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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2018

El Brexit y la postura de Espaa sobre Gibraltar
Tratado de Utrecht "dos"

Vctor Arrogante
Rebelin


El Acuerdo sobre Gibraltar alcanzado en el marco de la negociacin sobre Brexit entre la Unin Europea y Reino Unido es muy positivo para Espaa y "el ms importante desde el Tratado de Utrecht en 1713", as celebraba el ministro de Exteriores Josep Borrel en su cuenta de Twitter. Comparar este acuerdo con el Tratado de Utrecht, cuanto menos me parece entre exceso verbal y tomadura de pelo. No es de extraar; ya conocemos su una particular visin de la historia sobre el exterminio de nativos americanos: "Lo nico que han hecho es matar a cuatro indios".

Los jefes de Estado y de Gobierno europeos aprobaron el acuerdo de retirada de Reino Unido de la UE que fija las condiciones de la separacin y de las futuras relaciones entre ambas partes. El presidente de la Comisin Europea, Jean-Claude Juncker en relacin al contencioso de Espaa sobre Gibraltar manifiesta: "He hablado con el presidente y el Rey, y el acuerdo que hemos cerrado es un buen acuerdo para Espaa".

La primera ministra britnica, Theresa May, asegur en el Parlamento britnico que "el Gobierno espaol no ha obtenido lo que quera con Gibraltar", que "quera cambiar el texto del acuerdo y no lo logr". Reino Unido no ha abandonado ni defraudado a Gibraltar y recalc que el texto legal del Tratado de salida no ha sido cambiado. Para el ministro Borrell, Espaa ha conseguido negro sobre blanco, lo que pretenda conseguir en la negociacin del Tratado del Brexit, que cualquier negociacin futura sobre Gibraltar debe tratarse aparte y contar con "el acuerdo de Espaa".

Segn Pedro Snchez, "con el Brexit perdemos todos, especialmente Reino Unido, pero en relacin con Gibraltar, Espaa gana". A su juicio, las garantas conseguidas por Espaa sobre Gibraltar refuerzan su posicin para hablar en el futuro "de todo" con Reino Unido, incluida la cosoberana del Pen. Espaa, aadi, que est en disposicin de acometer el amplio dilogo pendiente con el Gobierno britnico sobre la soberana de Gibraltar, una cuestin "enquistada desde hace 300 aos", desde una "posicin de fortaleza que no habamos tenido nunca".

Desde Espaa y para la oposicin no se ven las cosas de la misma forma. Tanto el PP como Ciudadanos descalificaron el acuerdo conseguido sobre Gibraltar y tacharon al presidente del Gobierno, Pedro Snchez, de vendedor de humo. El lder del PP, Pablo Casado, adelant que "seguir pidiendo un Gibraltar espaol" tras el fracaso histrico de Snchez en la negociacin del Brexit. A su entender, de nada sirven las cartas del presidente del Consejo y de la Comisin Europea ni las cartas del embajador en Bruselas del Reino Unido, porque no son jurdicamente vinculantes, de las que se rien tanto Theresa May como Fabin Picardo. Para Albert Rivera el acuerdo es papel mojado, es el timo de la estampita, es vender humo. "Nos han metido un gol en el ltimo minuto, mientras Snchez se haca fotos en La Habana", aadi.

El Tratado de Utrecht, fue un acuerdo de paz entre Espaa, Inglaterra y otros pases para poner fin a la Guerra de Sucesin Espaola en el siglo XVIII (1701-1713). La guerra se haba desatado al morir sin descendencia Carlos II el Hechizado, ltimo representante de la Casa de Habsburgo (los Austrias) en Espaa. Felipe V, primer rey de la Casa Borbn, hubo de enfrentarse a las pretensiones de Inglaterra, Austria y otros paises sobre la Corona espaola y sus posesiones en distintos territorios europeos.

El acuerdo inicial fue adoptado por Francia, Inglaterra, Prusia, Portugal, el ducado de Saboya y los Pases Bajos. En Utrecht, Europa redefini sus fronteras y cambi su mapa poltico. Gran Bretaa fue la mayor beneficiaria: obtuvo Menorca y Gibraltar (de Espaa), Nueva Escocia, Terranova y la baha de Hudson (de Francia) y otros privilegios, como un monopolio de treinta aos sobre el trfico de esclavos con la Amrica espaola. Para Felipe V, fue un negocio de paz por territorios; se le reconoci como rey de Espaa y de las Indias. Se estableci un nuevo equilibrio de poder en el Viejo Continente, con Gran Bretaa como nuevo poder emergente, la Francia de Luis XIV contenida en sus ambiciones y Espaa iniciando el fin de su hegemona.

En esta ocasin, a mediados de noviembre, los dos bloques anunciaron un preacuerdo de divorcio que evitaba una ruptura catica. Todo pareca que iba sobre ruedas, pero la Abogaca del Estado dio la voz de alarma sobre el artculo 184, que establece que la Unin Europea y Reino Unido "harn sus mejores esfuerzos, de buena fe y con pleno respeto a sus respectivos ordenamientos jurdicos, para tomar las medidas necesarias para negociar de manera rpida los acuerdos que regirn su futura relacin", sin hacer ni una sola mencin a Gibraltar, como exiga Espaa.

