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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2018

Entrevista al periodista Daniel Bernab, autor de 'La trampa de la diversidad'
"En general, el que vive de una forma individual es un desgraciado"

Alejandro Tena
Pblico.es

Los estragos del neoliberalismo en la izquierda, el individualismo vinculado a los mercados de consumo y las guerras culturales de la izquierda y la derecha ocupan el espacio central de esta entrevista


La izquierda siempre ha tenido una enorme necesidad de debate. Un mpetu activo por el anlisis. De esa clsica mirada crtica naci 'La trampa de la diversidad', un libro atrevido que pese a las crticas ha conseguido convertirse en uno de los ensayos de mayor xito de 2018.

Su autor, Daniel Bernab, viene de Fuenlabrada. Se ha acercado al corazn de Malasaa para hablar con Pblico sobre su libro, sobre las crticas y sobre los peligros sociales que esconde el neoliberalismo. El escritor y periodista, columnista habitual de La Marea, se sienta en una pequea terraza de la histrica plaza del Dos de Mayo. El camarero trae dos cervezas. La grabadora se ha encendido y su voz crtica comienza a sonar.

A qu se debe la buena acogida del libro?

Pues mira, evidentemente, el libro puede tener sus valores propios, pero, ms all de ello, es un libro que se lee fcil, es un libro directo y accesible. No es por m, que no soy un tipo conocido, tampoco por la editorial. Eso indica que, antes de que saliera el libro, exista un tipo de preocupacin de inquietud que el libro ha cubierto de alguna forma.

Sin embargo, ha provocado debates y crticas dentro de la izquierda cmo lleva eso?

Bueno, con diferencias. Una cosa son los artculos y otra cosa son las campaas de desprestigio a travs de las redes sociales. Este verano lo llev muy mal, lo digo con total sinceridad. Lo llev muy mal porque tena que defenderme constantemente de cosas que yo no haba escrito. Una vez que el libro comienza a venderse bien y a convertirse en un xito a nivel comercial y que, adems, determinados medios de comunicacin prestigiosos, como Pepa Bueno en la Cadena SER, te invitan y te prestan su espacio, lo empiezas a llevar mejor. Dicho esto, ha sido complicado y duro. Respecto a las criticas acadmicas y ms intelectuales, lo he llevado con cierta paciencia, porque creo que ha habido gente que no ha sabido comprender el libro.

No han sabido o no han querido?

Buena precisin. Vamos a dejarlo en que ha habido gente que no ha sabido. Este es un libro que resulta incmodo porque plantea un cambio en la forma de entender como la izquierda tiene que enfrentarse a los problemas. Unas formas que lleva practicando desde hace veinte aos. Quiz, por eso es incmodo.

Tambin ha recibido comentarios halagadores de personajes conservadores como Juan Manuel de Prada

S. S que esto que voy a decir es complicado de entender en un contexto de blancos y negros y de una vulgarizacin de la poltica, pero Juan Manuel de Prada es un conservador muy particular o, al menos como el me dijo, no es un conservador como tal. l es un tradicionalista, es catlico y es antineoliberal. En ese sentido nos parecemos, porque se pueden parecer perfectamente una persona de izquierdas como yo y una persona conservadora. Al final, determinados valores que tienden ms a una cierta ordenacin lgica de la sociedad, en contra de esta acracia econmica en la que estamos inmersos, los pueden compartir determinadas personas que se sitan en espectros polticos diferentes.

Por ejemplo, en una poblacin vino a verme una concejala del PP a la presentacin de mi libro. La seora al final vino y me dijo: "Oye, el caso es que algunas cosas que decas me parecan que tenan cierta lgica". Yo le dije: "Mira es que t eres conservadora, no eres neoliberal". Le pregunt: "A ti te parece bien que desahucien a la gente de sus casas" y la seora me deca que no. "A ti te parece bien que el capital extranjero venga y se lleve a las empresas espaolas?", adems se lo planteas as y les matas. Hay una cierta nostalgia de un mundo ordenado en el que haba una serie de valores, los cuales yo no comparto, que el propio neoliberalismo se est cargando. El neoliberalismo est yendo en contra de su propio orden liberal antiguo. Esto quiere decir que tambin hay muchas personas de derechas que no estn sabiendo ver lo que est ocurriendo.

Qu es la trampa de la diversidad?

