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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2018

Con todos los que soy soy
Dialctica en la poesa del ecuatoriano Antonio Preciado

Pablo Mriguet
Rebelin


Cuando Xavier Oquendo me propuso que presente la antologa de Antonio Preciado titulada Con todos lo que soy soy, tuve que detener un instante mi caminata y preguntar claramente "Que presente el libro de Antonio Preciado?" Y s, era cierto. La vida es, sin duda, un caracol que camina sobre su propio cuerpo. Y ahora? Me tocaba, pues, presentar probablemente la mejor antologa que he encontrado de aquel poeta que haba empezado a asombrarme desde que tena 14 aos, cuando mi padre me mostr un libro de l.

En ese mismo momento me puse a pensar en cmo haba sido mi encuentro con esa poesa. Picasso deca que el motivo principal de la relacin obra-espectador es lo primitivo del ser humano, y, pues, mi encuentro primitivo en esos 14 aos fue el de una inefable conexin...digamos casi natural. Lea esos poemas como si los habra escrito un reflejo mucho ms antiguo que yo de espaldas a un espejo. Me sent muy identificado cuando le: "Pues bien,/me har una flauta,/compondr una cancin a mi asesino,/y la saldr a tocar todas las lunas/ a lo largo de los caminos". Esta desenfadada afrenta a la muerte me pareca tan poderosa como un cicln al que no le da la gana tocar tierra, pero que lo hara si le provocasen.

Sin embargo, tambin recuerdo que mientras al principio hablaba de la poesa de Preciado me dijeron, digamos, con urgencia: "Bueno, pero debes recordar que por ms similitudes que sientas, l habla profundamente desde la negritud y desde Esmeraldas". Esto, aunque parezca normal, me sorprendi mucho. Yo no me haba dado cuenta que era esmeraldeo o afro ecuatoriano. Tal vez por ignorante en asuntos poticos o por ser un gentil despistado, yo no haba ledo a Preciado como un autor que se individualizara tan claramente desde lo provinciano o lo tnico. Ahora, me gustara preguntarme por qu surgi esa necesidad de particularizar a la poesa de Preciado de esa forma? Creo que la respuesta a esta pregunta sirve como justificacin para hablar de este maravilloso libro.

Antes de empezar con el anlisis, sera importante decir que la Antologa Con todos los que soy (El ngel, 2017) recoge poemas de 7 poemarios: Ms ac de los muertos (1966), Tal como somos (1969), De sol a sol (1976), De ahora en adelante (1993), Jututo (1996), De boca en boca (2005) y De los dems al barrio (2013), y contiene una significante seleccin, sumando entre todos los poemas ms de 150. Tiene un importante prlogo de Xavier Oquendo y un breve pero sentido eplogo de Carlos Garzn. Pero, ms all de los asuntos formales o las divisiones de los poemarios, la obra potica de Preciado mantiene ciertos elementos a lo largo de su existencia -pese a las obvias-aunque no muy relevantes diferencias entre un poemario y otro. Quisiera hablar precisamente de esos elementos que he sospechado encontrar.

Creo y sostengo que la potica de Antonio Preciado se ubica en una tensin constante entre ciertos elementos que funcionan como pilares en una guerra arquitectnica. En otras palabras, es profundamente dialctica, y en su contraposicin de elementos, se reinventa hacia algo que termina por dar el signo inconfundible de su obra.

En primer, lugar quisiera retomar el asunto de la necesidad de la particularizacin de su poesa como "negra y esmeraldea". Me parece que esta necesidad corresponde no slo a que estos elementos, sin duda alguna, pertenecen al universo creativo del autor, y estn muy presentes, sino a que la bsqueda por depositar su trabajo solo en estas dos nforas (y no otras ms) responde a un problema de amplitud de visin. Creo que nadie se atrevera a decir que Baudelaire es menos universal porque habla de Pars, o que Whitman era muy local por su bsqueda de aquella pica estadounidense en Hojas de Hierba.Aqu el asunto es que Preciado apunta a una universalidad reconociendo una identidad potente que, dicho sea de paso, es una condicin indispensable en cualquier poeta relevante. Me gustara descifrar esta dialctica de la identidad.

