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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2018

[Paraguay] Entrevista con el cineasta Marcelo Martinessi
Una sociedad deseosa de mirarse a travs de la pantalla

Sergio Ferrari
Rebelin


Con su primer largometraje en la mochila y toda la experiencia militante de haber sido uno de los fundadores de la televisin pblica paraguaya durante el Gobierno de Fernando Lugo, el realizador Marcelo Martinessi pas por Suiza este mes de noviembre. A pesar del xito de Las Herederas en varios festivales, incluyendo dos Osos de Plata en el de Berln en febrero 2018, el joven comunicador, director y guionista relativiza el valor de las preseas. Y aprovecha cada espacio meditico para hablar de su pas, Paraguay, de las frustraciones histricas, as como de sus perennes convicciones.

Una pelcula ganadora no es la que obtiene premios sino la que vive en el tiempo, afirma Marcelo Martinessi para relativizar el xito significativo de su primer largometraje, Las Herederas, cuya presentacin acompaa tal como padre a hijo en un periplo internacional que tuvo inicio, pero pareciera no tener fin.

Y agrega, no me quiero confundir con los premios hasta ahora obtenidos. Si bien significa que el film toc a muchas personas y motiv reacciones positivas, es tambin cierto que existen tantas producciones de excelente calidad que nunca tuvieron premios, explica. Es genial y positivo constatar que se reconoce que es una pelcula que se realiz con honestidad. Sin embargo, el reconocimiento mximo para m en tanto realizador sera que mis pelculas vivan en el tiempo.

Y esa ambicin parece ser ya un signo de la breve pero significativa produccin de Martinessi. En todo caso si se contabiliza el impacto de su film anterior, el corto documental de solo 11 minutos La voz perdida, sobre los campesinos masacrados de Curuguaty el 15 de junio del 2012, hecho que luego desencadenara, en tanto pretexto, el juicio poltico contra el entonces sacerdote/presidente Fernando Lugo.

Hablar sobre ese documental, as como rememorar esa breve etapa histrica de un gobierno progresista, periodo en el cual fue uno de los fundadores y director de la naciente Televisin Pblica, resucita dolores y frustraciones. 2012 fue un ao crucial. Diriga entonces la televisin pblica cuando se da el Golpe de Estado contra el gobierno de Fernando Lugo. Haba un sector oscuro de la sociedad que necesitaba ese Golpe, que tuvo un impacto directo y doloroso en las pequeas conquistas de los sectores menos privilegiados de la poblacin. enfatiza. Y que, a nivel personal, completa, significaba distanciarme definitivamente de esos sectores privilegiados que apoyaron un Golpe de Estado slo porque sentan amenazados sus privilegios. Yo tena entonces 39 aos. Fue algo difcil, pero a la vez hermoso, porque a pesar de la crisis y el dolor, fui perdiendo el sentido de pertenencia a ese lugar social que siempre de una u otra forma ha sido una crcel. Y eso me permiti buscar nuevos espacios, abrir nuevos horizontes.

Y desde entonces, el *autoexilio* en Brasil; la carrera cinematogrfica en explosin; La voz perdida y el premio al mejor cortometraje en la seccin Horizontes de la 73 Muestra Internacional de Arte Cinematogrfico de Venecia en septiembre del 2016; as como el posterior parto de Las Herederas, que permite enfocar -aunque sea por instantes- las cmaras y reflectores internacionales en el pas sudamericano de cinematografa incipiente y con una historia de contradicciones y resistencias pendiente de ser contadas.

La pelcula se escap de la pantalla

La coproduccin de Paraguay / Uruguay / Alemania / Brasil / Noruega y Francia narra la vida cotidiana de Chela (Ana Brun) y Chiquita (Margarita Irn), una pareja lesbiana, ambas con ms de 60 aos, de origen acaudalado, y que producto de una crisis econmica deben desmontar la lujosa vivienda que ocupan en los suburbios de Asuncin. El inesperado derrotero carcelario de Chiquita permite confrontar no solo dos realidades sociales extremadamente polarizadas, sino que empuja a la pareja a recorrer caminos personales inimaginables.

La pregunta de dnde est realmente la libertad es eje del film. Habiendo pasado gran parte de mi vida en ese mundo de mujeres de clases privilegiadas y habiendo conocido muy bien, como realizador de reportajes documentales, el mundo de esa crcel de mujeres, explica Marcelo Martinessi. Y junto con esa pregunta, nacen respuestas abiertas e inconclusas-, impregnadas de una llamativa sensibilidad femenina que hacen de este drama, segn la crtica especializada, una verdadera locomotora de referencia para la joven cinematografa paraguaya.

Est llena de dilogos y situaciones de un mundo femenino que conozco muy bien desde nio. Desde el orden simtrico en una bandeja de plata muy similar a la de una ta hasta el mundo de chismes que conoc de nio cuando acompaaba a mi madre a la peluquera. Todo era muy nuevo y fuerte para m. Para narrar mejor este mundo cont con el apoyo enorme de las actrices que aportaron significativamente a la fuerza de los personajes. Paraguay es tierra de mujeres y ms all de los cnones machistas son ellas quienes tejen la fibra interna de la sociedad insiste.

Ahora trato de establecer un poco de distancia con la pelcula y con el impacto que tuvo fuera y dentro de Paraguay. En mi pas, creo que se escap de la pantalla para generar nuevos debates en una sociedad donde se reflexiona muy poco. Eso me parece significativo subraya Martinessi. Y en ese sentido, completa, son muy importante estas exhibiciones en Suiza, en Europa. Ya que podemos desde aqu presentar nuestro continente de una forma lcida y sin la urgencia de lo cotidiano. Aportar, as, a darle visibilidad a mi pas y a Amrica Latina a travs de la cmara.

Imposible separar a Martinessi de su Paraguay natal ni a Paraguay hoy del exitoso realizador, vanguardia de la produccin flmica de un pas que busca identidad en sus imgenes. Sin olvidar, como lo recuerda en diversas entrevistas, que no se puede separar al cine paraguayo de las seis dcadas de oscuridad, de un mismo partido en el gobierno con fuerte presencia militar, que devast todo, incluso, las ideas.

A pesar de todo, existe una generacin vida de contar historias. Y como lo demostr la proyeccin de Las herederas, un pas fascinado en mirarse a s mismo, a travs de su propio espejo, mostrado por una cmara. Y un Martinessi para quien su pas no solo es un escenario ms, sino una necesidad esencial de su obra.

Sergio Ferrari, en colaboracin con swissinfo.ch

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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