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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2018

Una ola reaccionaria mundial en ascenso

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


El largo desarrollo histrico de la actual ola reaccionaria mundial

Tomando en consideracin como tiempo histrico de anlisis las tres ltimas dcadas podemos concluir grosso modo que dicho tiempo se puede considerar atravesado por una tendencia con tres etapas. La primera corresponde a la expansin de una ola neoliberal por todo el mundo a travs de la segunda gran globalizacin del capitalismo moderno - la primera fue la que se despleg a partir del ltimo cuarto del siglo XIX - facilitada por el derrumbe del comunismo eurosovitico y la introduccin acelerada en China de los mecanismos de mercado que la llevan a una nueva modalidad de capitalismo caracterizado por una fuerte presencia de un Estado controlado por un partido comunista.ii Esta ola neoliberal alter la fisonoma del capitalismo en tres aspectos esenciales, primero porque arrincon al keynesianismo anterior en favor de las tesis ms clsicas del liberalismo econmico con sus procesos de privatizaciones y desregulaciones que relegaron a un papel ms marginal del Estado en la economa; en segundo lugar, porque supuso una extensin enorme de las relaciones de produccin capitalistas por todo el mundo, fundamentalmente por todo el espacio ocupado anteriormente por los pases del denominado socialismo real y; finalmente, porque se produjo una financiarizacin de la economa a la vez que una transnacionalizacin productiva de la mano del despliegue de las corporaciones multinacionales por todo el mundo y la fragmentacin del proceso de produccin en funcin de las ventajas comparativas ofrecidas segn los diferentes pases y los costes de los factores de produccin, fundamentalmente el coste del empleo de mano de obra intensiva.

Con la desaparicin del contrapeso del socialismo real se impuso la hegemona norteamericana en lo que se ha denominado un "multilateralismo hegemnico". En esta primera etapa la Unin Europea mantena su histrica alianza con EE.UU. en tanto que Rusia y China se encontraban inmersas en las enormes dificultades derivadas del proceso de abandono del modelo comunista; catico y traumtico en el primer caso, controlado y encauzado por el partido-Estado en el segundo.

El modelo de democracia liberal se extendi con ms dificultades y menos xito que el modelo econmico capitalista por el mundo, pero an as se proyect como la nica versin atractiva en muchas partes del planeta. Ningn ensayo de contestacin al capitalismo desde entonces ha planteado ningn otro modelo creble de sistema poltico alternativo, en todo caso solo propuestas de alteraciones ms o menos profundas.

Los efectos conjuntos de ambos fenmenos, la extensin del neoliberalismo y el atractivo de la democracia liberal dieron lugar a dos importantes olas de movilizaciones en el mundo, ambas finalizadas en fracasos, que representaron la segunda etapa en la tendencia temporal que estamos analizando. La resistencia contra el neoliberalismo o, ms ampliamente, contra la globalizacin neoliberal se expres en dos fenmenos, las movilizaciones anti-neoliberales que terminaron llevando al gobierno de algunos pases latinoamericanos a partidos y lderes progresistas, y la celebracin de foros sociales mundiales que proponan una globalizacin alternativa. El primer fenmeno represent un desafo ms serio que el segundo en cuanto desde posiciones de gobierno dispusieron de la capacidad de oponerse ms eficazmente a la ola neoliberal, pero despus de unos aos que pareca que iban a consolidar una alternativa al neoliberalismo, la conjuncin de diversos fracasos, la resistencia de las clases dominantes, y la presin del imperialismo termin llevando a esta alternativa al fracaso. Por su parte, los foros sociales mundiales nunca superaron el umbral de la crtica y la resistencia a la globalizacin neoliberal. As que, desde este ngulo, la globalizacin contino desplegando sus efectos por todo el mundo en una posicin incluso ms cmoda puesto que el proyecto de alternativa que representaron esos pases latinoamericanos termin en fracaso.