En un primer momento tenemos el encuentro entre el escritor y su contexto histrico, en el que las alternativas polticas marcaron un nuevo sendero de posibilidades, haciendo del arte un campo a ser disputado fuera de los crculos tradicionales de la "alta cultura". Y con poltica me refiero no solamente a los planes programticos, sino a una generacin que crey, genuinamente, en la transformacin a mediano plazo de la totalidad humana. Quien conozca la poesa de Preciado sabr que nunca le tembl una pgina al momento de tomar posicin y plasmarlo ni ms ni menos que en un poemario (cosa que hoy en da parece casi una hereja!). Por ello, si la fabricacin de un futuro era necesaria, haba que reconocer el presente y el pasado como justificacin y premisa necesaria de la reinvencin. Surgirn, entonces, una serie de visiones nunca antes vistas sobre la condicin ideolgica e histrica de los grupos dominados por siglos. As es cmo emerge esta potica dialctica (es decir, como oposicin de elementos esttico-sociales que se necesitan mutuamente para existir); este momento de base es el de la tensin entre el "yo" y "el otro" en la poesa de Antonio Preciado.

Este primer momento del proceso se puede observar en el constante juego telrico del poeta como elemento natural frente a su pueblo roto pero juntado: "es que los cuervos/ le joden el amor a picotazos" dice el poeta. La oposicin es el signo central de su poesa. El enfrentamiento de un "yo" contra un "usted, ustedes, Dios o el propio otro-yo" es decidor desde el poema al camarada cado: "por l nuestra victoria tiene un muerto", pasando por la Parca que adquiere el aura de Neruda "antes de que la muerte se empablezca", hasta el elemento que recorre toda su obra: la sombra como necesidad y consecuencia "Uno nunca saba/qu sombra la abuelita iba a asignarle" o "como quien viaja con su sombra,/tu viajas en segunda" resaltando el fulgurante poema titulado Yo y mi sombra en el que canta "Sombra ma/soprtame,/no me falles jams,/yo soy tu cuerpo". Relacin indivisible entre luz-sombra: "se han tragado todos los luceros".

Esta relacin entre el "yo" y "el otro" es profundamente dialctica precisamente porque no se rechaza "el otro sino" que se conjuga con el yo creando una nueva etapa, que le hace a la poesa de Preciado ser tan sorpresiva. Fjense: "Esta maana llueve (yo)/y es muy seguro que, con malevolencia,(lo otro)/est lloviendo adrede contra m (sntesis)". Potica de la dialctica natural: "Esta maana llueve contra m/y tan adentro que hasta me parece/que yo mismo, a la vez, me estoy lloviendo,/me llueve y yo me lluevo". Tensin que crea su identidad personal "el caso es que hace tiempo/ me viene preocupando mi cadver",pero tambin la social: "y as por este rumbo remoto al infinito,/hasta los ms remotos de mis tatarabuelos/hayan salido a m" frente a "en el otro infinito de los tataranietos/cada uno, desde ahora, ya haya recibido/ lo que tengo tambin de todos ellos" gestndose el "unir a tiempo en m a los dos extremos". La consecuencia es un proceso indivisible de abrazos y araazos, como en el poema que habla de l y su sangre: "nos forzaron a estar tan solo entre nosotros".Especulacin del otro que se separa del sujeto principal, preguntndose ahora ese otro: "qu suean los que suean". Aqu se nota la puesta en evidencia de una voz potica dentro de la poesa que lo envuelve "y hoy que tenemos voces/te digo compaero/vamos,/anda!".

Entonces, como sucede en casi todos sus poemas, el dilogo entre el "yo" y "el otro" se riega como una lluvia salvaje sobre "el resto". Es la historia propia como irrupcin en lo no odo por la historia, o ms bien, por lo que no se ha querido or, retomando al sujeto histrico para s, haciendo pesar lo que se arrastra, asumiendo la totalidad: "Por eso vine aquella noche/gritando mi llegada,/traa el corazn comprometido,/atestado de abuelos" o "el vrtigo de Dios tampoco ha descendido,/y tenemos que hacernos los milagros". Es decir, la necesidad de ser capaz de apropiar-se es el nuevo momento del proceso potico de Preciado.

Por ello, el tiempo como condicin dialctica en sus versos es primordial; me refiero a la contradiccin (como momento de oposicin) poeta-antepasados-futuro, derrota-supervivencia-victoria: "esta es la dolorosa gente ma/con la estrella hacia abajo". Es decir, el tiempo que se envuelve sobre s mismo, de forma no lineal, sino siempre vivo y actuante: "En realidad es un olor inmenso/tanto que desde antao ya ola a futuro".

