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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2018

Segunda valoracin
Acusar al ELN

Carlos Meneses Reyes
Rebelin


Recordemos que, por Acuerdo de Dilogos para la Paz, de marzo de 2016, durante el gobierno Santos II y el Ejercito de Liberacin Nacional, se sentaron a dialogar, en la ciudad de Quito, los plenipotenciarios de ambas partes en el conflicto armado interno colombiano . Resultados de ello se desarrollaron seis ciclos de Conversaciones, acordado el ultimo ciclo para iniciarlo el pasado 25 de junio de 2018; pero la Delegacin del actual gobierno de Ivn Duque fue retirada de la Sede de las Conversaciones en La Habana y as permanece congelado ese proceso hasta la fecha.

Como van las negociaciones entre el gobierno y el ELN.

Para las negociaciones entre el gobierno nacional de Colombia y el Ejercito de Liberacin Nacional (ELN) se fijaron seis puntos en la agenda: 1. Participacin de la sociedad en la construccin de la paz. 2) Democracia para la paz. 3) Transformaciones para la paz. 4) Victimas. 5) Fin del conflicto armado. 6) Implementacin. Aunque taxativos, no se da un orden mecnico de aplicacin, dada la caracterstica de una larga historia de dilogos sin resultados visibles que resaltan la falta de confianza entre las partes. En tal sentido el desarrollo de cinco ciclos de conversaciones y situaciones alcanzadas corri paralelo a consideraciones como el que Nos alerta que el gobierno no le est cumpliendo a las Farc. Gabino. Para el ELN Como estn las cosas, la rebelin sigue vigente. El Frente de Guerra Occidental, expresa: la lucha armada tiene plena vigencia en Colombia. No es un modelo agotado, dicen... Pareciere que no es lenguaje apropiado a la bsqueda de la solucin poltica; pero concluido el plazo del cese al fuego bilateral, el pasado 9 de enero de 2018, las contradicciones se fueron agudizando. Indiscutiblemente pesa la decisin de una suspensin de las conversaciones en forma unilateral, en este caso por parte de la estatal. La manifiesta tendencia a querer encasillar al ELN, a jurar a pie juntillas que abandonen la practica del secuestro, sea con fines polticos o econmicos de sustento, a cambio de nada. La reiterada afirmacin de alistamiento de menores en sus filas; bajo el parmetro que en Colombia la minora de edad va hasta los 18 aos. Tergiversan el contenido de los Protocolos de Ginebra de proteccin a la poblacin civil de ataques y contra los peligros provenientes de operaciones militares contra esa poblacin, tipificando el secuestro como prohibido por el DIH, sabindose que se contempla como delito de lesa humanidad es la toma de rehenes y que el secuestro individualmente considerado, por parte de una fuerza insurgente, se asimila a la de una retencin por parte del Estado; ambos bajo la consideracin de conducta que los malos tratos y/o torturas a los retenidos califica como crimen de guerra o de lesa humanidad. Expresa el establecimiento bajo deseo manifiesto que lo recorrido en el proceso del fin del conflicto armado interno con las antiguas Farc-ep, se aplique mecnica y snicamente al resultado de las conversaciones con el ELN. Lo cierto es que estos han manifestado que durante el proceso a alcanzarse con ellos no permitirn que la participacin social, como caracterstica central de la agenda pactada se convierta en algo decorativo y a tono con lo anteriormente expuesto: El ELN no recluta, no hace redadas para llevar gente a la guerra. El ELN no obliga a nadie a ingresar, no tiene a nadie obligado en las filas. Analizan el trato torticero dado a las Vctimas, retomndolo como tema predominante y en cuanto al modelo desnaturalizado de la concepcin inicial y universal de la JEP, el vocero guerrillero Aurelio Carbonell, manifest que no se van a someter a esa justicia; en el entendido que ha de explorarse otro modelo de justicia transicional. Adems, rechazan una hoja de ruta que signifique la entrega de armas, antes que se materialice la implementacin de los Acuerdos, en clara alusin a la experiencia deparada a las antiguas Farc-ep.

La linea de comportamiento gubernamental.

El Establecimiento concibe las conversaciones en la dinmica de las confrontaciones armadas, sin modificarse la apuesta de la delegacin del gobierno anterior, que en cabeza de Juan Camilo Restrepo sostuvo: el cese bilateral no es el comienzo sino el resultado del proceso de desescalamiento del conflicto. Mantiene la constante de exigencias unilaterales a la insurgencia en especial sobre el tema de secuestro, denominado como de retenciones individualmente consideradas por la contraparte insurgente. Esta, a su vez, ha aceptado colaborar en el desminado como gesto humanitario y no encuentra reciprocidad por la contraparte estatal, en asomos como el desmonte del paramilitarismo, el cese de asesinatos de lideres sociales, por no mencionar el fin del terrorismo de estado practicado como ejercicio contrainsurgente.

Quiso engatusar con la tipificacin del paramilitarismo como delito y hasta las vacas sagradas de los jurisconsultos del Establecimiento replicaron que la solucin no est en prohibir lo prohibido. Contraria a la concepcin de bsqueda de solucin alterna al conflicto, condiciona la suerte de las conversaciones a que los rebeldes respeten la legitimidad del Estado, cesen en toda accin armada y de saboteo econmico contra el sistema contra el cual luchan en armas.

