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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2018

Caravana migrante
Miles de centroamericanos atravesaron todo Mxico para perder las esperanzas frente a la muralla de Trump

Fernando Francia
La diaria


Manifestacin de migrantes centroamericanos que han caminado durante ms de un mes con la esperanza de llegar a Estados Unidos, en Tijuana, el 29 de noviembre.

Corran, corran, ya burlamos la polica mexicana, vamos a entrar. Es nuestra oportunidad, vamos a pasar!. Son varias decenas de migrantes hondureos, salvadoreos, guatemaltecos y unos cuantos mexicanos tambin. Llegaron al punto fronterizo El Chaparral en una manifestacin pacfica con familias enteras que queran decirle a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que buscan asilo o que simplemente quieren ir a trabajar a Estados Unidos.

Ahora estamos en la manifestacin, es domingo 25 de noviembre. La polica mexicana los retuvo en un puente que los lleva directamente al punto en el que quienes s tienen visa pasan caminando unos 300 metros para llegar al ansiado San Diego en Estados Unidos. Los migrantes burlan el retn y todos corremos para pasar por un canal del ro Tijuana hasta la valla que divide Mxico de Estados Unidos. Unos cuantos corrieron unos metros ms y llegaron hasta la garita de acceso a la frontera, pero fueron devueltos.

Corran, corran, seguan gritando unos. En otro punto cercano, cerca de otra garita, San Isidro, varios de los migrantes o refugiados lograron saltarse una valla y tocar suelo estadounidense. Haban llegado. Luego de atravesar los ms de 4.600 kilmetros entre Tegucigalpa y Tijuana, ya estaban all. Varios fueron simplemente devueltos y otros se quedaron detenidos a la espera de un proceso de refugio.

Sin embargo, este domingo Estados Unidos respondi a esa marcha pacfica, y a esos intentos de llegar a toda costa a su territorio, con ms de 30 bombas de gas lacrimgeno y balas de goma lanzados desde su territorio a territorio mexicano.

Desde un sector de la frontera, justo junto a la valla fronteriza, se escuchaban disparos y se vea la nube blanca acercndose. Fueron afectados decenas de migrantes, hombres, mujeres, nios y nias, pero tambin periodistas y la propia polica mexicana.

Das despus, los noticieros estadounidenses le preguntaron al comisionado de patrullas fronterizas Kevin McAleenan sobre lo sucedido, este defendi el uso del gas lacrimgeno frente a nios en la frontera. Ellos utilizan a los nios como escudo humano, nosotros hacemos nuestro trabajo, ellos no pueden entrar ilegalmente a nuestro territorio y eso era lo que estaban tratando de hacer, dir McAleenan a CNN en ingls.

Ese domingo 25 de noviembre estaban all Ana, una nia hondurea de 14 aos, y Carlos, un maestro salvadoreo de unos 30 aos. Ana camina con sus padres y tiene la esperanza de vivir en Estados Unidos. Quiere cruzar la frontera porque sus amigas, que ya estn all hace algn tiempo, tienen muchas cosas preciosas. All hay ms cosas bonitas y yo quiero vivir all, dijo con una sonrisa y un entusiasmo que ni el gas lacrimgeno pudo borrar.

Unos das ms tarde, en el campamento improvisado en la Unidad Deportiva Benito Jurez de Tijuana, Ana nos relatar los sucesos que vivi cuando la polica migratoria dispar contra los migrantes y refugiados.

Estbamos all, tranquilos, slo queramos decirle al presidente de Estados Unidos que somos muchos y que queremos ir a vivir all cuando de la nada vimos como dispararon. Todos comenzaron a correr y la nube blanca lleg hasta nosotros. Yo no poda abrir los ojos, senta esa picazn horrible, ese ardor, comentara Ana.

Justo lo mismo que estaba sintiendo Carlos. Pese a eso, Carlos no se mova de la valla. Gritaba: Escchenos, queremos ir a trabajar.

Yo estaba all, en territorio mexicano, y sent el ardor en la garganta y los ojos. Me agach, pero no corr como los dems. Quera insistir, quera que me oyeran, pero fue en vano, coment Carlos.

En esa accin fueron detenidas 39 personas. Unos das despus fue anunciada la deportacin de un par de centenares de centroamericanos por protagonizar actos de violencia.

Lo paradjico es que es justamente de la violencia es de lo que huyen los centroamericanos. En El Salvador y en Honduras las maras dominan ciertos territorios y nadie escapa de ellas.