Ante esta situacin, el Gobierno exigi, bajo la amenaza del veto, que se dejase claro en el texto que todo lo relativo al Pen tendr que negociarse de manera bilateral entre el Reino Unido y Espaa. Finalmente, se cerr un acuerdo a tres bandas con Bruselas y Londres. No se elimin ni se modific el artculo 184 del Tratado; tampoco se hizo una referencia explcita a Gibraltar en la Declaracin Poltica, aunque el Gobierno consider suficiente la "triple garanta" que recibi a travs de dos declaraciones polticas aprobadas por los Veintisiete y respaldadas oficialmente por la Comisin Europea, el Consejo Europeo y el Gobierno britnico a travs de sendas misivas. "Despus de que Reino Unido deje la Unin, Gibraltar no estar incluida en el mbito territorial de los acuerdos que se cierren entre la UE y Reino Unido".

Los textos aprobados son "jurdicamente vinculantes aunque no sean tratados", en opinin de Concepcin Escobar, miembro de la Comisin de Derecho Internacional de la ONU. Lo ideal hubiera sido que los textos aprobados en la cumbre, se hubieran incluido como una "declaracin aneja" al Acuerdo de Salida, algo que les hubiera dotado de un mayor empaque jurdico, pero difcilmente habra sido aceptado por Londres. Ante un contencioso ante el Tribunal de Justicia de la UE, el hecho de que exista una declaracin respaldada de forma unnime por los Veintisiete, la Comisin y el Consejo tiene bastante importancia a la hora de determinar "el contexto y la interpretacin", segn Ana Salinas, catedrtica de Derecho Internacional Pblico de la Universidad de Mlaga.

El primer ministro de Gibraltar, Fabin Picardo, compara a Snchez con Franco y le advierte que "la soberana del Pen seguir siendo britnica", apuntando que los compromisos por escrito exhibidos por Snchez "son trozos de papel que no tendrn efectos legales y no condicionarn el futuro de los gibraltareos, en la misma lnea de lo declarado por la premier britnica Theresa May.

Franco reconoci aguas jurisdiccionales a Gibraltar durante la guerra civil, aunque la doctrina diplomtica espaola lo niega y se remite al Tratado de Utrecht, que fija los lmites del contencioso hispano-britnico. Lo cierto es que el litigio condiciona las relaciones en materia de pesca, medio ambiente y las aguas prximas del Estrecho. Durante la Segunda Guerra Mundial, la situacin estratgica de Gibraltar suscit la gestacin de la Operacin Fnix, con la que Franco quera recuperar el Pen. Para conseguirlo, necesitaba el apoyo de la Alemania nazi, que tena capacidad militar de ataque. El fracaso de la entrevista entre Hitler y Franco en Hendaya, por las exigencias territoriales del dictador espaol, impidieron que tal operacin tuviera lugar.

Winston Churchill, colabor para que la Espaa franquista saliera de su aislamiento internacional tras la derrota del Eje, con los acuerdos con Estados Unidos y la Santa Sede en 1953. Cuando en 1954 Espaa entr en Naciones Unidas, se produjo la visita de Isabel II a Gibraltar, lo que provoc que el franquismo reclamara su soberana. En 1969, el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Mara de Castiella, inici el ltimo asedio a Gibraltar. No slo se cerr la frontera terrestre, sino que se cortaron las comunicaciones telefnicas, y se impidi la navegacin directa por la Baha; situacin que abri una herida en la poblacin del Campo de Gibraltar que an hoy perdura.

"Para Espaa, Gibraltar es espaol, gane o pierda el Brexit", dijo el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, recuperando un viejo argumento del nacionalismo espaol, que ahora recupera Pablo Casado. Desde 1713, momento en que se cedi la soberana del territorio, varios monarcas y presidentes del Gobierno espaoles han pretendido reconquistar de Pen sin xito.

Despus de varios avances en el restablecimiento de las relaciones entre Espaa y Gibraltar, en el ao 2002 se anunci un acuerdo britnico-espaol por el que se propona una soberana compartida. La propuesta no gust ni al Gobierno Autnomo ni a la poblacin de Gibraltar. A la pregunta en referndum; "Aprueba usted el principio que Gran Bretaa y Espaa tengan que compartir la soberana sobre Gibraltar?", un 98,48% de la ciudadana votaron 'no'. Desde entonces, Reino Unido se niega a discutir la soberana del territorio sin el consentimiento y la aprobacin de los gibraltareos, y Espaa no ha dejado de acudir a Naciones Unidas para reclamar su soberana.

Como conclusin: los Borbones fueron los responsables de la cesin de Gibraltar a Reino Unido. Despus de todas las interpretaciones, posiblemente tengamos que esperar otros trescientos aos para conocer si Gibraltar es espaol o britnico como lo ha sido hasta ahora desde 1713. Permitir el ejercicio del derecho de autodeterminacin, podra ser una alternativa.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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