Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2018

A erradicar el patriarcado del mundo sindical
Mujer trabajadora: Doblemente explotada, doblemente revolucionaria

Catalina Rojas
Rebelin


Para desarrollar un sindicalismo clasista y antipatriarcal debemos comenzar por comprender la condicin de existencia de la mujer trabajadora: doblemente explotada por la alianza entre el capitalismo como sistema de explotacin de clase y el patriarcado en tanto estructura de dominacin de gnero, y a su vez, oprimida por esta configuracin econmica, poltica y social.

La mujer de la clase trabajadora siempre ha debido trabajar, la idea de que la mujer deba salir de la casa al mundo laboral es una mirada propia de la mujer burguesa pues la mujer de la poblacin siempre ha enfrentado una doble jornada: en el hogar por medio del trabajo domstico que cumple con la funcin de reproducir mano de obra (procreacin) y reconstituir fuerza de trabajo (alimentacin, aseo, cuidado de hijos), y fuera del hogar por medio del trabajo asalariado.

En el capitalismo el trabajo femenino se masific y comenz procesos de formalizacin, desenvolvindose principalmente en reas que han sido la extensin de labores domsticas como empleada domstica, aseo, venta comida, cuidado enfermos, entre otros. Estos trabajos llamados feminizados son los que social y econmicamente han sido considerados secundarios, de all que muchos se desarrollen en el plano de la informalidad, es decir, sin contrato y sin derechos laborales, de manera independiente o ambulante, altamente precarizados y desprovistos de proteccin social, lo cual tambin se ha manifestado en salarios ms bajos que los trabajos considerados de primera categora, principalmente masculinizados.

La afiliacin sindical, al igual que la participacin laboral, se concentra en el sector de servicios sociales como educacin y salud; en segundo lugar, servicios personales como hoteles y restaurantes; y en tercer lugar sectores de produccin, especficamente el sector financiero. En el ao 2002, las mujeres representaban alrededor del 20% de la afiliacin sindical aumentando a un 35,1% en 2013 /1. Pese a estas cifras, existe una subrepresentacin femenina en las dirigencias sindicales. Al comparar la distribucin por gnero de afiliacin y dirigencias, en sindicatos base una de cada cuatro dirigentes sindicales es mujer, disminuyendo a una de cada cinco dirigentes en federaciones y confederaciones sindicales.

El problema de la menor presencia femenina en dirigencias sindicales es resultado de: en primer lugar, las condiciones materiales, vale decir el trabajo domstico como expresin de doble explotacin le resta tiempo objetivo para poder organizarse. En segundo lugar, la opresin social y cultural de la mujer ha generado barreras que operan en la subjetividad y relaciones sociales impidiendo la bsqueda de formas que permitan mayor participacin de las mujeres. Por otro lado, no se han desarrollado formas de trabajo y respuestas organizativas para propiciar la participacin de la mujer. A cambio de ello, surgen discursos para justificar la marginacin femenina mujer en el plano organizativo, tales como no ha desarrollado todas las capacidades o no est preparada. Esto de la mano con la subestimacin de sus capacidades como dirigente, relegndola a cargos de secretara o beneficencia social.

Por ltimo, la opresin sexual de la mujer tambin ha incidido en transformarse en una barrera para su participacin. Este tipo de opresin ha hecho de la mujer un objeto, vindose expuesta al acoso laboral y sexual en el plano laboral y organizativo, discriminando sus capacidades y vindose obligada a adaptarse a la lgica masculina del sindicalismo en algunos casos, y en otras irrumpir con lgicas nuevas, lo cual ha significado una serie de conflictos e impedimentos para su desarrollo.

En base a lo anterior, es posible plantear que algunas lneas de trabajo desde el sindicalismo antipatriarcal son contribuir en el desarrollo de conciencia de la doble explotacin de la mujer trabajadora en lugares de trabajo, apoyo en la conformacin de sindicatos en empresas feminizadas y la formacin sindical de las mujeres, adems de la necesaria articulacin territorial entre la organizacin sindical, poblacional y estudiantil.

Por otro lado, debemos avanzar en la socializacin del trabajo domstico, instalando demandas reivindicativas en los diferentes planos de derechos sociales como salud, vivienda, educacin, entre otros. Algunas demandas para instalar en el contexto capitalista actual son: sala cuna y cuidado infantil universal para hombres y mujeres (asalariadas y no asalariadas), colacin para todos y todas las trabajadoras independiente de su calidad contractual, mejoras en polticas de salud pblica como por ejemplo cobertura de hospitalizacin domiciliaria, cuidados del adulto mayor y postrados. Estas demandas son ejemplos de cmo la clase puede ir avanzando en reivindicaciones que tiendan a socializar el trabajo domstico, acabando con la doble explotacin de la mujer, y la centralizacin de estas tareas al mbito privado, apuntando a responsabilizar al Estado y a las empresas sobre el costo de la reproduccin del trabajo. Asimismo, acabar con el trabajo domstico como doble explotacin de la mujer trabajadora permite articular el conjunto de demandas del pueblo, evidenciando como el patriarcado se expresa de forma transversal en el sistema capitalista, y que la lucha por su erradicacin es una lucha integral contra este sistema.

Por ltimo las y los compaeros clasistas deben asumir que el trabajo domstico es una tarea colectiva en el hogar independiente del gnero y generar condiciones y respuestas organizativas para la participacin de las mujeres en el plano social y poltico. En el plano organizativo se debe instalar el antipatriarcado y las formas de censura y sancin a quienes incurran en estas prcticas tal y cual como se hace con quienes generan un sindicalismo burocrtico, entreguista y alejado de los intereses de la clase.

Contra el capitalismo patriarcal, mujer trabajadora a lucha.

La autora es Presidenta Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras a Honorarios del Servicio de Salud Metropolitano Central y Tesorera Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras



1/ Riquelme y Abarca. Ms mujeres en los sindicatos. Sectores con alta sindicalizacin femenina. Direccin del Trabajo, 2015.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter