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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2018

Una reflexin desde el feminismo negro cubano
Manas y Sistas como alternativas a la sororidad

Sandra AbdAllah-Alvarez Ramrez
Afronomadness


El trmino sororidad lleg a mi vida en el contexto de mis inicios como feminista, an cuando ni siquiera saba que exista algo llamado activismo y mucho menos me defina como tal. Corran los primeros aos del siglo XXI. Las conversaciones e intercambios que tuve con feministas de otros pases, en las plataformas que en esos momentos existan -Creatividad Feminista, Kamasutra Lsbico, Les Pnlopes, etc-, propiciaron que me apropiara de un discurso pleno de nuevos trminos. Tendra que acotar adems que por ese entonces, en el ya lejano 2003, sororidad no era una palabra muy popular en Cuba. Tampoco las feministas lo eran. Mucho menos las feministas negras.

Desde mi desconectada Habana solo saba que quera construir con otras mujeres. Por ese tiempo fue cuando adopt varios principios que han orientado mi vida en los ltimos aos: no te reirs nunca ms de una mujer rubia, tampoco de una suegra, mucho menos de una negra, esos no son chistes, es misoginia. Me dije. Eso significaba para mi ser sorora.

Luego muchos aos de ciberactivismo, antirracismo y activismo contra la homolesbotransfobia, he visto como la sororidad se ha complejizado, al tiempo que ha sido puesto encima de la mesa, precisamente por quienes nos encontramos (an) en la periferia.

En nombre de la sororidad se me pidi no hacer hincapi en la invisibilizacin de las problemticas de las mujeres negras dentro de la lucha feminista, en el contexto de una Cuba, donde hombres y mujer blancas tienen el dominio de todas las esferas fundamentales de poder. En nombre de la sororidad se les critic a las mujeres negras, migrantes, gitanas, casi al punto del acoso, cuando estas decidieron no acompaar la marcha por el 8 de marzo al no ver sus preocupaciones y luchas en el centro de tal manifestacin. Ellas denunciaron que la convocatoria para la marcha olvidaba, cuestion o infantiliz a quienes no tenan otra opcin que ir a trabajar ese da. Tambin en su nombre se le pidi al colectivo Ile Iwe/La Escuela no denunciar el racismo que implica la apropiacin cultural que sostiene la carrera de Romina Bernardo. Por lo tanto la sororidad, as tal cual, no nos sirve.

De tal manera que ya existe cierto consenso, al menos para de las feministas negras, de que hablar en clave de sororidad forma parte de la opresin y la exclusin a la que estamos histricamente sometidas las mujeres negras y afrodescendientes. Dado que la sororidad, en su definicin y uso ms ortodoxo, es tambin blanca y medioclasista, tal como el feminismo hegemnico, o sea a, aquel que defiende la universalidad de la categora mujer, negando o ofreciendo poco espacio a la interseccionalidad, y que considera como lucha prioritaria lucha de las mujeres contra el patriarcado, todas unidas en un bloque monoltico.

Por otra parte, las mujeres negras cubanas hemos sido sororas por tradicin, desde tiempos inmemorables. En el seno de las comunidades negras las afrocubanas han tejido redes de autocuidado, proteccin, apoyo, espirituales, de colaboracin en el cuidado de los peques, en el trenzado del cabello, entre otros mbitos.

Para quitar el acento medioclasista y blanco, prefiero llamarle hermandad a nuestras redes de apoyo, reconocimiento y sentimiento de solidaridad entre mujeres. De hecho, con regularidad utilizo el sustantivo manita (her-manita), a remarcar la alusin a las manos, las mismas que nos permiten acariciarnos, peinarnos, etc. Tambin me gusta hacer uso de sista, que proviene del ingls Sister, y al cual atribuyo un componente racial bien notorio. Ambos trminos atraviesan las mltiples identidades: racial, sexual, de gnero, de identidad de gnero, geopolticas, migrantes, etc.

Dicha hermandad entre las afrocubanas es lo que sostiene a muchas familias negras en la Cuba del XXI y ante las particularidades de una sociedad, en la cual todava no existe la equidad. La Red Barrial Afrodescendiente, por ejemplo, es una de esas organizaciones de base, eminentemente horizontal, donde sus organizadoras, participantes y fundadoras se concentran en generar acciones basadas en esa hermandad y en el rol que tienen las mujeres negras en los barrios.

Dicha condicin de manas o sistas est tambin en la base de publicaciones como Afrocubanas. Historia, Pensamiento y Prcticas Culturales, libro que constituye el primero hecho por afrocubanas para afrocubanas.

En Cuba acaba de realizarse una importante reunin donde particip una veintena de activistas feministas afrocubanas que residen en La Habana. Es la primera de su tipo. Se ha comenzado a establecer agendas conjuntas basadas estrictamente en el pensamiento afrofeminista. Las manitas y sistas estn comprometindose con otra manera de hacer y de pensar nuestra propia existencia como legado a las futuras generaciones de afrocubanas. En el relevo est la continuidad de un proyecto que ponga en jaque a la hegemona blanca y sus conceptos. Creemos.

Fuente: http://www.afronomadness.net/manas-and-sistas-as-alternatives-to-sorority/



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