Este no es un libro contra la diversidad. Lo he dicho en las cinco mil entrevistas y en el propio libro. La diversidad es un hecho que ocurre en nuestra sociedad. Ahora, como cualquier hecho, puede ser analizado y reinterpretado y enfocado hacia ciertos intereses. En este caso, toda la hegemona cultural del neoliberalismo ha utilizado un cierto gusto por la diversidad para polarizarnos, atomizarnos y meternos en diversos compartimentos estancos que lo que nos impiden es trazar relaciones comunes y buscar un sujeto poltico comn, que es algo bsico para cambiar la sociedad. Se puede tener dinero y medios o puedes tener mucha gente. Evidentemente si tu no formas parte del poder no puedes tener dinero y medios y tienes que buscar a mucha gente que te apoye y eso es muy difcil de lograr cuando cada uno est en su compartimento estanco. Este libro no niega que existan problemas especficos para diferentes colectivos o para las mujeres, lo que afirma es que hay que buscar una serie de fortalezas comunes que hemos perdido.

El libro analiza desde una perspectiva crtica el papel de la izquierda en la sociedad actual, pero es capaz de plantear alternativas?  

No es ni mi objetivo, ni mi misin, en el sentido de que no soy un terico y tampoco un activista. Yo soy periodista y escritor y mi funcin es contar lo que veo. Respecto a las alternativas, al final lo que planteo es que no podemos hacer poltica en el terreno del mbito neoliberal aceptando sus reglas. Hay que plantear un escenario de guerra asimtrica donde se busquen las afinidades que antes tenamos y hemos perdido.

Cules son esas afinidades?

Aquellas que estn relacionadas con el conflicto entre el capital y el trabajo, porque al final esas son las que afectan a nuestra vida cotidiana de una forma ms directa. Hay otras cuestiones que afectan tambin, pero que compartimos en menor medida. El hecho de que se hayan abandonado estas afinidades tiene mucho que ver con que la izquierda perdi sus herramientas y sus mtodos para transformar la sociedad y se dedic a gestionar lo que haba, abandonando los sujetos polticos tradicionales por los sujetos polticos de la diversidad.

Tambin habla de un pensamiento individualista sustentado en el consumismo

Lo que intento es explicar que esto no se da de un da para otro. Es un viaje que lo que viene a decir es que nuestra relacin con la poltica en los ltimos cuarenta aos ha cambiado y ha pasado a ser cada vez ms consumista y aspiracional. Un modo que tenemos de relacionarnos con la poltica es simplemente como una forma de agregar algo a nuestra identidad, lo que nos impide hacer poltica en base a lo comn, en favor de una poltica declarativa. Somos aquello que decimos en cuanto lo decimos, es decir, nos fijamos mucho en lo simblico y en lo que nicamente nos afecta a nosotros. Con lo cual, llega un momento en el que es muy difcil buscar afinidades y herramientas de cambio concreto. Obviamente que sigue habiendo gente que sigue haciendo una poltica ms comunitaria, pero este es un libro de tendencias que va apuntando hacia donde va el asunto.

La tesis de la mercantilizacin de la diversidad recuerda un poco a la teora de Naomi Klein de 'La doctrina del shock'. Se podra decir que este modelo de diversidad es una especie de latigazo o descarga que adormece a la gente?

Ms que un shock, es lo contrario; una seduccin.

Un shock positivo?

S. La gran tragedia de nuestra poca es que tenemos una ansiedad enorme por la representacin. Por una representacin cada vez ms especfica. Esto hace que nos sintamos muy poco afines a categoras generales y universales que engloben a mucha gente. Sentimos que esas categoras no nos valen y que definirse como clase trabajadora es algo vulgar. Tratamos de distanciarnos y decir "omo voy a parecerme yo a ese". Entonces tenemos que ir diseccionando y buscando, casi como customizando, nuestra identidad en base a la poltica. Eso es estupendo, en el sentido de que nos sentimos representados, pero es tremendamente poco til para construir afinidades. Cmo construimos movimientos de masas, que son los que durante el siglo XX cambiaron las sociedades, cuando la gente es incapaz de juntarse o llorar con el que tiene al lado?

Este individualismo no slo repercute en los procesos polticos, tambin ha cambiado el tejido social de los barrios, el apoyo mutuo y el contacto vecinal no cree? Se me viene a la cabeza la mujer que se suicid el otro da en Chamber antes de ser desahuciada: nadie la conoca, viva sola, sin familia...