Imponen que el nico que puede cobrar impuestos en Colombia es el Estado, en contraposicin a la caracterizacin de una fuerza insurgente, que domina territorio, controla poblacin e impone una juridicidad propia. De esa manera el actual gobierno exige a la contraparte la capitulacin previa para conversar; desplazando el entendido de la insurgencia de tratar a fondo con soluciones de Acuerdo todos y cada uno de los factores de enfrentamientos manifiestos, una vez estn sentados en bsqueda de soluciones de fondo y definitivas.

La parte estatal, sin ningn gesto de retribucin, exige al ELN que confiese si tiene efectivos en la Repblica Bolivariana de Venezuela. Que le confirme el nmero de secuestrados en su poder, conforme a las cifras que la inteligencia estatal maneja. Aplica lo de derrotar militarmente a la guerrilla y luego conversar con ella; militariza el campo; desplaza unidades militares blindadas en regiones fronterizas como El Catatumbo, ineficaces en una guerra irregular de guerrillas y sobrado asomo de expansin militarista contra el vecino pas. Activa las circulares rojas de detencin internacional a reconocidos jefes insurgentes, junto con inusitada ofensiva diplomtica de exigencias a pases fronterizos, sin acatar las calidades de pases garantes, de apoyo, acompaamiento y de cooperacin, previstos en el Derecho Internacional, en armona y colaboracin al fin del conflicto existente. Desestima el gesto de peso poltico de designar como plenipotenciario en las conversaciones a su jefe mximo Nicols Bautista, Gabino, como es de su usanza. Profundiza una calculada campaa de desprestigio a nivel nacional e internacional al ELN, estigmatizndolo no como una fuerza insurgente, sino narcotraficante, deshumanizada, con la ayuda de la dictadura meditica a fin de propinar los efectos de golpes polticos ante la poblacin, ante ineficacia de los golpes militares que propina bajo el amparo de la inexistencia de veedura internacional del desarrollo y contingencia de sucesos, supeditando la guerra a un juego de imprevistos.

En Insurreccin, rgano informativo, a finales de junio de 2017, el ELN editorializa calificando a Santos de un adversario difcil y sinuoso para el dialogo, aunado a sectores del establecimiento empeados en desconocer lo acordado en una y otra Mesa; caracterizados por lo confrontativo contra las expresiones rebeldes del movimiento popular; oteando agravamiento de la situacin sin importar el ganador de la campaa electoral, para ellos independientemente lo fuere cualquiera de los partidos del rgimen. El resultado del sistema electoral corrupto e ilegitimo colombiano , demuestra la hegemona del bloque de poder contrainsurgente, sin cambio poltico especfico alguno ante el reto del fin del conflicto armado interno.

Es sabido que desde la poca del estatuto de seguridad del gobierno de Turbay Ayala, un decreto de guerra dispuso que todo lo relacionado con acciones de orden pblico deba pasar por el tamiz noticiario de la inteligencia militar. En las zonas de escenario del conflicto esa disposicin contina aplicndose, siendo dcil y sumisa la dictadura meditica al respecto. De esa manera han tejido en el imaginario de opinin que el Ejercito de Liberacin Nacional es una organizacin de narcotraficantes. Nada mas alejado de la realidad.

Un recuento de anlisis de prensa sobre el escenario de guerra en El Catatumbo destaca, solo en este Ao de 2018, los golpes acertados al Eln, sin beneficio de la duda, como tampoco de prueba alguna. As:

A enero de 2018. Desmantelan un centro de acopio de base de coca del ELN.  en la vereda Corinto del corregimiento San Martn de Loba (Sardinata), al servicio del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN).  

Las autoridades hallaron 109 paquetes que contenan al menos 116 kilos de base de coca. La Polica asegur que con esta operacin se debilit las finanzas del frente Juan Fernando Porras Martnez del ELN, en por lo menos 500 millones de pesos.

Difunden que segn se conoci, luego de que el ELN recolectaba la base de coca en este lugar, la llevaban hasta los laboratorios para convertirla en clorhidrato de cocana y posteriormente exportarla a Venezuela, Europa o Estados Unidos.

A 09 de febrero de 2018, siguen acusando al ELN, con lo de coca: con esta operacin que pertenece al Plan de Campaa Victoria, se afect cerca de 2 mil millones de pesos de las finanzas del Frente Juan Fernando Porras Martnez, del ELN. Destruyendo instalaciones en El Catatumbo mediante incursiones areas

A 07 de abril de 2018. Desmantelan una de las refineras ms grandes del ELN en Convencin. Corregimiento de Cartagenita 654 millones de pesos cuesta el complejo petrolero ilegal que desmantel el Ejrcito. Estamos en un complejo preciado para el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN); les golpeamos las finanzas. Mientras los expertos antiexplosivos destruan de manera controlada esta refinera, con el objetivo de que la compaa Capitn Francisco Bossio del ELN no continuara afectando la estructura petrolera de la regin y no causara ms daos ambientales en esta zona del Catatumbo

A 02 de mayo de 2018. Caen once integrantes del ELN en el municipio Pez, Venezuela. Las autoridades tambin ubicaron una casa desde donde delinquan los capturados. Con tropas combinadas de la Armada Nacional y la GN venezolana, incautaron material de guerra de la comisin de finanzas Rafel Villamizar del ELN. Que, en el lugar, tambin fueron hallados 200 kilos de clorhidrato de cocana, 99 kilogramos de marihuana y 500 de explosivos tipo R1, con alta potencia y gran alcance de destruccin.

