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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2018

Occidente ms all de las postales

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Los escaparates rutilantes y desbordados; el transporte pblico discurriendo como Dios manda; las atildadas viviendas medievales venciendo, trasunto de acendrada civilizacin, el paso de las eras; el embrujo de los castillos enhiestos, vigilantes, en las colinas; la explosin de catedrales gticas: postales en vivos colores

Todo ello, y mucho ms, hara describir a Occidente como el mejor de los mundos posibles, si se obvia, por desprevenido o renuente a cierta trasnochada propaganda izquierdizante, asuntos tales la precariedad que de antao los pudientes han insuflado a una mayor porcin de la humanidad, la cual, como brbaros redivivos, est tomando en inmigraciones incontrolables- cada rincn de esta pletrica Roma.

Empero, no seremos nosotros, recin asomados a las bondades del desarrollo, quienes vengamos a desbarrar con la mano derecha colocada en el lado cordial del pecho sobre apariencias y esencias. Para qu exponerse a la duda riente cuando agudos analistas, entre ellos Eduardo Camn, en la digital Rebelin, nos demuestran que a algunos el peligro del derrumbe los acecha en cada pliegue del tiempo? El mencionado aguafiestas-perdn: articulista- nos recuerda que los especialistas advierten acerca de que el crecimiento econmico universal puede haber alcanzado su punto mximo en 2018, y que nos enfrentamos a la perspectiva de una guerra comercial total, uno de los detonantes de otro ciclo de la crisis general del capitalismo.

S, como apunta nuestra fuente, a pesar de que la lista de integrantes de la OMC no ha dejado de crecer, con un extenso catlogo de limitaciones y (des)acuerdos, las estrategias polticas rompen con frecuencia el equilibrio idlico propuesto por esta organizacin. Pero, con el observador, podramos comenzar por cuestionarnos: qu es una guerra comercial?.

Respondmonos, con l mismo, que documentos de la entidad supramencionada la definen como la imposicin de medidas restrictivas al comercio entre naciones. Generalmente, aade Camn, esta nace de la decisin unilateral de constreir las importaciones, acompaada de disposiciones similares de los vendedores perjudicados, en represalia. Pronto se genera una espiral de normativas que se expande y termina daando a la economa ms all de todas las partes implicadas.

Y si bien es cierto que esas batallas han ocurrido a lo largo de la historia repetidas veces, y bajo infinidad de diferentes regulaciones, prohibir las importaciones de un determinado pas, o cerrar las fronteras podra ser catalogado como excepcin el da de hoy, pero hay varios pases que han sufrido de estas medidas. Asimismo, en las ltimas dcadas se han dado restricciones arancelarias que han tensado las relaciones comerciales entre pases.

No obstante, no han resultado las nicas barreras o elementos de coaccin. Existen otras medidas no arancelarias que esconden en su finalidad una restriccin directa al comercio exterior, como pueden ser la implantacin de nuevas normas sanitarias, nuevos requisitos de calidad, devaluacin de divisas, subsidios a la produccin nacional, acuerdos bilaterales entre pases, entre otras.

En realidad, insistamos resumiendo, asistimos de forma inequvoca al crack del Sistema. La contraccin del mercado mundial, aade el estudioso, ha desatado el incremento de las providencias proteccionistas y las sanciones con las que las potencias se atacan mutuamente. Verbigracia, EE.UU. y Europa no cesan de denunciar que China usa sus finanzas pblicas para subvencionar empresas deficitarias que expenden productos por debajo del costo de produccin. Obviando que fue lo que hizo Barack Obama cuando ayud a sus entidades automovilsticas; ello, sin contar los subsidios agrcolas o el rescate bancario con billones de dlares del presupuesto pblico. No es acaso sta la estrategia que utiliza el Banco Central Europeo comprando cientos de miles de millones de deuda pblica de las naciones europeas, o directamente deuda privada de empresas?. Para ms de uno con conocimiento de causa, las medidas del presidente Donald Trump revisten implicaciones tan graves que, de ejecutarse en toda su dimensin, se desatara un encontronazo con China y Europa de consecuencias catastrficas. Una poltica de accin-reaccin semejante arrastrara a la economa internacional hacia una depresin profunda, y no parece que los sectores decisivos del capitalismo estadounidense -que dependen del mercado mundial- estn saltando de alegra ante este escenario. Veremos si le impiden la accin al multimillonario mandatario.

Ahora, ms all de las especulaciones sobre el derrotero que tomarn las lites, lo que se aprecia con nitidez es que las graves contradicciones que corroen al capitalismo del siglo XXI, tal especifica Camn, han restituido viejos demonios, abriendo la caja de Pandora de todos los problemas acumulados durante dcadas. Y esto influye tambin negativamente, digamos, sobre la productividad del trabajo, que, a contrapelo de la robtica, las tecnologas de la informacin, la llevada y trada globalizacin, est disminuyendo, lastrada por la cada de la inversin con ese fin.

Entonces?