Vivimos en una contradiccin permanente. Tenemos una ansiedad enorme por convertirnos en individuos, especficos y aislados, pero no nos damos cuenta de que en esta sociedad la soledad es muy cara a todos los niveles, no slo al econmico. Es muy caro a nivel emocional y vital. Nunca ha sido tan caro vivir solo. Por qu? porque nunca ha salido tan caro en el sentido de que en pocas anteriores al capitalismo y en etapas de desarrollo capitalista, s poda haber huecos incluso para aquellos individuos excepcionales de clases ms bajas. Hace poco vea una pelcula de Michael Caine que vena a contar esto en los aos sesenta. Cmo individuos de clase obrera, l mismo, aprovecharon el momento para crecer. Hoy en da es imposible. Es imposible porque est cerrado por completo, entre otras cosas, porque la potencia capitalista no tiene capacidad para desarrollar sus factores productivos. Con lo cual, a lo nico que se dedica es a la especulacin y para especular tienes que tener mucha pasta desde el principio. Toda esta mierda que nos han vendido de los emprendedores y las startups son todo mentira. Todo mentira. Nunca nos cuentan los emprendedores de dnde vienen y hacia dnde van. Nos han metido una ideologa, una moral, una tica del individualismo que resulta que nos es imposible llevar a cabo. En general, el que vive de una forma individual es un desgraciado. Este es un barrio [Malasaa] lleno de desgraciados. He vivido aqu y s de lo que hablo. Todo profesionales culturales que no van a ninguna parte. Gente que vive en unas condiciones realmente precarias. T debes saber bien de lo que hablo, con todo el tema de la comunicacin y el periodismo. Al final no hay espacio como haba antes para llevar una carrera periodstica a buen nivel. Hay una gran contradiccin entre ambos trminos, entre lo que creemos que podemos ser, que es lo aspiracional, y lo que realmente somos

Interpreta esto como una gran victoria de la derecha, pero qu papel tiene la izquierda en toda esta decadencia?

La izquierda durante el siglo XX tiene un papel articulador. Es decir, las identidades son una mezcla compleja, entre lo material lo que realmente se es y una serie de mediaciones culturales. La izquierda tambin mediaba culturalmente, creando identidad y redes en las que la gente se poda integrar eficazmente y poda vivenciar su ideologa. Es decir, tu eras comunista en cuanto que hacas comunismo diariamente; en tu barrio, en tu trabajo, en tu sindicato... No eras un comunista atomizado en Twitter. Tu vivencia de la poltica te haca poder tener redes y poder desarrollar una conciencia mayor. Esto ocurra en multitud de sitios y algunas ciudades muy concretas del norte de Inglaterra, incluso en los mbitos futbolsticos, donde estaba muy unido todo: sentimiento de clase obrera y de pertenencia a un club de ftbol. El problema es que la izquierda renuncia a eso y no se pregunta por qu la clase trabajadora le ha dejado de votar, centrndose en la clase media, a la cual ve como un granero de votos que puede tornarse hacia un lado o hacia otro. De ah viene el mito de que el centro es el que decide las elecciones, cuando realmente quin decide las elecciones es la abstencin. Lo que ocurre es que nadie se fija en la abstencin y se da por normal que en Espaa haya, en las ltimas elecciones, once millones de personas que no fueron a votar. El PP sac, si no me equivoco, siete millones de votos. Quien decide las elecciones no es el centro, como nos han hecho creer los politlogos, periodistas y analistas, quien las decide es la abstencin. Es decir, la clase trabajadora que se siente absolutamente enajenada de la poltica. Por cierto, la ultra derecha va a hacer mella ah. Ya lo est haciendo.

Podemos renunci a hablar de clase obrera y adapt el discurso de clases a la poca, hablando de un frente entre 'los de arriba' contra 'los de abajo' Cree que si hubieran apelado a la clase obrera desde el principio habran alcanzado mayor xito poltico?

