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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2018

Las empresas chinas encuentran en los 'tigres asiticos' la coraza contra la guerra comercial

Diego Herranz
Pblico

El rgimen de Pekn ha movido ficha en Asia. En los grandes mercados emergentes de su continente, el ms dinmico del mundo, que acapara la tercera parte del PIB global y con casi 5.000 millones de potenciales consumidores. Sus empresas llevan ventaja a las firmas americanas, japonesas y europeas en su estrategia de instalarse en reas con ventajas competitivas de bajos salarios. Las economas de la Asean, y sobre todo Vietnam, se benefician de los virajes del capital forneo tras la guerra comercial.


Fotografa de una trabajadora de una oficina postal con varios billetes de yuanes, en Pekn (China). Los ingresos fiscales de China aumentaron el 13,6 % en el primer trimestre del ao. EFE/Archivo

Fotografa de una trabajadora de una oficina postal con varios billetes de yuanes, en Pekn (China). EFE/Archivo

China tiene una clara estrategia para amortiguar la guerra comercial declarada por EEUU contra su sector exterior. En un campo de operaciones concreto, Asia, su continente, donde ha empezado ya a diversificar sus exportaciones e inversiones. Junto a sus vecinos, estn cambiado el paso ante el nuevo orden econmico instaurado desde la Casa Blanca, de forma sbita y multilateral. Hacia el mayor mercado global, que acapara casi la tercera parte del PIB (28,6 billones de dlares) y ms del 60% de la poblacin del planeta (4.500 millones de habitantes). Con sociedades cada vez ms propensas al consumo . El FMI lleva desde el ltimo decenio declarando esta regin como la ms dinmica. Con tasas de crecimiento medio del 5% anuales. Y sin obstculos a la actividad a la vista. Porque las perspectivas privadas apuntan a que hasta 2023 registrar incrementos anuales de su PIB del 4,22% frente al 1,65% de Reino Unido, el 1,29% de EEUU o el 1,21% de Alemania.

A diferencia de EEUU, cuya economa ha empezado a dar seales de que el desencadenamiento de las hostilidades comerciales iniciada por la Administracin Trump ya le est pasando factura. Entre junio y septiembre ltimo trimestre contabilizado, el sector exterior norteamericano ha restado 1,78 puntos al PIB. A pesar de que el aumento de aranceles inicial sobre productos chinos por un valor total de 34.000 millones de dlares y que entr en vigor el pasado 6 de junio contrajo las importaciones desde el gigante asitico en un 30% , segn datos de UBS, cuyos expertos califican la barrera tarifaria a la adquisicin de bienes y servicios procedentes de China como drstica y con una repercusin generalizada por todo el territorio americano.

En un contexto en el que, alertan en este banco de inversin, se producirn efectos perniciosos sobre la economa de EEUU, que an exhibe msculo creci un 3,5% en el periodo estival, pero que mantiene una alta demanda de productos a costes competitivos como los que le ha ofrecido su rival por la hegemona mundial en los ltimos decenios.

En UBS admiten no estar todava en disposicin de calcular esos daos colaterales de la segunda oleada de subidas arancelarias decretadas por Washington desde el 24 de septiembre y que seala a unos flujos comerciales chinos que exceden de los 200.000 millones de dlares de valor. " Hasta ahora, las rbricas que se han resentido en mayor medida han sido las de mercancas electrnicas y circuitos integrados , que venan de alzas notables y constantes en los ltimos ejercicios", afirma la nota a inversores de UBS, aunque el recrudecimiento de las tarifas empeorar un escenario que, paradjicamente, y hasta la fecha, no conseguido corregir la causa sobre la que Trump justifica su poltica proteccionista: el supervit comercial entre ambos pases, que sigue siendo notablemente favorable a China. El saldo se mantiene en cotas histricas.