Obvio. La crisis de sobreproduccin contina, la brega un eufemismo- por los mercados se agudiza Si los capitalismos registraron en su momento un significativo auge -interrumpido, eso s, por los ciclos de crisis y recesiones inherentes-, el recurso del endeudamiento masivo y la efusin del capital ficticio coadyuvaron a prolongar la bonanza ms all de sus lindes naturales y en dar un carcter an ms explosivo a la coyuntura actual!

Asimismo coincidamos con Camn en que la gran interdependencia econmica y financiera cre el sustrato para que la mayscula recesin que explosion en 2008 se explayara virulentamente. A partir de entonces nuevas rispideces se han desplegado a gran escala. El caso de China es relevante en extremo.

Rememora el comentarista de Rebelin que el gigante asitico devino clave para absorber cantidades ingentes de capital occidental y mercancas de alto valor aadido (provenientes de EE. UU., Japn o Alemania), con el que el Estado y la burguesa china levantaron su aparato industrial y exportador. Los efectos en los pases desarrollados fueron evidentes, aumentando la tasa de beneficios capitalista, deprimiendo los salarios y reduciendo los costos de produccin gracias a la deslocalizacin de la industria. Mas el apogeo expansionista de China tuvo tambin otras consecuencias: al convertirse en el ncleo central de la produccin mundial y obtener un supervit comercial extraordinario, se transform en una potencia econmica. China habla el mismo lenguaje que EE.UU. y la UE y, de representar un factor de progreso para el capitalismo, dialcticamente se ha transformado en una fuente de desestabilizacin, competencia y contradiccin (para este).

Conforme al perito, tambin ha llegado el momento de que el dragn sufra los efectos de la sobreproduccin y los males que aquejan al resto de las economas avanzadas. Los desequilibrios se han multiplicado en estos ltimos aos: la deuda pblica se triplic desde 2008 y roza el 300% por ciento de su PIB []; aunque segn el FMI la misma se sita en torno a 230% del PIB, mientras que los mercados la tasan en el 260%, lo que poco importa a los efectos del anlisis. La realidad es que se ha creado una formidable burbuja burstil, bancaria e inmobiliaria que ha estallado parcialmente, y la perspectiva de millones de despidos pende como una espada de Damocles sobre la cabeza de los trabajadores.

Por su lado, otros bordean el abismo, o se dirigen hacia l. Aunque el Banco Central Europeo ha gastado ms de 1,6 billones de euros en dos aos comprando deuda soberana de los Estados y de los dems bancos, no se ha conseguido que la inversin productiva remonte. Mientras, el consumo permanece en encefalograma plano, y el desempleo no deja de crecer en los pases centrales del capitalismo. Los gobiernos afirmaron haber extrado todas las lecciones del estallido financiero de 2008, y prometieron que las cosas cambiaran. Sin embargo, una dcada despus lo que se constata es lo poco que han cambiado, reinventado los caminos hacia una nueva burbuja inmobiliaria

A la altura de estos planteamientos, habremos de concordar con la fuente consultada in extenso en que los planes de ajuste, recortes y austeridad no han logrado generalizar la recuperacin y han provocado graves desequilibrios econmicos, sociales y polticos. La dinmica catica del sistema capitalista se observa tambin en una actividad especulativa frentica. Desde el verano europeo de 2015, a raz de la abrupta cada de los parqus chinos, las bolsas mundiales acumulan una prdida de capitalizacin de ms de 18 billones de dlares, y la situacin no se ha revertido.Una gran cantidad del capital es ficticio, no refleja la creacin de riqueza productiva. Instituciones como [] el FMI, el BM, entre otras, han advertido que el mundo est a punto de entrar en la tercera fase de la crisis financiera.

La hecatombe

Suena el tam-tam en la sabana de la economa. Si bien legiones de entendidos consideran difcil afirmar de antemano que en el mbito vigente de la evolucin capitalista se conseguir evitar la tan temida guerra comercial total -que conllevara la explosin de la formacin de marras-, o, por lo menos, que se lograr aplazar, no caben dubitaciones acerca de que la presente situacin de estancamiento del trasiego de mercancas, de crisis de sobreproduccin, de desempleo masivo -pausado por el subempleo informal y la desigualdad creciente-, seguir engrosando la polarizacin econmica, poltica y social, de efectos dramticos a la postre.

Ms que dramticos, trgicos para el rgimen de propiedad privada. No en vano resultan tan sabias, tan profticas, las palabras de los autores Wim Dierckxsens y Walter Formento: Desde que Bernanke asumi la presidencia de la Reserva Federal de EUA (Fed), en febrero de 2006, se ha instalado como legal que se puede resolver un problema creando $ 1 Billn de la nada, al comprar una gran cantidad de activos con ese billn de dlares. A partir de este momento nada pareca ms fcil para los bancos centrales; cada vez que el mercado de valores est a la baja, la solucin ser crear dinero nuevo, comprar y comprar ms fondos del ndice burstil y el problema estara resuelto, ya que el mercado de valores deja de caer y rebota rpidamente porque los bancos centrales los respaldan. Las polticas de los bancos centrales son sealadas cada vez ms como la fuente de la creciente desigualdad en los ingresos y riqueza. Estas polticas respaldan las burbujas de crdito/activos pero una vez que se vean limitadas o interrumpidas, estallarn/explotarn y con ello todas las burbujas de crdito/activos. La pregunta del milln es cundo suceder.