No. Esto no va de discursos. La poltica no es una ecuacin cerrada en la que si yo digo 'X' consigo 'Y'. Pensamos que es as, pero no lo es. Izquierda Unida, si te fijas en sus campaas de finales de los noventa en adelante, son muy parecidas a las de Podemos, pero el contexto era diferente y los lderes eran diferentes. En esta pregunta que me haces, en el fondo, lo que se dirime es la cuestin de "o nos adaptamos a lo existente porque nos es imposible cambiarlo y nuestra nica forma de actuar sobre la sociedad es poder tener una fuente de rutinas narrativas que nos consigan meter en el juego" o "planteamos una guerra asimtrica y nos salimos de su juego". Es verdad que no habra tenido un resultado mejor por apelar a la clase obrera en su discurso. Pero no va de eso, va de poder articular una poltica en base a experiencias comunes cotidianas. Ah es dnde realmente se hace algo diferente donde el neoliberalismo no te puede robar la tostada. Si no, eres un producto ms, lo que pasa es que te vendes de una forma diferente. Podemos tuvo cierto xito, pero fue un xito muy reversible, porque en el momento en el que al poder se le pasa toda esta tostada de la crisis y consigue poner en funcionamiento toda esa maquinaria, rpidamente revierte el asunto. Ahora, con el ascenso de la ultra derecha, ya no parece buena idea aquello de "no somos ni de izquierdas ni de derechas".

En estos cambios sociales y polticos, usted apunta a la industria tecnolgica como una especie de factor decisivo a la hora de difuminar la conciencia de clase y potenciar el pensamiento individualista, no cree que tambin tiene elementos positivos de cara a lo colectivo? El 15M, la Primavera rabe o el movimiento actual de los 'Chalecos Amarillos' se ha gestado a travs de las redes sociales

Me acuerdo que tras el atentado del 11M salieron cientos de libros que hablaban del valor de los SMS para cambiar nuestras vidas. Visto hoy, nos suena hasta pueril no?. Que podamos comunicarnos de una forma rpida tiene que tener importancia, s. Tanto como que la ultra derecha ha aprovechado las redes sociales y la mensajera instantnea tipo Whatsapp de una forma ms til que la izquierda. Esto es as porque su mensaje es destructivo y de odio, mientras, el mensaje de construccin propio de la izquierda se presenta mucho ms difcil de explicar a travs de un mensaje de texto o un tuit. En ese sentido, tras 20 aos de Internet popular, la suma de resultados es enormemente negativa. Funcionbamos mejor cuando nos organizbamos sin este tipo de cacharros. No digo que se pueda prescindir de eso, es imposible a estas alturas. Pero en los 70 se funcionaba de puta madre y no haba ningn cacharro. La gente se organizaba en base a dos cuestiones sencillas: una ideologa muy fuerte y unos mtodos de participacin permanente. Ahora tenemos una lgica de participacin permanente en base a la nada. Todo el rato estamos participando, escribiendo opiniones, poniendo tuits. Nunca antes habamos escrito tanto, pero lo hacemos de una forma muy fraccionada con la que es imposible enterarse de nada.

La velocidad y la rapidez tambin han sido confundidas con la vulgarizacin del mensaje y la falta de autoridad. Esto es importante porque la izquierda no se atreve a decir estas cosas, pero nos hace falta autoridad intelectual. No puede valer lo mismo la opinin sobre el holocausto de un centro de estudios de Mauthausen que la opinin que tenga un paleto de Wisconsin en Youtube. Pero desgraciadamente las dos opiniones parecen tener el mismo valor. Un chaval o una chavala puede recibir estas dos opiniones en la misma lnea y el mismo nivel de autoridad y esto es muy problemtico.

Y cmo se lucha contra ello?

Puedes luchar contra ello utilizando las mismas armas... Ahora tu como explicas la guerra de Siria? Es un tema hipercomplejo. Se puede explicar como funciona el imperialismo, la guerra y las olas de refugiados de manera rpida? Yo no sabra hacerlo. Pero es muy fcil decir "los moros nos vienen a invadir" y jugar con esa idea tradicional. Yo creo, sin desmerecer a los youtubers que lo intentan explicar, que la nica manera de luchar contra esto es integrar a la gente en la vida real. Es decir, es mucho ms difcil que te creas esas mentiras cuando participas en actividades sociales, militas en un sindicato o en un partido poltico, que cuando ests tu solo. Al final, vamos otra vez hacia la atomizacin de la actividad poltica que pretende cambiar conciencias, pero de uno en uno. Ellos pueden hacerlo porque al final juegan en casa. Juegan con todos los prejuicios existentes en nuestra sociedad, pero la gente que quiere cambiar esto tiene que saber que es muy difcil hacerlo en su terreno de juego y con sus herramientas. Hemos pecado de arrogantes al pensar que podemos aprovechar a nuestro favor las cosas que surgen del neoliberalismo.

