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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2018

Custodia compartida? & Estrategia neomachista
La casa por el tejado

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Sobre la verdadera estrategia que esconde el posmachismo en su aireada exigencia en pedir la oblitagoriedad de la custodia compartida.


El Tribunal Supremo ha resuelto que una madre y sus hijos abandonen la casa donde vivan tras el divorcio, porque en ella vive tambin su nueva pareja. Argumenta que el domicilio donde antes viva con su exmarido deja de ser familiar cuando se forma una nueva relacin de convivencia.

La sentencia responde a una demanda histrica promovida fundamentalmente por padres que tras el divorcio no aceptaban que sus exparejas rehagan su vida afectiva, y que entienden la separacin como un nuevo escenario de control y poder sobre la mujer, para lo cual es importante que sea ella quien tenga la custodia de los hijos e hijas, puesto que consideran que acta como una dificultad para rehacer sus relaciones afectivas.

Esta percepcin clsica ha cambiado bastante, pero las ideas que la sustentan no tanto. Quizs muchos de los que ahora se felicitan por la decisin del Supremo desconozcan la evolucin seguida en esta materia, y no recuerden una poca no muy lejana cuando los exmaridos se negaban a pagar la pensin por alimentos y no haba manera en la prctica de actuar contra ellos. Despus la ley cambi para obligarlos y facilitar el embargo de sus cuentas o bienes si no lo hacan, pero muchos de ellos, en lugar de entender su error, lo que hicieron fue simular que estaban en paro, cobrar de manera no visible, justificar un salario inferior para pasar menos cantidad de dinero todo lo que hiciera falta menos asumir sus responsabilidades como padres, una situacin que no ha desaparecido en la actualidad. Y claro, para todo ello el argumento no puede ser que les importa muy poco que sus hijos tengan dificultades, sino que se justifican al decir que lo hacen porque la mala de su exmujer se gasta su dinero en zapatos, ropa o con su nueva pareja.

Si tenemos en cuenta estos antecedentes y la estrategia que sigue el machismo para ocultar la realidad de la violencia de gnero, al tiempo que busca imponer la custodia compartida en cualquier circunstancia y de espaldas al inters de esos hijos e hijas, que segn dicen es lo que les mueve, la pregunta que surge es sencilla. Si no fueran mujeres quienes estn a cargo de la mayora de las familias tras la separacin, habra sido igual la sentencia del Tribunal Supremo?

Segn la Encuesta Continua de Hogares de 2017, realizada por el INE, hay 1.529.900 familias formadas por madres y sus hijos e hijas, frente a las 312.600 constituidas por padres con sus hijas e hijos; es decir, el 83% de las familias monoparentales en realidad son monomarentales. Y esto no es por casualidad.

Desde el machismo se dice que en los Juzgados se les da la custodia a las madres de forma automtica por ser mujeres, cuando en realidad las decisiones judiciales se adoptan en inters del menor a partir de la experiencia y de las responsabilidades asumidas durante la convivencia por cada uno de los progenitores. La paternidad empieza durante la convivencia, no tras la separacin, y adems de las averiguaciones judiciales que se realizan en cada caso, todos los estudios demuestran que, cada da, las mujeres dedican ms tiempo que los hombres a las tareas domsticas y al cuidado de los hijos e hijas, lo mismo que son ellas las que piden reduccin de jornada para esas tareas de cuidado, y solicitan das u horas libres para poder atender situaciones imprevistas relacionadas con la educacin o la salud de los nios y nias. Y todo eso sucede cada da, es decir, todos los das, no slo cuando se produce la separacin.

No deja de sorprender que los argumentos del machismo cuestionen la violencia de gnero cuando se dice que las mujeres son maltratadas y asesinadas por el hecho de ser mujeres, que nieguen el acoso cuando son hostigadas por el hecho de ser mujeres,que duden de la discriminacin y la brecha salarial cuando se demuestra que les ponen dificultades y les pagan menos por el hecho de ser mujeres,o que ataquen las polticas de accin positiva para corregir su infra-representacin en puestos de responsabilidad debido a los obstculos y exigencias que les hacen por el hecho de ser mujeres.Para el machismo esa referencia de que determinadas conductas y situaciones se producen por el hecho de ser mujeres les resulta una tontera o una simpleza, pero en este caso son esos mismos argumentos machistas los que dicen que en los juzgados les entregan la custodia de los hijos y de las hijas por el hecho de ser mujeres. Nada coherente, como el machismo mismo, pero ya se sabe que la palabra de hombre siempre tiene el acompaamiento de la credibilidad.

Por eso no deja de sorprender el razonamiento de la sentencia del Tribunal Supremo, pues da la sensacin de que ms que mirar por el inters de los menores en verdad refleja ese malestar hacia la mujer que rehace su vida e inicia una nueva relacin de pareja, y la comprensin del mosqueo del hombre que ve que todo eso sucede en su casa. Si el padre tiene una responsabilidad con sus hijos e hijas y como consecuencia de ella ha de pasar una cantidad de dinero para su cuidado y necesidades, el hecho de que la mujer viva o no con su pareja en el mismo domicilio es intrascendente sobre las responsabilidades del padre. Y si el padre, como consecuencia de que la decisin judicial que ha otorgado el uso del domicilio a la madre por ser ella quien obtiene la custodia, tiene que buscar una nueva residencia y asumir un alquiler, adems de pagar la hipoteca de una casa que es suya, aunque ahora la usen sus hijos y su madre con ellos, tambin es independiente de que la pareja de la mujer viva en la casa o no.

Aunque todas estas situaciones tras las separaciones y divorcios han de resolverse mejor, no lo dudo, lo que resulta sorprendente es que se traten de presentar como consecuencia de la maldad de las mujeres, y que se vea a la Igualdad como responsable de la injusticia que viven los hombres. La Igualdad es la solucin, no el problema, si los padres asumieran sus responsabilidades en igualdad desde el principio, dedicaran el mismo tiempo que las madres al cuidado y al afecto, dieran prioridad a sus hijos e hijas sobre otras responsabilidades del trabajo o de ocio la custodia la tendran ellos, bien de manera exclusiva o de forma compartida, sin necesidad de imponerla, tan slo continuando con lo que hacan durante la convivencia.

Que el 83% de las familias formadas por un solo progenitor con sus hijos e hijas las formen las madres no es casualidad ni producto del azar, sino la consecuencia de una sociedad impregnada por la cultura del machismo que lleva a los resultados que luego critican sin pararse a cuestionar las causas.

Resolverla exige levantar la Igualdad desde los cimientos de la identidad y la convivencia, no empezar la casa por el tejado.


Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2018/11/26/la-casa-por-el-tejado/



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