Cundo pasar: sibilina interrogante. Mucho ms, por supuesto, que ese lance perogrullesco de que el capitalismo se encuentra sin posibilidad de generar un nuevo ciclo; ergo: es un capitalismo en agona. Si la madre de todas las burbujas estalla en esta coyuntura, se revelar la imposibilidad absoluta de un retorno del capital al mbito productivo dentro de la lgica del capital y con ello revelar tambin el carcter sistmico de la crisis. Por ende, el estallo de la madre de todas las burbujas podra desembocarse en un movimiento popular a escala mundial, reivindicando esa nueva civilizacin.

No importa que las soluciones" macroeconmicas aplicadas en la estela de la crisis de 2008 hayan contribuido a fortalecer el sistema financiero internacional. Evoquemos con Alejandro Nadal, de La Jornada, que en primer lugar se aplic el rescate de los bancos con problemas, sobre todo para los ms grandes con ramificaciones globales. En segundo trmino, se us una poltica monetaria de tasas de inters cercanas a cero. Pero como la economa mundial segua en una trayectoria deflacionaria, que el crdito bancario no flua y que el crecimiento se mantena dbil, se procedi a inyectar un ocano de liquidez en las instituciones financieras por medio de la llamada poltica monetaria no convencional.

A travs de esa poltica monetaria los bancos centrales de Estados Unidos, Japn y la Eurozona compraron activos de los bancos privados con el fin de incrementar el crdito y reactivar la economa. La Fed suspendi su programa en 2014, pero no ha normalizado su hoja de balance y la liquidez que inyect sigue movindose en los mercados financieros del mundo. Adems, Japn y la Eurozona tambin aplicaron sus versiones de flexibilizacin monetaria (en Europa al ritmo de 60 mil millones de euros mensuales este ao).

Contina el destacado columnista mexicano concordando en que para esas operaciones los bancos centrales crearon dinero de la nada. Pero como la inflacin se mantiene por debajo de las metas de esos institutos monetarios y el despegue contina siendo endeble, la pregunta de todo analista es la misma: dnde acab todo ese dinero ligado a la flexibilizacin monetaria?

La respuesta es que la poltica monetaria no convencional sirvi para crear la burbuja especulativa ms grande en la historia del capitalismo. Por eso los indicadores de las bolsas de valores ms importantes del mundo se ven tan rozagantes y vigorosos. Pero cuidado, las apariencias engaan y ms que un anuncio de rehabilitacin econmica esas seales del mercado burstil muestran que el crecimiento de precios de activos financieros es desmedido y poco sustentable. El FMI lo reconoce al sealar que la expansin monetaria ha generado aumentos injustificados en el valor de activos financieros y constituye un incentivo para el apalancamiento y el endeudamiento del sector privado. Es decir, los riesgos para la estabilidad financiera se estn trasladando desde el sector bancario a todo el sistema financiero y no financiero.

As que la flexibilizacin de la poltica monetaria sirvi para instaurar lo que tanto dao hace en las economas capitalistas, un episodio de inflacin en el precio de activos; es decir, una mega-burbuja. Y cuando esa bomba explote, no slo los mercados financieros entrarn en una crisis, sino que la economa real (no financiera) se ver afectada por una onda de expansin destructiva que har palidecer a la de 2008. Ni el FMI ni los bancos centrales saben qu hacer frente a este dilema. Si se lleva a cabo la normalizacin (de la flexibilizacin monetaria) a un ritmo demasiado rpido se corre el riesgo de ahogar la recuperacin. Pero si se mantiene la expansin monetaria, la burbuja en los mercados financieros (y el apalancamiento en el sector privado no financiero) seguir inflndose hasta reventar con efectos catastrficos.

Efectos que bien pudieran tronchar, en Occidente, el orgullo de los escaparates rutilantes y desbordados. Ojal, para conveniencia de la cultura, quedaran en pie castillos, casas medievales y catedrales gticas. S, que una revolucin en la que se volcaran -mayoritariamente?- los nuevos brbaros, esos que proliferan por las viejas calles con sus velos, sus turbantes, su piel de bano o aceitunada, respetara todo lo que de positivo ha aportado una civilizacin aeja y pagada de s misma.

Y esto, caramba, no lo aseveramos o anhelamos solo nosotros, recin asomados fsicamente al desarrollo. Es credo de miradas de quienes comparten la mejor comprensin de la sociedad y la historia: la de Marx, cuyas predicciones, vox populi, an anidan en el sueo de los de abajo, y en las pesadillas de los de arriba.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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