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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2018

Sobre los tipos de nacionalismos

Isidoro Moreno
Diario de Sevilla


Si hasta hace unas dcadas segua siendo cierta la afirmacin, ms de cien aos mantenida, de que un fantasma recorra el mundo: el comunismo, ahora es el nacionalismo el fantasma al que es necesario demonizar. Bien entendido que siempre la referencia es al nacionalismo de "los otros" porque la mayora de los demonizadores afirman, como una verdad incuestionable, que ellos no son nacionalistas. Si los peces tuvieran capacidad de conciencia, de lo ltimo que seran conscientes es de la existencia del agua. Slo sabran de sta cuando son pescados, es decir, desplazados de su medio natural. Tan natural que ni siquiera lo habran percibido antes. Pues algo similar le ocurre a la mayora de la gente que es educada monoculturalmente y bajo la presin de un nacionalismo de Estado que naturaliza una lengua, una supuesta historia comn (supuestamente comn), una religin, unos referentes de los que siempre es obligado sentirse orgullosos y, llegado el caso, defender por ser "naturalmente" superiores a otras lenguas, otras historias (no slo externas, sino tambin alternativas a la oficial) y otros referentes que son definidos como fuera del nosotros colectivo: como salvajes, brbaros, impos, herejes, irracionales o antidemocrticos.

Si creemos que lo natural es hablar como hablamos, actuar como actuamos y pensar como pensamos, no se nos ocurrir plantearnos que todo ello sea el resultado de la especfica endoculturacin y socializacin por la que cada ser humano pasa, dependiendo, en cuanto a su contenido, de en qu grupo etno-nacional haya nacido y vivido y, dentro de ste, de la pertenencia a un gnero y una clase social. El poder de los mecanismos del Estado, incluidos el jurdico, el escolar y hoy el meditico, trata de imponernos siempre, como "natural", un modelo de pensamiento, comportamiento y valores culturales que sera, naturalmente, el propio del nosotros. Un nosotros que se encarna en la Patria. Entonces, el nacionalismo puede convertirse en patriotismo: una obligacin tica para todo ciudadano/a, una alta virtud. Incluso se llega a afirmar, para no reconocerse como nacionalista, que el patriotismo es lo contrario del nacionalismo, como ha hecho recientemente el presidente francs Macron. Y no digamos cuando nuestro patriota Casado afirma que la expansin espaola (castellana) en Amrica no fue una colonizacin sino que tuvo como objetivo hacer ms amplia Espaa. Le falt decir que llevamos a los indgenas de Abya Yala la lengua (como si antes fueran mudos) y la posibilidad de vida eterna (porque antes estaban predestinados al infierno). Y jurarn que no son nacionalistas sino patriotas!

Aunque la cuestin es, sin duda, compleja, para no contribuir a la ceremonia de la confusin se hace necesario, al menos, distinguir entre dos tipos de nacionalismo: los que son supremacistas, opresores, agresivos y pretenden imponer por la violencia fsica, jurdica y simblica los intereses, la cultura y, a veces, incluso la religin sobre otros pueblos, adems de sobre el conjunto de clases y sectores de su nosotros estatal-nacional, y los nacionalismos emancipatorios o de liberacin -"perifricos" suelen llamarlos- que expresan la resistencia de los pueblos-naciones convertidos en colonias externas o internas de los estados-nacin (o supuestos estados-nacin) imperialistas. En el primer caso, el contenido de la ideologa nacionalista -el nfasis en la defensa y exaltacin de lo propio- es necesariamente xenfobo, etnocida y puede llegar fcilmente a ser genocida. Es el nacionalismo, casi siempre inconfesado, generado desde el poder de los estados y que suele parapetarse en la retrica de las palabras: antes, en la evangelizacin, luego en la civilizacin, ahora en el desarrollo, la intervencin humanitaria o la preservacin de la democracia. El segundo caso es cualitativamente diferente: el nacionalismo es, entonces, el medio de resistencia frente al expolio econmico, la subordinacin poltica y la planificacin desidentificadora que practican las metrpolis sobre sus colonias o el Estado nacionalista (con su ideologa opresora y alienante) respecto a los pueblos-naciones que en su interior se afirman como sujetos polticos con pleno derecho a decidir por s mismos su forma de autogobierno para enfrentarse a esa triple dominacin. Se trata entonces de un nacionalismo de liberacin o emancipatorio, tanto a nivel colectivo como personal (aunque para que no se convierta en su opuesto haya que estar en guardia frente a la tentacin de no reconocer adecuadamente la diversidad interna o de adoptar elementos del chovinismo supremacista).

Sin duda, esta distincin no interesa a los "patriotas" del nacionalismo inconfesado, porque los desenmascara, y tampoco es considerada por muchos "izquierdistas" de manual que practican el que en otro tiempo era denominado "marxismo vulgar". Para Blas Infante s era evidente y por eso se defina como nacionalista-universalista e incluso como "antinacionalista" (para expresar su oposicin frontal al nacionalismo de los estados opresores).

Isidoro Moreno es catedrtico de Antropologa Social

Fuente: http://www.diariodesevilla.es/opinion/tribuna/tipos-nacionalismos_0_1303969701.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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