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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2018

La Iglesia catlica pide "varones clibes"
Enteramente atrofiados

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


Fue algo ms que un lapsus linguae. Aunque luego lo rectific tras el escndalo creado, el recin estrenado secretario general de la Conferencia Episcopal Espaola, Lus Argello, mostr en su intervencin lo ms profundo y autntico de su ADN. Era la primera vez que actuaba en calidad de tal y hablaba de las normas de seleccin de los nuevos sacerdotes: Pedimos varones clibes... que se reconozcan y sean enteramente varones y, por tanto heterosexuales. Ni siquiera parpade. Le sali todo de carrerilla. Luego dijo aquello de donde dije digo, digo Diego, pero son a hueco.

Poca gente ha sealado sin embargo que, junto a los homosexuales, aquella afirmacin se refera tambin, en negativo, a las mujeres. Porque, a los efectos de la formacin sacerdotal, lo mismo que los homosexuales no son enteramente varones, las mujeres parecen no ser ni siquiera enteramente personas, puesto que, sean heterosexuales, bisexuales o lesbianas, clibes o no, nunca sern tenidas por aptas para el sacerdocio catlico.

Subgnero humano ste de segundo orden, procedente de una costilla de varn y fuente de tentacin y pecado, original y de los otros, tal como lo afirman las Sagradas Escrituras, las mujeres son las cribadas sin excepcin alguna en las oposiciones a cura. Desconozco que dice la Santa Madre Iglesia en relacin con la ordenacin sacerdotal para los casos de cambio de sexo en cualquiera de sus dos direcciones, pero me gustara or platicar al seor secretario de la Conferencia al respecto Los/as transexuales son enteramente capaces para ser curas, enteramente incapaces o cuarto y mitad de cada?

Y luego est lo otro, lo de la castidad. Pedimos varones clibes, dijo el secretario. Se trata de que los elegidos renuncien a uno de los grandes placeres que Dios, en su infinita sabidura, nos dio en la Creacin a todos los seres humanos: la sexualidad. Y eso s que es optar para el sacerdocio por quienes, podramos denominarlo as, no son enteramente personas. Porque renunciar al sexo, mejor dicho a su prctica, es algo as como renunciar a ver, or o usar la mano izquierda. Todo un despropsito. Algo que va contra todas las leyes de la naturaleza, el intelecto y el sentido comn.

Creo que la Iglesia tiene derecho a poder seleccionar sus candidatos y elegir su perfil, afirm. Y se qued tan ancho. Como ocurre en otros casos, las normas que rigen el funcionamiento eclesial se dictan, aplican e interpretan al margen de lo que pueda ser la normativa bsica en materia derechos humanos e igualdad entre las personas y los sexos. As ha sido que, durante siglos, la abusos sexuales practicados en seminarios, colegios, sacristas y casas curales, han sido concebidos por la Iglesia, no como delitos, sino tan solo como pecados. Y para hacer frente a esto est el santo sacramento de la confesin, que no el cdigo penal. O sea, contricin, propsito de la enmienda, penitencia y, hala!, hasta la prxima. De juicio pblico, nada de nada. A lo ms, un traslado a otra parroquia, y de oca a oca y tiro porque me toca..

Se dice que las cosas estn cambiando y que el papa Francisco quiere entrarle al tema. Tengo mis dudas al respecto. Y no porque mantenga prejuicios y desconfianzas gratuitas, sino por razones objetivas. En una institucin como la Iglesia catlica, jerrquica y misgina en su estructuracin, clibe en su composicin, asentada en arcaicos textos y revelaciones divinas, alrgica al ms mnimo funcionamiento democrtico y que cuenta con unas fuertes y neurotizadas inercias en su concepcin de la sexualidad, es prcticamente imposible (digo prcticamente, no completamente, para no incurrir en afirmaciones absolutas) modificar su actual comportamiento.

Hace solo mes y medio la Conferencia Episcopal anunci la creacin de una Comisin de trabajo a fin de actualizar los protocolos de actuacin de la Iglesia espaola respecto a los casos de abusos a menores. Bien, un paso adelante!. Pero al frente de ella puso al obispo de Astorga, Juan A. Menndez, quien en su da encubri a un cura pederasta de su dicesis y permiti incluso que la parroquia le rindiese un homenaje de despedida cuando fue sancionado. En resumen, se sigue poniendo zorros a cuidar gallineros. Dos pasos atrs!

El anterior secretario general de la Conferencia Episcopal, Jos Mara Gil Tamayo, a quien sustituy hace tan solo un par de semanas el antes mentado Lus Argello, trat tambin del tema de los abusos sexuales poco antes de dejar su cargo y asumi el silencio cmplice de la Iglesia en relacin a los casos de pederastia practicados dentro de esta institucin. Otro paso adelante! Pero puso a continuacin el ventilador en marcha y afirm que haba que enmarcar lo anterior en un contexto de inaccin de toda la sociedad espaola ante estos delitos. Exigi as al resto de la sociedad asumir su cuota de responsabilidad en esta cultura comn compartida de silencio. O sea, estaba mal, s, pero es lo que haba. Yo pecador, si, pero vosotros mas. Amn. Otros dos pasos atrs!.

Porque la culpa de todo, ya se sabe, la tiene el Maligno. Es ste quien instrumentaliza la sexualidad, incluso la de los menores, para atacar a la Iglesia, que ya lo dijo en su da el obispo de Tenerife, Bernardo lvarez: Hay adolescentes de trece aos que son menores y estn perfectamente de acuerdo y, adems, desendolo. Incluso, si te descuidas, te provocan. Y no hubo secretario de Conferencia Episcopal alguno que le llamara al orden, ni Papa que lo destituyera. Y as seguimos.

Que una institucin que supura ese tipo de ideologa en relacin con la sexualidad siga teniendo, entre otros muchos santos privilegios, el de introducir la enseanza de la religin catlica en la educacin pblica y designar a dedo a todo ese profesorado adoctrinador de nias y nios en las verdades de la fe y la moral catlica, con cargo todo ello a los presupuestos pblicos, amn de las generossimas subvenciones dedicadas a la enseanza privada-confesional en sus colegios, es algo que clama a todos los cielos.

El secretario general de la Conferencia afirm que los homosexuales no son enteramente varones. Escuchndole, hay serias razones para pensar que en ese concilibulo hay cuerpos y mentes enteramente atrofiados.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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