El atractivo de la democracia liberal, expresado en su rgimen de derechos y libertades polticas y civiles, fue el motor principal que anim la segunda ola movilizadora de esta segunda etapa y que se conoci como la primavera rabe. Represent un impuls que recorri todo el mundo rabe con la intencin de acabar con los diversos regmenes dictatoriales, en formas de monarquas o repblicas, para alcanzar mayores cotas de libertad y - no cabe duda que tambin exista asociada esa expectativa - de progreso econmico. Las reacciones que aparecieron frente a los anhelos contenidos en la primavera rabe provinieron de las propias clases dirigentes rabes, de los sectores radicales del islamismo y de las potencias exteriores al mundo rabe. El resultado fue el fracaso total de estas experiencias con la excepcin de Tnez, pas donde se origin este movimiento. Los regmenes monrquicos, desde Marruecos a Arabia, son los que mejor aguantaron el desafo y lo neutralizaron rpidamente. Los regmenes republicanos de carcter dictatorial fueron los ms impactados con el resultado de un aumento del caos que termin, o est terminando, en tres escenarios incluso ms graves que las situaciones de las que partieron, una dictadura militar despus de un golpe de Estado, Egipto, un Estado fallido con mltiples actores enfrentados, Libia, y la victoria del antiguo dictador despus de una sangrienta guerra civil e internacional con millones de muertos, heridos y desplazados, Siria. El resultado global en el mundo rabe es que ha sido anegado por una ola reaccionaria con distintos matices, le ha convertido en una regin ms inestable, y ha acabado con las esperanzas de unas sociedades ms democrticas y ms desarrolladas econmicamente.

La tercera etapa de este perodo histrico analizado se abri con la crisis econmica desatada a partir de 2008. La gran recesin tuvo un impacto y una duracin diferente segn distintas zonas geogrficas. Intensa, pero corta en EE.UU., intensa y larga en la UE, tarda y variable en los pases emergentes. Fue en esta etapa cuando la conjuncin de los efectos de la globalizacin y de la gran recesin - fundamentalmente en la UE y EE.UU. - impulsaron en estas dos regiones el ascenso de una ola reaccionaria de la mano de una derecha radical populista y xenfoba (DRPX), ola que ahora tambin ha alcanzado al pas ms grande de Amrica Latina, Brasil.

Esta ola reaccionaria de diferentes matices que aneg primero a los pases rabes y se est extendiendo ahora por Europa, EE.UU. y Amrica Latina, tambin afecta a otros pases como Rusia, Turqua o Filipinas. De manera que es legtimo hablar de una ola reaccionaria de carcter mundial originada en tres rdenes de fenmenos: El primer orden estara conformado por una serie de fracasos de ensayos progresistas: El que representaron los movimientos y gobiernos latinoamericanos que se opusieron al neoliberalismo; el de la oposicin a las polticas de austeridad impuestas con la crisis, el caso de la UE con la claudicacin de Syriza como punto clave de inflexin; o el ensayo por acabar con regmenes dictatoriales, el caso del mundo rabe. El segundo orden de factores sera la creciente oposicin a las consecuencias no previstas de la globalizacin, especialmente en los pases desarrollados y entre amplias capas sociales formadas por una mezcla de perdedores de la globalizacin y los que rechazaban los cambios culturales producidos por la globalizacin, sobretodo los relacionados con las migraciones. Finalmente, el tercer orden de fenmenos vendra representado por una de las caractersticas ms comunes a todos los casos, el rechazo creciente a los valores polticos y culturales progresistas como los derechos de las mujeres, de las minoras sexuales y de los pueblos indgenas, del multiculturalismo y de la aceptacin de las inmigraciones, en favor de valores nacionalistas y xenfobos, de homogeneidad cultural y nacional exclusiva, de morales tradicionales sobre el papel de la mujer en la sociedad, y de polticas duras de ley y orden.

No se trata, como ocurri en la dcada de 1930, del ascenso de regmenes fascistas o de dictaduras asimilables a estos. Las dictaduras han quedado limitadas al mundo rabe, tanto las ya existentes como las que se han reciclado, como en Egipto o Siria, en el resto de los espacios geogrficos se trata ms bien de populismos derechistas radicales ultranacionalistas o abiertamente xenfobos que buscan mantener ciertas formalidades de una democracia liberal pero que por las mutaciones aplicadas, o que se buscan aplicar, en los sistemas democrticos han pasado a ser calificadas como democracias iliberales, siendo este trmino una descripcin que las diferencian de las primeras, pero sin aportar un modelo claro de lo que son o pueden terminar siendo los proyectos de la DRPX.