A Carlos las maras le mataron un hermano. Luego lo acusaron de tomar revancha y ahora lo persiguen. Se fue a la caravana para huir, busca asilo por violencia. Si no es en Estados Unidos lo buscar en Mxico, pero simplemente no puede volver.

La mala educacin

Esta caravana, que suma a ms de 10.000 personas, est compuesta por flujos migratorios mixtos. Esto quiere decir que dentro de ese grupo hay personas refugiadas y migrantes. Una persona refugiada es quien no puede volver a su pas, porque tiene un temor fundado, de manera que, si regresara, su vida y su seguridad estaran en riesgo. Una persona migrante tambin se puede ver forzada a salir de su pas, pero principalmente por cuestiones econmicas.

En resumen, todos se ven obligados a buscar una vida diferente. Aunque los gobiernos no reconozcan institucionalmente al refugiado, como ocurre en ocasiones en esta frontera, ellos son refugiados desde el momento en que huyen y no pueden regresar a su pas, por lo que buscan proteccin en otro. Es decir: merecen proteccin, aunque otros pases decidan no brindarla.

Para Ana la educacin pblica en Honduras no sirve. Coincide con lo que los sindicatos de la educacin en su pas vienen reclamando al gobierno hondureo. Mejor educacin, mejor infraestructura y mejores condiciones de trabajo para quien ejerce la docencia.

Desde el golpe de Estado de 2009 los sindicatos hondureos han sido diezmados. Ahora ya nadie puede defender a los docentes. Las maras amenazan a directores y maestras, y si no son las maras es la cruda realidad econmica.

En la caravana, estudiantes como Ana se encuentran con docentes como Carlos. Aunque Carlos es salvadoreo y Ana hondurea. Carlos no puede ejercer su carrera e intent subsistir con un puesto de pupusas que tena con su esposa. Pero las maras le pedan una cuota para dejarlo trabajar.

En los albergues de Tijuana hay miles como ellos, pero afuera, en las calles, hay miles de mexicanos que tambin esperan turno para poder emigrar a Estados Unidos. Para Mara, de unos veintitantos aos, los migrantes centroamericanos estn demorando la entrega de permisos a los propios mexicanos.

Yo vengo de Guerrero, al sur de Mxico, all trabajaba muy bien, porque hay mucho turismo. Pero la violencia es imposible de aguantar. All te piden una cuota y si no se la pagas, te matan, as de sencillo. Mi mam y yo tuvimos que salir, cuenta Mara mientras ve cmo la caravana se dirige hacia el puesto fronterizo una vez ms.

Ellos [y mira a los caminantes que ya vuelven desde el incidente en la frontera] vienen por lo mismo, pero aqu estbamos muchos haciendo fila desde antes. No es justo, piensa, pero ella ahora tiene trabajo y se quedar en Tijuana un tiempo, quizs mucho tiempo.

Ciudad de pobres corazones

Tijuana es una ciudad de tres millones de habitantes. La sealtica de trnsito est escrita en ingls y en espaol. El trnsito entre San Diego y Tijuana, ciudades divididas por la frontera, es permanente. Miles de personas van de un lado a otro con visa. Muchos estadounidenses vienen a Tijuana porque todo es ms barato. Se aprovechan de la necesidad de miles de migrantes internos mexicanos.

Michelle, por ejemplo, vive desde hace muchos aos en Tijuana, sus padres llegaron a esta ciudad desde el centro de Mxico, buscando pasar la frontera, pero se quedaron aqu.

Ella no tiene estudios y espera en una esquina de la calle Revolucin a que algn gringo le pague sus servicios. Es el playground de San Diego, dice. El playground es el parque de diversiones, y se refiere a que el centro de Tijuana tiene calles exclusivamente dedicadas a apuestas, discotecas y prostitucin. El comercio sexual no es legal, pero es permitido a vista y paciencia de la polica.

En Tijuana esta situacin no es nueva. Desde hace muchos aos se juntan en esta ciudad quienes quieren cruzar hacia Estados Unidos. Oleadas de personas de origen chino, haitiano, centroamericano y mexicano llegan a esta ciudad y muchos se quedan.

Mara es una de ellas. Ella quiere ir a Estados Unidos, pero cree que no va a poder. Lleva varios meses ya trabajando en Tijuana. No s si podremos cruzar, ahora se nos va a hacer ms difcil, expres.