Pero, como ya habrn advertido, Preciado supera el momento puramente personal/dual o imaginativo y se lanza sin miedo a lo que est all afuera, reconociendo ese afuera como su esencia; ergo, la sntesis que se vuelve sobre la tesis original. He aqu el punto fundamental no es slo el grupo especfico el que entra en la historia (afros, indgenas, mestizos, etc.)! En su potica, Preciado lleva al grupo a encarnar la totalidad social: es lo humano lo que irrumpe! Como se ve en muchos de estos poemas, pero ejemplarmente en Ingapirca o en Poema para ser analizado con carbono 14 en donde dice "casi toda la tribu/en pie de guerra contra los historiadores/contra su historia/contra el silencio"

Esto se puede apreciar especialmente en Jututo, el poemario que probablemente que ms anhela encontrar una identidad que est en constante cambio, y por lo tanto, no folclorizada, ya sea hablando de Petita Palma, Cesaria vora o Nerney Quintero, bailadora de marimba. Con "folclorizacin" en el arte me refiero a ese proceso tan peligroso que supone la naturalizacin de ciertos estilos artsticos de la cultura popular como perpetuos y necesarios en la identidad de los grupos dominados; aquella que se presenta como un monolito invariable. Pues bien, nada ms condescendiente y paternalista para con los sectores por levantarse: "mientras se queden haciendo un arte que no evolucione sern tomados en cuenta" dice el arte cada vez ms intelectualizado, tecnocratizado. Por ello, mientras reproduzcan un arte inmvil, o en otras palabras, un anti arte, podrn entrar en las esferas de la "gestin cultural". Preciado se distancia en este poemario de dicha folclorizacin sin perder lo que l tambin busca: hablar "de los mos": "si no hubiera sido el negro que es/de algn modo/algn da/l mismo/desde l mismo se habra regresado". Como se puede observar, el autor no se enclaustra en los cdigos culturales esperados, sino que los reinventa hacia el todo "mucho antes de ser Dios/ era un iluminado trompetista" .

Muchos otros elementos literarios quedan por resaltar: la musicalidad ("me llamo Cuam Bamba/antiguo caminante que anda y anda"), la cotidianidad de sus personajes, los recursos naturales como parbolas ("hacerse un farol como la lluvia/y un faro para hormigas extraviadas"), sus impresionantes imgenes poticas al final de sus escritos que tienden a ser, adems de poderosas e ingeniosas, un retrato que haga un golpe de gracia entre lo que envuelve y lo tcito:"la vieja Yenca/ahora est dentro de m/ya muerta/defendiendo lo suyo a dentelladas".

Empero, he querido mostrar otra visin que si bien podra pecar de "teoricista", me parece necesaria en un autor tan fundamental para la historia de la literatura del Ecuador como lo es Antonio Preciado. Y tal vez, lo digo con la mayor humildad, ya va siendo hora que intentemos hacer con ms continuidad ejercicios as para enriquecer el debate literario en el pas ms all de la crtica literaria.

En resumen, podra decir que frente al desarrollo histrico del debate etnia particular-humanidad universal, la obra del vate opone otra relacin tensa: la del "yo y el otro yo", para as generar una potica enmarcada en la temporalidad histrico-social y que, sin duda, hace diana en la universalidad de la literatura. Tal vez por ello, como dije al inicio, su poesa no me pareca tan lejana, extraa o ajena. Tal vez porque, en un 15 de noviembre como hoy, aniversario del asesinato de cientos de obreros en Guayaquil, podemos reconocer esta caracterstica de dominacin s, pero tambin de desenfadada ansia de libertad que tenemos la mayora de los humanos en un mundo tan desnivelado y feroz.

Adems, es una potica valiente en tiempos de la moda del ensimismamiento y la reflexin hper personal bajo un microscopio fabricado por el propio poeta/laboratorista. Preciado hace de la relacin con el otro uno de sus puntos cardinales. Como bien dice, hablando al amigo no-poeta: "entonces yo, de puo y letra escribo/unos poemas que por ferocidad/o por ternura/ a l le pertenecen".

Gracias a El ngel Editor por el espacio, a Antonio Preciado por su poesa, y a ustedes por permitirme hablar de uno de mis poetas favoritos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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