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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2018

Los peligros del negacionismo colonial, patriarcal y ecocida de la nueva derecha regional

Andrs Kogan Valderrama
Rebelin


El triunfo de Donald Trump en Estados Unidos y la reciente victoria de Jair Bolsonaro en Brasil, pueden ser vistos solo como el comienzo de la aparicin de una nueva derecha en la regin abiertamente neofacista y postliberal, la cual a diferencia de las anteriores derechas tecnocrticas y neoliberales de los ltimos 30 aos en Amrica Latina, marcadas por el consenso de Washington y la hegemona econmica y militar de Estados Unidos, estara atravesando un giro discursivo ante la irrupcin cada vez ms evidente de China, quien est disputando el centro mundial del capitalismo histrico.

Una nueva derecha, que ante el claro proceso de desoccidentalizacion del mundo, como resultado del fortalecimiento de los BRICS y el auge de los nuevos progresismos en Amrica Latina en la dcada de los 2000, se dio cuenta que lo que estaba en juego son los valores mismos de la civilizacin occidental, por lo que har todo lo posible por postergar aquella decadencia utilizando un nuevo lenguaje de negacin del otro, que tomar distancia de las ideas globalistas impulsadas por grandes organismos internacionales como el Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional en los ltimos 70 aos.

De ah que esta nueva derecha promueva una retrica negacionista de la existencia racismo, sexismo y escocidio existente en el planeta de manera diferente a como lo ha hecho desde la posguerra a nuestros das, ya que se dio cuenta que la nica forma de subsistir en el tiempo es construyendo nuevos enemigos del orden imperante, en donde tanto liberales como progresistas son parte del problema al subordinarse econmicamente a China.

Es as como el fetichismo tecnolgico, consumista e individualista de la derecha ms neoliberal de los 90 ya no sea suficiente como forma de dominacin, sino que se le agregar esta vez una nueva cacera de brujas, en donde movimientos indgenas, inmigrantes, afrodescendientes, ecologistas, feministas, animalistas, LGTIBI, etc., sern desde este punto de vista, los nuevos anti-patriotas y meramente un subproducto de un marxismo cultural que estara cooptando gobiernos, grandes medios de informacin y organismos de la ONU como la UNESCO, UNICEF, FAO, OMS, etc.

No es de extraar entonces que esta nueva derecha neofacista y postliberal apoyada por grandes sectores cristianos y nacionalistas se declare explcitamente anti-globalista y que impulse una nueva cruzada en contra de la llamada ideologa de gnero y de la ideologa climatista, a travs de una crtica a la correccin poltica del establishment, el cual segn esta mirada estara imponiendo al mundo una dictadura de lo polticamente correcto, solo por evidenciar procesos histricos como lo son el eurocentrismo, el androcentrismo, el especismo, racionalismo, antropocentrismo, as como la construccin de privilegios de ciertos grupos sobre otros.

Planteamiento negacionista, que en el caso de la llamada ideologa de gnero, responde a una estrategia poltica proveniente del estado de Vaticano y de Joseph Ratzinger en los 2000, la cual estara buscando una nueva cruzada para postergar as el debilitamiento de la iglesia catlica en el mundo, la cual est amenazada ante las innumerables denuncias de abuso sexual a menores dentro de diferentes congregaciones. De ah que junto a las iglesias evanglicas busque impulsar un discurso discriminador que no hace ms que naturalizar el binarismo de gnero en toda Amrica Latina, para as frenar cualquier tipo de avance en lo que refiere a derechos.

Asimismo, movimientos como con mis hijos no te metas, buscan echar atrs leyes de educacin sexual, leyes de aborto y leyes de identidad de gnero implementada y que se estn discutiendo en varios pases de la regin, lo que lo hace ir contra no solo de organizaciones feministas sino incluso contra polticas plbicas liberales de los mismos gobiernos, inclusive de derecha. En consecuencia, son sectores que buscan reforzar un sistema patriarcal, ecocida y cristiano cntrico, impuesto desde hace ms de 500 aos, en donde la mujer se puso asimtricamente cercana a lo natural y corporal mientras que al hombre se le puso ms cercano a lo cultural y a la razn, desde una ontologa dualista del mundo, la cual se ha universalizado dramticamente, afectando violentamente a los cuerpos-territorios en toda Abya Yala.

De ah que estas expresiones discriminatorias vayan acompaadas tambin por una fuerte racializacin de ciertos grupos inferiorizados por occidente (negros, indgenas, chinos, rabes, musulmanes, pobres) a travs de una criminalizacin de la inmigracin, que puede ser visto como un extractivismo de los cuerpos, en donde solo algunos tienen la opcin de transitar libremente por el mundo, apropindoselo, mientras que otros son vistos con sospecha en las diferentes fronteras de los pases.

Un discurso negacionista tambin hacia la crisis socioambiental actual, que lo complementa con expresiones como fraude del cambio climtico, planteado explcitamente por Donald Trump, Jair Bolsonaro y sus partidarios, dejando en evidencia que esta nueva derecha negacionista est dispuesta a ir incluso contra de las propias organizaciones internacionales que cre despus de la posguerra, la declaracin universal de los derechos humanos, as como contra todas las cumbre y acuerdos sobre el medio ambiente firmados por los distintos pases, afirmando que la lucha contra el calentamiento global sera tambin otra consecuencia mundial del marxismo cultural y de China.

Es decir, como si el marxismo ya no creyera lo suficiente en el conflicto de clases entre burgueses y proletarios, sino en un nuevo conflicto de gnero entre hombres y mujeres, un conflicto sexual entre heterosexuales y homosexuales y un conflicto ambiental entre cultura y naturaleza. Una curiosa interpretacin del marxismo sobre una nueva conciencia de gnero, sexual y ambiental, considerando lo profundamente androcntrico, heternormativo, eurocntrico y antropocntrico que ha sido a lo largo de su historia, y por lo dems lo sigue expresando en los procesos ms progresista de la regin como lo son los Socialismos del Siglo XXI, como tambin actualmente los gobiernos de China y Rusia, en donde el sexismo, la homofobia y el extractivismo siguen colonizando nuevos cuerpos-territorios en el mundo.

Cerrando lo dicho anteriormente, estamos en presencia de una nueva derecha negacionista en la regin que est impulsando un nuevo discurso abiertamente colonial, patriarcal y ecocida con tal de frenar el ascenso de China como centro del capitalismo histrico. De ah que la llamada guerra comercial entre Estados Unidos y China sea ms bien una guerra por el control total de los territorios, los cuales si no estn organizados peligran los bienes comunes que sostienen la vida en el planeta.

En definitiva, si en el siglo XX la amenaza nuclear fue la gran preocupacin en el mundo entero, hoy en da en el siglo XXI la amenaza ambiental puede ser mucho peor an si no se hace algo a tiempo.

Andrs Kogan Valderrama es socilogo y editor del Observatorio Plurinacional de Aguas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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