Como ella, muchos extranjeros se han quedado en Tijuana. Una ola de haitianos lleg a esta ciudad hace algunas semanas y muchos no pudieron pasar a Estados Unidos. Muy distinto trato tuvo el grupo de cubanos, que hace unos aos transitaron por Mxico y Centroamrica y que s fueron bienvenidos a cruzar la frontera.

Ahora en esta ciudad hay ms de 6.000 centroamericanos; de ellos, 5.200 se encuentran en el Benito Jurez, donde las condiciones de vida comienzan a ser cada vez ms difciles.

Se propagan enfermedades y las duchas (diez por gnero) son insuficientes para la adecuada higiene. Esta ltima semana llovi y todo empeor.

Jorge est hace varios das all y ahora est pensando en devolverse. Recorrimos tantos kilmetros para llegar hasta aqu, pero no veo posibilidades. Estar varias semanas de esta manera, es muy difcil. Ahora nos estn diciendo que si nos queremos regresar nos facilitan un vuelo hasta el sur de Mxico, dijo, mientras aguardaba en una fila en la que se forman quienes tienen deseo de volver.

Los sucesos del domingo 25 de noviembre fueron determinantes. Fue el primer intento masivo de esta caravana por llegar a la frontera y cruzarla. La respuesta violenta de Estados Unidos gener temor y desilusin en muchos de los que vieron con sus ojos cmo la patrulla fronteriza y militares de ese pas simplemente atacaban a personas desarmadas.

Por ahora son unos 200 que ya estn apuntados para volver. No ha sido en vano, hemos visto que es muy difcil y vamos a estar en igual o peores condiciones que en nuestro pas. Hemos visto que en todos los pases a donde hemos ido hay dificultades econmicas, recuerda Jorge.

No pueden decir lo mismo Carlos y muchos otros que huyen de una violencia que los persigue. Ellos no pueden regresar, corren riesgo de muerte. Muchos pedirn asilo en Mxico si no logran entrar a Estados Unidos.

Un migrante centroamericano con un nio despus de cruzar la valla fronteriza desde Playas de Tijuana hacia Estados Unidos, el 30 de noviembre.

El sueo (centro)americano

De los miles de refugiados y migrantes que estn en Tijuana o vienen en camino, ninguno sabe si va a pasar o cundo va a pasar esta frontera. Algunos tienen esperanzas en el nuevo gobierno de Mxico, pero el que decide es Estados Unidos.

Hay centroamericanos que llevan meses esperando una cita para poder solicitar refugio en el pas del norte. Tras cumplirse dos semanas desde que integrantes de la caravana migratoria llegaran a Tijuana, un grupo de hombres y mujeres anunciaron una huelga de hambre. Exigen adems que el gobierno de Estados Unidos atienda a quienes solicitan refugio.

Otros comenzaron a buscar trabajo en Tijuana. Saben que todo esto podr llevar mucho tiempo y, aunque no desisten de pedir asilo en Estados Unidos, tratarn de mantenerse con trabajo informal y temporal en esta ciudad.

No les ser fcil. Se encuentran en una ciudad a la que no le sobra trabajo y en donde muchos a sus habitantes no les simpatiza la llegada de los centroamericanos. Algunos dicen que son criminales, otros que son malas personas. La xenofobia se ha activado, pero una xenofobia que solo rechaza al extranjero pobre. El rico es bienvenido a la ciudad, incluso a violar las leyes.

Tambin hay miles que intentan ayudar a las personas refugiadas y migrantes. Llevan ropa, comida, artculos de primera necesidad a los albergues. As se ha mantenido gran parte de toda esta travesa que, para muchos de los que estn en Tijuana, ya est cumpliendo dos meses.

Mientras tanto, Ana sigue sonriendo. Para ella este viaje es como una aventura. Tiene conciencia de que es una situacin difcil y lo vive a diario, pero trata de ponerle entusiasmo y alegra a cada paso. Yo creo que s podremos cruzar, porque hemos sacrificado mucho para llegar aqu, dice. Ella ya perdi el curso lectivo en Honduras y espera pronto tener las cosas lujosas que algunas de sus amigas presumen en redes sociales.

Todava no sabe que en Estados Unidos hay ms de 30 millones de pobres y que el sueo americano puede convertirse en pesadilla. Ella, sus padres y miles de personas ms todava suean y todava tienen esperanzas de poder alcanzar una vida que en Centroamrica les fue negada.

Fuente: http://findesemana.ladiaria.com.uy/articulo/2018/12/miles-de-centroamericanos-atravesaron-todo-mexico-para-perder-las-esperanzas-frente-a-la-muralla-de-trump/
 


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