En una comparacin rpida con el ascenso de otra ola reaccionaria - que en aquel momento si termin desembocando en el fascismo - se puede evocar la que tuvo lugar en las dos ltimas dcadas del siglo XIX y las cuatro primeras del siglo XX. La derecha radical surgida en aquellos momentos con tendencias antiliberales era una reaccin que cuestionaba la democratizacin que se estaba produciendo en los sistemas parlamentarios y los procesos de modernizacin econmica y social en curso en la Europa desarrollada. Realizando una comparacin con la actual ola reaccionaria podramos sealar que si aquella derecha radical cuestion la modernizacin econmica y social, la actual cuestiona lo que podra ser considerado una prolongacin de la misma, en un contexto histrico diferente, la globalizacin. Y si aquella cuestionaba la democratizacin de los sistemas parlamentarios, que se condensaba en la ampliacin del derecho a voto de las clases populares excluidas, y de las mujeres, la derecha radical actual pretende, por un lado, excluir a las poblaciones inmigrantes y, por otro lado, oponerse a la ampliacin de los derechos de las mujeres y otras minoras y de los valores progresistas, como el multiculturalismo, para regresar a valores tradicionalistas.

El ataque ideolgico de la actual ola reaccionaria tambin puede leerse como un ataque contra la modernidad, claramente identificable en los partidos que gobiernan Polonia (PiS) y Hungra (Fiszesc) con su claro regreso a un Estado confesional cristiano; en el islamismo ms radical, pero tambin en el ms moderado de Erdogn en Turqua; en las iglesias evanglicas potentes en Amrica Latina o EE.UU. y que han propiciado las victorias de Bolsonaro y Trump; y en los valores del putinismo. E igualmente puede hablarse en la actualidad de una "reaccin nacionalista" en la que la "crisis nacional" que sirve como punto de partida se encuentra en el proceso de globalizacin, de manera general, y en el proceso que ha llevado a la UE, en particular.

La dbil y fragmentaria resistencia a la ola reaccionaria mundial

Cules son las fuerzas sociales y polticas que se enfrentan en este escenario de ascenso de una ola reaccionaria mundial? Para esta parte voy a apoyarme crticamente en una propuesta al respecto contenida en un artculo de Jos Antonio Sanahuja en CEIPAZiii. Este autor procede a cruzar dos ejes diferentes para describir lo que denomina cuatro grandes matrices de poltica actual, estos ejes son el clsico de derecha-izquierda y el ms moderno de pro y antiglobalizacin. Aunque su anlisis gira en torno al asunto especifico de la globalizacin, vamos a ensayar adaptarle para utilizarle en torno a la actual ola reaccionaria mundial porque si la globalizacin es un fenmeno ya con varias dcadas de vigencia que ha generado posturas claras relacionadas con ella, la ola reaccionaria bien sea por su extensin temporal ms reciente, bien sea por su heterogeneidad no ha precipitado todava una divisin clara de fuerzas polticas y sociales posicionndose frente a ella. As pues, utilizaremos dicho anlisis para intentar hacer una adaptacin de las posiciones frente a la ola reaccionaria mundial.

A la primera matriz la denomina "Davos o globalistas de derechas", y estara formada por los partidarios de la globalizacin neoliberal, que son favorables a la democracia liberal en su actual configuracin. En dicha matriz agrupa a la mayora de las fuerzas de centro derecha, a los sectores ms socialiberales de la socialdemocracia europea y los ms conservadores del partido demcrata norteamericano. Estos actores estaran sufriendo un marcado retroceso electoral. Sin embargo, este autor se olvida de aadir algunos otros componentes importantes favorables a la actual globalizacin, especialmente a partir de la poltica de Trump y sus guerras comerciales, siendo el ms importante de estos nuevos componentes la dirigencia comunista china que se est convirtiendo en el ms esencial de los actores partidarios de mantener la globalizacin. Con la excepcin lgicamente de los chinos, el resto de estas fuerzas sociales y polticas son partidarias de la democracia liberal y se oponen a la ola reaccionaria mundial pero incurriendo en una actitud contradictoria, pues aunque las instituciones de la UE, por ejemplo, se enfrentan a las medidas ms antidemocrticas de los gobiernos de la DRPX, sin embargo, una gran parte de la fuerzas polticas de los globalistas de derechas en Europa han aceptado como socios de gobierno a la DRPX en sus respectivos pases. Forman por tanto una mezcla heterognea de la que no se puede esperar una resistencia especial al ascenso de la ola reaccionaria.

