Portada :: Cuba :: Hasta siempre Comandante!
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2018

Fidel Humanidad

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


A la buena gente se la conoce / en que resulta mejor / cuando se la conoce. La buena gente / invita a mejorarla, porque / qu es lo que a uno le hace sensato? Escuchar / y que le digan algo./ Pero, al mismo tiempo, / mejoran al que los mira y a quien / miran. No slo porque nos ayudan / a buscar comida y claridad, sino, ms an, / nos son tiles porque sabemos / que viven y transforman el mundo.

Versos del poema La buena gente, del gran poeta y dramaturgo Bertolt Brecht.


En los peores momentos, aquellos en que temblbamos todos, momentos en los que amenazados de perder el horizonte, la idea, podramos reconocernos en el cuento de Jack London Amor a la vida:

Encendi un fuego y se calent bebiendo medios litros de agua caliente, y acamp en un saliente rocoso, tal como lo haba hecho la noche anterior. Lo ltimo que hizo fue mirar si tena los fsforos secos y dar cuerda al reloj. Las mantas estaban hmedas y pegajosas. El tobillo le palpitaba de dolor. Pero slo saba que tena hambre, y durante su inquieto sueo so con festines y banquetes, y con comida servida y presentada en todas las formas imaginables

en esos momentos le sentimos como en un sueo, nos recogamos en su brazo tendido sobre nuestros hombros, nos apretaba fuerte, no dejaba de animarnos, sigue, sigue con nosotros, sigue! Con Cuba, nos ense a resistir al lobo enfermo y asesino del imperio. Y dimos los primeros pasos, tropezando, aun desorientados, con nuestras fuerzas deshacindose, y l no nos dejaba caer, nos apretaba y nos levantaba. Lo sentamos seguro, aunque siendo l mismo Cuba, a la vez resista la prdida de sus intercambios, y a la amenaza y los colmillos del lobo ladrn.

Y apenas pudimos dar los segundos pasos ya sentamos el aire entrando a los pulmones, se despertaban nuestros msculos, balbuceabamos aprendiendo nuevamente a hablar, y empezbamos a mirarnos, contenidos, y le mirbamos con ansiedad.

Y dimos los terceros, despejados, ya conscientes de lo sucedido, se nos iba la nube de la cabeza, el aire se limpiaba, el polvo levantado por el hundimiento por fin dejaba de ahogarnos, ya veamos... ya veamos y respirbamos a pleno pulmn. Y uniendo las dispersas fuerzas hicimos una sola, con Cuba, la razn. Por eso su fuego solar elevndose por detrs de nosotros nos hizo ver claro, delineado, el horizonte.

Hoy, a dos aos de su partida fsica, no nos asusta saber que la buena gente como l, la gente que comparte con los ms dbiles lo que tiene, y es as como cambia lo que debe ser cambiado, la buena gente de la que habla Bertolt Brecht en su poema del mismo nombre, quienes construyen la humanidad, el socialismo, debido a que el camino se va haciendo como mejor se puede, claro que s, tambin  

Cometen errores y remos, / pues si ponen una piedra en lugar equivocado, / vemos, al mirarla, / el lugar verdadero. / Nuestro inters se ganan cada da, lo mismo / que se ganan su pan de cada da. / Se interesan por algo / que est fuera de ellos

por eso Fidel Humanidad proyect junto a quienes como l trabajaban, la formacin de doctoras y doctores solidarios, ejemplos de internacionalismo, para curar, para cambiar enfermedad por salud; maestros y maestras solidarios, para educar, para hacer ms humanidad transformadora; y as como su brazo nos sirvi, el brazo de Cuba sirvi de cobijo a quienes eran partcipes del trabajo transformador en toda parte, y a quienes eran partcipes de la resistencia y resultaban perseguidos; siempre Cuba comparti, en igualdad, la fuerza de que dispona, con aquellos pueblos que estaban en peligro.

Tanto horizonte abierto era, es, motivo para que los pueblos ms humildes sepan su nombre y lo pronuncien con orgullo.

Fidel Humanidad, sus enseanzas solidarias y de resistencia al lobo asesino y enfermo que ahora se hace llamar globalizacin, el lobo que encontramos en el cuento de Jack London, han despertado nuestro fuego solar de la conciencia, la que sufra cuando el derrumbe llen el aire por el polvo que levant, y su brazo nos coga del hombro y nos apretaba para que disemos los primeros pasos, sigue, sigue con nosotros, sigue! De esa experiencia hemos aprendido mucho ms de lo que sabamos, la buena gente nos preocupa. / Parece que no pueden realizar nada solos, / proponen soluciones que exigen an tareas. / En momentos difciles de barcos naufragando / de pronto descubrimos fija en nosotros su mirada inmensa. / Aunque tal como somos no les gustamos, / estn de acuerdo, sin embargo, con nosotros, Fidel Humanidad.

Ramn Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 das, Palestina. Crnicas de vida y Resistencia, Dietario de Crisis, Belver Yin en la perspectiva de gnero y Jess Ferrero, y Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Presidente de la Asociacin Europea de Cooperacin Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisin Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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