Siguen vinculando a ELN con drogas: por el To (30 o 40 aos), capturado como jefe de finanzas del frente de guerra suroccidental del ELN.

A 12 de noviembre de 2018. Desmantelan complejo de cocana del ELN en San Vicente, zona rural y boscosa de Abrego.  El cristalizador produca al menos 2.400 kilos de droga al mes. Donde hallaron las estructuras ilegales al servicio del narcotrfico en N de S.

21-11-18. Se lee tambin que exportaban coca con sello Catatumbo. Este martes, la Polica Antinarcticos anunci que, durante operativos realizados en Ccuta, Tib y Bogot, capturaron a 25 personas ms que traficaban para el ELN.

As presentado el ELN seria esencialmente una organizacin narcotraficante. Tambin sera la nica, pues no se menciona golpes a ninguna otra. Todo un contrasentido cuando el gobierno, ante veedores internacionales, mantena instaladas una mesa de conversaciones con colaboracin de pases y apoyo internacionales. Pero todo ello obedece al manejo de descalificacin por la mentira y la calumnia a justificar el rompimiento de las conversaciones.

De ser cierto el panorama presentado pues el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) no sera una fuerza con estatus poltico de beligerancia en un conflicto armado interno, de conformidad con los parmetros del derecho Internacional. Carecera de entidad propia como organizacin poltico-militar, con mandos superiores e inferiores. Su dedicacin no sera la formacin de cuadros. No ofrecera un programa de alcances mnimos para las masas. No ejercera un control y presencia permanente en territorio determinando; tanto en lo rural como en lo urbano. Tampoco desarrollara trabajo poltico urbano y rural al interior del movimiento popular. Su finalidad no seria la toma del poder, sino la del enriquecimiento de sus miembros y militantes, estrategia que siempre han manejado en el sentido que hace treinta aos si eran una guerrilla idealista y hoy no les mueve un gesto noble y de sacrificio.

Posibles salidas.

Partiendo del presupuesto que el ELN sabe, por experiencia, que es lo que no debe hacer ante la prepotencia hegemnica de la derecha en el poder; en mi condicin de ciudadano, careciendo de ostentacin, atendiendo al clamor de bsqueda de la solucin poltica a la terminacin del conflicto armado interno con el ELN y en consonancia con el mandato constitucional de bsqueda de la paz, sea el momento propicio para que se recomponga la Mesa de Conversaciones. Que la Alta Parte Contratante estatal tenga representantes plenipotenciarios por parte del Legislativo y lo Judicial en la Mesa de La Habana. Que las Conferencias Exploratorias de la Sociedad en el marco de las conversaciones con el ELN permitan avanzar eficazmente en los dilogos y en tal sentido se ampli el espectro de su participacin con la reglamentacin de aportes con debates de las organizaciones sociales, incluida la de las organizaciones de profesionales en todas las disciplinas. De igual manera se implemente la participacin de la ciudadana en municipios y ciudades intermedias inferiores a doscientos mil habitantes con Cabildo Abierto Populares que en ejercicio democrtico debatan y aporten sobre temas de manejos de recursos naturales y defensa del medio ambiente, en sus jurisdicciones. El problema de la Salud, lo energtico y la soberana alimentaria. Y para impedir la burla por desconocimiento a lo Acordado, la parte insurgente presente como eje de conversacin su desarrollo bajo la premisa que todo lo Acordado, sea inmediatamente implementado.

En la ltima alocucin presidencial en cadena a todo el pas, el 28 de noviembre de 2018, Ivn Duque ratific la disposicin de conversar con el ELN, bajo la condicin que el ELN deje de secuestrar y de actuar. Ms de lo mismo. Ante el panorama de movilizacin y de resistencia popular agreg la bsqueda de la equidad en el pas. Una expresin que se utiliza para mencionar un equilibrio entre nociones de justicia e igualdad social. La equidad alude en las relaciones sociales, en la defensa de igualdad del hombre y la mujer; es decir, la equidad de genero que su partido CD despotrica y desconoce. En el uso y control de la propiedad y servicios, con funcin social que presupuestos fascistas no asumen. Pero puede haber equidad, igualdad de nimo, en un sistema de capitalismo salvaje neoliberal? Si el seor presidente no dialoga con el ELN, no dialoga con nadie. Ni con estudiantes, profesores, transportadores, campesinos, indgenas, ni empleados pblicos. Y si lo hace es para engaar. En eso se condensa la existencia o no de voluntad poltica por parte del ejercicio oligrquico de poder.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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