La segunda matriz de fuerzas poltico-sociales es denominada como "progresistas cosmopolitas" y estara formada por sectores de la izquierda moderada que buscan una regulacin de la globalizacin, o lo que se ha conocido como globalizacin alternativa, mediante lo cual se protejan internacionalmente el medio ambiente y los derechos laborales y sociales, as como una regulacin inclusiva de los flujos migratorios. Sus componentes se encuentran en los sectores ms progresistas de la socialdemocracia y otras fuerzas de izquierda - en contra de lo que seala este autor, un partido como Syriza se encuentra en esta matriz y no en la siguienteiv, lo mismo que la tendencia que representa Sanders en el partido demcrata norteamericano - y algunas ONGs y movimientos coyunturales, siendo su escaparate ms importante los foros sociales mundiales que, justamente, fueron una respuesta al foro de Davos. Considera que tanto sus apoyos electorales como su capacidad de movilizacin se encuentran en retroceso. Esta matriz de fuerza se opone claramente a la ola reaccionaria mundial, apoyan la democracia liberal buscando dotarla de un contenido ms progresista, al igual que a las instituciones de gobernanza mundial, pero no han conseguido establecer un programa poltico, y menos una alternativa poltica viable, capaz de ejercer de contrapeso tanto a la ola reaccionaria como a la atraccin que ejerce sta sobre algunos de los componentes de los globalistas de derechas. Sin embargo, son fuerzas con las que construir una alianza internacional capaz de revertir la ola reaccionaria.

La tercera matriz de fuerzas la denomina "soberanistas y desglobalizadores de izquierda", en ella se sitan fuerzas polticas y movimiento opuestos directamente a la globalizacin, lo que incluye la oposicin a la UE. Sus principales expresiones tuvieron lugar en Amrica Latina cuando en la etapa de acenso de la revolucin bolivariana se buscaron construir instituciones de carcter regional alternativas a la hegemona de EE.UU. y las instituciones dominadas por esta potencia, como el FMI. Dada la lejana respecto a Europa su foco de inters se centr en la presin norteamericana, especialmente con la llegada de Trump a la presidencia, y ahora se enfrentan, en condiciones mucho ms desfavorable a la instalacin de la ola reaccionaria en el corazn de Amrica Latina, en Brasil. Fuera de Amrica Latina, dnde estn en franco retroceso, estas fuerzas son marginales poltica y socialmente. Deberan ser, como las de la matriz anterior, parte de una alianza internacional opuesta al avance de la ola reaccionaria mundial. La dificultad de dicha alianza consiste en que si bien les une la oposicin a la ola reaccionaria, sus propuestas alternativas son muy diferentes.

Un ejemplo reciente podra servir para ilustrar esta dificultad. El 12 de septiembre de 2018 el Parlamento Europeo vot un informe en el que se peda sanciones contra el gobierno hngaro, uno de los tres pertenecientes a la DRPX en la UE, por su deriva antidemocrtica, en dicha votacin los eurodiputados del GUE - el grupo parlamentario de la izquierda europea y que podra considerarse una expresin prctica de la alianza de la que hablamos - votaron a favor del informe con la excepcin de seis de sus eurodiputados, los pertenecientes a los partidos comunistas portugus y checo que votaron en contra. La divisin de voto expresaba que incluso para oponerse a uno de las expresiones ms avanzadas de la ola reaccionaria mundial no haba posibilidad de acuerdo. La mayora de los eurodiputados del GUE primaron la oposicin a la ola reaccionaria, los seis eurodiputados comunistas primaron el rechazo a la injerencia en asuntos internos nacionales de la UE a costa de reforzar la posicin del gobierno reaccionario hngaro.

La cuarta matriz de fuerzas polticas y sociales representa justamente el ncleo del problema que estamos analizando, el ascenso de la ola reaccionaria mundial. Nuestro autor la califica bajo el nombre de "nuevos patriotas, soberanistas y nacionalistas", y aunque esta denominacin pudiera expresar bien su naturaleza desde el punto de vista exclusivo de la globalizacin, he utilizado habitualmente en otros artculos y documentos el calificativo de derecha radical, populista y xenfoba. Ahora bien, este ltimo calificativo expresa bastante bien el fenmeno tal como se expresa en Europa y EE.UU., pero para referirse al fenmeno mundial comprendido globalmente, dnde incluimos al mundo rabe, a Brasil, Turqua, Rusia, y Filipinas entre otros, entonces es preferible utilizar una expresin ms ambigua pero ms inclusiva, el de ola reaccionaria mundial que renuncia a los calificativos contenidos en la DRPX porque no son todos comunes a esta ola general.

No obstante, se puede aceptar las caractersticas con las que Sanahuja define a los componentes de esta matriz, "profundamente euroescpticos; contrarios a la liberalizacin econmica y, en ocasiones, a la gran empresa y las multinacionales, tradicionalistas en materia de religin, prcticas sociales y gnero, recelosos de la diversidad social, nativistas, xenfobos, anti-inmigracin, y en ocasiones, abiertamente islamfobos". Es la matriz de fuerzas ms claramente en ascenso en estos momentos, impulsada por diferentes motivos en distintas partes del mundo, algunos bastante comunes y otros ms propios de cada pas o regin, algunos coyunturales y otros con vocacin de permanencia en el tiempo. As tenemos el rechazo a la globalizacin y a los procesos de integracin regionales, incluidas muchas de las instituciones internacionales de gobernanza desde el FMI hasta la ONU; el rechazo del multiculturalismo y de las nuevas formas de vida, de los derechos de las minoras y de la igualdad de las mujeres; partidarios del nacionalismo excluyente y de la xenofobia, de la moral y costumbres tradicionales ms o menos rigoristas, de una aplicacin dura de la ley y del orden con bastante indiferencia por los derechos humanos; desdeosos u hostiles con las instituciones de la democracia liberal frente a la que proponen modelos iliberales o autoritarios; partidarios de la glorificacin nacional y de un mayor papel de su nacin en el mundo, de la homogeneidad y el compartimento cultural mundial dnde no haya mezcla de culturas diferentes; del rechazo de la solidaridad internacional y de la defensa del medio ambiente si ello perjudica al crecimiento de la nacin.

Se trata, pues, de una ola reaccionaria mundial en ascenso que est haciendo retroceder tanto algunos de los valores e instituciones vinculados al liberalismo y hegemnicos en las democracias existentes, como los valores progresistas que se fueron desplegando por el mundo a partir del mayo de 1968, y que pone en peligro el sistema de derechos y libertades tal como hoy les conocemos, los modelos de convivencia abiertos, y tensan las relaciones internacionales creando un caos creciente en el que es ms fcil que se extiendan los conflictos blicos. Es una ola que no va a detenerse por s sola y que sin una resistencia eficaz oponindosela ir conquistando paulatinamente nuevas posiciones como ha ocurrido hasta ahora.

Notas:

ii Asia ha sido una regin de desarrollo tardo del capitalismo utilizando el papel dirigente del Estado, como en Japn o Corea del Sur, pero China es un caso especial dentro de este desarrollo capitalista heterodoxo asitico al estar el Estado controlado por el PCCh

iii Sanahuja, Jos Antonio, Posglobalizacin y ascenso de la extrema derecha: crisis de hegemona y riesgos sistmicos, Anuario CEIPAZ 2016-2017, pginas 41-78

iv Syriza represent durante los primeros meses en el gobierno la esperanza de una fuerza de izquierda en Europa capaz de hacer cambiar las polticas de austeridad vigentes, y que tuvieron en Grecia su mximo exponente, pero nunca se plante la posibilidad de abandonar la UE. De hecho, tras el referndum ganado por el gobierno y ante la inamovilidad de la troika, si hubiera sido una fuerza de los "desglobalizadores de izquierda" hubiera debido optar por romper las negociaciones y abandonar la UE, pero opt por aceptar las draconianas condiciones de la troika y continuar en la UE.

Jess Snchez Rodrguez es licenciado y Doctor en Ciencias Polticas y Sociologa por la UNED. Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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