Cita bilateral en el G-20

Las represalias arancelarias a China ocasionarn daos de abastecimiento y de deterioro de la economa de EEUU sin que se atisbe an una correccin del supervit de Pekn, dicen en UBS

La cumbre del G-20 de este fin de semana en Argentina dar lugar, a buen seguro, al reencuentro entre el presidente estadounidense y su homlogo chino Xi Jinping. A peticin de Washington. En las ltimas semanas, tras los comicios de mitad de mandato en EEUU y la prdida de la mayora republicana en la Cmara de Representantes, el Gabinete Trump ha decidido buscar puntos de encuentro. En la misma direccin que emprendi con Canad y Mxico, con quienes sellaron un consenso para la refundacin del Nafta. Algo impensable slo unas semanas antes de proclamarlo. Aunque el pacto est a expensas de la aprobacin del Congreso americano y los expertos enfaticen que los cambios han sido mnimos y poco substanciales.

Fuentes del rgimen de Pekn reconocen que los cauces de entendimiento con la Casa Blanca "se han complicado de manera notable", pero que "tratan de entender la nueva bilateralidad y trabajar para solventar los riesgos que comporta que una guerra comercial entre las dos mayores economas del planeta se traslade el conjunto de los mercados globales y propicie o acelere una nueva crisis financiera". O que las acusaciones mutuas sobre el cumplimiento de las reglas comerciales deterioren sus ritmos de crecimiento -el PIB chino perder medio punto de dinamismo el prximo ejercicio por su sector exterior- y condicionen las carteras de inversin de sus empresas transnacionales.

El rgimen de Pekn ha acaudillado el dinamismo de sus vecinos, donde ha dirigido las compras exteriores de sus empresas, mientras modula su estrategia digital y el fomento de su demanda interna

Ante esta tesitura, Pekn ha empezado a vislumbrar otros mercados a donde dirigir empresas con proyectos de inversin y sus redes comerciales. Su punto de mira est prximo: sus vecinos, los 'tigres asiticos'. Con Vietnam como centro preferencial de operaciones, como epicentro sobre el que apuntalar la Fbrica Asia, que se expande ya por toda la rbita de la Asean. Son los grandes beneficiados del estadio primigenio de la primera gran guerra comercial del siglo XXI, que se est caracterizando por la urgente revisin de las carteras de inversin de las empresas.
Al margen de su nacionalidad o del pas donde se estn instaladas sus sedes operativas. En busca de los nuevos nichos de negocio que surgirn de esta embestida comercial. Tarea ardua y compleja. Porque sus decisiones dependen de un complejo. Con un tablero geopoltico mutante y un orden econmico amenazado por otra crisis financiera. En plena reconversin industrial hacia la digitalizacin, con bruscos virajes en materia de empleo, habilidades profesionales o sobre las plataformas, cada vez ms sofisticadas y con una elevada exigencia competitiva. De ah que gran parte del sector privado con intereses en Asia barajen varias alternativas. Sin salir del continente. Y a precios ms bajos que los que histricamente ha ofrecido China, hasta que hace un lustro decidi modificar su patrn de crecimiento para pasar de ser una economa que fabricaba a costes reducidos y eminentemente exportadora a abrazar un modelo productivo ms propio de las potencias de rentas altas en el que prima el impulso a la tecnologa y la eleccin de la demanda interna como motor del dinamismo; es decir, potenciar el consumo de los hogares y de las inversiones empresariales.

Todo el sector privado mundial est en esta tarea. Pero China lleva ventaja. Ha acaudillado el vigor asitico y las ansias de liderar la digitalizacin desde el continente. Porque parte de sus hogares se han convertido al consumismo, sus rentas per cpita se han incrementado y sus empresas no han dejado de salir de compras al exterior, de forma intensiva, desde la crisis de 2008.

Nuevos nichos de inversin

Bajo este contexto, naciones de su crculo prximo como Taiwn, que est ganando peso como un destino donde las grandes multinacionales tecnolgicas, han elevado sus pedidos informticos con empresas forneas que necesitan ensamblar sus catlogos de ordenadores o mviles a precios competitivos y sin alteraciones en las fechas de entrega; tambin el software o las bateras que precisan para su uso.

De igual manera que Malasia o Tailandia rivalizan para absorber la elevada demanda de bienes electrnicos, una de las seas de identidad del made in China en tiempos no tan pretritos. Pero tambin han tomado nota economas de rentas bajas de estas latitudes. Como Camboya, que se est haciendo con el rol como fabricante de calzado; Bangladesh, en el segmento textil y, sobre todo, Vietnam, donde ha emergido una rentable industria de alimentos procesados ya estn disfrutando de estos procesos de deslocalizacin. Pases en los que, a buen seguro, los directivos de empresas americanas estarn menos preocupados por una de las amenazas que ms reiteradamente revelan en las encuestas globales sobre los obstculos para hacer negocios: el ciberespionaje. Prctica ilcita para la obtencin de secretos de gestin, de estrategias de capital o know-how corporativo que, segn sus propias confesiones y las pesquisas de servicios secretos occidentales -entre ellos, las agencias estadounidenses- se propaga desde el propio Ejrcito chino.

Varios estudios internacionales hablan de que la casi la mitad de las manufacturas globales tienen sus centros de produccin en Asia . Y que las naciones del Sudeste Asitico, casi todas unidas en la unin aduanera Asean, han logrado un alto nivel de integracin comercial. En torno a China. Pero con notables ventajas para las inversiones ajenas a su rea territorial. Salarios muy competitivos y cada vez mayores industrias de alta intensidad laboral. De lo que se han beneficiado ya las firmas chinas, que han elevado en casi un 50% sus inversiones para la obtencin de productos elaborados de sus vecinos en 2017. La guerra de Trump contra China puede acelerar tambin la cruzada de su sector empresarial en suelo Asean. En fbricas, adems, que ganan en productividad.

Malasia y Tailandia absorben la industria electrnica, Bangladesh y Myanmar, la textil, India, las deslocalizaciones por bajos salarios, Taiwn como destino tecnolgico y Camboya con el sector del calzado

India aparece como un caso aislado. Sus trabajadores obtienen un 75% menos de ingresos medios que los que logran los empleados por cuenta ajena chinos, pero con menores tasas de produccin. Es decir, con tasas de efectividad laboral substancialmente menores. A diferencia de Vietnam que aade avales y crdito precisamente en este terreno. Su mercado de trabajo ha visto incrementos salariales rpidos en los ltimos aos, al igual que se ha disparado el coste del suelo; sobre todo, el industrial. Al igual que India levanta an dudas de rentabilidad o que Vietnam gana en atractivo como destino de inversiones, otras economas boyantes, ya con la vitola de industrializada desde hace un decenio, como Corea del Sur, puede ser una de las perdedoras de este movimiento tctico de empresas en Asia. La nueva potencia digital est viendo cmo su floreciente sector textil se est deslocalizando a Myanmar. De momento, bajo una atmsfera general de sectores exteriores vigorosos en todo el continente . Tanto de pases con rentas altas, como el propio Corea del Sur, Japn o Taiwn, como de naciones como Filipinas, que navegan con tasas exportadoras de dobles dgitos. Tampoco a China le va mal en este sentido. En septiembre, sus ventas fueron un 15% ms altas en trminos interanuales. De momento.

