gente siente que estoy ms cerca de los valores judos. Nosotros somos judos. Vivimos en un estado judo. Tambin creo que uno de los problemas de los miembros del Partido Laborista es que se han distanciado de ese concepto. [] Algunos afirman que la izquierda solo puede ser liberal. Esta opinin es errnea. Somos judos y debemos hablar sobre nuestros valores judos. Todo comenz con nuestra Tor, nuestra halakha (leyes religiosas judas) y nuestra herencia compartida. Todo comenz as.

Una de las leyes religiosas judas a las que se refiere es, precisamente, la que impide que en Israel los palestinos puedan casarse con los judos. Quiz las palabras de Gabbay explican su silencio sobre el matrimonio Halevy-Ararish.

Y s, hay izquierda juda antirracista en Israel. Poca, pero la hay. El partido Meretz, con 5 de 120 escaos en el parlamento, envi una peticin al Tribunal Superior de Justicia de Israel pidiendo la retirada de publicidad contra los matrimonios mixtos. La peticin fue rechazada.

Por su parte, el partido Lista Conjunta, coalicin que aglutina a la mayora de votantes palestinos de Israel (obtuvo 13 diputados en las ltimas elecciones), envi una carta al Fiscal General pidiendo que se procese penalmente a quienes difundan propaganda racista contra los matrimonios mixtos. An siguen sentados en sus escaos, esperando la respuesta.

La expresin de una idea tan racista como la de afirmar pblicamente que los judos solo deben casarse entre s nos recuerda bastante a la ideologa que inspir las leyes alemanas de Nremberg de 1935 referentes al matrimonio. En el Israel actual, esta idea no solo no es reprobable; produce rditos electorales entre la mayora del electorado judo.

La pequea ancdota que os hemos contado es solamente una gota en el mar del supremacismo judo israel. El racismo, de hecho, es la base del sionismo pasado, presente, y, si nada cambia, futuro: la concepcin de Israel como estado judo que excluye al Pueblo Palestino, el grupo tnico-cultural al que desplaz, y al que sigue desplazando hoy en da, para constituirse como pas.

Fuente: mentirassionistas.wordpress.com/2018/11/27/un-matrimonio-impuro/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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