El Twitter, por ejemplo, no ha tenido nada positivo para la sociedad. Es ms, lo nico que ha hecho ha sido que nos encerremos en grupos de afinidad donde determinadas personas te dicen lo que quieres or, propiciando que tu percepcin del mundo sea muy sesgada. Me acuerdo que tras las elecciones generales salieron muchos chavales y chavalas jvenes que no haban podido tener antes una experiencia poltica y que se preguntaban cmo era posible que Podemos hubiera perdido las elecciones, porque toda la gente que conocan eran afines. Claro, es que hay mucha ms gente que t no conoces, que no estn en tus redes sociales o que, directamente, no estn en las redes sociales.

Llaman la atencin conceptos que utilizas como infantilizacin o puerilidad de la izquierda o la 'uberizacin' de Podemos a que se refiere con ello?

El otro da iba por este barrio, que llevo en l desde que tengo 17 aos, y empiezo a ver patinetes por todos lados. Entonces, en un tono provocador, digo que me cago en los patinetes y que, de Zipi y Zape, hemos pasado a ser los adultos los que llevemos estos patinetes. Semanas despus de que yo escribiera sobre el tema, empieza a haber cierto movimiento que denuncia que las cosas no van bien con este tema. Por una cuestin: hemos eliminado el factor trabajo de la ecuacin. Esos patinetes los coge la gente, se los lleva y los carga en su casa por cuatro duros. Es decir, una autntica 'uberizacin' de las relaciones laborales. De esta forma, termina por desaparecer el factor trabajo de las empresas. Por que a la gente le gusta? porque dicen que es un medio de transporte verde. Eso es la infantilizacin de la sociedad, que con que te pongan una etiquetita te creas que ests haciendo un bien por el mundo en el que vives. Ya est bien de eso.

Con la poltica est pasando un poco lo mismo. Carmena, que es una seora muy querida aqu, pero con su actitud de que ella es la que elige a los mejores est dando la sensacin de que lo que dirige es una empresa. Hacia quin responde ella? Porque nos quejbamos mucho en el 15M de los partidos polticos, pero al menos un partido tena unas reglas de respuesta a sus direcciones ,frente a quin responde Carmena? Mi problema es que esta gente vena hablando de participacin como algo esencial y al final ellos mismos se lo han cargado al decir que no se someten a primarias. Las primarias me importan un bledo, pero ellos son los mismos que insistan en que las primarias lo eran todo y ahora no las quieren. Me parece alucinante que nadie proteste por ello. A m no me importa que la gente cambie de lnea ideolgica, pero me gusta que me expliquen las razones.

Quiz porque no hay un respaldo ideolgico detrs

S lo hay. Siempre hay ideologa. Nadie carece de ideologa, pero esta es una ideologa de un progresismo muy particular que se dedica a crear grandes espectculos como la inauguracin de Gran Va, que no tiene ninguna funcin social, ms que generar un aumento del comercio porque la gente compra andando por la calle. Se nos vende como movilidad sostenible. Otra cosa es que estemos en un momento muy infantil donde con cuatro etiquetas nos puedan convencer de este tipo de memeces, que es lo que son. Que no nos vendan que es mejor para la gente. Es mejor para la gente que se nacionalice la banca, eso s es mejor para la gente.

Habr quien piense que s hace falta un cambio para una ciudad ms sostenible y sin contaminacin

Desde que han cerrado la fbrica de Coca-Cola en Fuenlabrada toda esa bebida entra en Madrid en camiones. Los trabajadores estuvieron calculando, creo que con ayuda de Ecologistas en Accin, la contaminacin que se aada a la ciudad con la entrada de camiones y vieron que aumentaba un tanto por ciento muy importante. Solamente con ese detalle te das cuenta de que estas medidas tienen un valor nicamente simblico, en el sentido de que se hacen para fingir delante de tu electorado que sigues siendo progresista, porque ya no te queda nada ms que hacer. Si eres incapaz de enfrentarte a Montoro con la deuda, si eres incapaz de enfrentarte a los mecanismos econmicos que rigen esta ciudad como los precios del alquiler, qu es lo que te queda? Esta es la poltica del sobrante, que consiste en hacer de nuestra debilidad virtud. S que es un discurso duro y desasosegante, pero es el que hay.

  Tambin habla de lo polticamente correcto y pone al cmico Ignatius Farray como ejemplo, cree que el mercado de la diversidad ha dinamitado las posibilidades de un debate constructivo?

