Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2018

Los Jurez, Madero y Huerta de hoy

Guillermo Almeyra
Rebelin


Los hroes preferidos de Andrs Manuel Lpez Obrador son Benito Jurez y Francisco I. Madero. El primero es recordado por su lucha contra los conservadores, la Iglesia y el Imperio impuesto por Napolen III. El segundo, por haber iniciado la insurreccin contra el intento reeleccionista de Porfirio Daz. De Jurez, sin embargo, pocos recuerdan que no slo lanz al mercado de tierras las usurpadas por la Iglesia Catlica sino que, tambin convirti en mercancas las tierras de las comunidades indgenas, despojndolas reconocidos hasta por la Corona espaola para desarrollar el capitalismo y lanzar al mercado de mano de obra millones de indgenas beneficiando as a las haciendas y los ingenios azucareros.

De Madero tambin omiten que su asesinato por Huerta se debi a su fe liberal y a la ignorancia de la realidad poltica que le llevaron a conservar el aparato estatal porfirista pues crea poder transformar el Estado y a lanzar los generales heredados contra los desilusionados por el incumplimiento de sus promesas.

El presidente liberal ignor que los asesinos no cambian y Huerta, que l lanz a combatir a sangre y fuego contra los zapatistas, pudo conspirar tranquilamente con el embajador estadounidense y planear su golpe y sus crmenes. De este modo Madero, lejos de abrir un camino democrtico al desarrollo del pas, lo oblig tomar la senda sangrienta de una revolucin social confusa e incontrolada.

Lpez Obrador ahora al gobierno porque un sector de los grandes capitalistas, recordando la Revolucin mexicana lo acept para que contuviera la movilizacin popular. En el entorno de esta nueva versin de Madero hay muchos nuevos Huertas agazapados. Son los que insisten sobre la necesidad de destruir el Sureste para, con el pretexto del desarrollo, lanzar en el Istmo de Tehuantepec una gran operacin que combina la creacin de un ferrocarril, el desarrollo de los puertos sobre ambos ocanos, la deforestacin, el cultivo de palma aceitera, la creacin de un cinturn de molinos elicos y la especulacin inmobiliaria desenfrenada. Esa misma gente propone Zonas Econmicas Especiales y promueve el tren maya que destruira a su paso las reservas naturales, las comunidades indgenas, su idioma y sus costumbres y convertira a toda la zona en un Cancn bis. Por eso, para prevenir las reacciones populares, perpetan la ocupacin militar del pas y refuerzan sus lazos con Estados Unidos.

Entre los millones de votantes de MORENA muchos se oponen a esas polticas. Pero muchos, por el contrario, creen que podrn cambiar desde adentro un Estado capitalista que defiende la obtencin de ganancias a cualquier precio. Ellos piensan que podrn convertir a los dueos de las televisiones privadas intoxicadoras de la opinin pblica, a los bancos que lavan dinero sucio y a otros semejantes en altrustas benefactores de los pobres. Esos ingenuos bienintencionados juegan con fuego cuando piensan utilizar el Estado capitalista opresor para hacer una revolucin pacfica sin darse cuenta de que es el Estado quien los utiliza como taparrabos transitorios y desechables.

Entramos as en una fase muy peligrosa en la que el capital financiero, la oligarqua y sus instrumentos represivos siguen intactos mientras la fuerza popular est desorganizada y confundida, MORENA ni siquiera controla totalmente el gobierno, que comparte con los Huerta en potencia, y AMLO cree poder decidir todo desde el Olimpo como Jpiter y presta odo a quienes lo quieren perder.

Hemos llegado a un punto en que hay pocos escenarios aunque la realidad es compleja y podra combinar los tres casos principales:

1) AMLO hace, como est haciendo, lo que le dictan el gran capital y el mando de las fuerzas armadas, olvidando todo lo dicho y prometido y oponindose a lo que hasta ahora llama sus Huerta;

2) O, apoyado en una parte de los cuadros ms combativos de MORENA resiste tratando de hacer una poltica ni de izquierda ni de derecha a la Macron -o sea, una poltica de derecha pero con algunas medidas populares que no cambian nada esencial - y carga as con el descontento tanto de la derecha como de la izquierda o, por ltimo,

3) responde a la voluntad de cambio de los votantes y comienza a aplicar los puntos sociales que en otros momentos agit.

En los dos ltimos casos desencadenar inmediatamente una campaa destituyente de la oligarqua y de las fuerzas antidemocrticas y antinacionales respaldadas por Trump y envalentonadas por la debilidad de quienes ven como despreciables intrusos. Ms que nunca es necesaria unir todas las protestas en una organizacin popular, consultar y elaborar en asambleas populares poltica alternativas y defender las comunidades amenazadas.

Ya hay en Oaxaca comunidades en las que hombres y mujeres armados realizan rondas nocturnas. A las policas comunitarias y grupos de autodefensa, vigilados por asambleas para controlar que no sean infiltrados, hay que agregar la exigencia de que las Guardias Nacionales se formen armando a los campesinos y comunidades, como hizo Lzaro Crdenas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter