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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2018

Violencia Sexual & Franquismo
El franquismo ejerci una dursima violencia sexual contra las mujeres republicanas

Tulio Riomesta
https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com


Nuestros valientes legionarios y regulares han enseado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre. Tambin las mujeres comunistas y anarquistas se lo merecen, no han estado jugando al amor libre? Ahora sabrn lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen. Gonzalo Queipo de Llano, militar golpista.

A medida que los franquistas avanzaban, las mujeres Republicanas fueron vctimas de considerable crueldad, violadas, torturadas y asesinadas sistemticamente. Las que sobrevivieron a la crcel padecieron de por vida graves secuelas fsicas y mentales. Miles fueron reiteradamente violadas, sufrieron acoso, abusos sexuales, humillacin con rapas de cabeza, ingestas de ricino para provocar defecaciones en pblico, arrastradas y obligadas a recorrer desnudas o emplumadas las calles, en las crceles sufran palizas, torturas, asesinato. La mayora de las Republicanas sufrieron graves problemas econmicos y psicolgicos despus de que sus esposos, padres, hermanos e hijos murieran asesinados o se vieran obligados a huir.

Fueron violadas, torturadas y asesinadas mujeres en incontables lugares, en el patio del hospital de Oviedo, o en la crcel de Melilla por los falangistas. El cabo de guardia civil Juan Vadillo y el falangista Fernando Zamacola violaron mujeres en Benamahoma, este ltimo fue condecorado. Entre los prisioneros Republicanos de Aznalcllar, haba una madre y su hija en avanzado estado de gestacin, que dio a luz mientras la fusilaban. Los franquistas que acudieron a dispararle el tiro de gracia mataron al recin nacido a culatazos.

En Moguer, los rebeldes violaron a mujeres y nias de 12 aos, a las jvenes en repetidas ocasiones. Haba fascistas que aprovechaban la truculenta oportunidad para cometer actos sanguinarios y violaciones. Los soldados que se alojaban en casas de familias pobres frecuentemente se aprovechaban de las mujeres desprotegidas de la casa. Las autoridades militares podan haber detenido la violencia pero lo permitieron ampliamente.

En Peguerinos, regulares y falangistas violaron a 2 enfermeras y varias mujeres. En Fuente de Cantos mataron a muchas mujeres, varias embarazadas, despus de violarlas. Lo mismo ocurri en Zafra y en Almendralejo, el Aguacho, en Fuente del Maestre, Boecillo,Valdedios, Pallars Sobir, Zufre, y un largo etc. En Navalmoral un grupo de Republicanas fueron entregadas a bandas de marroques que las violaron en grupo, una prctica comn. En Navalcarnero entregaron a 2 muchachas de menos de 20 aos a 40 soldados moros, un oficial marroqu coment: No vivirn ms de 4 horas.

En Calanda se produjeron numerosas violaciones, a una mujer a la apalearon hasta la muerte. En Maials, los Regulares violaron al menos a 4 mujeres. En una masa, una joven y su madre fueron violadas y apualadas. En Calls, los regulares violaron a una mujer, su hija y una prima, para despus matarlas a bayonetazos. Cerca, en Marganell, 2 mujeres fueron violadas por regulares, a las que despus mataron colocndoles granadas entre las piernas. En Cantalpino violaron a varias muchachas

En San Roque, fusilaron a una anarquista despus de que todos los moros del pelotn de fusilamiento la violaran. Las violaciones que se produjeron cuando las hordas moras se entregaron libremente al saqueo y a la violacin en Sevilla fueron espeluznantes, Queipo de Llano, se deleitaba al contarlo en sus charlas radiofnicas. En El Gastor 40 mujeres fueron vejadas, entre ellas la esposa de un concejal socialista y su hija de 21 aos, la maltrataron con saa y perdi el hijo que esperaba, qued ciega y muri al poco debido a las torturas.

La violacin era frecuente en las comisaras. En crceles o campos de concentracin los falangistas sacaban y violaban a las mujeres jvenes. A veces les marcaban los pechos con el yugo y flechas de falange. Muchas quedaron encintas de sus guardianes. Cuando haba que ejecutar a una embarazada, a menudo se postergaba la muerte hasta que diera a luz, y su hijo era dado en adopcin.

El capitn Manuel Daz Criado supervisor de la represin en Sevilla, usaba su posicin para exigir una gratificacin sexual. El jefe de Propaganda de Queipo, Antonio Bahamonde solo reciba en su despacho a las mujeres jvenes. Los abusos sexuales y sufrimientos de las supervivientes de la represin continuaron ms all de su viudedad.

Las mujeres Republicanas no tenan derecho a la honra. Los abusos deshonestos y violaciones fueron numerossimos en todas las prisiones. Juana Doa refiere que 4 mujeres que entraron la crcel de Ventas haban sido antes violadas en los cuartelillos de Falange. En Albacete, 2 funcionarios violaron a 30 presas en poco menos de 3 meses. Abran la sala, elegan una, dos, de un cuartucho bajo la escalera salan gritos que se oan en toda la prisin.

Los que se llenan la boca llamndose constitucionalistas insisten en no mirar al pasado y en la guerra del abuelo. La situacin ronda la esquizofrenia, el actual rgimen incorpora en su naturaleza los crmenes franquistas, son legales, no se ponen en duda. En la herencia directa del actual estado de derecho est incluido el exterminiofranquista, perfectamenteasumido, normalizado por el sistema vigente. Aqu no ha pasado nada.

Fuente: https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/07/26/el-franquismo-ejercio-una-durisima-violencia-sexual-contra-las-mujeres-republicanas/



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