El problema en el debate es que la diversidad se ha sobrerrepresentado. Como no se pueden alterar las estructuras econmicas nos hemos dedicado a insistir en otras polticas. Esto ha creado una sensacin de hipocresa que nos puede hacer pensar: "no puedo decir esto, pero luego s que va a seguir ocurriendo en el fondo". Me parece necesario el nombrar a la gente como quiera ser nombrada. No es de recibo utilizar un lenguaje machista o racista, eso que quede claro. Ahora, lo que yo digo es que si eso no va acompaado de medidas reales de cambio, al final se crea ese hueco asqueroso para que la derecha aproveche este asunto y salga con "lo polticamente incorrecto". Llegado un momento me es muy difcil mantener un discurso cuando constantemente este espacio progresista est permanentemente jugando a las guerras culturales, que son muy perjudiciales para los grupos que dicen defender. Lo que no es normal es que nos comportamos como la derecha. El espacio progresista hace lo mismo que la derecha con Dani Mateo y la bandera. La diferencia es que ellos tienen capacidades de coaccin, van a un juzgado y te denuncian, y adems ellos asustan, mientras que los progresistas no tienen ni medios de coaccin ni asustan. Para jugar a las guerras culturales hay que tener las mismas capacidades, si no, mal asunto. La derecha no pierde ni una sola guerra cultural cuando se mete en ellas, cada vez que se mete nos arrasa porque, encima, la izquierda cede. Un ejemplo, los titiriteros. Por qu no se les defendi?

En el plano cultural se ha mostrado muy crtico con O.T Por qu?

Evidentemente prefiero que en un programa se hagan cantos a la tolerancia antes que se insemine el orgullo blanco. No tengo mayor problema con Operacin Triunfo, que lo vea quin quiera y que lo disfrute quin quiera, pero que lo hagan como un programa de entretenimiento. El problema es cuando se empiezan a ver, haciendo de la debilidad virtud, unos grandes valores en un programa que es bsicamente un negociazo para una empresa de contenidos televisivos privada. Una empresa que lo que hace es utilizar unos valores positivos para blanquear su espacio que en el fondo est preado de valores neoliberales. A m me molesta que haya partidos de izquierdas que aplaudan OT. Ahora ya no, en esta segunda edicin no tanto y, sinceramente, aunque suene arrogante, creo que mi artculo algo tuvo que ver. Hay mucha gente en este pas que se deja los cuernos en el mbito de la literatura y de la msica que no recibe ningn tipo de ayuda. Me sorprende la ceguera de los partidos de izquierdas de este pas de no ser capaces, con sus cuentas, de recomendar una vez a la semana un libro o un disco de gente que no tiene las capacidades comerciales de llegar al gran pblico.

Puede tener que ver con el hecho de que los partidos estn inmersos en una sociedad mercantilizada y eso, al final, es publicidad gratuita?

Cuando los lderes polticos hablaban de OT, a ellos les importaba un bledo el programa. Ellos, en el fondo lo que queran es normalizarse. Como no tienes capacidad para cambiar la sociedad lo que haces es parecerte a ella. Quien se puede parecer a la sociedad es Albert Rivera o Pablo Casado, que s tienen capacidades para actuar sobre la sociedad. Ellos han conseguido transformar la realidad en base a sus lneas. Cuando la izquierda se quiere parecer a la sociedad, lo que hace es cimentar esa sociedad y darle cierta de legitimidad. De esta forma lo que pasa es que no se quiere tocar nada porque no quieres parecer contrario a los gustos de la gente. Dnde estn los cantos a la hegemona y a Gramsci que se hacan unos aos atrs en los partidos de izquierdas? Al final no se han cambiado ninguno de los resortes culturales de la sociedad sino que ha habido una adaptacin. OT es una ancdota pequea pero, en el fondo, resume muy bien cul es nuestra relacin con la poltica: hacer pensar que todo va bien porque en un programa de televisin se reconocen a los homosexuales. Es un problema porque en este pas, los homosexuales que lucharon por ser reconocidos, no eran los mismos que estn patrocinando la cabalgata del orgullo con Idealista. Era gente que se parta la cara y luchaba de una forma organizada. Para esa gente, todos mis respetos, pero lo que tenemos hoy son personajes que se aprovechan de la condicin LGTB para hacer un negocio. No tengo que respetarles por una condicin de clase.

Fuente: http://www.publico.es/culturas/daniel-bernabe-general-vive-forma-individual-desgraciado.html



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