Vietnam, el paraso empresarial

Pero la palma de este giro de acontecimientos derivado en Asia de la guerra comercial se la lleva, sin embargo, Vietnam. Uno de los mercados ms dinmicos del planeta desde que abandon su patrn de economa planificada. Emporios como el americano Apple, el surcoreano LG y una multiplicidad de empresas tecnolgicas japonesas han encontrado acomodo en Thai Nguyen , provincia al norte de Hanoi con polgonos industriales de ltima generacin, con instrumentos de emprendimiento y de regulacin idneos para la incubacin de startups , o en Haiphong. Son dos de las ciudades que han presenciado el inters del sector privado chino, estadounidense, japons y surcoreano de manera activa por instalarse en su territorio. Como rea de proteccin de las batallas comerciales. Coraza que resulta doble, si se tiene en cuenta que Vietnam dispone de una prolfica red de acuerdos que ha confeccionado a raz del Trans-Pacific Partnership, del que se sali EEUU cuando Trump lleg a la Casa Blanca. Al que hay que aadir el recientemente suscrito, en julio, con Europa. E incluso triple si se constata la escalada que ha protagonizado su clima para los negocios, segn el Doing Business del Banco Mundial, que le coloca en el lugar 68 de su ranking de 190 pases. Diez puestos por encima de China, por ejemplo.

El gran beneficiado de esta tendencia del sector privado hacia Asia es Vietnam, que se est convirtiendo en un centro idneo para startups y aprovechndose de su clima de negocios y de su red de acuerdos comerciales

Por si fuera poco, a los ojos de Trump, Vietnam, que provoca un dficit en la balanza comercial de EEUU de 38,3 millones de dlares, es un actor esencial en su estrategia para frenar la expansin de Pekn en el Mar de China. De ah que no slo haya aconsejado a patronales y lobbies empresariales americanos este pas como plataforma productiva y logstica para abordar el mercado asitico, el ms boyante en la actualidad, sino que ha impulsado contratos de 8.000 millones de dlares para las firmas de EEUU con intereses en Hanoi en la visita del primer ministro vietnamita, Xuan Phuc, a Washington en 2017.

China, por su parte, ha acelerado negociaciones para sellar un tratado con India y ha iniciado un histrico deshielo con Japn . Li Keqiang y Shinzo Abe, sus primeros ministros, acordaron a finales de octubre iniciar "un histrico punto de inflexin" en sus relaciones y "eliminar fricciones" para poder explorar cauces de cooperacin. Una iniciativa que se ha saldado con ms de medio millar de acuerdos empresariales entre las dos mayores economas de Asia.

La losa de la deuda china

China ha movido ficha de forma ms acelerada en su continente que su contrincante americano. Pero tambin movida por las urgencias. Una de ellas, no declarada oficialmente, es el montante real de su deuda. Segn un reciente informe de Standard & Poors el endeudamiento soberano del pas ascendera a los 40 billones de yuanes (casi 6 billones de dlares), despus de que la agencia de rating haya detectado unos compromisos procedentes de los municipios chinos de 6 billones de yuanes (unos 890.000 millones de dlares) en el actual ejercicio.

En S&P alertan de la deuda oculta de China y de la devaluacin del rinminbi, la moneda de referencia en los mercados asiticos, que podra recrudecer an ms las hostilidades comerciales

Los analistas de S&P advierten de que la meterica escalada de la deuda china es una de los mayores peligros que penden sobre la coyuntura global. Dentro de un pernicioso crculo vicioso que ha elevado a 157 billones, el doble del PIB del planeta, el conjunto de la deuda pblica y privada. Por efecto de la crisis. Pero, en el caso de China, "el problema que subyace alertan en la firma de calificacin de riesgos es la deuda oculta". Porque, para ellos, esta cuanta es slo la punta del iceberg ", aunque con los datos que se conocen, suponga el 60% del PIB. "Un nivel alarmante" para un mercado emergente sin estatus reconocido por las agencias de rating de inversor internacional.

Otro frente preocupante para Pekn es la devaluacin de su moneda . El renminbi est en mnimos de los ltimos diez aos frente al dlar ha llegado a rozar los siete yuanes por cada billete verde y cualquier movimiento fuera de control de su sistema de fluctuacin fija puede volver a destapar la caja de los truenos en Washington y generar ms tensin entre sus vecinos. La divisa china es una de las referencias monetarias en Asia y un yuan demasiado barato entrara en competencia directa con los sectores exteriores de los tigres asiticos.

Fuente: https://www.publico.es/economia/empresas-chinas-encuentran-tigres-asiaticos-coraza-guerra-comercial.html



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